Mi Bebé de 6 Meses No Se Sienta Solo: Desarrollo y Consejos

Para un niño, sentarse es un hito muy importante dentro de su desarrollo motor. A través de este artículo vamos a repasar cómo la mayoría de los bebés adquieren la capacidad de sentarse a lo largo de los primeros meses de vida, dada la importancia que tiene adquirir esta habilidad.

Bebé sentado con apoyo

¿Qué es la Sedestación?

La sedestación se refiere a la posición de estar sentado. El bebé va adquiriendo poco a poco esta capacidad para sentarse y mantenerse sentado sin ayuda, lo que supone un nuevo hito en su desarrollo psicomotor. Este proceso va ocurriendo de manera espontánea y natural, a medida que el bebé va adquiriendo madurez y fortaleciendo su cuello y su espalda, lo que le permite ir ganando equilibrio y estabilidad.

Inicialmente, el bebé será capaz de levantar su cabecita, lo que irá fortaleciendo sus músculos del cuello. Poco a poco, irá adquiriendo la habilidad de sentarse y, en un primer momento, utilizará sus manos como apoyo y para ganar equilibrio para no caerse, lo que le permite permanecer en la posición de sedestación cierto tiempo. Se dará la sedestación en anillo, llamada así porque el bebé se sienta con las piernas flexionadas, lo que da lugar a un "anillo". Luego, el pequeño va siendo capaz de sentarse con las piernas extendidas e irá combinando ambas posturas.

La sedestación es un gran paso en su desarrollo y el primero para aprender otras posiciones que vendrán en el futuro como la bipedestación (mantenerse de pie) y caminar.

¿Cuándo Aprende el Bebé a Sentarse Solo?

De modo general, un bebé adquiere la capacidad para sentarse de manera autónoma y de mantenerse en esta postura entre los 6-9 meses de edad. Actualmente sabemos que cuando a un bebé se le permite que desarrolle esta habilidad por sí solo suele hacerlo entre los 8 -10 meses de edad, aunque es habitual que muchos bebés se sienten antes, hacia los 6-7 meses, porque se les ha enseñado o “entrenado” para ello. Pues bien, lo cierto es que lo normal es que los bebés no necesitan que esta habilidad se les entrene, siempre que estemos hablando de un niño que no presenta dificultades que se lo impida o retrase.

Sin embargo, es importante mencionar que hay que respetar el ritmo de desarrollo de cada bebé y que la fecha mencionada en la que los bebés consiguen la sedestación no es exacta, solo orientativa, ya que cada bebé es único. Además, en los bebés que suelen lograr antes la sedestación, es posible que haya influido beneficiosamente si han realizado ejercicios con sus papás para favorecerlo. Esto no significa presionar ni obligar al bebé a que se siente, sino realizar ejercicios que estimulan al bebé a alcanzar esta postura.

Sin embargo, si entre los 9-12 meses de vida, el bebé no ha conseguido sentarse, es conveniente consultarlo con el pediatra. Quizá simplemente necesite más actividad, estímulos y más tiempo de juego.

Señales de que tu bebé está listo para sentarse

  • Si sientas al bebé en el suelo, puede que intente hacer un «trípode», que es cuando se inclina hacia adelante mientras extiende los brazos para equilibrar la parte superior del cuerpo.
  • Mientras está en esta posición, tu bebé mejora el equilibrio.

Ventajas de la Sedestación

Si bien es cierto que hay que vigilar la postura del bebé cuando adquiere la sedestación (para evitar posibles problemas como desviaciones de cadera o columna), sentarse en una postura adecuada tiene muchas ventajas para el bebé. Entre ellas:

  • Gana independencia, autonomía y seguridad.
  • Puede coger objetos y jugar con ellos, ya que no necesitará apoyarse con las manos y las tendrá libres. Esto además podría contribuir a su desarrollo cognitivo y de la motricidad fina.
  • Experimenta una nueva forma de ver el mundo, de interaccionar y socializar desde una nueva perspectiva, lo que favorece su desarrollo.
  • Favorece la respiración.
  • Adquiere una postura simétrica, que evita deformidades óseas y musculares.

Sin embargo, tampoco es conveniente que los bebés tengan su movilidad limitada y permanezcan sentados durante un tiempo excesivo, por lo que es buena idea animarlo a cambiar de postura con cierta frecuencia.

¿Cómo Ayudar a tu Bebé a Sentarse?

