La detección temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA) es crucial para optimizar el desarrollo de los bebés y niños, permitiendo que las intervenciones se inicien antes de que los síntomas sean más evidentes. Observar los primeros gestos y miradas de un bebé puede abrir una ventana académica a su mundo interior, revelando indicios esenciales sobre su desarrollo. La detección temprana del trastorno del espectro autista es de suma importancia para proporcionar el apoyo necesario a los menores y sus familias.
Entre estas señales, la forma en que un bebé maneja su mirada, especialmente entre los 2 y 12 meses, es un indicador clave de posibles trastornos del espectro autista (TEA).
Tutorial de los Primeros Signos de los Trastornos del Espectro Autista I Kennedy Krieger Institute
¿Qué es la Mirada Bebé Autista?
La mirada bebé autista se refiere a los patrones de fijación ocular y atención visual que presentan algunos bebés con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Las señales pueden comenzar a observarse desde los 2 meses de edad, aunque el diagnóstico certero generalmente se realiza entre los 18 y 24 meses.
La fijación de la mirada en bebés es un indicador fundamental para la detección temprana del autismo.
Signos de Alerta en la Mirada de un Bebé
Existen varias señales de alerta relacionadas con la mirada que pueden indicar un posible TEA:
- Ausencia de mirada profunda y central: Mirada huidiza, de evitación y periférica.
- Falta de contacto visual y expresión facial limitada: Desde los 2 meses, los bebés suelen buscar activamente la mirada de sus cuidadores y responder con sonrisas y expresiones emocionales. Si tu bebé evita el contacto visual o lo mantiene muy brevemente, no sonríe en respuesta a tus gestos, tiene una expresión facial neutra o sin cambios ante estímulos, esto puede ser una señal de alerta.
- No sigue con la mirada: No suele participar en la interacción emocional con el otro.
- Frecuentemente está con la mirada fija, ausente y como desconectado del exterior: Ve pero no mira. La mirada no es instrumento comunicativo y de intercambio emocional.
- Disminución de la fijación ocular: Investigaciones señalan que los niños que más tarde son diagnosticados con autismo suelen mostrar una fijación ocular reducida en los ojos de las personas, comparados con otros niños. A partir de los nueve meses, estos bebés pueden desviar la mirada de estímulos sociales.
Señales de autismo en bebés
Otras Señales de Alerta Adicionales
Aparte de la mirada, existen otras señales de alerta que pueden indicar un posible TEA:
- Ausencia o poca presencia de la sonrisa intencional o social: No suele participar en la interacción emocional con el otro.
- No responde a su nombre ni a la voz de sus padres: A partir de los 6 meses, los bebés comienzan a responder a sonidos familiares, y hacia los 9 meses ya suelen girar la cabeza cuando escuchan su nombre. Un bebé con autismo puede no reaccionar cuando le llaman, no buscar con la mirada al escuchar la voz de su madre o padre, prestar más atención a ruidos repetitivos u objetos que a voces humanas.
- Poca o nula curiosidad exploratoria de sí mismo, del otro, y de su entorno: No reclama la presencia de cuidadores ni de objetos. No suele utilizar las manos ni para explorar, ni para coger, ni para recibir, solamente para auto-estimular sus sensaciones.
- Ausencia o poca frecuencia de movimientos anticipatorios: Como estirar los brazos al ir a cogerlo o pidiendo ser cogido. No hace gestos anticipatorios que comuniquen una demanda de relación.
- Poco interés en el juego interactivo y en imitar gestos: Los juegos sociales como “cucú-tras” o “hacer palmitas” son fundamentales en el desarrollo de la interacción temprana. Si tu bebé no muestra interés por juegos interactivos, no imita gestos como saludar, aplaudir o sacar la lengua, prefiere estar solo y manipular objetos de forma repetitiva, es importante consultar con un especialista.
- Ausencia de gestos comunicativos: Señalar, saludar o mover las manos para pedir algo son gestos que habitualmente emergen y facilitan la comunicación no verbal. La falta de uso de gestos puede indicar problemas de desarrollo comunicativo, y su identificación temprana es clave para implementar intervenciones efectivas.
El Proyecto bbMiradas: Un Programa Pionero
Programas pioneros como bbMiradas, liderados por instituciones como Autismo Burgos y Fundación Miradas, están transformando la forma en que se diagnostica y trata el autismo en la primera infancia en España.
