¿Es Normal que Mi Bebé se Mueva Mucho a los 2 Meses? Desarrollo y Qué Esperar

Las madres primerizas tienen muchas dudas acerca de lo que es normal y lo que no durante el transcurso del embarazo y los primeros meses de vida de su bebé. Una de las preguntas más frecuentes que suelen hacer es sobre la actividad de los bebés en el útero y si es normal que se muevan mucho a los dos meses de edad. En este artículo, te proporcionamos información de conocimientos generales para aclarar tus dudas sobre el desarrollo del bebé, pero para cualquier tipo de consejo siempre recomendamos ponerte en contacto con tu médico.

Desarrollo Motor a los Dos Meses

Tras entrar en contacto con la vida fuera del útero materno, el bebé empieza a interactuar y se mueve mucho, se vuelve más regular en las tomas y en el sueño, crece y su carita cambia. En dos meses todo cambia para un bebé. A ojos de un adulto parecen cambios insignificantes, muy pequeños. Sin embargo, son pasos de gigante. Veamos cómo evoluciona este aspecto:

  • Apoyado sobre su abdomen: Comienza a elevar la cabeza durante unos segundos y sentado comienza a sujetarla, aunque todavía inestable.
  • Apoyado sobre su espalda: Pataletea con fuerza de forma alternante y simétrica.

Y cuando alcanza la vertical, intenta controlarla y mantenerla erguida unos instantes.

Desarrollo de los Sentidos a los Dos Meses

A los dos meses, los sentidos del bebé están en pleno desarrollo:

  • 👀 Vista: El pequeño puede seguir de lado a lado (180º) el movimiento de objetos y personas, siempre que no se desplazan con mucha rapidez. A partir del mes y medio, muestra una clara preferencia por el rostro humano distinguiéndolo del resto de objetos.
  • 👂 Oído: El bebé, cuando escucha un sonido, empieza a «buscar» tratando de localizar la procedencia del sonido. A esta edad parece responder mejor a voces agudas.
  • 👃 Gusto y olfato: Puede saborear y preferirá los sabores dulces a los amargos. El pequeño se orientará hacia olores que le gusten y trata de apartarse de olores desagradables.
  • 🤲 Tacto: Muestra signos de distinguir texturas y temperaturas diferentes: desde la suavidad de una pluma a la dureza de una piedra.
  • 👄 Lenguaje: El bebé abre la boca y mueve los labios imitando a la persona que le está hablando, como haciendo muecas. Realiza sus primeros sonidos, como el tradicional «ago». Comienza a «vocalizar» (aaa, eee, uuu), respondiendo a la sonrisa y la conversación del adulto.

¿Cómo Interactuar con un Bebé de Dos Meses?

Con esta edad, el bebé empieza a pasar más tiempo despierto y aparece la sonrisa social (puede sonreír con solo ver el rostro de su madre). Además, ya es capaz de mostrar disgusto, excitación, placer, enfado… Si quieres estimularle y actuar con él, toma nota:

  • Expón al bebé a sonidos distintos a los de casa: llévalo de paseo, a distintos lugares donde haya sonidos diferentes, sin que sean estridentes ni puedan dañar su oído.
  • Decora el cuarto con cuadros, espejos…
  • Dale juguetes de colores vivos: los carruseles colocados en la cuna estimulan a los peques.
  • Lee y habla mucho a tu bebé.
  • Canta y pon música al pequeño.
  • Si notas que está molesto o llora, coge al niño en tus brazos. No creas que lo malcrías por tomarlo en brazos con dos meses: el bebé necesita afecto y contacto.

¿Por Qué Mi Bebé se Mueve Tanto?

