Este artículo explora dos historias distintas: la de María Dabán, una periodista y colaboradora de televisión, y un caso trágico de filicidio que conmocionó a España. A través de estos relatos, se examinan diferentes aspectos de la sociedad y la condición humana.
María Dabán, periodista y colaboradora de 'El Hormiguero'.
María Dabán: De Peralta a 'El Hormiguero'
La periodista navarra María Dabán es una de las colaboradoras habituales de la tertulia de actualidad de 'El Hormiguero'. Dabán dejó la cadena Cope en 2020 después de 25 años para integrarse como guionista en 'El Hormiguero', pero un giro de guion la hizo tertuliana.
Recientemente, Dabán compartió con orgullo que había sido una de las encargadas de lanzar el cohete de las fiestas de Peralta. "Fue chulísimo y super emocionante", relató la periodista a sus compañeros de mesa, incluidas las famosas hormigas Trancas y Barrancas. Fue invitada por el concejal Javier Campo a acompañarlo en el balcón del Ayuntamiento y dar comienzo juntos a las fiestas de la localidad. "Me hizo mucha ilusión cuando me ofrecieron lanzar el cohete porque para una peraltesa esto es lo más”, afirmó orgullosa a este periódico tras lanzar el cohete.
En 'El Hormiguero', Dabán participa como titular en la tertulia bisemanal de actualidad junto a Juan del Val, Rubén Amón y Marron, amén del propio Pablo Motos. Dabán es el comodín del programa de Antena 3 para la tertulia semanal de los jueves.
Sobre su participación en el programa y las polémicas que lo rodean, María Dabán ha ofrecido su visión desde dentro del equipo."Pedro Sánchez vino con un despliegue de seguridad enorme. Los dos lo hicieron bien porque cada uno habló para el espectador que al que quería dirigirse. Sánchez quiso dirigirse a esos votantes socialistas que estaban dudosos, y Feijóo quiso atar ese voto más de centro, dejando claro que no piensa darle la vuelta a este país, ni retroceder en derechos. Creo que consiguió lo que quería, que le fue bien. Y a nosotros en audiencia nos fue muy bien también. O sea que todos contentos", comienza valorando en El debate, donde subraya que los dos líderes tuvieron estilos diferentes, el de Sánchez "más agresivo" y el de Feijóo "más pausado".
María Dabán también ha compartido su visión de Pablo Motos en la intimidad, arrojando luz sobre su carácter cuando los focos se apagan: "Su personalidad es alucinante. Es un trabajador nato, superexigente consigo mismo. Y cuida todos los detalles del programa. Puede parecer que un programa de entretenimiento no tiene mucho trabajo detrás, o que tiene cuatro chistes y cuatro preguntas. Y no es así para nada. En El hormiguero se cuida absolutamente todo. Y lo mismo que Pablo puede decir 'oye, esto no está bien', también es capaz de decir 'oye, esto está fenomenal' o 'gracias por el trabajo que estáis haciendo'. Y al final eso se agradece. Pablo es un jefe al que se le puede respetar y admirar".
Tamara Falcó y Juan del Val son otros de los rostros estrellas, ella por sus llamativas anécdotas fruto de su estatus social y él por su forma de abordar los asuntos de actualidad, siempre polémico. Sobre la Marquesa de Griñón, la guionista tiene claro que su gancho son sus vivencias: "Tamara es una persona muy divertida y agradable con todo el mundo. Cuenta muchas anécdotas. También es cierto que ella abre la boca y tiene a tres millones de personas juzgándola, pero no deja de ser muy generosa y divertida".
En cuando a Del Val, Dabán asegura que su sección funciona como un reloj, aunque "hay gente que se indigna, que no pilla el humor de ese tipo de cosas", así como que todo es "cosecha suya". "Me parece un apartado gracioso, porque él mismo lo juega bien", concluye la colaboradora, piropeando así el trabajo de los suyos.
Natural de Peralta (Navarra), a mediados de 2020 dejó la cadena Cope, donde estuvo 25 años cubriendo información política, para integrarse como guionista en 'El Hormiguero'. Licenciada en Comunicación por la Universidad de Navarra, esta periodista de 49 años, en palabras de su amiga Cristina Pardo: "es muy buena profesional y muy buena persona. Además, tiene una capacidad elevadísima de reírse de sí misma y que los demás también lo hagan".
Precisamente, a la copresentadora de 'Más vale tarde' la conoció siguiendo a Mariano Rajoy; Dabán fue una de las pocas personas que acompañó al ex presidente del Gobierno en su encuentro con Donald Trump en el despacho oval de la Casa Blanca y con elPapa Francisco en El Vaticano.
El asesinato de una mujer en Sevilla se investiga como caso de violencia machista
El Filicidio de Castrillón: Un Caso Trágico en la Historia Criminal Española
A las 21.50 horas del 26 de noviembre de 1991, María Jesús Jiménez se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Castrillón (Asturias). La mujer relataba que sus cuatro hijos acababan de caerse al mar.
