Desde que nace un bebé, la leche es su principal fuente de alimento. Sabemos que la leche materna es la mejor opción, sin embargo, hay ocasiones en las que no puede ser. Afortunadamente, contamos con una variedad de leches de fórmula para que nuestros pequeños crezcan sanos y fuertes.
Si eres mamá primeriza, existen varios tipos de leches, desde las que se dan para sustituir a la leche materna y que son aptas desde el primer día de vida de tu bebé, hasta las que se dan cuando se comienza a introducir la alimentación complementaria. De hecho, en este paso se puede combinar este tipo de leche con la materna. No será hasta que tu bebé tenga seis meses de vida cuando la leche para bebé será ya una fuente equilibrada y variada, por lo que siempre se debe adaptar a su corta edad.
Sabemos que la leche materna es única por sus propiedades, sin embargo, hay veces en las que esto no es posible por cantidad o por cualquier otro problema, pero la verdad es que no hay de qué preocuparse. Gracias a todos los avances hoy en día la leche de fórmula tiene todo lo que tu bebé necesita para ir creciendo poco a poco con el mismo aporte nutricional.
Se dividen en tres tipos de leche que pueden estar clasificadas en números, es decir, uno, dos y tres, o por categorías que son de iniciación, continuación o crecimiento. En los primeros seis meses del bebé existen lo que se llaman “leches de iniciación” y son lo más parecidas a la leche materna, conteniendo hierro, niacina, fósforo, calcio y vitaminas, entre otros.
Por último, la leche de crecimiento es la que se da a partir de los 12 meses y hasta los tres años de edad aproximadamente, cuando pueden introducirse poco a poco en la leche de origen animal. Estas últimas tienen un gran aporte no solo de energía, también de proteínas, calcio o Vitamina D respecto a la leche de continuación.
La mejor leche de formula según la OMS es siempre la leche materna, ya que ofrece el equilibrio perfecto de nutrientes, defensas y beneficios emocionales para el bebé. Esto implica que las fórmulas infantiles deben estar enriquecidas con nutrientes esenciales como hierro, calcio, zinc, vitaminas y ácidos grasos esenciales, además de estar libres de contaminantes y elaboradas bajo estrictos controles de producción.
Durante los primeros meses de vida, la leche es el único sustento de los bebés. Pero, a medida que van creciendo, llega el momento de ofrecerles nuevos alimentos. Aunque en esta etapa la leche continuará siendo la base de su dieta, puede resultar insuficiente en determinados nutrientes y energía. Por eso se les van introduciendo, progresivamente, los distintos grupos de alimentos, con la idea de que, entre los 12 y los 24 meses, su organismo se vaya adaptando y pueda incorporarse a los menús familiares. Es importante hacerlo paulatinamente.
Tal y como recomienda la Guía de Alimentación Infantil de la Comunidad de Madrid, "se ha de realizar la introducción de los alimentos de forma gradual y progresiva y en pequeñas cantidades, con intervalos de varios días entre dos nuevos alimentos, a fin de que el niño se acostumbre a nuevos sabores y de poder detectar posibles intolerancias". En esta etapa, la leche va a seguir siendo fundamental. Pensemos, por ejemplo, que no solo va a aportar un 30% de la dosis diaria de calcio recomendada, sino también fósforo, potasio, vitaminas… Pero, como decíamos, no es suficiente.
Así, el doctor José Manuel Moreno, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Navarra en Madrid, señala que "el motivo por el que se deben introducir en este momento los alimentos sólidos y líquidos, distintos de la leche, es fundamentalmente nutricional". Por sí misma, la leche no alcanza a cubrir las necesidades de macro y micronutrientes. Por eso, "la introducción de la alimentación complementaria es una ventana de oportunidad para la promoción de la salud que, además, podemos modular con facilidad".
¿Qué Nutrientes Necesita el Niño?
Durante la etapa de crecimiento, existen nutrientes fundamentales cuya ingesta es deficitaria según diferentes estudios:
- Omega 3 DHA: se trata del ácido graso más abundante del cerebro y, tal y como destaca la EFSA, juega un papel clave en el desarrollo intelectual del niño.
- Hierro: tiene un papel fundamental en el desarrollo cognitivo.
- Calcio: su papel es esencial en el crecimiento y desarrollo de los huesos.
- Vitamina D: es necesaria para el fortalecimiento del sistema inmunitario.
Propiedades de la leche | Videos Educativos Aula365
Idealmente, estos nutrientes deberían incorporarse a través de la dieta, de esos alimentos que se van introduciendo en el menú del niño. Pero no es tan sencillo y, de hecho, como decíamos, hay varios estudios nutricionales que revelan un déficit en los niños españoles:
- Según ha revelado recientemente la mayor investigación de nutrición infantil en España, el estudio EsNuPi, los niños de uno a tres años no alcanzan las recomendaciones de Omega 3 DHA (tres de cada cuatro niños), calcio (75% de los niños) y vitamina D (100% de los niños).
- El estudio Enkid muestra que el grupo de niños de dos a cinco años ingiere una dieta deficitaria en vitaminas D y E, y una ingesta menor de la necesaria de otras vitaminas y minerales, como el hierro.
