Melatonina para Dormir Niños: Dosis, Efectos Secundarios y Alternativas

La melatonina es una hormona que ha generado muchas preguntas entre madres y padres preocupados por el descanso de sus hijos. ¿Es realmente segura? ¿Puede ayudar a mejorar la calidad del sueño en niños? Conoce todo lo que necesitas saber sobre la melatonina infantil desde un enfoque científico, médico y práctico.

¿Qué es la Melatonina?

La melatonina es una hormona producida por la glándula pineal del cerebro, cuya función principal es regular el ciclo sueño-vigilia. Cuando cae la noche y el cuerpo detecta oscuridad, los niveles de melatonina aumentan de forma natural. Esto induce una serie de cambios que favorecen la transición de la vigilia al sueño. La luz tiene el efecto contrario, inhibe la producción de melatonina en la glándula pineal.

La producción de melatonina empieza a los tres meses de vida, su máxima producción es entre los 8 y 10 años y, durante la vejez sus niveles disminuyen hasta el 10%.

Es muy importante actuar ante la falta de sueño en los niños ya que, que puede afectarles en su alimentación, actividad física, bienestar emocional y rendimiento escolar.

Trastornos del Sueño en la Infancia

Los problemas del sueño son muy comunes en la infancia. Aproximadamente, un 30% de los niños portan, en algún momento de su desarrollo problemas con el sueño y un 18% de los adolescentes se quejan de insomnio en la consulta del pediatra. El descanso nocturno es fundamental en el desarrollo del niño, en su conducta, en el aprendizaje y en su crecimiento, por lo tanto, es una de las actividades necesarias para garantizar un buen estado de salud.

En el caso de los niños pequeños, la causa más frecuente suele ser la presencia de malos hábitos, en cambio, en los adolescentes, se combinan las rutinas inadecuadas (jugar a videojuegos por la noche, el estrés o tomar bebidas excitantes, por ejemplo) con una dificultad para iniciar el sueño debido a que su curva de secreción de melatonina endógena está retrasada.

Funciones de la Melatonina

Sus funciones son las siguientes:

  • Regular el sueño y sincronizar el ciclo sueño/vigilia: esta función justificaría su uso en situaciones donde el reloj biológico está alterado como el jet lag o los turnos de trabajo nocturnos.
  • Efectos sobre el sistema inmunitario.
  • Acción antioxidante y retarda el envejecimiento (popularmente se llama a la melatonina “hormona de la juventud”).
  • Protección contra el desarrollo de algunos tumores.
  • Protección de los huesos.
  • Regula la acidez del tracto gastrointestinal.
  • Regula la tensión arterial.

Uso de Melatonina en Niños: ¿Cuándo y Por Qué?

Hay pocos estudios en niños con melatonina, y los pocos de los que disponemos parece que, la melatonina, puede beneficiar las dificultades de inicio del sueño y una disminución de los despertares nocturnos, en este caso, en niños con trastorno del neurodesarrollo.

Las indicaciones actuales del uso de melatonina en niños se aplican a partir de los seis meses de edad y son las siguientes:

  • Insomnio infantil: cuando el niño presenta una dificultad crónica para dormir, tanto en el inicio del sueño como en su calidad de sueño, que provoca alteraciones en el niño y en su entorno familiar.
  • Síndrome de retraso de fase: se caracteriza por un retraso mayor de dos horas en los horarios socialmente aceptados, en el inicio del sueño y despertar.
  • Síndrome de piernas inquietas: es un trastorno neurológico que se caracteriza por la necesidad imperiosa de mover las piernas en reposo y que empeora al final del día.

Siempre se recomienda empezar con la mínima dosis inicial y ajustar el tratamiento según las necesidades y la respuesta al mismo. La cantidad de melatonina recomendada oscila entre 1 a 3 mg al día y no se recomienda que se prolongue el tratamiento más de cuatro semanas en lactantes. En niños pequeños se puede dar por más tiempo.

Es conveniente que el uso de melatonina sea controlado por el pediatra y se acompañe de medidas de higiene del sueño, ambientales y de alimentación.

