Masaje Infantil: Beneficios y Técnicas para el Bienestar de tu Bebé

El masaje infantil es una práctica beneficiosa tanto para el bebé como para los padres. En todo el mundo, el masaje del bebé ha sido una práctica tradicional que ha pasado de unas generaciones a otras. Al hacerse habitualmente, establece un lazo emocional entre el bebé y la persona que realiza el masaje, siendo además una perfecta técnica de relajación para ambos.

A través del contacto piel con piel, el bebé se siente seguro, querido y comprendido. Además, un buen masaje puede aliviar molestias digestivas, mejorar la circulación y favorecer el descanso. Las sesiones de masaje pueden hacerte sentir más relajada con su bebé, ayudándote a enfrentarte al estrés de cuidar de un recién nacido.

El masaje infantil tiene múltiples beneficios en el desarrollo del bebé. Otro de los principales beneficios del masaje es que desarrolla en el bebé una sensibilidad al tacto, a sentir el contacto corporal. Además, estimula el sistema circulatorio y digestivo, ayudando a aliviar gases y estreñimiento. Otro aspecto clave es su impacto emocional.

El masaje infantil no solo es una experiencia de conexión entre padres e hijos, sino también una práctica con múltiples beneficios para el bienestar del bebé. Los masajes no solo relajan, también ayudan a tu bebé a dormir mejor, estimulan su desarrollo y fortalecen vuestro vínculo emocional. Establecer una rutina de masajes no solo contribuirá a su bienestar, sino que también será un momento de conexión y cariño que quedará marcado en el desarrollo del bebé.

Beneficios del Masaje Infantil

  • Alivia las molestias digestivas: Ayuda a la digestión y a aliviar los cólicos del lactante, el estreñimiento o gases.
  • Mejora la conciencia corporal: El bebé comienza a hacerse una idea de las dimensiones de su cuerpo.
  • Beneficia al sistema muscular.
  • Reduce el estrés y la ansiedad: Ayuda a calmar a tu bebé, su llanto y nerviosismo, además de calmaros vosotros como papis mientras se lo dais.
  • Mejora el funcionamiento del sistema circulatorio.
  • Favorece la capacidad para recibir estímulos.
  • Favorece el retorno de la sangre al corazón produciendo un efecto tonificante.
  • Mantiene e intensifica el vínculo de apego con los niños/as.
  • Mejora la autoestima haciéndonos sentir más seguros y confiados en nuestra labor como padres.
  • Es un tiempo de serenidad en el ajetreo de las rutinas del día a día.
  • Favorece el reconocer el lenguaje corporal del niño/a, su comunicación no verbal, las tensiones….

Además de estos beneficios, las caricias, miradas, abrazos y sonrisas crean un momento íntimo que propicia el fortalecimiento de la familia. El masaje infantil es especialmente beneficioso en el caso de bebés prematuros o sometidos a largas estancias hospitalarias, debido al estrés que esto genera en el pequeño.

Técnicas y Consejos para un Masaje Infantil Efectivo

Elegir el momento adecuado es fundamental para que el masaje sea placentero para el bebé. Para hacer el masaje al bebé escoge un momento de relajación y de buen estado de ánimo. Un masaje suave puede calmar al bebé y reducir los episodios de llanto. Además, favorece un sueño más profundo y duradero, ayudando a establecer una rutina relajante antes de dormir. ¡Regálate un momento maravilloso de relajación compartida! Encuentra el momento ideal tanto para ti como para tu bebé.

Además, es aconsejable elegir el momento adecuado del día. La duración del masaje será la que tolere el bebe. Hay que preparar el lugar y a nosotros: manos limpias y sin joyas.

El entorno juega un papel crucial en la efectividad del masaje. Busca un momento en el que tu bebé esté tranquilo, despierto y receptivo, como después del baño o entre tomas. El lugar dedicado a este momento de masaje debe ser un sitio cómodo y alejado de estímulos sensoriales para tu bebé. Se recomienda utilizar una luz tenue y música relajante para favorecer la calma. Asegúrate que la temperatura de la habitación en la que vas a hacer el masaje es la adecuada, es decir, que está templada y que no hay corrientes de aire. Coloca una toalla sobre una superficie cómoda y asegúrate de tener todo lo necesario a mano. Pon al bebé sobre una toalla doblada templada sobre el suelo (nunca sobre una superficie elevada, incluso los bebés más pequeños se pueden retorcer y caerse).

Para darlo es importante contar con una loción hidratante para bebes, que tiene una textura ligera y es de absorción rápida, muy confortable para su piel. Así evitarás roces molestos para el bebé. Resulta de gran ayuda untarse las manos con una crema de bebés y, a continuación, frotárselas un poco, para que el bebé goce con la suavidad y tibieza del tacto. Utiliza un aceite de masaje para bebés que respete la piel delicada de tu pequeño.

Masajes para favorecer la expulsión de gases del bebé.

Técnicas Básicas de Masaje Infantil

El masaje debe realizarse con movimientos suaves y constantes, evitando ejercer demasiada presión. Es importante observar la reacción del bebé en todo momento. El masaje no solo es un estímulo físico, sino también un momento de conexión emocional. El contacto visual transmite seguridad y confianza, permitiendo que el bebé se sienta protegido y comprendido. Desde que tu bebé nace sientes la necesidad de tocarle y acariciarle. Es un instinto innato. Y él agradece todas y cada una de las caricias que le das. El tacto es uno de los sentidos más importantes en esta primera etapa de su vida. La piel es el órgano más grande del cuerpo y el contacto físico genera múltiples beneficios a nivel físico, como emocional o cognitivo. Por eso el masaje infantil es tan positivo: es mucho más que hidratar la piel del bebé. Y podrás manifestarles todo el amor que sientes por él.

