La historia de Sagunto es rica y variada, marcada por eventos significativos y figuras clave. Desde sus orígenes hasta su desarrollo moderno, Sagunto ha sido testigo de transformaciones importantes que han moldeado su identidad.
Orígenes y Antigüedad de Sagunto
La historia de Sagunto se remonta a tiempos antiguos. Si bien, ambos difieren en su género textual. Las ruinas…, es un poema de factura clásica, que sigue estrictamente el canon épico y se atiene al paradigma de la narración del mito saguntino, extrayendo su información de las fuentes clásicas (Polibio y los excerpta de Fabio Píctor, Tito Livio y Apiano), así como lo referido por otros autores, posteriores, o contemporáneos a Villarroya, y que él alude, extrayendo en sus notas citas de estos: Mariana, Isla, Masdeu, Romey o Miguel Cortés. Este último y su obra Diccionario geográfico-histórico de la España Antigua, será muy citado por Villarroya, con continuos elogios.
Las ruinas de Sagunto evocan un pasado heroico y trágico. Estos dos últimos libros pueden considerarse como formando una unidad, tanto desde un punto de vista temático como de cronología referencial: los avatares de Sagunto desde su asedio y destrucción en el año 218 a. de C, hasta su reconquista por los hermanos Escipión, Publio y Cneo Cornelio, cinco años después, en el 212 a. de C.
El hombre de la cueva negra…, como hemos dicho más arriba, es una novela histórica, que cabría incluir, siguiendo la clasificación que propone José Ignacio Ferreras, dentro de la denominada “novela arqueológica”. Responde al modelo romántico de Victor Hugo y Walter Scott, y en ella se nos relatan los infortunios de una pareja amorosa: Lidoro y Aminta, víctimas de la violencia y el despotismo cartaginés.
La trama novelesca comienza con el personaje Laufitel, ciudadano de Emporion, quien se encuentra en las cercanías de Sagunto, en el rio Idubeda, huyendo de unos cartagineses que lo buscan temiendo que sea un espía. Efectivamente lo es, de Escipión, quien le ha enviado a que le informe de los cartagineses y de Sagunto. Una tormenta virulenta le lleva a una masía en la que se niegan a darle cobijo porque la mujer del campesino y su hijo cree que es el gigante de la cueva negra. Laufitel movido por la curiosidad se acerca a la cueva y descubre allí a su habitante, a quien le dice que no le hará nada y le descubre quién es.
Miestras resuelven cómo llegar a los romanos e informarles, sabemos que no todos los saguntinos han perecido, que Aminta está viva, es una de los rehenes que fue salvada por un capitán cartaginés hispano (su madre, amiga de Himilce, la esposa hispana de Aníbal, consigue saldar sus deudas y enrolar a su hijo). Este la requiere, pero Aminta lo evita. Se la somete a Aminta a un juicio y el Comandante Indúbal cree que quien mató a Felicio y a otros soldados cartagineses fue Lidoro, que aún sigue vivo. Como se ve, se trata de una obra repleta de amores, intrigas, cambios súbitos, revelaciones insospechadas….
El Gobierno Provisional de la Nación, por decreto de 1.º de Diciembre de 1868, restableció el nombre primitivo de Sagunto a petición del Ayuntamiento Constitucional para memoria. Desde la Casa Consistorial marchamos al castillo: vimos la plaza de la Almenara, el Dos de Mayo y la Ciudadela: desde arriba de la Ciudadela se distingue un precioso panorama.
Ante nuestra vista aparecía el mar y la rica comarca valenciana, destacándose los montes de Cullera, quedando a nuestra espalda las escarpadas cumbres de la sierra de Espadán; al descender del castillo vimos por el suelo pequeños fragmentos de barro saguntino, trabajados con gran primor. Haciendo excavaciones en la rampa llamada de la Reina Gobernadora, se han encontrado preciosos mosaicos de distintos colores, que, según la respetable opinión del Sr.
Sagunto, la heroica ciudad, monumento de preciadas glorias, se eleva a cuatro leguas de la capital del antiguo reino, en la margen derecha del río Palamio. Sagunto es un pueblo triste y tranquilo; de su antigua magnificencia dan muestra todavía los restos que se ven de algunos de sus templos y las ruinas de sus circos. También existen algunas lápidas antiguas de gran importancia.