En la sociedad actual, lo cierto es que habitualmente los padres tendemos a sentar a los niños, proporcionando un “entrenamiento” de esta habilidad. Esto hace que los bebés consigan mantenerse sentados en el suelo sin soporte hacia los 6-7 meses, siendo lo que se ha considerado “normal”.

Lo importante es conocer cómo se produce el desarrollo de esta habilidad en lo niños para saber cual es la mejor manera de actuar como padres. En primer lugar hay que saber que para que un niño llegue a sentarse, antes tiene que haber adquirido otras habilidades previas. Y en segundo lugar, es importante saber que cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Esto nos lleva a decir que lo importante es permitir que el niño tenga el tiempo y las oportunidades que necesita para practicar y ganar control en las habilidades que van llevarle a conseguir a que se siente sin ayuda y cuando lo desee.

Para que esto suceda, desde el momento que el niño nace, debe ir aprendiendo a situar su cabeza en relación al tronco. Tal y como comentamos en nuestro artículo en el que hablamos sobre las posturas que debe adoptar el bebé, es importante que desde el principio el niño tenga la oportunidad de poder pasar cierto tiempo tumbado boca abajo a lo largo del día. De esta manera, el niño contará con las condiciones ideales para poder ir practicando y experimentando con su cuerpo infinidad de movimientos, que además de fortalecer su musculatura va a hacer que vaya aprendiendo a controlarlo y adquiriendo habilidades motrices como pasar de boca arriba a boca abajo, y viceversa, rodar sobre su cuerpo, arrastrarse, girarse,....

Así mismo debe ir sucediendo en el tronco. De manera que poco a poco a través de las mismas posturas, y otras nuevas que incluyan la participación de los brazos, el niño va a ir ganando cada vez más fuerza y control en el tronco. Por eso no se debe tener prisa en sentar a los bebés, porque precisan de tiempo para adquirir estas habilidades previas.

Sin embargo, es muy habitual sentar a los niños precozmente, hacia los 4 meses o incluso antes, bien sea apoyados en el sofá o rodeado de cojines, sin tener en cuenta que si sentamos a un niño cuando la musculatura de su tronco aún no está preparada podemos hacer que su espalda esté sufriendo. Por eso es importante que cuando sentemos a un bebé, nos fijemos mucho en cómo lo hacemos y en la posición que el niño adopta.

Por otro lado, cuando sentamos a los bebés un poco más adelante, hacia los 5 o 6 meses, podemos ver cómo para mantener esta posición necesitan apoyar sus manos para no caerse. En este punto, si bien es cierto que se puede sentar al niño en algunos momentos puntuales, también es cierto que por el momento no debe ser la postura más habitual para él, pues si el niño se sienta por sí solo, lo hará de manera muy inestable y con riesgo a caerse y requiriendo de sus manos para mantenerse (con lo que no puede practicar otras habilidades como el agarre y manipulación de objetos) y si lo hace con ayuda, precisará de la ayuda de un adulto o de algún sistema de sedestación que le mantenga, con lo cual deberá estar ahí hasta que el adulto decida cambiarle de posición o él demuestre su disconformidad.

En este punto es importante destacar, que si ponemos al bebé sentado de manera muy frecuente o prolongada cuando no está preparado para ello, esto puede tener consecuencias en su desarrollo. Desde el punto de vista psicológico, hemos de pensar que estamos poniendo al niño en una posición no elegida por él y para la que necesita de ayuda externa. Con ello, está perdiendo la oportunidad de experimentar y practicar con su cuerpo, lo que es necesario para que pueda conocer y desarrollar capacidades como la confianza (algo que consigue cuando descubre por sí solo lo que puede y no puede hacer).

Por lo tanto, y tal y como hemos apuntado, para que un bebé aprenda a sentarse no es necesario que lo forcemos a sentarse, lo importante es que le demos la oportunidad de llegar a esa posición por sí solo. Para brindarles esta oportunidad los niños necesitan, junto a los requisitos ya comentados, poder pasar la parte de su tiempo estirados sobre una superficie amplia y segura donde cuenten con juguetes o estímulo que puedan ir explorando.

Es decir, los niños necesitan tener la oportunidad de estar directamente el suelo, si es posible, mejor sobre algún tipo de acolchado para evitar el frío y posibles golpes, con estímulos que llamen su atención y les motiven.

