¿Por Qué Mi Gato Bebe Mucha Agua? Causas y Soluciones

En general, que un gato beba más agua de la habitual no es normal y acostumbra a ser síntoma de que algo no anda bien. No obstante, no es común ver a un gato que, por sí solo, beba grandes cantidades de agua. De hecho, en muchas ocasiones son los tutores quienes deben animar al animal a ingerir la cantidad mínima diaria.

Sin embargo, cuando un gato toma más agua de la habitual, y lo hace de forma repentina, es normal que nos alarmemos. Antes de nada, es importante tener en cuenta la cantidad de agua normal que debe beber un gato al día.

Para ello, es necesario conocer la rutina del gato y su personalidad, puesto que la polidipsia (cuando el gato toma más agua de lo normal) y la consiguiente poliuria (cuando el gato orina más de la cuenta) son síntomas que pueden pasar desapercibidos y, por tanto, los tutores pueden tardar cierto tiempo en darse cuenta de que algo no anda bien.

Este consumo tan reducido en los felinos viene de sus antepasados, gatos que vivían en el desierto y se adaptaron a sobrevivir en este hábitat. Esto no significa que el gato no necesite agua para vivir, porque, actualmente, debido a la industrialización del alimento y otros cambios en la rutina del gato doméstico, sabemos que la ingesta de agua es imprescindible para llevar una buena calidad de vida.

Un gato medio de 4 kilos de peso debería tomar una cantidad aproximada de 180 ml/día, si la supera y, además, orina demasiado, quiere decir que algo está ocurriendo y debemos acudir al veterinario. La excepción reside cuando nos encontramos en días muy calurosos, en los que el animal debe compensar la temperatura corporal y pérdida de líquido incrementando la ingesta de agua, algo bastante común en todos los animales. Especialmente si hablamos de gatos muy activos, esta puede ser la razón.

¿Qué Cantidad de Agua Debe Beber un Gato al Día?

La ingesta de agua considerada normal en un gato doméstico es de 45 ml/kg/día, un aumento de dicha cantidad producirá, también, un incremento de la orina excretada, por lo que si un gato orina demasiado, probablemente el consumo de agua también haya subido.

Como este signo es, a menudo, el primer síntoma que percibe el tutor del animal, el veterinario puede optar por realizar una serie de pruebas de laboratorio para examinar la orina del gato y calcular la diferencia entre el consumo de agua y la cantidad excretada con el objetivo de alcanzar un mejor diagnóstico y prescribir el tratamiento correcto. Algunos procedimientos requieren, a veces, sedación y el paso de una sonda por el conducto uretral, por lo que solo un especialista es capaz de llevarlos a cabo.

No obstante, existe un método que puedes hacer en casa para comprobar si tu gato está tomando más agua de lo normal. Dicha técnica no es otra que emplear un bebedero con medidas, o medir tú con un medidor aparte la cantidad que colocas en el cuenco al principio del día, y la que ha bebido al finalizar el mismo. Una vez obtenida la cantidad tomada, simplemente debes dividir este valor por el peso de tu gato. Si el resultado final es superior a los 45 ml por kilo, acude al veterinario.

Por supuesto, para que este método funcione debes comprobar que tu gato únicamente consume agua de su cuenco, y no es de los que prefiere ingerir agua de otras fuentes, como vasos, plantas, grifos, etc.

Como ya hemos apuntado anteriormente, la polidipsia y la poliuria son síntomas, no enfermedades. Si acabas de adoptar un gatito y has notado que toma mucha agua y, además, orina demasiado, consulta con el veterinario la posibilidad de sufrir alguna disfunción anteriormente mencionada, así como la presencia de infecciones en el tracto urinario. Si el problema se detecta a tiempo, el animal llevará mejor todo el proceso del tratamiento.

Tal y como ya hemos dicho, a menudo los síntomas que presentan los gatos no son percibidos por los tutores a tiempo, hecho que complica el cuadro clínico y contribuye al desequilibrio del organismo como un todo, llevando al animal a empeorar los signos iniciales y presentar otros relacionados, como vómito, apatía, pérdida del apetito, etc. De esta forma, si tu gato bebe mucha agua y no come, o come poco, puede ser debido a que la causa subyacente se encuentra avanzada.

Por todo lo anterior, al primer síntoma que detectes en tu gato, ya sea un incremento del consumo de agua, un aumento de orina, vómitos, falta de apetito, pérdida de peso..., acude al veterinario inmediatamente, ya que las patologías citadas en apartados anteriores deben ser tratadas lo antes posible.

Factores Que Influyen en el Consumo de Agua de un Gato

La cantidad de agua que debe beber un gato puede variar según varios factores como su edad, temperatura ambiente, nivel de actividad y tipo de alimentación. En general, un gato necesita entre 40 y 50 ml de agua por cada kilo de peso al día. Por ejemplo, un gato promedio de 4 kg debería consumir entre 160 y 200 ml de agua diariamente.

Varios factores pueden aumentar la necesidad de agua en tu gato. Durante épocas de calor, es normal que beba más para mantenerse hidratado. Del mismo modo, el tipo de dieta también juega un papel crucial; los gatos que solo comen pienso seco suelen beber más agua que aquellos que reciben comida húmeda, que ya contiene una alta cantidad de humedad.

Los gatos de exterior, como tienen mayor actividad, tendrían que beber más agua, pero como suelen cazar, no beben tanto porque obtienen el agua de las presas que ingieren.