Efectos Secundarios de la Melatonina en Niños

¡Atención a los efectos secundarios de la melatonina para dormir! La melatonina se ha convertido en un suplemento muy popular entre aquellas personas que sienten que tienen un mal descanso. No obstante, se están viendo con más frecuencia efectos secundarios de la toma excesiva de melatonina.

En niños los estudios son escasos, por lo tanto, la mayor parte de los efectos secundarios reportados son en adultos que tomaban melatonina. El efecto adverso más frecuente relacionado con la sobredosificación es la somnolencia. Otros son: dolor de cabeza, mareos, náuseas y alteraciones hepáticas. En niños, su uso durante un corto período de tiempo (cuatro semanas) parece bastante seguro. A largo plazo, sin embargo, no existe aún suficiente información.

Un riesgo potencial es su posible es la aparición del adelanto de la pubertad en niños y también existe controversia en su efecto protector o no de los niños con epilepsia. Se recomienda, por lo tanto, precaución en el uso de melatonina en niños que presenten:

  • Enfermedades autoinmunes.
  • Tumores hematológicos.
  • Asma mal controlada.
  • Diabetes.
  • Epilepsia activa.

La seguridad de la melatonina en población pediátrica ha sido ampliamente estudiada, aunque todavía existen puntos de debate entre los expertos. En general, la melatonina se tolera bien en niños cuando se administra en dosis adecuadas y por un periodo corto de tiempo.

Alternativas Naturales para Mejorar el Sueño Infantil

La melatonina no es la única solución para mejorar el sueño infantil. Siempre hay que priorizar métodos naturales como una rutina estructurada, una alimentación rica en triptófano y un entorno adecuado para dormir. Podrías estar enmascarando un problema subyacente o provocando efectos secundarios innecesarios. Depende de la edad del niño y su tolerancia. Un entorno confortable es clave.

Además de los cambios en la rutina y la alimentación, uno de los factores más importantes para mejorar el sueño infantil es el lugar donde el niño duerme. Apostar por un colchón de calidad como los de Lémur es una alternativa 100% eficaz que puede reducir los despertares nocturnos y facilitar la conciliación del sueño sin necesidad de suplementos.

Aquí hay algunos alimentos que pueden ayudar a mejorar el sueño de tu hijo:

  • Plátano: rico en triptófano, magnesio y potasio. Estos nutrientes ayudan a relajar los músculos y favorecen la producción de serotonina y melatonina.
  • Cerezas: son una de las pocas frutas que contienen melatonina de forma natural, especialmente si son ácidas.
  • Avena: aporta triptófano, además de ser una fuente de carbohidratos complejos que favorecen la liberación de insulina, lo cual ayuda a que el triptófano llegue más fácilmente al cerebro.
  • Frutos secos: como las almendras y nueces, contienen melatonina, magnesio y ácidos grasos saludables.
  • Lácteos: la leche y el yogur natural contienen triptófano y calcio, que ayudan a la síntesis de melatonina.
  • Huevos: son una buena fuente de triptófano, además de vitaminas y proteínas de alta calidad.

Otras Maneras para Tratar los Trastornos del Sueño

  • Rutinas previas al irse a dormir: un baño, un vaso de leche caliente o evitar el uso de pantallas.
  • Regular los horarios de irse a dormir y levantarse.
  • Evitar siestas muy largas o que terminen más allá de las 17h.
  • Crear un ambiente en el dormitorio agradable y silencioso con una temperatura entre 19 y 22ºC.
  • Realizar deporte, pero no a última hora del día.
  • Despertar con luz por las mañanas favorece el inicio del sueño por la noche.
  • Restringir el uso de pantallas al menos una hora antes de irse a dormir.
  • Evitar bebidas estimulantes: té, café, bebidas de cola…
  • Cenar al menos media hora antes de irse a dormir.

El triptófano es el aminoácido a partir del cual nuestro cuerpo produce melatonina, por lo tanto, el consumo de alimentos ricos en triptófano (tomados con moderación) favorecen el sueño, como la leche.

¿Es la melatonina segura para mi hijo? Dosis recomendada para niños/adolescentes

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