La vanidad de Aníbal se estrelló cuando los sitiadores se vieron rechazados por los saguntinos, hasta tener que retroceder a sus trincheras, donde lucharon cuerpo a cuerpo, saliendo herido en esta lucha el atrevido general cartaginés. La gloría de Aníbal quedó eclipsada al penetrar en Sagunto: no; el general cartaginés no triunfó, porque no es triunfo apoderarse de montañas de escombros y hecatombes de valientes.
Permítanme, para finalizar, que les exponga unas palabras del prólogo de El hombre de la cueva negra…, que les dará el tono que atraviesa a estas dos obras de Isidoro Villarroya: “Mas no forma la celebridad de Sagunto la antigüedad de su fundacion y prosápia de sus fundadores , ni la fortaleza de sus murallas y alcazar, ni su benigno clima y fértil suelo, ni el cúmulo de riquezas que la prodigára su decantado comercio, ni la dignidad y excelencia de su gobierno; fórmala el inimitable heroísmo de sus habitantes. Concepción Gimeno de Flaquer¡Sagunto! Sagunto es en la historia de las heroicidades españolas el más preciado florón, el laurel más inmarcesible, el más glorioso trofeo.
Hallábame en la bella ciudad del Cid, respirando la poesía en el ambiente que aspiraba, deleitando la imaginación en aquel océano de luz, esencias y armonías; en aquel éter, siempre diáfano y cerúleo, bello cual los jardines de Hiram y los de las Hespérides; y mi fantasía estaba exaltada por tanta belleza. Quien no ha visto la catedral de Burgos, no conoce una de las maravillas que España atesora.
Figuraos un colosal monumento rematado por elegantes e ingentes torres de encaje de piedra que por ser tan aéreas y delicadas se pierden en el espacio cual finísimas aristas, cual impalpables primores trabajados por las hadas. Penetrad bajo las naves del famoso templo y os encontraréis con esbeltos haces de flexibles columnas que se extienden graciosamente ciñendo la bóveda y ostentando en sus estrías, follajes debidos al más hábil cincel.
Muestransenos atrevidamente enlazados los estilos gótico, dórico, jónico y corintio, admirándose en toda su pureza; allí se ven notables retablos, caprichosos rosetones, notables bajorrelieves, afiligranadas cresterías, lindos tallados y bellísimos doseletes, esmaltados sobre mármoles, oro, plata, bronces y jaspes.
La Magdalena del pintor italiano es la mujer coqueta, exuberante de belleza, alegre, triunfante por la seguridad de su hermosura; la Magdalena del pintor español es la mujer macerada por la penitencia, es la expresión de la culpa expiada.
Volvamos a Sagunto: constituyendo una pequeña colonia de madrileños y valencianos, nos dirigimos a esa ciudad en una mañana nebulosa y fresca, muy encantadora. El crepúsculo matinal tan prolongado, los vapores perfumados que exhalaba la tierra convirtiéndose en inmenso pebetero, y las fantásticas sombras producidas por aquella luz vaga e indecisa, daban un gran misterio a cuanto nos rodeaba. Por fin se deshizo la bruma de la mañana y brilló el sol dulcemente, sin herir nuestras pupilas con sus rayos.
Entre quintas de recreo y alfombras de musgo, llegamos al pintoresco pueblo de Puig, situado cerca del mar, al pie de dos montecillos que han servido para sacar la piedra con que se ha construido el puerto de Valencia. Es célebre este pueblo por haber servido de cuartel al invicto conquistador D. Jaime I, cuando sitiaba la ciudad del Turia. Llegamos a Sagunto y nos dirigimos a la Iglesia Mayor, consagrada a Santa María.
Visitamos después la casa consistorial que no contiene nada notable: la fachada de este edificio da sobre una plaza formada por una glorieta bastante descuidada.
Posiblemente, Villarroya fuese alumno del sacerdote Miguel Cortés y López, nacido en Camarena en 1776, que fue durante un tiempo Catedrático en los Seminarios de Teruel y Segorbe.
Isidoro Villarroya: Un Autor Destacado
Nace el 3 de abril de 1800 en el pueblo turolense de Corbalán y a los13 años comienza sus estudios de Gramática latina en las aulas públicas de la ciudad de Teruel. Un año después, en 1814, obtiene una beca de número en el Real y Conciliar Seminario de Teruel y cursa como seminarista interno Filosofía, y dos años de Teología escolástico-dogmática y Sagradas Escrituras. En 1824 obtiene por oposición el Magisterio de latinidad en la villa de Mora de Rubielos, y en 1827 el título de Preceptor de latinidad.
