Los cólicos del lactante son una causa común de malestar y llanto en los bebés, afectando tanto a los pequeños como a sus padres. Durante el cólico, el pequeño experimenta un dolor agudo en el vientre que le provoca un llanto desconsolado, le impide relajarse y altera su ritmo de comida y de sueño.
Una de las técnicas más efectivas para aliviar los cólicos es el masaje abdominal. El masaje para el cólico del bebé es específico para aliviar el dolor abdominal que le hace ponerse rojo y romper a llorar de manera desconsolada, levantar las piernas hacia el abdomen y apretar los puños.
En muchas culturas, dar masaje a los bebés es un arte transmitido de generación en generación. El masaje infantil es una herramienta eficaz y natural para aliviar los cólicos en los bebés, ya que estimula el sistema digestivo, relaja la musculatura abdominal y fortalece el vínculo entre padres e hijos.
Estos masajes no tienen contraindicaciones y no representan ningún riesgo para el bebé. Sin embargo, antes de aplicárselos es fundamental que el pediatra confirme que el niño padece cólico del lactante.
Si tu pequeño llora desconsoladamente, sobre todo al anochecer, encoge las piernas buscando alivio, no tiene fiebre ni presenta ningún otro síntoma, es muy probable que padezca cólico del lactante.
En Fisioclinics Logroño, ofrecen masajes abdominales especializados para ayudar a calmar a los bebés y reducir su malestar. Si los cólicos son frecuentes y el bebé presenta mucho malestar, un fisioterapeuta especializado en pediatría puede enseñar técnicas personalizadas para aliviar los síntomas.
En Babysalus nos preocupa el bienestar de tu pequeño. Por eso, te ofrecemos un servicio a domicilio de masajes basado en el Método Rubio en Madrid. Los masajes infantiles son una de nuestras especialidades.
Masaje para el cólico del lactante
Preparación para el Masaje
Es importante escoger el momento adecuado para el masaje. Es mejor no hacerle los masajes en plena crisis, pues quizá lo único que consigas es alterar más al bebé o que se encuentre más molesto. Un buen momento puede ser un poco antes de comer, cuando el bebé está tranquilo.
Asegúrate de que el ambiente esté tranquilo y cálido. Además de escoger el momento adecuado, es importante también que sepas aprovechar la oportunidad cuando está tranquilo, creando un ambiente idóneo para la relajación de tu bebé. Asegúrate de que la temperatura sea adecuada y de que no haya corrientes de aire.
Coloca al bebé en una superficie cómoda, como una cama o una manta en el suelo.
Estos ejercicios deben realizarse siempre antes de las tomas. Si el pequeño ya ha comido, hay que esperar a que pasen dos horas. Si notas que no quiere, no le obligues a recibir los masajes, sobre todo si está en plena crisis de cólico. Es mejor que se calme e intentar darle el masaje en otro momento. O, incluso, otro día. Para que la técnica sea efectiva es imprescindible que él se sienta a gusto, si no, no conseguirá relajarse y el trabajo no servirá de nada. No conviene aplicarlos cuando esté dormido. Es preferible que tome conciencia de lo que estamos haciendo para que su participación sea lo más activa posible.
Comienza realizando varias respiraciones profundas para relajarte.
Es mejor no hacerle los masajes en plena crisis, pues quizá lo único que consigas es alterar más al bebé o que se encuentre más molesto.
Si el bebé está receptivo, prueba a flexionar ligeramente una de sus piernas y luego la otra llevando sus rodillas hacia el vientre.
Cógelo en brazos y mantenlo erguido apoyando su cabecita en tu hombro o sobre el pecho.
El porteo también ayuda. La posición vertical favorece la expulsión de gases, por lo que puede ayudar a reducir el molesto cólico del lactante.
En el cólico del lactante, el bebé lleva sus piernas hacia el abdomen mientras llora de forma inconsolable. El movimiento de sus piernas te indicará si es una cosa u otra.
Técnicas de Masaje Abdominal
Te explicamos tres maniobras muy sencillas, para realizarlas con el bebé tumbado boca arriba. Puedes hacerlas en casa y no necesitas conocimientos previos, tan solo practicar un poco para aprender la mecánica.
