Mastitis en Perras Lactantes: Causas, Síntomas y Tratamiento

La mastitis canina es una condición muy común en las perras que están lactando a sus cachorros, estén recién paridas o ya tengan varios días o semanas los pequeños, aunque también puede presentarse en perras con embarazos psicológicos. Esta condición consiste en una inflamación e infección de las mamas que puede producir grandes dolores y molestias en la perra.

Además, ocasiona una pérdida de calidad en la leche materna haciendo que la misma, al estar infectada, no nutra correctamente a los cachorros e incluso puede llegar a producirles la muerte. Identificar los síntomas y atender a tu mascota para impedir o tratar esta condición resulta fundamental para garantizar su bienestar y el de la camada, si la hay.

¿Qué es la Mastitis en Perras?

La mastitis en perras es la inflamación que se produce en las mamas de esta, suele ir acompañada por una infección, aunque puede darse sin que haya infección, y que puede ser producida por varios aspectos.

Causas de la Mastitis en Perras

Entre las causas más comunes de la mastitis en perras podemos encontrar que durante la lactancia canina los cachorros se apilan en las tetas de su madre para obtener la leche que tanto necesitan y presionan esta zona con sus patas y uñas, lo que en ocasiones puede producir lesiones en las mamas de la perra, que al contar con un sistema inmune debilitado por el reciente parto puede ser víctima de infecciones en esta zona.

Dichas infecciones producirán una serie de síntomas en las mamas de la perra pero, adicionalmente, las bacterias podrán infectar también la leche y transmitirse a los cachorros mediante esta, ocasionándoles en casos más severos la muerte. Es muy importante vigilar de cerca la salud de nuestra perra con el fin de hacer que la misma esté saludable durante el amamantamiento, e impedir al mismo tiempo que los cachorros enfermen. Esta infección puede producirse por otros problemas, no solo porque los pequeños arañen las mamas y también puede darse en perras con embarazo psicológico.

Es normal que mientras la perra está dando de mamar se encuentre cansada e incluso un poco delgada, sin embargo en una condición natural una perra amamantando suele comer y así reponer energías. Cuando la observamos muy decaída es momento de prestar atención para identificar los síntomas de la mastitis en perras.

Síntomas de Mastitis en la Perra

Cuando la observamos muy decaída es momento de prestar atención para identificar los síntomas de la mastitis en perras, entre los que destacan:

  • Apatía
  • Fatiga y malestar general
  • Pérdida del apetito
  • Inflamación y dureza extrema de las tetas
  • Irritación y enrojecimiento en las mamas
  • Gran sensibilidad al tacto y dolor en las mamas
  • Secreción sanguinolenta y con pus
  • Bultos o protuberancias
  • La perra evita dar de mamar a los cachorros por el dolor
  • Fiebre
  • Ritmo cardíaco rápido
  • Irritabilidad
  • Vómitos
  • Diarrea

Síntomas en los Cachorros

  • Pérdida de peso o falta del aumento de peso habitual y constante en los pequeños
  • No maman lo suficiente
  • Debilidad
  • Quejidos y malestar
  • Problemas digestivos, como diarreas y vómitos
  • Problemas de piel y pérdida de pelo

Ante estas señales resulta imprescindible consultar al veterinario cuanto antes.

Diagnóstico de la Mastitis Canina

Para conseguir un diagnóstico certero de la mastitis en perros es necesario evaluar la historia clínica del animal y realizar diferentes pruebas diagnósticas. Es importante establecer un diagnóstico certero y para ello es necesario realizar algunas pruebas complementarias como cultivos microbiológicos de la leche mamaria, ecografías de las glándulas mamarias y test de laboratorios.

Tratamiento de la Mastitis Canina

Si detectas alguno o varios de los síntomas mencionados anteriormente y sospechas que tu perra tiene mastitis, es muy importante que lleves a tu perra de inmediato al veterinario. Un especialista podrá diagnosticar si se trata de mastitis y ofrecer el mejor tratamiento antibiótico para la pronta recuperación de tu perra.

Además es muy probable que en estos casos sea necesario dar leche maternizada a los cachorros a través de un biberón hasta el momento en el que puedan tomarla solos para luego pasar a ingerir sólidos, el especialista te indicará la mejor forma de hacerlo. Una vez detectas algunos de los síntomas mencionados y llevas a tu perra al veterinario, el especialista tendrá que revisar a tu fiel amiga para poder dar un diagnóstico certero, comentando si se trata realmente de este problema o de otro.

Aunque la perra necesita que la leche materna se extraiga, NO es recomendable que los cachorros sigan mamando si la madre tiene mastitis. El motivo es que, por un lado la madre puede que no les deje acercarse debido al dolor que siente y si insisten esta puede acabar reaccionando mal. Por otro lado, si la leche llega a estar llena de toxinas y bacterias los cachorros seguramente acabarán enfermando. Por tanto, lo mejor es que los cachorros pasen a tomar biberón.

