La congestión nasal es un síntoma común, especialmente en niños, y suele estar asociada al resfriado común. A diferencia de la congestión acompañada de mocos, esta se produce debido a la inflamación de las estructuras internas de las fosas nasales.
Afortunadamente, existen diversos métodos para aliviar este malestar, desde medicamentos hasta remedios caseros. A continuación, exploraremos las causas, síntomas y, sobre todo, las soluciones más efectivas para la congestión nasal en los más pequeños.
¿Qué son las fosas nasales y por qué son importantes?
Las fosas nasales son dos cavidades internas divididas por el tabique nasal. Estas cumplen funciones vitales desde la primera inspiración, incluyendo:
- Filtrar el aire: Impiden que partículas nocivas lleguen a los pulmones.
- Acondicionar el aire: Calientan el aire a unos 31ºC y lo humidifican hasta un 95% de humedad relativa antes de llegar a los pulmones (37ºC).
- Función olfatoria: Gracias a la mucosa olfatoria.
- Protección: Los pelos y la mucosa respiratoria atrapan impurezas, que luego son eliminadas por los ácidos gástricos.
Además, las fosas nasales y los senos paranasales actúan como cámara de resonancia para la fonación.
El sistema respiratorio de los niños
El sistema respiratorio de los bebés es diferente al de los adultos. Hasta los seis meses, los bebés no pueden respirar por la boca debido a la inmadurez de su sistema respiratorio, que no se completa hasta los 13-16 años.
La nariz es el principal punto de resistencia al paso del aire en los niños, por lo que mantenerla despejada es crucial. Cualquier obstrucción puede dificultar la respiración, el sueño y la alimentación del bebé.
Además, durante los dos primeros años, la respiración es principalmente nasal, lo que facilita la lactancia. Sus fosas nasales tienen un diámetro menor, la mucosa nasal tiene pocos vasos sanguíneos y los cilios están poco desarrollados, lo que limita su capacidad para entibiar, humedecer o filtrar el aire.
¿Qué es la congestión nasal?
La congestión nasal es la sensación de obstrucción o reducción del flujo de aire en las fosas nasales. Esta obstrucción no se debe solo al exceso de moco, sino también a la inflamación de los tejidos que recubren la nariz.
Causas de la congestión nasal
Las causas más comunes de la congestión nasal incluyen:
- Infecciones de las vías respiratorias altas, como el catarro o la gripe.
- Cambios bruscos de temperatura.
- Ambientes secos.
- Inhalación de sustancias irritantes.
- Contaminación ambiental.
- En adultos, el tabaquismo.
Síntomas de la congestión nasal en bebés
En bebés, la congestión nasal puede manifestarse con síntomas como:
- Molestias de garganta.
- Lagrimeo excesivo.
- Infecciones repetidas en las vías respiratorias superiores.
- Dificultades para respirar.
- Neumonías.
- Mala tolerancia al esfuerzo.
- Somnolencia y alteraciones del sueño.
Además, la congestión nasal puede interferir con los oídos, dificultar la audición y el desarrollo del habla. El exceso de moco también puede provocar problemas para alimentarse.
Tratamientos y Medicamentos para la Congestión Nasal
El tratamiento de la congestión nasal y la producción excesiva de moco depende de la causa subyacente de los síntomas. Los medicamentos para la congestión nasal y los mocos son una forma eficaz de aliviar los síntomas de un resfriado o de una alergia.
Algunos medicamentos están disponibles sin receta médica, como los descongestivos nasales, los fármacos antihistamínicos y los jarabes para la tos. Estos medicamentos ayudan a reducir la congestión nasal, la descarga nasal, la tos y la irritación de la garganta.
Más importante que saber cuáles usar, es saber cómo usarlos. Los descongestivos nasales tienen una alta efectividad que provoca que los pacientes recurran a ellos más de lo recomendable.
Descongestivos Nasales
Los descongestivos nasales favorecen la vasoconstricción de los vasos que irrigan las estructuras nasales inflamadas. Entre los de uso más común encontramos Disneumon pernasal y Respibien. Ambos con oximetazolina que es un potente descongestivo de uso tópico.
La pauta posológica a seguir es la siguiente: se recomiendan dos administraciones o tres al día. Una por la mañana y otra por la noche principalmente, y si fuera necesario una tercera al medio día.
Este tipo de medicamentos contiene xilometazolina, oximetazolina, tramazolina que producen una constricción de los vasos sanguíneos a nivel local de la mucosa nasal. De esta manera el goteo y el moqueo, disminuye.
Precaución: Se debe tener precaución si se usan de manera prolongada en el tiempo (más de 3 días), ya que pueden producir congestión de rebote y resultar adictivos.