En 1834 es nombrado vocal de la Junta de Instrucción primaria de la provincia de Teruel y en 1845 será comisionado por el Excelentísimo Ayuntamiento para redactar la contestación que se debía remitir a la Comisión provincial de Monumentos históricos y artísticos de dicha ciudad. También el año 1845 fue invitado, con motivo de la creación del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza, a ocupar la misma Cátedra que desempeñaba en el Seminario Conciliar. En marzo de 1847 recibió el nombramiento de Catedrático de Latín y Castellano de ese mismo Instituto.
El primer texto que publica es un folleto en 16º, El Santo Via-Crucis y Dolores de María, en cuartetas y décimas (Gimeno, Teruel), en 1834. Tres años después, en 1837, unas Lecciones de geografía (Gimeno, Teruel), en un tomo en 8º. Al año siguiente la novela histórica, Marcilla y Segura o los amantes de Teruel. Historia del siglo XIII, en dos tomos en 16º, editados por Cabrerizo en Valencia. En 1840 edita en un folleto en 16º, unas cuartetas con el título, Inventiva contra la blasfemia (Zarzoso, Teruel). Cinco años después, en 1845, publica tres libros: Baturrillo o una caravana estudiantina (Zarzoso, Teruel), en dos tomos en 16º papel marquilla, una obra satírica; y los dos libritos que a nosotros nos interesan, Las ruinas de Sagunto.
El Asedio de Sagunto (219 a.c.) - II Guerra Púnica - Ep.2
Desarrollo Moderno de Alumbres
Esta diputación, entre los que destacan Borricén, Pagos del Ferriol, Molinos del Ferriol, Gorguel, Hoya de Alumbres y Alumbres. Nuevos que pertenecía, según los escudos heráldicos que decoraban sus paredes de los duques de Escalona y los de la familia Fajardo, a los marqueses de Vélez y Molina. cotización en Flandes e Inglaterra.
Concediéndole por real cédula de 24 de diciembre de 1534 facultad para ... No tardó tampoco mucho el Rey en conceder, por real cédula de 8 de enero del año siguiente, a los que poblasen la nueva población ... Así respondía a la exposición del Comendador ... En el año 1539 pasaron la mitad de los alumbres del obispado de Cartagena al duque de Escalona Diego López Pacheco.
Mismo, sus hijos y herederos carta de vecindad, teniendo derecho a los privilegios, libertades y exenciones que gozaban los avecindados en ella. colocando guardas en la costa. vecindad que presentó al Concejo de Cartagena en el año 1593. habiendo gran cantidad de él en las inmediaciones de las alumbreras. volver atrás. Desde esta fecha comienza a producirse almagra que se vendía mejor y se producía desde 1579.
De esta época nos ilustra la referencia que en su Descripción de Cartagena hace Gerónimo Hurtado en el año 1584: ... conveniencia de pedir a S.M. que los vecinos de los Alumbres Nuevos ... se vengan a vivir a esta ciudad... Así que volvemos a encontrar habitado el poblado de Alumbres y en el año 1646 se contabilizan unos 300 habitantes.
En los Fragmentos Históricos Eclesiásticos y Seculares del Obispado de Cartagena y Reino de Murcia, Hermosino y Parrilla nos deja esta descripción: ... esta es muy antigua, pues hallamos, que el Rey Don Alonso el Sabio la dio por juro de heredad á su hermano D. lo qual se puso en execucion á fines del siglo pasado, siendo Obispo el Ilmo. S.D. Francisco Fernández de Ángulo. Es su titular del santo S. derechos de las primicias a la de Cartagena. algunos autores la fijan también en el año 1699.
Garbanzal y Roche, así como el funcionamiento de tres molinos harineros. maestro de escuela por el mismo anterior motivo. Vargas Ponce nos da una clara referencia de finales del siglo XVIII, entre los años 1793 y 1795, en la que dice que Alumbres tenía ... no tiene orden ni nada notable.
