Mónica García Gómez, nacida en Madrid el 16 de enero de 1974, es una figura destacada en la política española. Su trayectoria profesional y personal la han convertido en un referente, combinando su vocación como médica anestesióloga con su papel como líder política y madre. En este artículo, exploraremos su vida, su carrera y su impacto en la política española.
Orígenes y Formación
Mónica García proviene de una familia de médicos; tanto su padre como su madre eran psiquiatras. Estudió en el Colegio Yale y luego en el Instituto Beatriz Galindo, situado cerca de la plaza de Colón en Madrid. Esta cercanía a la medicina y a la vocación de servicio público influyó profundamente en su desarrollo personal y profesional.
Carrera Profesional como Médica
Mónica García ha ejercido como médica anestesióloga en el Hospital 12 de Octubre durante años, compaginando esta labor con su actividad política. "Ha sido, es y será anestesista", señalan fuentes de su entorno, recalcando que nunca ha dejado de lado su vocación médica.
Entrada en la Política
García entró en política en 2015. Un año después del nacimiento de Podemos, fue elegida diputada de la Asamblea de Madrid por la formación morada. Cuatro años después, cuando Íñigo Errejón y Manuela Carmena impulsaron Más Madrid, García abandonó las filas de los de Pablo Iglesias y se integró en el proyecto del que ahora es la candidata al 4-M.
Hace casi 3 años tomamos la decisión de dar un nuevo rumbo a nuestra organización de la mano de Mónica García y Rita Maestre. En aquel momento, éramos la principal fuerza de oposición en la ciudad de Madrid, ocupábamos el cuarto lugar en la comunidad y teníamos presencia en varios municipios de la región.
Hoy, tras unas elecciones autonómicas en medio de una pandemia, y unas elecciones municipales y autonómicas completamente nacionalizadas, podemos afirmar con humildad pero con orgullo que nos hemos convertido en la principal alternativa de gobierno en la ciudad de Madrid y en la Comunidad de Madrid.
Liderazgo en Más Madrid
Hoy tenemos presencia en los gobiernos de más de medio millón de madrileños y madrileñas. Aquella flor de un día que muchos pronosticaron, hoy ha echado raíces en cada rincón de esta región y es el referente de progreso en Madrid. Ese es el balance con el que llegamos 3 años después.
Pero no nos llevamos a error: esa hoja de servicio, aunque muy positiva, está aún incompleta. Más Madrid no nació para ser segundos, nació para gobernar y poner patas arriba esta región para que los madrileños y madrileñas vivan mejor.
Por eso y para eso tenemos que ir a más. Vamos a más para seguir creciendo en una organización cada vez más diversa, plural y desconcentrada. Vamos a más para seguir ensanchando nuestros márgenes y convencer a quien nunca se ha acercado a nosotros o no se ha acercado a la política.
Vamos a más para pasar de ser la alternativa de gobierno a gobernar la alternativa y transformar la vida cotidiana de la gente. Vamos a más para preservar nuestra autonomía y seguir siendo el referente de progreso en Madrid y en España.
Vamos a más para seguir fortaleciendo nuestras asambleas para que nuestra militancia, la mejor militancia, pueda ofrecer lo mejor de sí misma. Vamos a más avances del feminismo, a más cuidado del clima y el planeta, a más defensa de la sanidad y los servicios públicos y más protección de la vivienda. En definitiva, vamos a Más Madrid.
Ministra de Sanidad
Actualmente, Mónica García ha asumido el cargo de Ministra de Sanidad en el gobierno de coalición. Su primer discurso como ministra incluyó referencias a su familia y a la generación de sus padres, ambos psiquiatras, subrayando la importancia de su legado en su vocación de servicio público.
Vida Personal y Familiar
Como es habitual en cargos políticos de esta trascendencia, esta anestesista mantiene alejado del foco mediático a su pareja. De hecho, solo su círculo más íntimo conoce su identidad. Futo de esta relación tiene tres hijos, dos niños y una niña, de quienes se ha acordado en muchas ocasiones durante las campañas políticas o desde su asiento como diputada autonómica, asegurando que está ‘empeñada’ en dejarles “un mundo más justo y una sociedad mejor”.
La sanidad de Mónica García: más lista de espera y menos tratamientos para pacientes oncológicos
Estas palabras han permitido conocer algo más cómo lidia la nueva ministra de Sanidad con la conciliación, a la que se ha referido también habitualmente: “Yo quiero que mis hijos estén conmigo o con su padre, por eso muchas veces me veo trabajando por la noche. Actualmente no hay conciencia de que la conciliación consiste en renunciar”, aseguraba Mónica hace meses, que recordaba que “la vida laboral es muy larga y el cuidado de los menores muy corto”. “Lo quiero aprovechar, si con eso me pierdo cosas, pues me las he perdido, no tengo ningún problema”, reconocía.
La Maternidad en el Debate Político
La alusión constante a la maternidad por parte de Mónica García ha generado debate. Algunos cuestionan si aporta valor político real a una candidata, mientras que otros lo ven como una forma de superar estereotipos y valorar las capacidades adquiridas a través de la maternidad.
