El miedo a morir es un mecanismo de defensa innato en los seres humanos que nos protege de amenazas, siendo imprescindible para la supervivencia. Sin embargo, cuando una persona experimenta sentimientos persistentes de miedo a morirse sin que exista ninguna amenaza puede convertirse en un trastorno. Tener miedo a morirse es una característica relativamente común en las personas.
En este contexto, el miedo al parto, o tocofobia, habitualmente consiste en el miedo al dolor y al sufrimiento durante el embarazo y el parto. Es un miedo provocado en ocasiones por las historias que cuentan otras personas que han vivido partos difíciles. Además, en nuestra cultura tradicionalmente se ha descrito el parto como un momento traumático y peligroso.
A este temor se le ha llamado ‘tocofobia’. A todo esto se añade el miedo a morir en el parto, a la propia integridad física, a los desgarros o a que el bebé nazca mal, lesionado o con malformaciones.
La tocofobia es un trastorno que consiste en tener un miedo intenso al embarazo y al parto. El término tocofobia proviene del griego “tokos” (nacimiento) y “phobos” (miedo) y, tal y como indica su nombre, se trata de una fobia que debe ser tratada por un especialista. La tocofobia también se conoce con los nombres de parturifobia, maieusifobia y locquiofobia.
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¿Qué es la Tanatofobia?
La tanatofobia es una forma de ansiedad que se caracteriza por un miedo persistente a la muerte o al proceso de morirse. En ocasiones se le conoce como ansiedad por la muerte. Sin embargo, cuando esta sensación toma una forma más extrema es cuando aparece la tanatofobia.
Siempre que hablamos de tanatofobia nos referimos a una angustia con un nivel de intensidad física y mental capaz de limitar nuestra vida cotidiana. ¿Tienes la sensación de que el miedo a la muerte no te deja vivir? Para superar esta fobia es importante aprender a convivir con la incertidumbre. Vivir sin miedo a morirse es también aprender a vivir de forma más intensa. Vivir el momento, teniendo presente aquello que nos gusta y disfrutar de las personas que nos rodean.
Para abordar este trastorno debemos entender cómo funciona el cerebro humano. Una característica esencial en las personas es su capacidad de abstracción, es decir, poder imaginar el mundo sin su propia presencia. El miedo a morir puede venir desencadenado por motivos muy distintos. Desde la propia mortalidad de uno mismo en la que nos resistimos a entender el desenlace de la vida.
Causas del Miedo al Parto (Tocofobia)
Existen diferentes tipos de tocofobia, cada uno con sus propias causas:
- Tocofobia Primaria: Es la que afecta a mujeres que no han estado nunca embarazadas o que son primerizas. Los motivos por los que las mujeres sufren tocofobia primaria son los siguientes:
- Miedo a la responsabilidad tan grande que implica tener un bebé
- Preocupación por los cambios que van sufrir en su cuerpo
- Miedo a sufrir durante el parto
- Preocupación de que el bebé tenga alguna anomalía
- Sufrir vaginismo o dispareunia (dolor en las relaciones sexuales)
- Haber sufrido abusos sexuales o violación en el pasado
- Tocofobia Secundaria: En este caso las afectadas son mujeres que ya han dado a luz a uno o más hijos. La causa principal de la tocofobia secundaria es haber sufrido un parto traumático en un embarazo anterior. Algunos ejemplos de esto son haber tenido una mala práctica obstétrica, una episiotomía mal curada, un desgarro, etc. Más que tocofobia podría decirse que la mujer padece estrés post traumático no curado y también debe tratarse por un especialita. Otra causa de la tocofobia secundaria puede ser haber sufrido una depresión posparto.
Uno de los mayores temores es no saber a qué nos enfrentamos, el desconocimiento de una experiencia que nunca hemos vivido. Por eso, los partos posteriores suelen enfrentarse con menos temor, salvo que la primera experiencia haya sido traumática. Por otra parte, hay miedos ancestrales que llevamos dentro de nuestro ser. El miedo a la muerte, el miedo al dolor, el miedo a perder el control de las situaciones, el miedo a lo desconocido...