Aquí te explicamos brevemente cómo dar un masaje a tu bebé:

  1. Rostro: Comienza dando un masaje sobre la frente y hacia los laterales con los pulgares. A continuación, empieza el masaje desde la nariz y deslizándolos sobre las mejillas. Con el pulgar dibuja círculos alrededor de la boca, comenzando desde la parte de arriba del labio superior y finalizando en la barbilla.
  2. Pecho: Frota el pecho del niño desde el centro hacia fuera, subiendo hasta los hombros y bajando hasta las costillas.
  3. Brazos: Sujeta un brazo en cada ocasión y haz como si lo exprimieras desde la muñeca hasta el hombro. A continuación, estira suavemente los dedos del bebé.
  4. Piernas: Repite el movimiento con cada pierna. Finalmente, frota suavemente las plantas de los pies.
  5. Espalda: Pon al bebé boca abajo y frótale la espalda, desde el culito hasta los hombros, y después, cruzando las manos repetidamente desde un lado al otro. Repite. Por último, da unos golpecitos suaves un poco más prolongados mientras bajas a lo largo de toda la espalda del bebé.

Las técnicas utilizadas para dar masaje infantil son diferentes según la parte del cuerpo en la que se aplique. Las piernas, brazos, espalda y abdomen son zonas seguras y eficaces para el masaje. Evita masajear la fontanela, la cara, las axilas y genitales, ya que son áreas especialmente sensibles o delicadas.

Técnicas Específicas

  • Vaciado hindú (piernas): Sujeta la pierna del bebé en alto con una mano. Cierra la otra mano alrededor de la pierna y deslízala desde la cadera hasta el tobillo.
  • Vaciado sueco (piernas): Movimiento inverso al vaciado hindú, vaciando la pierna desde el tobillo hasta la cadera.
  • Balanceo (piernas): Enrollar.
  • Barrido (pies): Se realiza sobre la planta del pie del bebé.
  • El peine (espalda): Con la mano abierta, y los dedos separados, peina la espalda del bebé desde el cuello hasta las nalgas.
  • El libro (pecho): Presiona ligeramente desde el centro del pecho hacia los lados, siguiendo la caja torácica, como si quisieras aplanar las páginas de un libro.
  • El corazón (pecho): Dibuja un corazón sin levantar las manos del pecho.
  • Noria o Arena (abdomen): Este ejercicio consiste en hacer un movimiento de “paleteo” sobre la barriguita del bebé. Es decir, poner una mano después de la otra, haciendo como si amontonaras arena hacia ti.
  • Piernas dobladas o flexión (abdomen): Sosteniendo las pantorrillas del bebé con las piernas juntas, presiona suavemente las rodillas sobre el vientre y mantén esta posición durante 5 segundos (más o menos).
  • El sol y la luna (abdomen): Con las dos manos simultáneamente sobre la barriguita de nuestro bebé, realizaremos movimientos circulares y semicirculares. El procedimiento es el siguiente: la mano izquierda da vueltas en dirección a las agujas del reloj sin levantar el contacto.
  • Los círculos (mandíbula y orejas): Masajea con las yemas de los dedos alrededor de la mandíbula. Desplázate después hacia las orejas y masajea detrás.

Masajes Específicos para Aliviar Molestias

  • Masaje para bebés con gases: sitúa las palmas de las manos abiertas a la altura del ombligo, desliza una y después la otra hacia abajo. De este modo favorecemos que pueda eliminar los gases.
  • Masaje para cólicos del bebé: coloca tus manos sobre su abdomen y haz movimientos circulares primero con una y luego con la otra, en el sentido de las manecillas del reloj.

Si tu bebé no hace caca puedes masajear su abdomen con aceite tibio. Con movimientos de un lado a otro activarás los órganos internos y mejorarás su digestión. Para favorecer el movimiento intestinal masajea con la palma de la mano abierta alrededor del ombligo.

Errores Comunes al Realizar Masajes Infantiles

Uno de los errores más frecuentes es aplicar demasiada presión. Otro error es realizarlo en un momento inadecuado. El uso de aceites o cremas inadecuados también puede causar irritaciones en la piel del bebé. Finalmente, no respetar el tiempo del bebé puede hacer que el masaje se convierta en una experiencia incómoda. Algunos bebés disfrutan de sesiones más cortas, mientras que otros pueden tolerar masajes más prolongados.

Si el bebé muestra signos de relajación y disfrute, se puede prolongar un poco más. Empieza con sesiones cortas y suaves. Observa atentamente las reacciones de tu bebé para poner fin al masaje antes de tiempo si empieza a llorar, retorcerse, apartar las manos, impacientarse, moverse inquieto, bostezar, dormirse o pierdes el contacto visual. Detente inmediatamente: puede que no sea el momento adecuado o que el bebé esté incómodo.

El Masaje Shantala

El ‘Masaje Shantala’, o ‘El arte de dar amor’ como le llamó su descubridor, trata de conseguir mediante el tacto que el bebé se relaje, al mismo tiempo que le beneficia física y emocionalmente, favoreciendo su desarrollo. Su origen está en la India. El doctor frances F. Leboyer popularizó esta técnica. La técnica, que aplica la metodología hindú y sueca combinada con ejercicios de reflexología y yoga, consiste en masajear el cuerpo del bebé mediante suaves estiramientos, ejercicios de relajación y, especialmente, abrazos y caricias.

A través de las sensaciones que se transforman en emociones, el niño va formando sus impresiones sobre el mundo y de donde surgirán sus recursos para ir desplegándose en la vida, crecer, desarrollar su capacidad de aprendizaje y sus relaciones.

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