El Mirador de la Reina, ubicado cerca de la Presa y el Área Recreativa de Manises, es un punto de partida ideal para explorar un pequeño bosquecillo conocido como La Vallesa. Este rincón natural ofrece una bella ruta interpretativa que une las urbanizaciones de La Cañada de Paterna y la Vallesa con el Parque Fluvial del Turia.
Tal como se indica en uno de los paneles cercanos al cartel de la ruta interpretativa 6, el Bosque de La Vallesa, junto al río Turia, es el nexo de unión entre la civilización y la naturaleza para el área metropolitana de Valencia. Destaca por albergar una de las mejores poblaciones a nivel mundial de albaida sedosa (Anthyllis lagascana).
La Vallesa: Un Pulmón Verde con Historia
La Vallesa es un auténtico pulmón verde con senderos sencillos y aptos para todas las edades. Este oasis de vegetación, bien cuidado, invita a la exploración y al disfrute de la naturaleza. La zona esconde un lago artificial en las coordenadas 39.531582, -0.514887, aunque parte de esta área, incluyendo el lago y la zona norte con trincheras y búnkeres, es de propiedad privada y pertenece a la Familia Trenor, Condes de la Vallesa de Mandor.
El Parque Natural del Turia organiza visitas científicas, educativas o culturales en la Vallesa, previa autorización del propietario. El Museo de Etnología de Valencia también realiza visitas a la Lloma de Betxí, al igual que otras administraciones y asociaciones. Todas estas actividades son gratuitas y requieren inscripción previa.
Diversidad Natural en La Vallesa
La Vallesa presenta una gran diversidad de pino carrasco, olivo y algarrobo. El matorral mediterráneo domina el estrato arbustivo, con coscojas, aulagas, romeros, tomillos y lentiscos. La fauna es variada, incluyendo águilas, búhos, lechuzas, ranas, sapos, culebras, conejos, garduñas, mustelas, jinetas, zorros, jabalíes y ardillas.
En el área recreativa de Manises, junto a La Presa y el Mirador de la Reina, se encuentra una zona con maleza y basura, lo cual contrasta con la belleza natural del entorno.
Historia Bélica en La Vallesa: Trincheras y Búnkeres
Durante la Guerra Civil Española, La Vallesa fue un escenario de conflicto. El bosque conserva una red de trincheras y búnkeres construidos por el ejército republicano en 1938 para defender Valencia de las tropas franquistas. Este tesoro histórico forma parte de la línea defensiva de la Inmediata, de 26 kilómetros.
Aunque las trincheras no están señalizadas, su presencia en el bosque es un recordatorio tangible de la historia. En 2015, se aprobó la inclusión de este elemento histórico en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Paterna como Bien de Relevancia Local (BRL).
La zona más importante de trincheras y fortines se encuentra en la depuradora y en la Vallesa de Mandor, entre Riba-roja y Paterna. Aquí se pueden encontrar abrigos, fortines con inscripciones, trincheras excavadas en el suelo y la piedra, y tramos hormigonados que unen nidos de ametralladora y abrigos.
Una ruta circular de seis kilómetros en terreno privado muestra uno de los tramos más amplios de la Línea de Defensa Inmediata, construida por el Ejército republicano en 1938.
El Legado Histórico de Paterna
Los orígenes históricos de Paterna se remontan a varios yacimientos arqueológicos, como los de La Vallesa y Despeñaperros, donde se han encontrado restos de hachas de sílex, cerámica cardial, agujas y arpones de hueso. En época ibérica, el poblado de la Vallesa, situado sobre un promontorio cerca del río Turia, cobró relevancia.
Con la llegada de los romanos, se construyó una gran villa romana en la calle del Santísimo Cristo de la Fe, con habitaciones y un área de producción de vid, olivo y cereal. También se encuentran restos de un acueducto que se iniciaba cerca del Mas de Vélez y llegaba hasta Lloma Llarga para seguir hasta Sagunto.
