Mocos en los Ojos del Bebé: Causas, Tratamiento y Cuándo Preocuparse

Los ojos pueden producir secreciones en distintos momentos, y para los padres no siempre es fácil identificar cuándo se está ante una conjuntivitis y cuándo es un síntoma más de un proceso gripal. Es importante saber diferenciar entre una secreción normal y una que requiere atención médica.

¿Qué son esas secreciones en el ojo del niño?

El moco en los ojos es fruto de la inflamación de la conjuntiva, la mucosa que tapiza la superficie externa de los ojos y que está sobre la capa blanca o esclerótica.

Cuando hay una infección, una alergia conjuntival, un traumatismo o la entrada de un cuerpo extraño, se irrita la conjuntiva y las células caliciformes que se encuentran en ella, empiezan a producir moco, de aspecto blanquecino. La conjuntiva de los ojos es una mucosa similar a la del tracto respiratorio, con células caliciformes productoras de moco que cuando se irritan o se inflaman, producen mayor cantidad de moco, y también cuando se inflama suele producir moco.

Cuando esta mucosidad se seca forma lo que se conoce popularmente como legañas, como detalla el Dr. Vergés. Este moco de aspecto blanquecino no debe confundirse con la secreción purulenta propia de las infecciones bacterianas graves, que tiene un aspecto más espeso y es color amarillento. "El moco conjuntival no tiene un nombre técnico especial, y es lo que tradicionalmente conocemos como legañas", subraya.

Esta mucosidad tiene una función fundamentalmente protectora, ya que logra extraer los productos de desecho y sedimentos potencialmente dañinos para nuestros ojos. Tener algunas legañas en los ojos, sobre todo al despertarse, es completamente normal.

¿Cuándo la secreción ocular no es normal?

Los signos de que puedes tener una enfermedad ocular que causa la secreción ocular incluyen:

  • Grandes cantidades de descarga.
  • Secreción de color amarillo oscuro, verde o pegajosa.
  • Dolor, enrojecimiento o hinchazón en o alrededor del ojo.
  • Visión borrosa.
  • Sensibilidad a la luz.

Sin embargo, si estos mocos en los ojos van acompañados de otros síntomas, lo más recomendable será acudir al médico. En estos casos, es probable que estemos ante una infección ocular.

Causas de la secreción ocular anormal

Conjuntivitis

La conjuntivitis es una enfermedad ocular bastante común. Se caracteriza por la inflamación de una membrana denominada conjuntiva, que cubre la superficie exterior del globo ocular y la parte interior del párpado.

Si tienes una gran cantidad de secreción ocular acuosa, es posible que tengas conjuntivitis viral, también conocida como «ojo rosado» o conjuntivitis alérgica. Si tienes conjuntivitis viral, uno o ambos ojos pueden estar rojos e incómodos, con secreción acuosa o blanca. Algunos pacientes refieren tener sensación de tener arena o suciedad en los ojos.

Si tienes conjuntivitis alérgica, es posible que tengas comezón y enrojecimiento en ambos ojos, con secreción acuosa e hinchazón ocasional de los párpados. También puedes tener ojos llorosos debido a alergias, a menudo combinados con estornudos o tos. Estos síntomas pueden ser estacionales.

En niños y adultos, la secreción viscosa amarilla o verde y la dificultad para abrir los ojos pueden ser un signo de conjuntivitis bacteriana.

La conjuntivitis infantil puede ser bacteriana, vírica, alérgica o irritativa. Esta infección puede ser directa o como consecuencia de una conjuntivitis irritativa o viral; hablamos en este caso de sobreinfección. Los niños pueden despertarse por la mañana con los ojos pegados por las secreciones purulentas.

Tipos de legañas en la conjuntivitis de bebés y niños:

  1. Legaña amarillenta, verdosa, con ojo rojo y párpado pegado: Es posible que se deba a una conjuntivitis bacteriana. Se aconseja lavar el ojo con gasas estériles y suero fisiológico.
  2. Legaña transparente, ojo rojo, lagrimeo, mucosidad nasal y fiebre: Estos síntomas pueden indicarnos que estamos ante una conjuntivitis vírica.
  3. Legaña muy sutil por las mañanas, transparente pero acompañada de intenso pico ocular, a veces con picor nasal, estornudos y lagrimeo continuo: En este caso es probable que estemos ante una conjuntivitis alérgica.

La principal razón por esta confusión es debido a que comparten algunos síntomas, o se parecen mucho entre sí. Entonces, si comparten síntomas, ¿comparten las mismas causas y un tratamiento parecido? No, más lejos de la realidad. El tratamiento dependerá del grado de conjuntivitis que se presente en los ojos, así como las recomendaciones del oftalmólogo.

Blefaritis

La blefaritis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación o infección de los párpados, concretamente en la zona en la que nacen las pestañas y donde se encuentran las glándulas de Meibomio. Surge como una hinchazón de las glándulas sebáceas del párpado a consecuencia de una infección de origen bacteriano.

Una blefaritis es una inflamación de los párpados. Aparecen cuando existe una obstrucción de una glándulas sebáceas pequeñas en la base de las pestañas.