Para ayudar a los padres a averiguarlo, podemos usar esta calculadora de DHA como una ayuda para conocer si su dieta habitual les está aportando este nutriente -y otros de especial importancia, como el hierro- en la cantidad adecuada. Esta herramienta te ayudará a calcular la cantidad de DHA que toma tu hijo.
El Papel de las Leches de Crecimiento
Hemos visto que en estos primeros años no resulta fácil conseguir los valores recomendados de estos nutrientes mediante una alimentación rica en frutas, verduras, hortalizas y pescado azul (fuente de Omega 3 DHA). Al mismo tiempo, en los estudios se ha visto que hay un exceso de proteínas. ¿Cómo podemos hacer?
El Comité de Nutrición de la European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition (ESPGHAN) sugiere que, en niños de uno a tres años, las leches de crecimiento pueden utilizarse como parte de una estrategia para aumentar la ingesta de hierro, vitamina D y ácidos grasos poliinsaturados n-3, así como con el propósito de disminuir la ingesta de proteínas.
Igualmente, el estudio EsNuPi revela que los niños que consumen leches infantiles enriquecidas presentan mayores ingestas de calcio, vitamina D y Omega 3-DHA y se benefician, además, de un producto que está mejor adaptado que la leche de vaca entera a sus necesidades nutricionales específicas.
Por ello, cambiar el vaso de leche habitual por un vaso de leche adaptada (las hay a partir de un año y también a partir de tres años) o de crecimiento y desarrollo (de tres años en adelante), ayuda a incorporar nutrientes clave como el Omega 3 DHA, de los que la leche de vaca es deficitaria y que no se están aportando suficientemente en la dieta a través de otros alimentos. En este sentido, un vaso diario de Puleva Peques 3 aporta más del 60% de la cantidad diaria recomendada de Omega 3 DHA. También aporta calcio, 13 vitaminas, entre ellas A, C y D, para ayudar a la función normal del sistema inmunitario, y también hierro, que ayuda al desarrollo cognitivo.
Los estudios con peques de 1 a 3 años confirman que tienen un consumo excesivo de proteínas de origen animal y un déficit de Vitamina D y Hierro.*Extraído de RDAs EFSA. Peso de referencia de 12 kg para un niño de corta edad en comparación con un adulto de kg por kilo de peso corporal. Las leches de crecimiento desarrolladas específicamente para esta edad presentan un perfil más adecuado.
La leche de crecimiento es una opción perfecta para el desarrollo de los niños de entre 12 y 36 meses de edad, debido a que cuentan con nutrientes muy necesarios para su dieta. El principal objetivo de la leche de crecimiento es ayudar a complementar y adquirir todos los nutrientes esenciales para el desarrollo del bebé.
A partir del año, un bebé puede empezar a beber leche que no sea la materna, ya que necesitará de más nutrientes y vitaminas extras para su desarrollo.
Preguntas Frecuentes Sobre la Leche de Crecimiento
1. ¿Por qué son tan importantes los primeros 10 años de vida en la alimentación?
Los primeros diez años son decisivos: durante este tiempo, el cuerpo y el cerebro del niño crecen a un ritmo acelerado. Las decisiones sobre su alimentación tienen un impacto duradero en la salud física, el rendimiento académico y el bienestar emocional.
Una nutrición desequilibrada puede dejar secuelas a largo plazo, por ejemplo, en el desarrollo óseo, cognitivo o inmunitario. Por eso es esencial asegurar la ingesta adecuada de nutrientes como hierro, vitamina D, calcio y omega-3, junto con hábitos de alimentación saludables que acompañen al niño durante toda su vida.
2. ¿Qué papel juegan la leche materna y las fórmulas adaptadas?
La leche materna es el mejor alimento para el lactante. Se recomienda de forma exclusiva hasta los 6 meses y como parte de una dieta diversificada hasta los 2 años.
Las fórmulas de continuación (Tipo 2) se pueden dar a partir de los 6 meses, cuando la lactancia materna no es posible o resulta insuficiente. Ayudan a cubrir necesidades de nutrientes como hierro y DHA en una etapa en que se introducen los alimentos sólidos.
Las leches de crecimiento están adaptadas a las necesidades nutricionales de los niños a partir de los 12 meses. Su composición tiene un perfil proteico adaptado en cantidad y calidad, equilibran el perfil de grasas e hidratos de carbono en línea con los hábitos de ingesta actuales de los niños en España y se enriquecen con nutrientes deficitarios en la población infantil como hierro, vitamina D, calcio o DHA.
3. ¿Qué es una leche de crecimiento?
Es un preparado lácteo para niños de 1 a 3 años diseñado para ayudar a cubrir las necesidades nutricionales de estos niños aportando, entre otros nutrientes, más hierro, vitamina D, ácidos grasos omega-3 y menos proteínas que la leche de vaca.
Su finalidad es complementar la dieta del niño en una etapa de diversificación en la que todavía no se consumen con regularidad todos los grupos de alimentos necesarios.