Una vez el niño llega a sentarse, va a necesitar desarrollar su equilibrio en esta posición para evitar caerse cuando manipula o alcanza un juguete, o cuando mueve sus brazos o sus piernas,... pues una cosa es mantenerse sentado, y otra cosa es poder mantenerse esta posición mientras se mueven otras partes del cuerpo. Para evitar estas caídas el niño debe desarrollar diferentes respuestas de equilibrio con ayuda de sus brazos, piernas, tronco y cabeza. Una de las respuestas protectoras que nos resulta más fácil observar es cuando los niños apoya sus manos ante desequilibrio para evitar caerse.

A medida vaya practicado y mejorado su capacidad de estar sentado a la vez que mueve diferentes partes de su cuerpo, va a ir desarrollando un mayor repertorio de habilidades desde esta posición, como estar sentado de lado, en w-sitting, ser capaz de recuperar juguetes que se le hayan caído lejos de su alcance y volver a sentarse, …. hasta poder llegar a estar sentado sobre un taburete o silla baja con los pies apoyados en el suelo, lo resulta una habilidad más compleja que estar sentado sobre el suelo, ya que la base de apoyo es menor y esto hace que sea un postura más inestable.

En el caso de “entrenar” al bebé para que se siente solo, no debemos olvidar que tan importante es que se mantenga sentado, como que aprenda solo llegar a esta posición por sí solo (por ejemplo paso de tumbado a sentado).

Actividades para estimular la sedestación

  • Tummy Time: Desde las primeras semanas, colocar al bebé boca abajo durante breves periodos bajo supervisión.
  • Juegos de Movimiento: Incorporar juegos que estimulen el movimiento y fortalezcan el tronco.
  • Estimulación Visual: Colocar juguetes y objetos atractivos para animar al bebé a levantar la cabeza y el pecho.

Trona para bebés

¿Cuándo Usar la Trona?

No es necesario que el bebé pueda sentarse sin ayuda para empezar a usar la trona a la hora de comer. Sin embargo, debe tener suficiente tono muscular para sostener la espalda en posición semierguida por sí solo. Alrededor de los 6 meses, la mayoría de los bebés tienen suficiente tono muscular para sostener la espalda y sentarse durante breves períodos de tiempo, como durante las comidas. Sin embargo, es fundamental ayudarles con una trona ergonómica y de buena calidad, como es la trona Cresecendo Up de Chicco, que ofrezca un buen apoyo y mantenga al niño en una posición estable y segura.

Evita obligar al bebé a permanecer sentado durante mucho tiempo fuera del horario de las comidas. El uso de la trona (y, por tanto, la posición sentada) debe limitarse a la hora de comer, que suele durar entre 20 y 30 minutos.

¿Qué Hacer Si el Bebé de 6 Meses No Se Sienta Solo?

Muchos padres sienten cierta ansiedad por el desarrollo motor y psicomotor de sus bebés, pero cada niño tiene su tiempo. Es esencial permanecer alerta ante posibles signos de retraso en el desarrollo motor.

"Que un bebé se siente por sí solo es un hito muy importante del neurodesarrollo, pero no es el único. Hay que tener en cuenta otros aspectos, como el tono de la espalda, el control de la cabeza o la motricidad fina, y valorarlo todo en conjunto", señala la Dra.

Como nos indica la doctora, cada niño tiene su propio ritmo, la mayoría empieza a estar preparado para sentarse entre los 6 y los 8 meses. Hay algunos trucos y estrategias para facilitarle este paso. Una de ellas, nos comenta la doctora, que es el tummy time o tiempo boca abajo.

“Es muy importante dedicar tiempo a poner al bebé boca abajo desde las primeras semanas de vida. Además de todo esto, se pueden incorporar juegos que estimulen el movimiento y fortalezcan el tronco, animar al bebé a girarse, desplazarse o alcanzar objetos. En conclusión, como indica la doctora, es normal preocuparse por los ritmos de desarrollo de tu peque, aprender a sentarse solo es un gran paso, así que lo más importante es siempre respetar el ritmo de cada bebé.

En resumen:

  • La mayoría de los bebés pueden sentarse con ayuda entre los 6 y los 8 meses y solos alrededor de los 8 y los 9 meses, pero hay diferentes criterios en cuanto a lo que se considera normal.
  • Los signos de que está listo incluyen sentarse en trípode, mejorar el control de la cabeza y el tronco, y tener un mejor equilibrio.
  • Apoya el progreso de tu bebé colocándole boca abajo a diario, siéntale de forma segura, colócale juguetes para que los alcance y que fomenten el movimiento.
  • Normalmente, sentarse es el paso anterior a gatear, que suele comenzar entre los 7 y los 10 meses, aunque algunos bebés se saltan por completo la etapa del gateo.
  • Adapta tu hogar con accesorios de seguridad, a medida que tu bebe aumenta su actividad y movimiento. Baja el colchón de la cuna, asegura los muebles y protege las áreas accesibles para el bebé.

