Zamora, conocida por su rico patrimonio románico y medieval, vio nacer a uno de sus artistas más insignes: Baltasar Lobo. Nacido el 22 de febrero de 1910 en Cerecinos de Campos, Lobo dejó una huella imborrable en el mundo de la escultura, especialmente a través de su recurrente tema de la maternidad.
Escultura Maternidad de Baltasar Lobo
Primeros Años y Formación
A los once años, Baltasar ingresa en la Escuela Cervantes de Benavente. En 1922, su padre, carpintero, lo traslada al Taller de Arte de Ramón Nuñez en Valladolid para aprender a esculpir santos de madera. Al año siguiente, asiste a clases de modelado en el Museo de Bellas Artes de Valladolid. En 1927, obtiene una beca para estudiar en la Academia de San Fernando en Madrid, donde también asiste a cursos nocturnos de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios y participa en exposiciones colectivas.
Exilio y Consolidación en París
Con el estallido de la Guerra Civil, Baltasar se traslada de Madrid a Barcelona, y de allí a Francia, exiliado. En París, junto a su compañera Mercedes Comaposada Guillén, encuentra un ambiente que le sirve de bálsamo en una situación tan complicada como la de exiliado. Gracias a la ayuda de otros republicanos y de Pablo Picasso, Baltasar conoce a figuras importantes como Julio González, Pevsner y, sobre todo, Henri Laurens, quien se convierte en su mentor. Por lo tanto, el grueso de su obra vendría a partir de su estancia en París con su consolidación en la escultura.
La Maternidad: Eje Central de su Obra
El tema de la maternidad es uno de los ejes centrales de su producción artística. La mujer es el principal referente en la obra de Lobo. Una de las obras que más te llamará la atención es la escultura de la Maternidad, que decora los jardines de la Plaza Zorrilla, frente al Palacio de los Momos. En los jardines del Castillo de Zamora y en el Museo Baltasar Lobo, situado en la Plaza de la Catedral, podemos contemplar un conjunto de esculturas que ponen de manifiesto el estudio y la evolución formal que nuestro genial escultor hace del cuerpo de la mujer. Torsos, figuras femeninas enteras, de pie, tumbadas, en movimiento, que cobran todo su protagonismo en el precioso entorno del Castillo.
Museo Baltasar Lobo en Zamora
Inspiración y Desarrollo del Tema de la Maternidad
Baltasar comenzó a tocar el tema de las maternidades en 1946 y estuvo desarrollando el tema realizando diversas interpretaciones hasta los años 50. En el caso de la que podemos encontrar en la plaza, se trata de una de sus primera versiones realizada en 1947 y cuyo nombre es «Madre y niño. Su interés por esta temática nace de una estancia que realizó en la zona de Marsella, en la que Baltasar descubre en las playas a las madres jugando con sus hijos en la arena, compartiendo juegos y sobre todo movimientos y emociones. La escultura fue una de las donaciones que Baltasar Lobo realizó al Ayuntamiento de Zamora en 1984.
Actualmente al lado de la Catedral se ubica el Museo de Baltasar Lobo, dónde se puede conocer más sobre su vida y obra. En el mismo podemos ver diversas versiones, realizadas en distintos años, de la temática de la maternidad. La entrada es gratuita y exceptuando los lunes y fechas puntuales, está abierto por la mañana y por la tarde. Los horarios dependen de la época del año. También podemos disfrutar de varias esculturas de Baltasar en los jardines del Castillo y en el interior del mismo.
Reconocimiento y Legado
Sus creaciones han sido galardonadas en varias ocasiones, destacando el Premio Oficial de las Artes y las Letras de Francia en 1981, y el Premio Nacional de las Artes Plásticas de España en 1984. Sus esculturas han estado expuestas en grandes ciudades de todo el mundo, formando incluso parte del paisaje urbano en Zurich, París, Luxemburgo o Caracas.
El de Cerecinos expresó más de una vez su deseo de conseguir la abstracción sin abandonar del todo un punto de partida figurativo, y su escultura, aun la más estilizada, rara vez llega a desvincularse de la realidad referencial. Se ha considerado a Lobo discípulo de Henri Laurens, de quien aprendió sin duda el exhaustivo análisis de las líneas del cuerpo humano. El resultado en sus estudios de mujer suele ser de una saludable carnalidad: sus muslos de bronce, de curvas sumamente esquemáticas, logran transmitir una lánguida, agradable impresión de morbidez.
Este gigante del arte del siglo XX había donado a Zamora en 1986 una importante colección de sus obras; y en 1999, seis años después de su muerte en París, toda la herencia familiar recayó en la ciudad.
Premios y Reconocimientos de Baltasar Lobo:
| Año | Premio |
|---|---|
| 1981 | Premio Oficial de las Artes y las Letras de Francia |
| 1984 | Premio Nacional de las Artes Plásticas de España |
| 1985 | Premio Castilla y León de las Artes |
| 1989 | Orden Andrés Bello del Gobierno de Venezuela |
Baltasar Lobo y el Anarquismo
La vinculación de Baltasar Lobo con el anarquismo es un aspecto importante de su vida y obra. Durante la Guerra Civil Española, Lobo adoptó los postulados libertarios y colaboró en revistas de esta tendencia, tanto nacionales como internacionales, ilustrando sus páginas con escenas de combatientes harapientos, o maternidades con hijos muertos. Entre las publicaciones en las que colaboró están Tierra y Libertad, Campo Libre, Umbral, Armas y Letras -perteneciente a las Milicias de la Cultura- y la revista Mujeres Libres, que editaba la agrupación homónima: una de las fundadoras de esta asociación, Mercedes Comaposada, era su esposa.
En este sentido, Baltasar Lobo estuvo influido por las ideas de este movimiento libertario femenino que tuvo un activo papel en la lucha por las libertades de la mujer, y donde la maternidad ocupó un papel central.
Baltasar Lobo, escultor
La Asociación Zamorana de Guías de Turismo te ofrece la posibilidad de conocer este increíble legado artístico gracias a la ruta Espacios Lobo, que fue diseñada por el Ayuntamiento en colaboración con la Fundación BL y Amigos de BL.