«Menuda trampa convertir la maternidad en un supuesto valor en política». La politóloga Saray Espejo publicaba su tuit a las 22.41 del pasado miércoles, 21 de abril. Aún faltaba una hora para que Mónica García utilizara su minuto de oro para dirigirse a sus «críos», a Nicolás, a Pablo y a Rosita. Faltaban 11 días para el cierre de campaña justo este domingo, Día de la Madre. ¿Casualidad?
«La idea de la familia no es patrimonio exclusivo de la derecha», alega Pablo Gómez Perpinyà, jefe de la campaña de Más Madrid. «Teníamos que presentar a nuestra candidata y su forma de ver la vida y la política están atravesadas por lo que es. Es un ejercicio de honestidad. «Entiendo que es una estrategia política que responde a cálculos demoscópicos, pero creo que merece una reflexión más allá sobre el valor que aporta en política, o no, la maternidad», afirma.
«El debate empieza por cómo las mujeres nos definimos a nosotras en el espacio público: en función de lo que somos o en función de lo que hacemos. Las mujeres aparecen en los medios hablando de las cosas que les pasan, no tanto como expertas de un ámbito».Y pone un ejemplo: «Se cae un puente y le preguntan a la señora que iba por la calle con su nieto cómo lo ha vivido. Pero será un señor ingeniero quien explique por qué se ha caído. Por eso, cuando una candidata expone ella misma su situación personal, algunas nos podemos sentir un poco incómodas».
Que una candidata se presente como madre y profesional ayuda a que, poco a poco, se vayan superando estereotiposCristina de la Serna, politóloga
Cristina de la Serna, igualmente politóloga y abogada especializada en derechos humanos, también participó de aquella discusión tuitera post debate. Ella, en cambio, sí valoró positivamente que Mónica se reivindicara como madre. «El feminismo tiene que abordar de una forma más compleja el aspecto de la maternidad», argumenta. «Estamos en un mundo patriarcal hipercompetitivo en el que los cuidados y la crianza están mal vistos en el entorno profesional. Que una candidata se presente como madre y profesional ayuda a que, poco a poco, se vayan superando estereotipos, y pone en valor una serie de capacidades que se adquieren ejerciendo la maternidad, herramientas no sólo útiles con nuestras criaturas, sino que ayudan a afrontar situaciones profesionales o políticas».
De la Serna asegura que ha «mejorado profesionalmente» desde que es madre y que ha sentido lo mismo cuando sus jefas tenían hijos. «Ser madre o padre te capacita, por un lado, en planificación y en eficiencia, porque las horas que puedes dedicar al trabajo son muchas menos, pero también aprendes a distinguir lo que es importante, a elegir tus batallas con paciencia, capacidad de escucha y empatía», afirma. «Yo no digo que la maternidad tenga mayor valor político, pero sí es un valor positivo. Lo que nos queda por trabajar es que hombres y mujeres renunciemos en la misma medida al convertirnos en padres, y que a ninguno nos penalice profesionalmente. Mientras tanto, este tipo de gestos ayudan a que vayamos cambiando este paradigma. Lo personal es político».
Defensa de los Derechos y Servicios Públicos
Mónica García ha sido una firme defensora de la sanidad pública y los servicios públicos en general. Su experiencia como médica le ha dado una perspectiva privilegiada sobre las necesidades del sistema sanitario y la importancia de garantizar el acceso a una atención médica de calidad para todos.
Alda RecasEnfermera experta en gestión sanitaria y salud pública. Activista de la marea blanca en favor de una sanidad pública universal y de calidad, para todas. Trabajadora humanitaria con varias ONGs en África, América y Asia. En la actualidad: enfermera escolar. Vocal vecina de Monlcoa Aravaca, candidata a la Asamblea de Madrid y al Congreso de los Diputados. Gata
Incidentes y Denuncias
Recientemente, se han denunciado incidentes relacionados con el acoso a los hijos de políticos, incluido el caso de Mónica García. Estos actos han sido calificados como "violencia vicaria, versión política" y han generado preocupación sobre los límites de la libertad de prensa y el respeto a la privacidad de los menores.
Quique Peinado ha hecho un claro alegato de denuncia en el último programa de Buenismo Bien, al que acudió el pasado jueves la actriz Ana Milán, sobre las situaciones inaceptables que en los últimos tiempos se ven obligados a vivir los hijos de los políticos españoles. El presentador se ha referido al hecho de que la semana pasada un reportero de un medio de ultraderecha acudió a las puertas del centro educativo donde estudian los hijos de la portavoz de Más Más para fotografiarles. "Estoy bastante impactado con ello", confesó. Peinado ha considerado de acoso este tipo de acciones dirigidas contra menores edad. "Yo creo que alguien debería ponerle un poco de coto a que se acose a los hijos de la peña. Debería haber límites, igual el de ir a la puerta de los colegios de los niños, debería ser uno". Henar Álvarez calificó estas actitudes de "violencia vicaria, versión política". "Van a por los niños para hacerle daño", señaló tajante. Álvarez, que desconocía que un suceso semejante se hubiera producido, no pudo evitar soltar un "¿qué dices?" como muestra de la incredulidad que le provocó conocer la denuncia pública que realizó la propia García.