Antihistamínicos
Para la producción excesiva de moco, los antihistamínicos pueden ser útiles si los síntomas son causados por una alergia.
Otros Productos
Otro producto beneficioso para aliviar la congestión nasal es Sinus inhalaciones. Sinus contiene una mezcla de aceites esenciales de eucalipto, menta, eucalipto, pino, mentol y alcanfor. La pomada Vaporub también se puede utilizar para inhalaciones o para aplicarla de forma tópica en pecho, cuello y espalda.
Remedios Caseros para Aliviar la Congestión Nasal
Si estás sufriendo de congestión nasal y mocos debido a un resfriado o gripe, una forma efectiva de aliviar los síntomas es beber líquidos y hacer lavados de agua con sal.
- Aumenta la humedad: Utiliza un humidificador o inhalador de vapor.
- Calor húmedo: Aplica calor húmedo para aliviar los mocos.
- Líquidos y lavados nasales: Beber líquidos y hacer lavados nasales salinos puede ayudarte a aliviar los síntomas.
Lavados Nasales: Una Solución Clave
Los lavados nasales son cruciales, especialmente en bebés, para mantener las fosas nasales limpias y libres de mucosidad. Hasta los cinco años, los niños no pueden sonarse la nariz, por lo que los lavados nasales son esenciales.
Los lavados nasales con suero fisiológico ayudan a disolver y arrastrar los mocos y secreciones. También pueden emplearse como hábito de higiene y humidificación en niños sanos.
Este tratamiento es simple, seguro y bien tolerado, y sirve para:
- Retirar la mucosidad y liberar las fosas nasales.
- Humidificar las mucosas.
- Reducir la inflamación de las mucosas.
- Limpiar de polen, polvo y otros residuos.
- Mejorar la función de los cilios.
- Ayudar a prevenir las infecciones de los senos paranasales (sinusitis).
La anatomía de las cavidades nasales permite que un líquido penetre por un orificio nasal, circule por el interior y salga por el otro, limpiando las fosas nasales. Lo más aconsejable es emplear productos naturales como las soluciones salinas, ya sean de suero fisiológico o de agua de mar.
El primero es una solución estéril de cloruro de sodio o sal común en agua al 0,9%, mientras que las aguas marinas son una solución con diferentes concentraciones de cloruro sódico, en la que el agua se obtiene directamente del mar y se somete a depuración y esterilización. De este modo, se conservan sus minerales y oligoelementos (potasio, calcio, magnesio, sulfatos, etc.), todos ellos considerados beneficiosos para la mucosa nasal.
¿Cuándo realizar los lavados nasales?
Cuanto más tranquilo esté el niño, más fácil será realizar el lavado de las fosas nasales. Puede llevarse a cabo varias veces al día, según sea necesario.
Un momento adecuado puede ser después del baño, cuando el niño ya esté seco y vestido. También es importante hacerlo antes de la lactancia o de las comidas, y antes de acostarlo.
Diez consejos prácticos para la descongestión nasal de tu bebé
En primer lugar, se recomienda seguir los siguientes pasos para realizar un lavado eficaz de las fosas nasales:
- Coloca al bebé de lado. Pon al bebé preferiblemente de lado sobre el cambiador y coloca una toalla bajo su cabeza y cuello. Si el bebé estuviera boca arriba, el líquido podría arrastrar la mucosidad hacia el oído y provocarle una otitis. Además, respiraría peor y estaría más nervioso e inquieto durante todo el procedimiento.
- Evita que se mueva. Si es posible, pide a otra persona que sujete al niño mientras realizas el lavado. Si no lo es, inmoviliza las manos del bebé con una mano y utiliza la otra para limpiarle las fosas. Otra posibilidad es envolver al bebé con una toalla para inmovilizarlo durante la maniobra.
- Introduce suavemente la solución salina. Con el niño tumbado de lado, empieza introduciendo el agua de mar por la fosa nasal que queda arriba. Para ello, debes introducir la boquilla en el orificio nasal y apretar suavemente el pulsador. De este modo, el líquido entrará por una fosa y saldrá por la otra sin que pase al oído ni a la faringe. Se puede presionar con el dedo ese mismo lado de la nariz y esperar a que el líquido salga por el otro orificio.
- Repite la operación del otro lado. Tras limpiar la mucosidad con una gasa o un pañuelo, repite el procedimiento en la otra fosa nasal con el niño tumbado del otro costado.
- Limpia la boquilla. Después de cada uso, debes lavarla con agua y jabón y secarla adecuadamente.