1. Movimientos Circulares
Coloca las manos en el abdomen de tu bebé, una sobre otra, con las palmas hacia abajo. Coloca tus manos sobre el abdomen del bebé y realiza movimientos circulares suaves en el sentido de las agujas del reloj.
Con la mano izquierda, dibuja un círculo completo, en el sentido de las agujas del reloj, como si fuera un sol, sobre el abdomen de tu bebé.
2. Deslizamiento de Manos
Coloca las palmas de las manos sobre el vientre de tu bebé, una tras otra, deslizándolas una tras otra hacia abajo. Coloca ambas manos sobre el abdomen del bebé y deslízalas suavemente hacia abajo, desde las costillas hasta la parte inferior del abdomen.
3. Flexión de Piernas
Empuja suavemente las rodillas juntas hacia el estómago, flexionando las piernas de tu bebé. Hay que mantenerlas arriba mientras cuentas hasta 6, lentamente. Luego, baja las piernas y realiza unos toques de relajación, moviendo suavemente las piernas de tu bebé de un lado a otro.
4. Técnica de "I Love U"
Con los dedos, traza una "I" en el lado izquierdo del abdomen del bebé, luego una "L" invertida desde la costilla derecha hasta la parte inferior del abdomen, y finalmente una "U" invertida desde la parte inferior derecha hasta la parte inferior izquierda del abdomen.
5. Haciendo Círculos
Cuando la mano izquierda esté en forma de “U” invertida, dibuja una media luna con la mano derecha, desde el lado derecho del abdomen hasta el izquierdo. Realiza el movimiento 6 veces con cada mano.
6. Abriendo un Libro
Empezando por el lado derecho de su abdomen, haz un movimiento de tecleo y acaba en el lado opuesto.
7. Despedida
Coge sus piernas y llévalas a un lado y a otro despacio.
El Método Rubio
El método Rubio es cada vez más conocido por tratarse de un masaje especialmente eficaz, indicado para minimizar los efectos del cólico del lactante. Su ideólogo es Domingo Rubio, un osteópata que logró dar con la clave para acelerar y mejorar el tránsito intestinal de los bebés con cólicos. Sin embargo, su utilidad va mucho más allá.
Su finalidad principal consiste en otorgar elasticidad al sistema digestivo, valiéndonos únicamente de nuestras manos. Con ellas, aplicaremos un masaje suave, delicado, focalizado y no invasivo. De manera habitual, el método Rubio se aplica en dos sesiones diferenciadas, de unos 45 minutos de duración cada una. La primera de ellas se centra en la parte más superficial del estómago.
Ambas sesiones transcurren aplicando suaves masajes en la zona. Adoptamos una postura cómoda, tanto para nosotros como para el bebé. Ten en cuenta que no siempre es necesario que el niño esté tumbado.
Si el masaje se ha aplicado correctamente, los resultados son favorables en el 90 % de los casos. Es decir, si las presiones se han efectuado en las zonas clave, el bebé dejará de padecer los síntomas.
Beneficios Adicionales del Masaje Infantil
- Uno de los beneficios más evidentes es la expulsión de cacas y gases, pero el mayor es que se produce la maduración del sistema digestivo.
- Así, conseguimos que coma mejor y no se le acumulen más gases.
- Con el contacto físico, los padres/madres transmiten al bebé confianza y seguridad.
- El contacto piel a piel libera hormonas en la madre que ayudan a la producción de leche y estimulan la lactancia.
- La comunicación a través del tacto, es un lenguaje que el bebé reconoce inmediatamente.
Consideraciones Adicionales
Las medidas a tomar dependerán de cada caso. En algunos pueden ser de utilidad pequeños cambios dietéticos como las infusiones digestivas o las fórmulas tipo confort o digest de alta digestibilidad si ya toman leches infantiles.
En algunos casos, las infusiones digestivas o, si ya han empezado a tomar leches infantiles, las fórmulas tipo confort o digest pueden ayudarles.
Podremos repetir este masaje unas tres veces al día y conseguiremos que su tripita esté más blanda y relajada; notaremos cómo nuestro bebé está más tranquilo y sonriente.