El miedo al parto y al dolor del parto lo llevamos inculcado desde dentro en nuestra cultura. Ese ancestral mandato bíblico de <
Impacto del Miedo en el Parto
El miedo al parto puede provocar problemas significativos durante el parto y el postparto. El miedo durante el parto está asociado con un mayor dolor durante el proceso, una prolongación del primer y segundo período del parto y un mayor sentimiento de insatisfacción. Además, el miedo tiene una relación más fuerte que el estrés con el dolor y la duración del parto. La anestesia epidural disminuye inicialmente el dolor, pero las mujeres que la usan tienen más miedo. El miedo en el parto se ha demostrado que está también implicado en el 7-22% de las cesáreas electivas por parte de la madre, sin justificación médica, lo que aumenta la tasa de cesáreas.
Numerosos estudios de diferentes países documentan los miedos que experimentan las mujeres durante el parto. Los miedos más comúnmente relatados fueron una vez más el miedo al dolor, sobre todo en partos inducidos, secuelas en la madre o el bebé y errores obstétricos.
El excesivo control prenatal al que se somete en la actualidad a las mujeres embarazadas también juega un importante papel, ya que puede sumir a las mujeres en una continua situación de riesgo que aumenta el miedo al parto. El estudio encuentra que los discursos sobre riesgos prenatales ejercen un control social sobre las mujeres embarazadas, haciéndoles tener miedo, sentirse culpables, juzgadas o incluso castigadas.
No sólo el miedo, sino la ansiedad y el estrés durante el parto aumentan el nivel de adrenalina y disminuyen las contracciones uterinas, además prolonga la duración del parto y empeora el estado fetal. Es más, el simple hecho de entrar en el hospital puede afectar notablemente a las contracciones uterinas, como consecuencia del cambio de escenario.
Soluciones para Vencer el Miedo al Parto
El especialista que se encarga de tratar los trastornos de tocofobia es el psicólogo perinatal. En primer lugar, lo más importante es buscar el origen de los miedos que siente la mujer. En este sentido, los especialistas afirman que es más difícil tratar la tocofobia primaria que la secundaria, ya que se desconocen los motivos del miedo para poder empezar a profundizar en ellos.
La primera arma que puede tener una mujer para vencer el miedo es conocer a fondo el proceso de parto en toda su dimensión. No sólo desde el punto de vista fisiológico, sino también desde el punto de vista de “saber” realmente qué es lo que puede sucederle. Conocer físicamente el lugar donde se va a dar a luz, conocer la manera de proceder del personal que nos va a atender, sus protocolos, etc. va a contribuir muy favorablemente a disminuir el miedo al proceso de parto. Asimismo, la redacción de un plan de parto en el cual la mujer sepa de antemano que se van a respetar sus deseos respecto a cómo se quiere que acontezca este suceso, puede ser un elemento crucial para disminuir el umbral del miedo al parto.
Algunas técnicas o procedimientos que aconsejan los psicólogos perinatales o matronas para superar el miedo al embarazo y al parto son los siguientes:
- Asistir a clases de preparación al parto: esto es indispensable, ya que la mujer que siente miedo al momento de dar a luz tiene que conocer con lo que va a encontrarse, reconocer los síntomas que puede tener y saber cómo debe actuar.
- Practicar deporte para embarazadas: además de conocer a otras mujeres en situación similar, el deporte contribuye a aumentar la seguridad de la mujer, ya que siente que su cuerpo está mejor preparado para dar a luz. El yoga o el pilates son las mejores opciones.
- Hacer meditación o mindfulness: se trata de una técnica de relajación en la que se pretende que la mujer alcance una plena atención de su consciencia, es decir, focalizar toda su atención en el estado en el que se encuentra presente, aquí y ahora, y pueda comprender así lo que le ocurre.
- Dar a luz en una casa de partos: se trata de habitaciones alejadas de los paritorios, en las que las mujeres disponen de camas, colchones, bañeras, instalaciones para hacer ejercicios, etc. En todo momento pueden estar acompañadas de la pareja o familiares y se vive el parto como el proceso natural y humano que es. Las casas de parto son muy famosas en el Reino Unido.