Alcalde José Conesa Francés entregándosele una vara alta de 9 palmos el 4 de julio en la casa del párroco Bernardino Ruiz. Domingo Martínez, Juan Martínez García, José Conesa Marín, Ramón Martínez Sánchez y Bartolomé Benzal, siendo procurador síndico José Gómez Mula. El término municipal de este nuevo ayuntamiento lo integraban los partidos de Roche, Garbanzal y Rincón de San Ginés, siendo considerado Escombreras un barrio de Alumbres. de octubre de 1823, incorporándose a Cartagena su término municipal. un carro triunfal por toda Cartagena por los milicianos de Alumbres armados de escopetas y seguido de mucha gente. relativamente pujante. para Cartagena.
Un documento conservado en el archivo municipal nos revela que en el año 1845 esta diputación contaba con 374 vecinos, 1.607 almas (765 hombres y 842 mujeres). En el año 1873 se le concedió a Pedro Solano permiso para canalizar y traer agua a la ciudad desde La Parreta, para lo que constituyó sociedad con el banquero Manuel Górgolas. llegando el mismo general Contreras en alguna ocasión en acciones de reconocimiento.
El general López Domínguez al referirse en su Memoria a este pueblo dice que ... Alumbres, fue el centro del extremo izquierdo de nuestra línea..., y en él se estableció el 25 de agosto ... el coronel Escoda con todos los carabineros de a pie y a caballo... distancia de la plaza de 3.500 m, con la misión de hostilizar la plaza de Levante a Poniente y contrabatir los fuegos de los baluartes nº 6 y 7 y el castillo de los Moros.
Años de edad. a pie de guarnición en Madrid. de sufrir el bombardeo de las fragatas cantonales insurrectas y participando en la defensa de la plaza. Recibió sepultura en el cementerio de Alumbres y pocos días después el general López Domínguez presidió las honras fúnebres en la iglesia parroquial de Alumbres por todas las víctimas. permanecer en su anterior destino en razón de las circunstancias del combate.
El 19 de octubre de 1874 se abre al público el servicio del tranvía que enlaza a Cartagena con Alumbres y la Unión. la nueva diputación de Alumbres de la que se segregó una parte para constituir la de Escombreras. el día 12 se inauguró un nuevo teatro en Alumbres. En el año 1893 Miguel Zapata y Mr.
Las instalaciones servirán para extraer agua a 50 m de profundidad de los pozos San Camilo y San Antonio, con aparatos de vapor de 10 HP y 40 HP de potencia respectivamente. El Descargador y Estrecho de San Ginés-Llano del Beal. y la Sociedad obreros de la Fábrica de Explosivos La Liberta. Torres Martínez y herido Pedro Caparrós Galindo.
En las alturas de esta sierra con una cota media de 300 m, donde ya existían unas obras de fortificación ordenadas por R.O. Bases Navales. Las obras comenzaron en enero del año 1936 y finalizó el artillado en julio del mismo año. Los terrenos fueron cedidos por la Sociedad Franco-Española de Explosivos y Productos Químicos y el material, cuatro cañones Vickers de 105 mm, procedía del desartillado de Ferrol. Los terrenos para el camino de acceso se adquirieron a Consuelo Arróniz Nadal, en el coto Arróniz, y a Ginés Aguera.
La diputación de Alumbres, perteneciente al municipio de Cartagena, se encuentra enclavada al Norte del Valle de Escombreras, al Este de la capital municipal y a una distancia de 5´5 km. La configuración superficial del terreno donde se asienta la población es relativamente movido, destacando las alturas de El Machón (313m) y Sierra Gorda (300 m). El Porche y Vista Alegre, que albergan 3.212 habitantes en el año 1996, 1.598 hombres y 1.614 mujeres.
A la construcción y a la agricultura, el 17´4% y 2´8% respectivamente. un ramal que en las proximidades de La Unión enlaza con El Llano. Escombreras y la nacional 301 Cartagena-Madrid. mujeres que se alejan, cada vez en mayor número, de la agobiante vida de la ciudad. el nuevo que se dispone en la mina La Regente. iglesia del poblado de la Refinería de Escombreras.
Datos Demográficos de Alumbres (1845)
La siguiente tabla muestra los datos demográficos de Alumbres en 1845, según el archivo municipal:
| Dato | Cantidad |
|---|---|
| Vecinos | 374 |
| Almas | 1,607 |
| Hombres | 765 |
| Mujeres | 842 |