Durante la época musulmana, Paterna adquirió esplendor gracias a su actividad cerámica y manufacturera. Jaime I conquistó Paterna de forma pacífica, según Zurita en los “Anales de la Corona de Aragón”. Entre los siglos XIII y XV, los Luna fueron señores feudales, y la cerámica de Paterna figuró en palacios y centros de poder europeos.
A partir del siglo XVI, se inició un lento deterioro económico, que se agravó con el decreto de expulsión de los moriscos en 1609. En el siglo XVIII, la posesión señorial de Paterna cambió de titularidad. Durante el siglo XIX, la agricultura se convirtió en la actividad principal, y se construyeron numerosas cuevas. En la segunda mitad del siglo XIX, se produjo una lenta recuperación económica, con la canalización de las aguas y la construcción del ferrocarril de vía estrecha en 1888.
En el siglo XX, Paterna experimentó una rápida evolución, alcanzando los más de 70.000 habitantes actuales. Se conformaron núcleos de población al margen del casco urbano.
Monumentos Emblemáticos de Paterna
La Torre de Paterna
La Torre de Paterna es uno de los monumentos más bellos de la villa. Construida en época árabe como parte del sistema defensivo, ofrece una excelente visibilidad de los alrededores. Tiene forma troncocónica, una altura de 19,5 metros y muros de gran espesor. Fue restaurada en 1967 y declarada Monumento histórico artístico de interés local en 1971.
Las Cuevas de Paterna
Las cuevas son viviendas excavadas en el terreno, situadas en la transición entre la huerta y el secano. Se cree que fueron introducidas por los moriscos y desarrolladas durante el siglo XVIII y principios del XIX. En 1824, se censaron 38 cuevas, y a mediados del siglo XIX había alrededor de 200. A partir de los años cincuenta del siglo XX, se produjo un progresivo abandono. Actualmente, se puede visitar el Espai Cultural “Coves del Batà”, un espacio común conformado por ocho cuevas rehabilitadas.
Parque de la Torre y el Palau
El Parque de la Torre y el Palau se inauguró en 2003 sobre un espacio con cuevas. El diseño mantiene la topografía natural y evoca la traza de antiguas arterias y travesías. El jardín con especies autóctonas, denominado Paseo de las Aromáticas, permite descubrir la flora local. En la parte oeste del parque, se ubica una escultura dedicada a la Fiesta de Moros y Cristianos.
El Palau de los Condes de Villa Paterna
El Palau fue construido en 1760 por D. Antonio Pando y Bringas, primer conde de Villa Paterna, según el proyecto del arquitecto D. Antonio Gilabert. El edificio consta de dos partes: el Palacio y un área posterior para caballerizas y almacén. La fachada presenta una sólida geometría y está coronada por un frontón triangular con el escudo de los Condes de Villa de Paterna. En 1911, se descubrió una galería que atravesaba la muralla, restos de una puerta y un túnel construido en bóveda de cañón.
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Otros Lugares de Interés
- Iglesia de San Pedro Apóstol: Construida originalmente bajo la advocación de San Pedro y San Juan Bautista, se dedicó a S. Pedro en el siglo XIV.
- El Gran Teatro: Inaugurado como café-cinematógrafo en 1927, se convirtió en un edificio de referencia para el ocio. Fue adquirido por el Ayuntamiento de Paterna y adecuado como espacio de usos múltiples.
- Fuente de D. Antonio Cortina: Construida en 1923 en memoria de D. Antonio Cortina, oficial de las tropas masacradas en Annual.
- Molinos de Paterna: Los orígenes de los molinos se sitúan en la Edad Media, aunque la mayoría se construyeron durante el siglo XIX. Paterna llegó a ser una potencia molinera, con hasta 18 molinos.
| Lugar | Descripción |
|---|---|
| La Vallesa | Pulmón verde con ruta interpretativa, trincheras y búnkeres de la Guerra Civil. |
| Torre de Paterna | Monumento defensivo de origen árabe, símbolo de la población. |
| Cuevas de Paterna | Viviendas excavadas en el terreno, con ejemplos visitables en el Espai Cultural “Coves del Batà”. |
| Palau de los Condes de Villa Paterna | Edificio construido en 1760 con elementos arquitectónicos destacados. |