El veterinario es el único que puede recetar un tratamiento y decidir cuál será el mejor para cada caso. Cuando se detecta inflamación de este tipo, y sobre todo si hay infección, el tratamiento debe ser agresivo para evitar que empeore, puesto que son muy comunes las complicaciones de esta afección cuando no se trata o no se trata adecuadamente.

Normalmente, el tratamiento para la mastitis canina implica extraer la leche materna que queda retenida, antibióticos, antiinflamatorios e incluso se contempla la cirugía en casos en los que haya abscesos, tumores u otras complicaciones.

El tratamiento antibiótico suele ser de amplio espectro y suele durar unas 2 o 3 semanas. Si el problema se cronifica o se alarga conviene dar el antibiótico que sea más adecuado según los resultados del cultivo, es decir contra los microorganismos específicos que estén causando el problema. Además es importante revisar las patas de los cachorros para asegurarte de que no tienen heces, de ser así deberás limpiarlas bien.

Si la perra te permite acercarte sin dificultad entonces es conveniente limpiar las mamas con una gasa estéril empapada en agua varias veces al día.

Es fundamental reducir al máximo posible el dolor y el malestar que la mastitis pueda llegar a ocasionar. Mantener una hidratación adecuada también favorecerá la recuperación de forma natural de la mastitis en perros. Es fundamental que en un momento así nuestra mascota reciba la cantidad adecuada de agua y comida.

Además, el destete de los cachorros debe hacerse de manera cuidadosa para que las glándulas mamarias de la madre puedan recuperarse adecuadamente. Consulta y pregunta en todo momento a tu veterinario ante cualquier duda o pregunta que pueda surgir durante el proceso y tratamiento.

Pronóstico de la Mastitis en Perros

El pronóstico de una mastitis en perros es bueno. Lógicamente, esto solo es posible si se trata a tiempo y la perra puede hacer reposo absoluto. Si se producen complicaciones, el pronóstico empeora en consecuencia. Si se forma un absceso, este se debe abrir y limpiar para prevenir la necrosis de la piel.

Con abscesos muy grandes que revientan, la zona afectada de la glándula mamaria debe extirparse quirúrgicamente. Si la perra presenta un absceso o tejido necrosado, deberás separar a los cachorros de ella. A partir de las tres semanas de vida se puede destetar a los cachorros y alimentarlos a mano.

Prevención de la Mastitis en Perros

Es importante la limpieza en la caja de parto y la higiene corporal de la perra y los cachorros. Hay que limpiar con frecuencia la zona de los cachorros e inspeccionarla para detectar riesgos (astillas, tornillos salientes…). Esto incluye cambiar el agua y la comida a diario, limpiar los comederos y bebederos, retirar los restos de comida, heces y orina, así como limpiar y desinfectar la cama y el suelo, y lavar las mantas y cojines periódicamente.

Si las uñas de los cachorros están demasiado largas, córtaselas. Proporciónale un buen aporte energético a la perra durante el embarazo y la lactancia. Durante este periodo tan agotador, necesita un alimento de buena calidad. Existen recomendaciones precisas sobre la densidad calórica que se requiere cada semana. Un aporte de calcio suficiente también es importante para que el parto discurra sin problemas. Además, reduce el peligro de fiebre puerperal.

Los cachorros deben ingerir suficiente calostro las primeras horas de vida para que su sistema inmunitario se desarrolle correctamente. No existe ninguna vacuna específica contra la mastitis en perros. Sin embargo, es recomendable llevar un control de vacunas anual de las perras usadas para la cría.

¿Cuándo una Perra Abandona a sus Cachorros?

Que una perra no quiera alimentar a sus cachorros supone un grave problema si estos pequeños se encuentran en sus primeras semanas de vida, en las que la leche materna resulta imprescindible para su supervivencia. Por suerte, el abandono materno no es muy frecuente, sin embargo, cuando ocurre acostumbra a indicar un problema de salud en la perra.

No es habitual que una perra abandone a sus cachorros. Si sucede, suele deberse a un problema de salud de la madre. Por lo tanto, no hay que entender que una perra no quiere alimentar a sus cachorros, sino que no puede. En esta línea hay varias enfermedades que podemos destacar:

  • Metritis aguda: se trata de una infección uterina que suele presentarse durante el posparto. Llega a ser mortal si se generaliza. Causa síntomas como fiebre, anorexia y secreción vaginal con muy mal olor. En este estado, la perra rechaza a sus cachorros. Requiere tratamiento veterinario urgente y, en los casos más graves, la camada tendrá que criarse con leche artificial.
  • Eclampsia o paresia puerperal: es una afección causada por niveles bajos de calcio en la sangre. Aparece tras el parto con signos como inquietud, descoordinación, fiebre, palidez de mucosas y abandono de los cachorros. Es una urgencia y suele ser necesario criar a los cachorros artificialmente. De seguir con la lactancia, la perra tendrá que tomar un complemento de calcio.
  • Mastitis séptica aguda: en este caso, la infección se produce en una o varias mamas, que se verán inflamadas, calientes y muy dolorosas, que es lo que lleva al abandono materno. La leche puede adoptar un aspecto diferente y ser motivo de rechazo por parte de los cachorros. Es posible salvar la lactancia tratando la infección.
  • Ausencia de leche en las mamas: una perra con este problema produce leche, pero esta no fluye correctamente, de forma que no llega a los cachorros. Es el veterinario quien debe averiguar la causa, que suele relacionarse con el estrés o alguna malformación en el pezón. Hay perras que si no tienen leche el primer día abandonan a la camada. Puede tratarse y hay que hacerlo con rapidez para restablecer la lactancia lo antes posible.
  • Producción insuficiente de leche o verdadera agalactia: en este caso, la perra no tiene leche. Es un trastorno muy poco frecuente, aparentemente genético y sin solución. Por otra parte, puede haber una insuficiente producción de leche cuando la camada es muy numerosa. En estos casos, podría solucionarse mejorando la alimentación de la perra. Si el veterinario nos confirma una verdadera agalactia, tenemos que encargarnos de alimentar a los cachorros.