- Recurrir a una doula: son mujeres que asesoran y acompañan a las embarazadas, pero no tienen ninguna titulación médica como es el caso de las matronas. Las doulas pueden ayudar a superar la tocofobia sobre todo por el apoyo emocional que proporcionan antes, durante y después del parto.
Además, consultar con las matronas cualquier duda que pueda surgir acerca de la maternidad es aconsejable puesto que la mujer afrontará esta etapa siendo más consciente de todo.
Terapias Adicionales
Además, existen otras terapias que han demostrado grandes mejoras en las personas que las llevan a cabo. Se trata de un instrumento con el que la persona se enfrenta directamente a sus temores a través de la exposición a estos mismos. Consiste en animar a que la persona no solo conviva con ellos, sino que los afronte. Este tipo de terapia busca alterar los comportamientos de una persona para generar nuevos marcos mentales que le ayuden a combatir la tanatofobia. Consisten en conversaciones con un especialista acerca del miedo, sus posibles causas raíces y cómo combatirlos.
Existen ejercicios muy eficaces para ayudar a calmar la ansiedad derivada de la tanatofobia.
El Plan de Parto
Aunque la definición del parto natural y su asistencia pueden cambiar según el centro sanitario, los profesionales que lo asisten o la propia parturienta, existen ciertos puntos básicos o imprescindibles que se suelen repetir. El plan de parto: qué es y para qué sirve. Pueden ser compatibles, aunque no siempre. El parto es un proceso natural que comienza de forma espontánea y cuyo colofón es el nacimiento de un bebé y no siempre es necesario que sea medicalizado. Su duración es muy variable.
Escalas de Miedo al Parto
La detección temprana del miedo al parto permitiría desarrollar e implementar estrategias de intervención y acompañamiento específicos para el cuidado de la gestante. Se han diseñado diversas escalas e instrumentos para evaluar el miedo al parto. Algunas de ellas lo evalúan antes del embarazo mientras que otras lo hacen durante el embarazo y/o el parto y tras el mismo.
Algunas de las escalas más destacadas son:
| Escala | Descripción |
|---|---|
| Childbirth Fear Questionnaire (CFQ) | Cuestionario multidimensional de 40 ítems que evalúa el miedo a distintas situaciones relacionadas con el parto. |
| Fear of Childbirth Scale | Escala unidimensional de 14 ítems diseñada para evaluar el miedo al parto. |
| Childbirth Fear Prior to Pregnancy | Evalúa el miedo al parto en mujeres y varones jóvenes antes de su primer embarazo y parto. |
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) después del Parto
El parto puede ser un evento lo suficientemente estresante como para desencadenar un trastorno de estrés postraumático (TEPT). En la DSM-IV se acepta que cualquier parto en el que haya habido una amenaza de muerte o graves secuelas físicas para madre y/o bebé y donde la madre haya vivido la amenaza con miedo extremo, indefensión u horror puede desencadenar un trastorno de estrés postraumático. No es tan importante cómo haya sido el parto objetivamente sino el hecho de que durante el mismo la madre haya pensado que ella o su bebé corrían grave peligro y haya reaccionado sintiendo miedo, indefensión u horror.
Entre los factores desencadenantes del trastorno se han señalado el alto grado de intervencionismo obstétrico y la percepción de cuidados inadecuados en el parto. La prevalencia también es mayor en madres de bebés prematuros o gravemente enfermos tras el parto.
Los síntomas del trastorno de estrés postraumático suelen alcanzar una intensidad máxima entre las cuatro y seis semanas tras el parto y posteriormente suelen ir disminuyendo, pero en algunos casos persisten meses o años. Un fenómeno bastante típico es la reactivación de los síntomas en el siguiente embarazo, donde puede aparecer pánico al parto o tocofobia. En este caso, la mujer desea evitar a toda costa una experiencia traumática como la anterior, lo que a veces le lleva a solicitar una anestesia general o una cesárea programada.