Ojo Seco

El síndrome de ojo seco es una dolencia que se produce cuando la lubricación de la superficie ocular está comprometida porque existen deficiencias en la producción de la lágrima. El ojo seco se produce cuando la glándula lagrimal no segrega suficiente lágrima o esta es de una calidad inadecuada y puede deberse a múltiples razones.

Lesión Ocular

Si sufrimos una lesión ocular, es posible que el ojo aumente de forma natural la producción de mucosidad.

Dacriocistitis

La dacriocistitis se produce por la infección del conducto lagrimal que drena la lágrima desde el ojo hasta las fosas nasales. Si este conducto se obstruye puede llegar a infectarse e inflamarse.

Conducto Lagrimal Obstruido

En los bebés, un conducto lagrimal obstruido puede causar ojos llorosos y secreción pegajosa. Esto ocurre porque las lágrimas no drenan normalmente debido a la obstrucción. Puede haber un pequeño bulto duro cerca de la esquina interna del ojo de tu bebé o un cambio en el color del párpado.

Tratamiento para la secreción ocular anormal

El tratamiento para la secreción ocular anormal depende de la causa:

  • La conjuntivitis viral generalmente desaparece por sí sola sin necesidad de medicamentos recetados. Se puede recomendar el uso de lágrimas artificiales o compresas frías para calmar los ojos.
  • La conjuntivitis alérgica responde bien a las gotas o tabletas antihistamínicas para los ojos.
  • La conjuntivitis bacteriana puede requerir gotas antibióticas para los ojos; el médico te recetará las adecuadas.
  • Si tu bebé tiene un conducto lagrimal obstruido, lo que generalmente se recomienda es masajear suavemente los ojos del bebé para ayudar a vaciar cualquier secreción del conducto. Este tipo de obstrucciones se da con mayor frecuencia durante el primer año de vida.

Es probable que los mocos en los ojos desaparezcan por sí solos al cabo de unos días. Pero si persisten, debemos acudir al médico para que nos prescriba el tratamiento más adecuado.

Para eliminar la mucosidad alrededor de los ojos basta con limpiar con cuidado la zona con agua y jabón neutro. Para eliminar la mucosidad que se genera dentro del propio ojo, podemos utilizar suero fisiológico o lágrimas artificiales que nos permitan limpiarlo más fácilmente. En el caso de no tener suero o lágrimas artificiales, podemos utilizar solo agua.

En casos no complicados, "para eliminar el moco de los ojos, es recomendable realizarlo con agua, lavándose la cara y con las manos limpias, con los dedos, pasarlos sobre el borde de las pestañas, donde suele acumularse", indica el Dr. Carlos Vergés. Es fundamental que la higiene de manos sea muy estricta y lavarlas de nuevo cuando se va a pasar al otro ojo por si hubiera cualquier posibilidad de contagio.

Si el moco se ha secado y quedan legañas, se puede utilizar una gasa mojada, un pañuelo limpio de papel o un bastoncillo de algodón. Se puede mojar en agua "pasarlo suavemente por el borde de las pestañas o incluso por el fondo del saco conjuntival, arrastrando el moco que se acumula en esta zona.

Para limpiar bien los ojos hay que usar un suero fisiológico. Pondremos al bebé acostado boca arriba y echaremos el suero desde arriba, para que caiga en el ojo y después moveremos la cabeza del bebé suavemente hacia los lados para que el suero caiga desde el interior del ojo hacia el exterior. Es importante usar un suero monodosis por cada ojo y evitar que las gotas caigan de un ojo al otro y también hay que usar una toallita por ojo. Así podemos evitar una posible infección de un ojo a otro. Si en algún momento los párpados parecen estar pegados nunca hay que forzarles. Ojo, una excesiva cantidad de legañas y los ojos hinchados podrían ser signos de conjuntivitis.

Consejos para mantener tus ojos saludables

Los consejos para ayudar a cuidar tus ojos y mantenerlos saludables incluyen:

  • Lávate bien las manos.
  • No compartas limpiadores faciales, toallas o maquillaje.
  • Asegúrate de que las toallas, los limpiadores faciales y la ropa de cama se laven regularmente y se sequen a la luz del sol si es posible.
  • Si usas lentillas y tienes secreción o infección, desechalas y usa gafas durante al menos una semana después de que hayan desaparecido los síntomas.
  • Limpia suavemente cualquier secreción ocular del área de los ojos y siempre limpia desde la esquina del ojo (más cercana a la nariz) hacia afuera.
  • Cuando limpies tus ojos, usa una nueva almohadilla de algodón empapada en agua para cada ojo, para evitar que pase cualquier infección al otro ojo.

En todo caso, siempre ante la duda lo mejor es consultar con el pediatra, que derivará al oftalmólogo en caso necesario para poner el tratamiento adecuado.

La prevención es la mejor cura para las conjuntivitis en niños. Si hay que limpiarle los ojos, hágalo de adentro hacia afuera, siempre en la misma dirección, con un pañuelo limpio que tire después de su uso.

¿Cómo debo realizar una correcta limpieza de ojos para mi recién nacido? | Maternar.co

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