4. ¿Por qué es más adecuado ofrecer una leche de crecimiento que un vaso de leche de vaca?
Su perfil proteico está mejor adaptado a las necesidades de los niños, tanto en cantidad como en calidad. Generalmente contienen menos proteína que la leche de vaca, pero la calidad de la misma es mayor puesto que incluye una mayor proporción de proteínas de lactosuero, que tienen una mayor cantidad de aminoácidos esenciales.
Al mismo tiempo, la leche de vaca aporta cantidades muy bajas de hierro y vitamina D, dos nutrientes críticos en esta edad. Las leches de crecimiento, están enriquecidas en estos nutrientes para los cuales existe un déficit de ingesta, adaptándose mejor a las necesidades reales del niño.
5. ¿Qué necesidades especiales tienen los niños de 1 a 3 años?
Por kilo de peso requieren más nutrientes que los adultos, a modo de ejemplos:
- 6 veces más vitamina D
- 4,5 veces más hierro
- 3,5 veces más yodo
- 2,5 veces más omega-3
6. ¿Qué déficits de ingesta son más frecuentes en la dieta infantil?
La evidencia científica en España y Europa señala que:
- Más del 60% presenta déficit de vitamina D
- Hasta un 25% tiene una ingesta de hierro inferior a la recomendada
- Más del 80% consume una cantidad insuficiente de ácidos grasos omega-3
- La ingesta de proteínas es 3 a 4 veces mayor de lo recomendado
7. ¿Qué beneficios aporta la leche de crecimiento?
Las leches de crecimiento contribuyen a:
- Mejorar la ingesta de vitamina D, hierro y omega-3.
- Tienen un perfil graso mejor adaptado a las necesidades de los niños, con menor contenido de grasa saturada y enriquecida en ácidos grasos mono y poliinsaturados, como los omega-3 antes mencionados.
- Ajustar el aporte de proteínas, evitando excesos.
- Facilitar la cobertura de nutrientes críticos en una etapa de rápido crecimiento.
8. ¿Qué aporta un vaso de leche de crecimiento frente a uno de vaca?
De forma promedio, según datos de ANSES-Ciqual (2020) para leche de vaca y composiciones medias de fórmulas europeas:
- ×28 más hierro
- ×18 más vitamina D
- ×3-6 más ácidos grasos omega-3
- ×2,5 menos proteínas
9. ¿Está demostrado científicamente su beneficio?
Sí, y por varias líneas de evidencia:
- En España: El Estudio EsNuPi confirma que las leches adaptadas contribuyen a un mejor estado nutricional, con mayor adecuación de la ingesta de macro y micronutrientes, frente a la leche de vaca. Un estudio de intervención demostró que los niños que consumen leche enriquecida en hierro tenían un mejor estado de este mineral que los niños que consumen leche de vaca.
- En Europa: En Reino Unido, se ha demostrado que las fórmulas de crecimiento y/o suplementos son la vía más eficaz para alcanzar las recomendaciones de EFSA, en especial en hierro y vitamina D. En Francia (Nutri-Bébé 2013), los niños que consumen estas leches presentaban mayores ingestas de omega-3, hierro y vitamina D frente a los no consumidores.
- En organismos expertos: ESPGHAN (2018) las considera una herramienta útil para mejorar la ingesta de nutrientes clave en niños con riesgo de déficit, aunque deja su recomendación al criterio del profesional de la salud. EFSA ha avalado con dictámenes científicos el papel de vitamina D, hierro y omega-3 en el desarrollo óseo, inmune y cognitivo.
10. ¿Son recomendadas por profesionales de la salud?
Tanto EFSA como ESPGHAN reconocen el valor de estas fórmulas. También la Asociación Española de Pediatría (AEP) reconoce que son una ayuda útil para alcanzar las ingestas recomendadas de nutrientes y que mejoran el perfil lipídico y proteico de la leche de vaca. No obstante, su recomendación queda en manos de cada profesional de la salud en cada caso particular.
11. ¿Por qué son más caras que la leche de vaca?
Porque su composición está específicamente adaptada para los niños pequeños: con nutrientes añadidos y proteínas ajustadas. Ese valor añadido justifica la diferencia de precio frente a una leche básica.
12. ¿Qué diferencia hay entre Puleva Peques y Puleva Max?
La gama Puleva Peques y Puleva Max ofrece soluciones específicas para cada etapa del crecimiento:
- Puleva Peques 2: pensada para bebés a partir de 6 meses. Aporta Omega 3 DHA y hierro, nutrientes esenciales para el desarrollo cerebral, visual y físico.
- Puleva Peques 3: indicada a partir de 12 meses, en plena diversificación alimentaria. Proporciona Omega 3 DHA, hierro, calcio, zinc, yodo, folato, vitamina E y 13 vitaminas esenciales, hasta 13 veces más hierro que la leche de vaca.
- Puleva Max: diseñada a partir de los 36 meses. Está enriquecida con Omega 3 DHA, hierro, calcio, fósforo, zinc y 13 vitaminas, y aporta 24 veces más hierro que la leche de vaca y el 44% de la ingesta diaria recomendada de calcio.