Si notas que la psicomotricidad de tu bebe no evoluciona adecuadamente, consulta a su pediatra para tener consejos personalizados y adaptados a tu bebe.

Como os dijimos en el post anterior, llega la entrada con la frase que más repetimos en consulta y que se ha convertido en un mantra para nosotras: En la revisión de los 6 meses de cara a empezar con la alimentación complementaria, el pediatra os pregunta: ¿el bebé se sienta? Y ahí os saltan las alarmas porque ¡evidentemente no lo hace! Vamos a empezar por tranquilizaros, lo normal es que no se sienten si no han experimentado esa postura previamente. ¿Y por qué no les sentamos entonces? Porque su espalda no está preparada para ese trabajo. La espalda del bebé tiene forma de “C”, es una cifosis; no tiene todavía lordosis (la curva cervical y lumbar). Los niños las van adquiriendo a medida que van fortaleciendo la espalda con el famoso “tummy time” o tiempo boca abajo. En esta postura, van a ir tonificando cuello y zona dorsal progresivamente A continuación, os dejamos un vídeo en el que os explicamos de forma más detallada como se forma la columna de vuestros peques. En estos peques, cuando les sentamos, vamos a observar una curvita en la zona lumbar y mayor capacidad de enderezamiento a nivel dorsal y cervical. A lo que el pediatra se refiere cuando os pregunta si se sienta, es si es capaz de mantenerse sentado con apoyo posterior, para valorar si en la trona es capaz de mantener enderezada la espalda y así deglutir con seguridad. En consulta, para valorarlo, sentamos a los niños y les damos apoyo en pelvis para observar el trabajo de la espalda, si es capaz de enderezar con esa pequeña ayuda, está preparado 😊. En el siguiente vídeo os dejamos el gesto y hablamos sobre el cambio del capazo a las silla de paseo (profundizaremos en el tema) pero queda muy claro y visual. En algunas ocasiones, cuando el pediatra no les ve preparados, les da un mesecito más de margen y los papis con el agobio empezáis a sentarles para que vayan “cogiendo fuerza” ¡pero todo lo contrario! Nuestra recomendación es muuuucho tiempo boca abajo acompañado de mucho juego vertical (le enseñamos un estímulo al peque y se lo vamos subiendo para que lo siga). Una vez empiezan la alimentación complementaria y viendo que son capaces de mantener la postura y les gusta, erróneamente empezamos a sentarlos para ratos de juego. Aunque ahora la espalda esté preparada para mantener la posición, no recomendamos abusar de ella ya que puede interferir en su desarrollo motor. Para los peques, está postura es muy guay ya que están estables, a la altura del resto de la familia e interactuando más cómodamente y con ambas manos libres para jugar, pero es una postura a la que no son capaces de llegar por si mismos hasta los 8-10 meses. Esto puede provocar que empiecen a rechazar el tiempo boca abajo y, como tampoco saben llegar a sentarse solos, se frustren y lloren para que les pongamos en la posición. El bebé va a buscar la forma de moverse desde esa posición y muchas veces les lleva al famoso “culeo”. Es una forma de desplazamiento que aunque no es lesiva, en sí misma, no nos gusta, ya que no favorece la disociación entre cinturas y no es funcional según qué entorno se les presenta. No hay que alarmarse si vuestro peque culea, pero siempre recomendamos valoración con un fisioterapeuta pediátrico y mucho tummy time.

Ejercicios para trabajar la sedestación

Aquí os dejamos un vídeo para que interioricemos el mantra. Nos vemos en la siguiente entrada del Blog, que como siempre, será los domingos. Leemos vuestras dudas en comentarios.


Tabla de Desarrollo de la Sedestación

EdadHabilidadRecomendaciones
3-6 mesesDesarrollo del control de la cabeza y la parte superior del torso.Fomentar el tiempo boca abajo (Tummy Time).
6-9 mesesInicio de la sedestación con apoyo y, eventualmente, sin apoyo.Proporcionar un entorno seguro para explorar movimientos. Evitar forzar la postura.
9-12 mesesSedestación autónoma y exploración de movimientos desde la posición sentada.Continuar fomentando la actividad física y consultar al pediatra si hay retraso.

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