El programa bbMiradas es un innovador proyecto piloto dentro de la Estrategia Nacional para el Autismo, diseñado para detectar señales tempranas del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) en bebés. La investigación se lleva a cabo en el Hospital Universitario de Burgos.
Este programa se centra en bebés de 2 meses a 3 años, utilizando tecnología de fijación de la mirada (eye-tracking) para monitorear cómo los bebés interactúan visualmente con su entorno. El objetivo del programa es identificar indicios tempranos de discapacidad social, como la disminución de la fijación ocular, durante un periodo crítico del desarrollo.
Programa bbMiradas
¿Cómo Funciona el Eye Tracking?
El eye tracking es una tecnología que permite medir y registrar hacia dónde y cómo un bebé dirige su mirada. Esta herramienta es utilizada en el programa bbMiradas para analizar la fijación de la mirada y la atención visual de los bebés. Esta conducta puede ser detectada mediante tecnología de seguimiento ocular, como el eye-tracking, que permite identificar estos patrones de manera precisa.
Intervención Temprana: La Clave para el Desarrollo
La intervención temprana, respaldada por una detección y diagnóstico precoz, es la piedra angular para mejorar la calidad de vida de los niños con TEA y sus familias. La intervención temprana es crucial para optimizar el desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Una vez detectado el mecanismo básico alterado, a partir de los indicadores es posible plantear también una intervención para compensar antes del 1º año de vida ese déficit inicial y aminorar de este modo los síntomas del autismo. La detección precoz del Trastorno del Espectro Autista (TEA) permite iniciar intervenciones oportunas que mejoran el desarrollo social y comunicativo.
El desarrollo de un procedimiento de actuación desde edades muy tempranas, que haga posible y real la aminoración de los efectos del autismo en el desarrollo de las personas.
¿Qué Hacer si se Detectan Señales de Alerta?
Es fundamental consultar con un pediatra o especialista en desarrollo infantil para realizar una evaluación profesional. Estos profesionales pueden ofrecer orientación y derivar al niño a un equipo multidisciplinario para un diagnóstico y plan de intervención adecuados.
Los pasos recomendados son:
- Observar con atención y anotar las señales detectadas.
- Consultar con el pediatra y comentar las observaciones.
- Solicitar una evaluación especializada del desarrollo.
- Fomentar la interacción social en casa.
Se debe evitar:
- Esperar a ver si mejora sin buscar ayuda profesional.
- Culparse o buscar explicaciones en la crianza.
- Minimizar las preocupaciones que se sienten.
El Rol de la Familia y los Cuidadores
La familia y los cuidadores desempeñan un papel fundamental en el proceso de apoyo, ya que su implicación y conocimiento de estrategias adecuadas pueden marcar la diferencia en el desarrollo de sus hijos. Instituciones como la Fundación Miradas y la unidad de investigación del Hospital Universitario de Burgos lideran proyectos de investigación y programas de intervención que facilitan el acceso a recursos especializados.
Cuando te dirijas al niño, ponte a su altura. De ese modo será mucho más fácil para él establecer el contacto ocular. Hacer contacto con su cuerpo para captar su atención, coger sus manos y acercarlas a tu cara es una buena estrategia para iniciar el contacto ocular en los niños con autismo. Los niños con TEA tienden a centrarse en el objeto antes que en los ojos de la persona que lo está manipulando, sitúa los objetos que sean de su interés cerca de tu cara cuando el niño los demande.
Otra estrategia que ofrece muy buenos resultados es jugar frente al espejo, ya que esto le permite encontrar su propia mirada con facilidad. Cuando encontremos un juego de interacción que le guste mucho, realizaremos una pequeña pausa hasta que centre la atención en los ojos, cuando esto suceda (aunque sea por muy poco tiempo), reanudaremos el juego. Realizar imitaciones simultáneas, exactas y exageradas de las acciones que realiza el niño es una buena estrategia para que el niño tome conciencia de la importancia de estas expresiones y, por lo tanto, del contacto ocular.
Conclusión
La detección temprana de la mirada bebé autista es fundamental para ofrecer intervenciones oportunas que mejoren el desarrollo social y comunicativo de los niños con trastorno del espectro autista. Programas innovadores como bbMiradas, que utilizan tecnología de eye tracking y cuentan con el apoyo de instituciones como Autismo Burgos y la Fundación Miradas, están revolucionando el diagnóstico precoz en España.