- Aspira la mucosidad, solo cuando sea necesario. Si el bebé tiene mucho moco, el lavado con suero o agua de mar puede no ser suficiente. En estos casos, se puede recurrir a un aspirador nasal, sorbiendo constante y suavemente desde el otro extremo. No obstante, tan solo hay que utilizarlo cuando haya mucosidad visible que no se pueda extraer sin él, puesto que abusar de esta práctica puede irritar la nariz y favorecer la congestión y el sangrado. En cualquier caso, el aspirador no debería usarse más de una o dos veces al día.
También las siguientes medidas pueden ayudar a que tu hijo respire más fácilmente y hacer que las secreciones nasales regresen a la normalidad:
- Intenta que el ambiente esté bien ventilado. Evita la humedad excesiva, pero también que el aire esté demasiado seco. Puedes aumentar la humedad en el aire con un vaporizador o un humidificador, pero consulta antes al pediatra si puede ser beneficioso para tu bebé y cómo manejarlo.
- Anima a tu hijo a beber más líquidos. El moco será menos espeso y la humedad de las fosas nasales, mayor.
- Inclina ligeramente su cuna o cama. La congestión a menudo es peor cuando se está acostado, por lo que mantener la cabeza uno poco elevada mientras duerme puede ayudarle a respirar mejor. Puedes introducir una toalla bajo la parte superior del colchón, por ejemplo, para que este quede inclinado.
- Si tiene mucha congestión, dale baños de vapor. Lleva a tu hijo al baño, cierra la puerta y abre el agua caliente. Lugo permanece sentada o sentado con él durante unos quince minutos en ese ambiente lleno de vapor. Si se añaden compuestos aromáticos a un vaporizador o a un baño, se podría favorecer la descongestión. Pero consulta previamente con tu pediatra, ya que no todos son beneficiosos o aptos para bebés.
CÓMO hacer LAVADO NASAL al bebé PASO A PASO
El Resfriado Común y la Congestión Nasal
El resfriado común o catarro es una infección vírica muy común en los niños, generalmente causada por el rinovirus. Se contagia a través del contacto de secreciones nasales, por lo que el lavado de manos es crucial para su prevención.
Además, para evitar esta infección, es importante que el sistema inmunitario de los niños esté preparado. Esto se logra mediante buenos hábitos alimentarios, favoreciendo el descanso y con la ayuda de suplementos formulados a base de equinácea, propóleo o vitamina C, que son útiles tanto en la prevención como para acortar el tiempo de la infección.
Señales de Alerta: ¿Cuándo Acudir al Médico?
A pesar de que el resfriado común o catarro es una dolencia leve, en casos muy puntuales es necesario acudir al médico. Aunque sí podemos echar mano de la medicina tanto natural como convencional para hacer estos días más llevaderos.
Medicamentos para el Alivio de los Síntomas
Los síntomas más frecuentes en niños son mucosidad a nivel nasal, fiebre, tos y/o malestar general.
Cuando tomamos medicamentos para el resfriado común o catarro al igual que otros virus como el de la gripe o el covid tenemos como objetivo aliviar los síntomas. Siempre hago mucho hincapié en esto porque pienso que crea mucha confusión. En los medicamentos enfocados al alivio de los síntomas no es necesario terminar la caja ni seguir una pauta estricta en horas o días como cuando tomamos antibióticos o corticoides. Aunque no podemos excedernos nunca en la pauta si podemos disminuir la frecuencia con la mejoría . Por tanto, normalmente en los primeros días se van a esperar las 8 horas con ansia para darle el medicamento al niño que se siente molesto y después seguramente no sea necesario y le demos sólo en momentos puntuales de exacerbación de los síntomas. Esto lo va a dictar el propio cuerpo.
Fiebre: La fiebre es un mecanismo de defensa del propio cuerpo y no será necesaria darle un antiérmico si el niño no se siente molesto. Aunque si nos será útil medir la temperatura del niño ya que es una de las señales de alerta que mas pistas nos da sobre su estado y si es necesario ir al pediatra.
Dolor de Garganta o Irritación: Para disminuir la inflamación lo ideal es un antiinflamatorio como el DALSY aunque si el niño tiene más de 6 años también se puede acompañar de algún medicamento para chupar que actúe a nivel local tipo STREPSILS.
Mucosidad: Para la mucosidad de nariz se recomiendan los lavados nasales.
Tos Seca: El Dextrometorfano (ROMILAR) y la Cloperastina (FLUTOX) son los dos medicamentos de elección para aquella tos que no cursa con expectoración. Ambos se pueden usar en niños. a partir de los 2 años.
Tos Productiva: Para aquella tos con mucosidad lo que se va a promover es la hidratación del moco y su eliminación. Para ello, que el niño beba agua va ayudar mucho y también hay un medicamento a base de hiedra con acción mucolítica y expectorante que es el PROSPANTUS.