Algunas mamás pueden empezar a notar moverse al bebé desde las 7 semanas, pero otras lo sienten con mayor frecuencia a partir de la semana 20-22. Pero, si no eres madre primeriza, posiblemente notarás los movimientos antes y con mayor frecuencia indican varios estudios. Muchas madres cuando empiezan a sentir al bebé moverse piensan que es demasiado, pero existen varias razones por las que puedes sentir a tu hijo moverse más de lo habitual:

  • El bebé necesita hacer ejercicio incluso cuando está en el útero, el movimiento promueve el desarrollo de las articulaciones y los huesos.
  • Has comido recientemente y los bebés suelen ser más activos cuando las mamás han comido y el estómago está lleno.
  • A medida que el niño crece, suele volverse cada vez más activo y patalear más.

En promedio, un bebé suele patalear aproximadamente 10 veces por hora, dice un post de TopLine. Sin embargo, es solo un promedio, como ya sabrás hay algunos bebés más activos que otros y por eso no existe un número fijo de movimientos o patadas que debas sentir, por lo que no deberías preocuparte si se mueve demasiado.

Encontrarás momentos en los que tu bebé estará más activo que en otros. Algunas mujeres notan mucho más a tu hijo cuando están acostadas en la cama. Si ves que se mueve demasiado y no te deja dormir, intenta moverte unos minutos lentamente para intentar calmarlo.

¿Cuándo Preocuparse?

Los padres, en especial los primerizos, tienden a asustarse cuando creen que su hijo no tiene el desarrollo que debería tener. En general, lo comparan con otros bebés cercanos (primos, hijos de amigos…) y pretenden que su desarrollo sea igual al del resto. Lo habitual es que un retraso a la hora de levantar la cabeza, mantenerse sentado, hablar, etc. se deba a que cada niño tiene un ritmo de madurez distinto. Como señalan desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, «la secuencia es similar en todos los niños pero con un ritmo variable».

Sin embargo, es importante estar atento a que no estemos ante síntomas que indiquen que algo puede marchar mal. A los dos meses de edad, hay que preocuparse en los siguientes casos:

  • Si sus manos están continuamente cerradas, con dedo pulgar incluido (una o ambas manos).
  • Notas que no se calma con la voz de la madre.
  • Cuando no fija la mirada o no te observa mientras te mueves.
  • En caso de que el bebé no sonría.
  • Si no reacciona a sonidos fuertes.
  • Cuando no mueve los brazos y las piernas.
  • Al notar que no mantiene la cabeza alzada cuando está boca abajo.
  • Cuando no se lleva las manos a la boca.
  • Si no reacciona ante caras o voces familiares.
  • En caso de que observes desviación permanente o intermitente de uno o ambos ojos.

Temblores y Movimientos Repetitivos

Ver temblores en tu bebé puede ser alarmante, especialmente si eres un padre primerizo. Es importante entender cuándo estos movimientos son normales y cuándo es necesario consultar a un pediatra. Los temblores en bebés son movimientos involuntarios que pueden ocurrir en diferentes partes del cuerpo, como manos, pies o mandíbula. Estos movimientos pueden ser esporádicos, constantes, suaves o más intensos.

No todos los trastornos del movimiento en pediatría son patológicos. Existen mioclonías benignas que, aunque pueden preocupar, no son necesariamente indicativas de un problema grave. En la mayoría de los casos, los temblores en los bebés son inofensivos y forman parte del desarrollo normal.

Durante los primeros años de vida del bebé, es muy habitual que los papás se preocupen porque observan ciertos movimientos repetitivos. Unos de los más comunes son los movimientos de la cabeza. Por ejemplo, muchos pequeños golpean la cabeza con la cuna, lo que puede parecer peligroso.

Conductas Repetitivas Comunes

  • Golpeo de la cabeza con la cuna (head banging): Es un comportamiento repetitivo que aparece en torno a los 8 meses de edad y puede extenderse hasta los 3 años.
  • Balanceo de la cabeza de lado a lado (head rolling): Aparentemente, el bebé dice que ‘no’ con la cabeza. Este movimiento se conoce como “head rolling”.

Debido a que es un comportamiento normal, no debes preocuparte si el bebé mueve mucho la cabeza. Aún así, si continúas teniendo dudas u observas algún otro comportamiento inusual, consulta con tu pediatra.