Por último, debemos mencionar que el nacimiento por cesárea puede afectar al establecimiento del vínculo entre la madre y sus cachorros. La intervención que supone puede dificultar la aceptación de los pequeños, llevando a la perra a no querer amamantar a los cachorros.

¿Qué hacer si la perra no quiere alimentar a sus cachorros?

En primer lugar, si constatamos que la perra no quiere alimentar a sus cachorros debemos acudir al veterinario para que determine cuál es la causa. Hemos visto que algunas son solucionables. En caso contrario, no tendremos más remedio que sacar adelante la camada nosotros mismos. Para ello, debemos recurrir a una leche especialmente formulada para perros que podemos encontrar en establecimientos especializados. Es el único alimento que nos puede asegurar que los cachorros reciben todos los nutrientes que necesitan. Se comercializa en envases con un biberón y sobres a los que se debe añadir agua caliente según las instrucciones del fabricante.

Alimentación de la Perra Después del Parto

En realidad, la alimentación de una perra después del parto debe continuar la pauta que se ha debido iniciar durante la gestación. En cuanto tengamos conocimiento de que nuestra perra está embarazada, si no lo hacemos ya, debemos ofrecerle un pienso de alta calidad. Si lleva más de un mes de gestación, recordemos que la duración del embarazo de las perras es de unos 63 días, debemos proporcionarle un pienso para cachorros, por los motivos que veremos en el siguiente apartado. Tras el parto, la perra debe continuar consumiendo este mismo alimento hasta que se produzca el destete de sus cachorros.

Pienso para la Perra Lactante

La alimentación de una perra después del parto debe consistir en un pienso de crecimiento para cachorros. Esto se explica porque durante la gestación y, sobre todo, en el período de lactancia, las necesidades de la perra se modifican para adaptar su organismo a la tarea de hacer crecer adecuadamente a sus cachorros. Así, aumenta la cantidad de calorías y proteínas que la perra debe consumir de forma que su pienso habitual no las cubre, por lo que debe recurrirse al pienso especialmente formulado para cachorros en crecimiento que sí proporcionaría las cantidades adecuadas para este período.

El pienso para la perra lactante no debe contener menos del 21 % de proteínas. Por supuesto, nuestra perra debe tener siempre a su disposición agua fresca y limpia.

Recomendaciones para la Alimentación

Una vez escogido el pienso para cachorros que, recordemos, debe ser de alta calidad, lo administraremos siguiendo las siguientes recomendaciones:

  • En la primera semana posparto incrementaremos la cantidad diaria recomendada en ración y media, aproximadamente.
  • En la segunda doblaremos esta cantidad.
  • En la tercera la perra deberá estar comiendo el triple de la ración normal.

A partir de la cuarta semana, como los cachorros comenzarán a comer también pienso, ya podremos ir disminuyendo la cantidad de comida de la perra lactante, eso sí, paulatinamente. Una vez que los pequeños se desteten, la perra puede volver a su alimentación habitual.

Si la perra se alimenta con comida casera también podemos seguir esta pauta. En estos casos deberíamos utilizar calorías y proteínas de alta calidad. Si la perra pierde peso tenemos que consultar con nuestro veterinario para que revise la dieta y, si es necesario, paute suplementos.

Debemos saber que es normal que inmediatamente después del parto la perra no quiera comer. Si esta situación se prolonga varios días debemos consultar con nuestro veterinario. Dentro de la alimentación de una perra después del parto algunos cuidadores introducen determinados alimentos que consideran que van a aumentar su producción de leche. Aunque es una práctica extendida, lo cierto es que no existen alimentos que incrementen la cantidad de leche.

MASTITIS EN PERRAS. MASTITIS CANINA/QUÉ ES, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

Si una perra recién parida no quiere comer debemos consultar con nuestro veterinario, ya que podría estar sufriendo alguna patología como la metritis, que es una infección de la matriz, o una infección de las mamas denominada mastitis. En estos casos se requiere tratamiento. Para incitar a que vuelva a comer, la alimentación de la perra después del parto puede incluir comida húmeda, más palatable, eso sí, también formulada para cachorros en crecimiento.

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