Así arrancó un caso que quedaría registrado como el mayor filicidio conocido de la historia criminal española y del que se han cumplido ya 30 años. María Jesús Jiménez sería condenada por parricidio a 18 años de prisión tras aplicársele la atenuante de trastorno mental transitorio incompleta.
Acantilado de La Peñona, lugar de los hechos.
Cuando sucedieron los hechos, María Jesús Jiménez tenía 29 años, vivía en un poblado chabolista en Castrillón y estaba sola al cargo de los cuatro hijos. Subsistían de lo que recogía en la basura y de pedir limosna. Gitana, se había mal casado con un payo de Jaén, un hombre muy violento al que apodaban El Rata, que le dio cuatro hijos y muchas más palizas. José Antonio Leiva, que así se llamaba el marido, había sido encarcelado tras ser condenado a cuatro años y tres meses por un robo. Por aquellas fechas se encontraba fugado, ya que no había regresado a prisión tras un permiso.
La sentencia no lo describe precisamente como un padre modelo: «Hallándose casada con José Antonio Leiva, carecía no obstante de apoyo alguno de éste, tanto en el plano moral como económico para la crianza y educación de los cuatro hijos del matrimonio, de los que su referido esposo se despreocupaba totalmente (...). Había sufrido malos tratos de obra de su propio marido. Dicha situación, largamente mantenida, y a la que se añadía un limitado cociente intelectual (borderline) así como la permanente angustia en la búsqueda de recursos para hacer frente a las necesidades de sus hijos y a las suyas propias, la habían arrastrado a una tendencia a la introversión y aislamiento, con total pérdida de afectividad a las personas de su entorno, salvo a sus hijos (por quienes mostraba especial desvelo), a la adquisición de un tono vital permanentemente depresivo», se lee en la sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo.
Ella y sus hijos eran además objeto de las mofas de su propia familia, que la repudiaba por la boda con el payo. Según el fallo, un nuevo altercado con su clan, la misma tarde de los hechos, fue el desencadenante de los crímenes.
El relato de hechos probados continúa explicando cómo la madre los llevó hasta uno de los dos trampolines de cemento que había en el acantilado. «Y dejándose llevar de su desesperado impulso, empujó al mar a Jesús, Joaquín y Azucena, que se hallaban junto a ella, arrojando también a las aguas a María Elena, a la que sostenía en brazos, causando con dicha acción la muerte de todos. A continuación, y sintiéndose acaso incapaz de poner fin a su vida por idéntico procedimiento, lo que posiblemente había rondado por su mente en aquellos momentos de angustia, abandonó el lugar retornando su camino hacía Salinas, por donde transitó apresuradamente dando gritos alusivos de que sus hijos se habían caído al mar».
El cadáver de la pequeña Azucena (cinco años) fue encontrado por los equipos de rescate dos días después. El de Joaquín (siete) fue devuelto por el mar el 21 de diciembre, cuando ya se habían suspendido las labores de búsqueda. Los cuerpos del hermano mayor y de la pequeña nunca se recuperarían.
El mismo día que enterraban a la niña Azucena -29 de noviembre de 1991-, la madre era detenida y recluida en el ala psiquiátrica del hospital de Avilés. La lógica decía que era imposible que los cuatro niños cayeran, uno a uno, accidentalmente, como ella sostenía.
Unos días después, María Jesús cambió su versión de lo sucedido y pasó a acusar al marido maltratador. Con este argumento como defensa acudió al juicio. El tribunal, basándose en la declaración de testigos y en la cronología, concluyó que «el marido de la procesada y padre de los niños no pudo estar en el lugar de los hechos».
«Fue la madre quien los llevó a aquel lugar y es inverosímil que, una vez allí, los niños, empujándose unos a otros, cayeran al mar los tres y que la pequeñita que llevaba en brazos se resbalase y terminara también arrojada al mar. Las explicaciones de la procesada, humanamente comprensibles, son, desde el punto de vista de la lógica y de la experiencia inaceptables». Esta conclusión es del Supremo, quien se pronunció sobre el caso en noviembre de 1993 confirmando la condena de la Audiencia Provincial de Oviedo.
Excarcelada en 2003, reside tutelada por una asociación de ayuda a deficientes psíquicos. La sentencia la calificaba de borderline, aunque su coeficiente intelectual era aún inferior al tramo de entre 70 y 85 que define este trastorno límite de la personalidad. Ella tenía 63. Quizás por ello, cuando fue excarcelada, en 2001, tras pasar una década en prisión, fue incapacitada.
Condenada María Jesús Jiménez, falta contar qué sucedió con José Antonio Leiva. El padre de los niños volvió a aparecer en los titulares en agosto de 2014. Los medios daban cuenta entonces de su muerte a los 69 años tras una discusión con Ramón A. T., con quien convivía en una chabola en El Ventorrillo, perteneciente al concejo de Castrillón.
Este artículo ha presentado dos historias contrastantes: la de María Dabán, una figura pública en el mundo del entretenimiento, y el trágico caso de María Jesús Jiménez, una mujer consumida por la desesperación y la enfermedad mental.