Hiperactividad vs. Movimiento Normal

Es importante distinguir entre un niño movido y un posible trastorno de hiperactividad. La hiperactividad se define como la dificultad o la imposibilidad para controlar nuestros impulsos, emociones y conductas.

Si analizamos las características que tienen los niños de la etapa de Educación Infantil, todos estaremos de acuerdo en describir a estos niños como movidos, inquietos, impacientes, con dificultades para atender a una tarea durante muchos minutos, necesitados de refuerzos provenientes del exterior, tienden a reaccionar impulsivamente antes que a responder de manera racional y calmada, etc.

Todas estas características no indican más que la normalidad, es decir, lo que se considera sano y normativo en los niños de hasta 5-6 años. Por lo tanto, si nuestro hijo no es capaz de centrar su atención durante un par de minutos en determinada tarea, si es impulsivo o no para quieto de un sitio para otro, no podemos concluir que sea hiperactivo, sino más bien que se trata de un niño.

Por este motivo, los expertos en TDAH concluyen que dicho diagnóstico no se debe hacer hasta los primeros cursos de Educación Primaria. Lo ideal sería comenzar una evaluación y un posible diagnóstico a partir de 2º de Educación Primaria (7-8 años). Esto no quiere decir que antes de esa edad no se puedan hacer intervenciones psicopedagógicas con ellos.

Lo que se quiere evitar es diagnosticar un trastorno como el TDAH en un momento evolutivo del niño donde la inatención, la impulsividad, la hiperactividad y la falta de recursos de regulación emocional son características de la gran mayoría de niños.

Estamos llamando TDAH a otras dificultades o patologías que no son TDAH. Trastornos como la depresión y el Síndrome del Alcoholismo Fetal (SAF), por poner solo dos ejemplos, a veces se diagnostican erróneamente como TDAH.

Aun así, en líneas generales, podemos concluir que algo dejar de ser normal para convertirse en patológico cuando los síntomas que presenta el niño afectan a su vida cotidiana en los diferentes ámbitos en que se desarrolla: ámbito familiar, escolar, social, emocional y comportamental.

Claves para Relajarse Durante el Embarazo

El embarazo es un período muy estresante en la vida de una mujer, durante el cual ocurren importantes cambios físicos y emocionales. Aunque ser madre es un proceso natural, suele provocar ciertos miedos, miedos y dudas, que si no aprendemos a controlar nos puede llevar a situaciones estresantes. Estos consejos te ayudarán a controlar la tensión y el estrés durante el embarazo. ¡Disfruta de esta etapa!

  • Intenta desmitificar tu problema: Analizar los problemas que te estresan es fundamental para resolverlos. Cuando se racionaliza un problema, puede parecer más pequeño que antes. Empieza a darle a las cosas la importancia que deben tener.
  • ¡Mantente activo y saludable!: Caminar es uno de los ejercicios más indicados durante el embarazo. Si no hay contraindicaciones, se recomienda encarecidamente el ejercicio moderado y regular durante el embarazo. Puedes probar de practicar pilates.
  • Comparta tus preocupaciones: Asistir a una reunión para mujeres embarazadas en tu centro de salud te ayudará a darse cuenta de que otras futuras madres tienen los mismos temores y preocupaciones.
  • Mímate: Pasa tiempo contigo misma, ponte guapa, ve a la barbería … A menudo sentimos presión porque sentimos que hemos perdido el control de nuestro cuerpo. Pero mantener tu «coqueteo» te hará sentir mejor y más cómodo contigo mismo.
  • Prepárate para la llegada de tu bebé: Anticiparse a las compras de un bebé puede ser muy bueno para ti. Puedes sacar el estrés laboral y olvidarte de tus preocupaciones.

Claves para tratar a los bebés de alta demanda

Recuerda que cada bebé es único y se desarrolla a su propio ritmo. Si tienes alguna inquietud, no dudes en consultar con tu pediatra para obtener una evaluación y orientación personalizadas.

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