Un aumento en el consumo de agua puede ser una respuesta normal al calor o a una dieta basada únicamente en pienso seco. Sin embargo, también puede ser un signo de estrés o, más preocupantemente, de problemas de salud.

La dieta de tu gato tiene una gran influencia en su consumo de agua. Los gatos salvajes obtienen la mayor parte de su hidratación de las presas que cazan, mientras que los gatos domésticos dependen de la comida y el agua que se les proporciona. Los gatos que comen pienso seco, que tiene solo un 8-10% de humedad, necesitarán beber más agua.

Si tu gato bebe más de 80-100 ml de agua por cada kilo de peso al día, es importante investigar la causa. La polidipsia generalmente se acompaña de poliuria (aumento en la micción). Otros síntomas que podrían indicar problemas graves incluyen hipersalivación, letargo, pérdida de apetito y pérdida de peso.

Para diagnosticar la causa subyacente del aumento en la ingesta de agua, el veterinario puede recomendar pruebas como análisis de sangre y orina, radiografías o ecografías.

Tabla: Consumo de Agua en Gatos

Factor Descripción Impacto en el Consumo de Agua
Peso Cantidad de kilogramos que pesa el gato. Mayor peso, mayor necesidad de agua.
Dieta Tipo de alimento que consume el gato (seco, húmedo, mixto). Dieta seca aumenta la necesidad de agua.
Actividad Nivel de ejercicio diario del gato. Mayor actividad, mayor necesidad de agua.
Clima Temperatura ambiente. Clima cálido aumenta la necesidad de agua.
Salud Presencia de enfermedades como diabetes o insuficiencia renal. Algunas enfermedades aumentan la sed (polidipsia).

Posibles Causas Médicas de la Polidipsia en Gatos

Como decíamos en la introducción de este artículo, el hecho de que un gato beba mucha agua puede estar relacionado con la presencia de alguna enfermedad. En medicina veterinaria, cuando un gato bebe más de lo normal, se habla de polidipsia. Y la polidipsia se relaciona directamente con otro fenómeno que es la poliuria (el gato orina más de lo habitual).

  • Fallo renal o insuficiencia renal crónica felina: es una enfermedad frecuente en gatos de edad avanzada. “la insuficiencia renal crónica se produce cuando existe un daño en los riñones prolongado e irreversible, que impide su funcionalidad para filtrar y eliminar los productos de desecho de la sangre. En la mayoría de los casos en los que se diagnostica una insuficiencia renal no se conoce la causa exacta de la enfermedad.
  • Diabetes mellitus: Existen dos tipos de esta enfermedad, que te interesará conocer si tu gato bebe mucha agua. La Tipo 1, que se produce cuando el páncreas no genera suficiente insulina y las células no pueden utilizar la glucosa para obtener energía. La insulina actúa como un transportista que introduce la glucosa en las células, por lo que la deficiencia de insulina implica que la glucosa se queda circulando en la sangre, en vez de pasar dentro de las células para ser aprovechada. La diabetes Tipo 2, en cambio, se diagnostica cuando el organismo del gato se vuelve resistente a los efectos de la insulina. Es la diabetes típica en gatos obesos.
  • Hipertiroidismo: es una enfermedad común en gatos mayores. Se trata de un trastorno metabólico generado por un exceso de hormona tiroidea en el cuerpo.

Qué Hacer Si Tu Gato Bebe Mucha Agua

Si notas que tu gato está bebiendo más agua de lo normal, asegúrate de proporcionarle siempre agua fresca y limpia, cambiándola a diario. Mide la cantidad de agua que le das por la mañana para rastrear cuánto está bebiendo a lo largo del día, y observa si hay una tendencia constante en el aumento de la ingesta.

Si, tras unos días de seguimiento, el consumo sigue siendo elevado o si acompañan otros síntomas preocupantes, es fundamental consultar a tu veterinario para una evaluación detallada.

Asegúrate de que tu gato siempre tenga acceso a agua fresca. Algunos gatos prefieren agua corriente, por lo que una fuente de agua puede ser una buena opción. También es importante proporcionar varios puntos de agua separados del área de comida y del arenero.

Limpia regularmente los recipientes para evitar la proliferación de bacterias. Un aumento en el consumo de agua puede ser una señal de problemas de salud o simplemente una respuesta a cambios en el entorno o la dieta de tu gato. Observar de cerca los hábitos de bebida de tu mascota y mantener una comunicación abierta con tu veterinario te ayudará a garantizar su bienestar.

Si crees que tu gato bebe mucha agua, no debes quitársela para impedírselo. Llévale a su veterinario para que pueda ayudarte a conocer el motivo y puedas detectar cualquier problema de salud a tiempo.

Consejos Prácticos

  1. Lleva un registro durante una semana: apunta cada día cuánta agua consumes al rellenar su cuenco.
  2. No esperes a que esté muy decaído.
  3. Si el veterinario detecta alguna patología, te pautará el tratamiento adecuado.
  4. Si el veterinario sospecha de un problema renal o diabetes, puede recomendar un pienso específico.

Recuerda: cada gato es un mundo. Lo importante es que conozcas bien sus hábitos normales para detectar cualquier cambio a tiempo.

🚨 ¿COMO HIDRATAR A UN GATO QUE NO QUIERE TOMAR AGUA? 🚨

Publicaciones populares: