La lactancia materna es la forma más natural y saludable de alimentar a tu bebé. La leche materna proporciona el alimento natural para su crecimiento y desarrollo, ofreciendo una fórmula única y una fuente de proteínas y células que combaten infecciones, contribuyendo a un desarrollo cerebral saludable y protegiéndolos contra diversas enfermedades.
Este período fortalece el vínculo entre madre e hijo, haciendo de la lactancia una experiencia única e inolvidable.
Beneficios de la Lactancia Materna
Los beneficios de la lactancia materna tanto para los niños y niñas como para las madres son muy numerosos: contribuye a un desarrollo saludable del cerebro de los bebés y niños pequeños, los protege contra infecciones, disminuye el riesgo de obesidad y enfermedades, reduce los costes de atención médica y ayuda a prevenir el cáncer de mama y de ovario. Además, en los últimos doce años, la prevalencia de la lactancia materna exclusiva ha aumentado en 10 puntos porcentuales, es decir, el 48% de los lactantes de todo el mundo se benefician ahora de este saludable comienzo en la vida, lo que se traduce en cientos de miles de bebés cuyas vidas se han salvado gracias a la lactancia materna.
Es conveniente alquilar o comprar un sacaleches, eléctrico o manual, e ir familiarizándose con él unas semanas antes de la vuelta al trabajo. La vuelta al trabajo puede ser compatible con seguir dando el pecho. En la guía completa puedes consultar distintas opciones y métodos para seguir con la lactancia materna.
Para el Bebé
- Menor probabilidad de infecciones en los oídos, alergias, vómitos y diarreas.
- Reduce el riesgo de neumonía, diabetes juvenil y meningitis.
- Estimula el crecimiento cerebral.
- Fácil digestión y contiene todos los minerales y nutrientes necesarios.
Para la Madre
- Estimula las hormonas para que el útero recupere su tamaño normal.
- Disminuye el riesgo de cáncer mamario (antes de la menopausia) y cáncer ovárico.
- Reduce el riesgo de osteoporosis.
- Ayuda a perder peso después del embarazo.
Lactancia Materna: ¿Qué Esperar al Comienzo?
La leche materna comienza a subir pocos días después del nacimiento de tu bebé. Hasta entonces, tus pechos estarán ocupados produciendo el calostro que tu hijo beberá en lugar de la leche. Esta sustancia espesa y de color amarillento está colmada de proteínas y anticuerpos que ayudarán a tu bebé a combatir las enfermedades. Se supone que el calostro es el primer alimento que ingiere tu bebé, al igual que su primera "inmunización" contra enfermedades.
Idealmente, el proceso de amamantamiento se facilita si el bebé se pone al pecho apenas nace. Mientras estés en el hospital, alguien deberá ayudarte a poner al bebé en tu pecho lo antes posible, ayudarte a que tu bebé lleve su boca al pezón y enseñarte a distinguir si tu bebé está mamando correctamente. Si todavía necesitas ayuda cuando hayas vuelto a su casa, solicítale al personal del hospital que te recomiende algún lugar donde acudir. Podrás obtener asistencia adecuada en el hospital o en servicios de salud. Todos necesitamos ayuda; e incluso las madres muy experimentadas se pueden enfrentar a situaciones especiales.
Una vez que baje tu leche, es posible que tu recién nacido quiera mamar a cada hora durante sus primeros dos días de vida. Esto ayudará a que tu cuerpo logre una buena producción de leche, ideal para satisfacer las necesidades de tu bebé. En un plazo de tan sólo dos a cuatro días, tu cuerpo se ajustará a esta "información" y tu bebé necesitará alimentarse con menor frecuencia, es decir, cada dos o tres horas o entre 8 y 12 veces en un período de 24 horas.
¿Cómo Lograr una Buena Producción de Leche Materna?
Cuando una madre amamanta, una buena alimentación, una gran cantidad de líquido y un buen descanso son elementos esenciales. La madre debe dormir cuando su bebé lo hace y beber gran cantidad de líquidos que contribuyan a su salud. La leche, el agua y los zumos son una buena opción. Relájate.
Deshazte de tareas innecesarias, visitas molestas y todo tipo de tensiones y concéntrate en ti y en tu bebé. Es necesario que mantengas una dieta básica saludable para así conservar una buena producción de leche materna, lo que no significa que tu alimentación deba ser demasiado elaborada. Algunos lactantes son bastante sensibles a ciertos alimentos que forman parte de la dieta de su madre.
Tres comidas sanas y un par de tentempiés al día te ayudarán a sentirte bien y a mantener una buena producción de leche. El chupete es muy útil para tranquilizar al bebé. Sin embargo, recuerda que si le ofreces un chupete a tu bebé durante las primeras semanas de vida, es posible que mame menos, lo que a su vez afectará a tu producción de leche. De manera que es aconsejable postergar el uso del chupete hasta que tu producción de leche se haya regularizado, lo que generalmente sucede hacia el final del primer mes.
La Lactancia Materna y la Estrategia del Biberón
Si deseas que tu bebé comience a alimentarse con biberón, debes esperar a que tenga al menos entre 2 y 4 semanas de vida. Sin embargo, no debes sorprenderte si, en un comienzo, tu bebé rechaza un biberón, aún cuando contenga leche que te hayas extraído del pecho.
La razón es sencilla: un bebé que ha sido amamantado conoce perfectamente la diferencia entre tomar leche de un biberón y mamar, y prefiere que su madre esté cerca de él. El bebé puede oler a su madre y conoce la rutina. Es probable que obtenga mejores resultados si le pides al padre o a la canguro o a la abuela que le den el biberón con la leche que te has extraído, sin que tú estés presente.
Si comienzas a añadir leche de iniciación a la dieta de un bebé que se está amamantando, la producción de leche disminuirá de manera proporcional a la cantidad de leche que le des a tu bebé. En realidad, es decisión tuya, pero piénsalo bien antes de comenzar a utilizar leche de iniciación, especialmente si tu producción de leche se ha regularizado. Cualquiera sea tu decisión, es importante que tengas presente que cualquier cantidad de leche materna, por pequeña que sea, es mejor que nada al momento de pensar en la protección de la salud de tu bebé.
¿Cuándo Amamantar a tu Bebé?
Alimenta a tu hambriento recién nacido según la demanda, es decir, amamántalo cada vez que él quiera. Tu bebé no mamará mucho cada vez que lo alimentes en sus primeros días de vida, debido a que su estómago es muy pequeño, pero querrá hacerlo con frecuencia. La mayoría de los recién nacidos necesita mamar entre 10 y 12 veces en un período de 24 horas. En otras palabras, de una vez cada hora a una vez cada tres horas.
Mientras se regulariza tu producción de leche, despierta a tu bebé para amamantarlo si duerme más de tres horas seguidas durante el día o cuatro horas durante la noche. De lo contrario, cuando despierte estará demasiado hambriento y no se alimentará bien. Cuando todo ya esté funcionando bien, tu bebé será quien te despierte cuando lo necesite.
¿Cómo saber si tu bebé tiene hambre? Busca indicios como:
- El reflejo de búsqueda (el bebé abre la boca y gira la cabeza hacia donde piensa que debe estar el pecho de la madre).
- Se arrima a tu pecho.
- Realiza movimientos de succión o se lleva las manos a la boca.
- Llora (uno de los últimos signos de hambre, pero no es necesario esperar a que llore a gritos).
La leche materna es todo lo que el bebé necesita para alimentarse hasta el sexto mes de vida. Esa es la edad que se recomienda para introducir alimentos sólidos para complementar la dieta del bebé. Sin embargo, tu bebé continuará obteniendo la mayor parte de su alimentación a través de la leche materna (o leche de iniciación) hasta que cumpla un año de vida.
¿Qué Cantidad es Suficiente?
Al igual que muchas madres que amamantan por primera vez, es posible que no sepas cuándo tu bebé ha mamado lo suficiente. Sabrás que tu bebé se está alimentando si oyes que traga a medida que mama. Otro indicio es lo bien que tu bebé duerme después de mamar. Si ya está satisfecho y su pañal está limpio, es probable que tu bebé se duerma inmediatamente después de mamar.
Otros detalles que indican que tu bebé se está alimentando correctamente son los siguientes:
- Moja alrededor de seis pañales al día después de mamar.
- Produce heces blandas y de color amarillento entre dos y cinco veces al día hasta que cumple seis semanas de vida.
- Su orina es de color amarillo pálido, en vez de amarillo oscuro o anaranjado.
- Tus pechos se sienten blandos y "vacíos" después de amamantar a tu bebé.
Es normal que el bebé pierda hasta un 10% de su peso al nacer, durante su primera semana de vida. Sin embargo, después de la primera semana, tu bebé debería aumentar de peso en forma constante y recuperar, por lo menos, el peso que registró al momento de nacer hacia el final de la tercera semana de vida.
¿Cómo Puedo Saber Si Mi Bebé Está Recibiendo Suficiente Leche Materna?
Es posible que de vez en cuando sientas que tu bebé no está mamando lo suficiente. Tu bebé puede parecer hambriento aún después de mamar por largo rato y aunque sientas que tus pechos están "vacíos." Ésta es la forma en que la naturaleza hace que tu producción de leche se adecue al ritmo de crecimiento de tu bebé. Para estimular adicionalmente el aumento de tu producción de leche, amamántalo todas las veces que te lo pida.
También es necesario que bebas mayor cantidad de líquido y que descanses lo suficiente. Esto puede significar que durante uno o dos días tengas que dedicar la mayor parte del tiempo a amamantar y a descansar, y no a otras actividades. Ten la certeza de que tu bebé estará bien siempre que mame con energía y siga orinando y defecando normalmente, tal como hemos sugerido. Tu cuerpo demorará entre 36 y 48 horas en adaptarse a las crecientes necesidades de tu bebé.
Toda madre que amamanta debe afrontar breves períodos en los que su producción de leche no logra satisfacer la demanda del bebé. El método natural de satisfacer esta creciente demanda es hacer que el bebé mame. Relájate y disfruta de los ritmos que la naturaleza ha establecido.
Lactancia y Trabajo
Si debes regresar a tu trabajo, puedes continuar alimentando a tu bebé con leche materna. Extráete leche una o dos veces al día mientras estás en tu trabajo y llévatela a tu casa para dársela a tu bebé al día siguiente. Nuestra recomendación es que lo hagas. Es una buena forma de sentirte muy cerca de tu bebé cuando debas ausentarte. Hay muchas formas de extraerse la leche, con la mano, con un sacaleches manual o eléctrico.
Amamantar con frecuencia en la tarde y en la noche servirá para mantener tu producción de leche materna y te dará esa sensación tan especial de cercanía que extraña al estar en tu trabajo. Puedes dejar la leche que te hayas extraído entre seis y ocho horas a temperatura ambiente, o entre 3 y 5 días dentro del congelador o refrigerador, si así lo requieres, puesto que contiene agentes naturales de conservación.
Posturas para Amamantar
Existen diversas posturas para amamantar, adaptándose a las necesidades y comodidad de la madre y el bebé:
- Posición semirecostada: Ideal para el postparto inmediato, aprovecha los reflejos del bebé.
- Posición de cuna: Una de las más comunes, con el bebé horizontal frente al pecho.
- Posición de balón de fútbol americano: Útil tras una cesárea, con el bebé a lo largo del costado de la madre.
- Posición acostada de lado: Beneficiosa para recuperarse de episiotomías o cesáreas.
- Agarre en C: Combina el control de la cabeza del bebé con una buena visualización del acoplamiento al pecho.
- Posición de bailarina: Indicada cuando el bebé presenta condiciones que afectan su tono muscular o coordinación.
Técnicas Importantes
- No es necesario lavar el pecho antes de cada toma; una ducha diaria es suficiente.
- Una buena técnica de agarre previene grietas y dolor, facilita el vaciamiento del pecho y estimula el flujo.
- Para prevenir la congestión mamaria es importante ofrecer el pecho con más frecuencia.
- Si tras la toma el pecho sigue congestionado, puede extraerse leche para aliviar molestias y aplicar paños fríos.
Extracción de Leche Manual
Para la extracción manual de leche, sigue estos pasos:
- Realice pequeños masajes con movimientos circulares.
- Coloque el pulgar y el dedo índice en forma de “C” a unos tres centímetros del pezón.
Para conservar los componentes, lo más conveniente es descongelarla en el frigorífico durante toda la noche.
Signos de que el Bebé Come lo Suficiente
Es habitual que los bebés pierdan alrededor del 10% del peso en los primeros días de vida, aunque lo irán recuperando a partir del décimo día. Para saber si come lo suficiente, es necesario fijarse en algunos signos como, por ejemplo, que tras la toma se quede tranquilo o dormido, no llore o proteste.
Uso del Biberón y el Chupete
Sí, es posible alimentar al bebé con leche materna utilizando un biberón, especialmente si extraes tu leche con un sacaleches. El uso del chupete puede coexistir con la lactancia materna, pero se aconseja esperar a que esta esté bien establecida, generalmente a partir de las 3-4 semanas.
Medicamentos y Lactancia
Aunque muchas medicinas son compatible con la lactancia materna, si durante este período necesita tomar algún medicamento. Es recomendable usarlas bajo la orientación de una matrona o especialista en lactancia, ya que un uso prolongado o incorrecto puede afectar la transferencia de leche o la producción.
Higiene Bucal del Bebé
La leche materna no es por sí sola una causa de caries. Sin embargo, si el bebé ya tiene dientes y hay una higiene bucal deficiente, las tomas nocturnas frecuentes sin limpieza posterior pueden aumentar el riesgo. Por eso, una vez que empiecen a salir los primeros dientes, es importante limpiar suavemente la boca del bebé, incluso si todavía se alimenta exclusivamente al pecho.
Menstruación y Lactancia
Sí, puedes seguir dando el pecho con total normalidad cuando vuelva tu menstruación. Algunas madres notan una ligera disminución en la producción de leche o que el bebé se muestra algo inquieto durante esos días, debido a los cambios hormonales. Estos efectos son temporales y no afectan la calidad de la leche ni su seguridad para el bebé.
Colecho y Lactancia
Según la Asociación Española de Pediatría, los lactantes deben dormir en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padre. Sin embargo, el colecho está contraindicado para menores de tres mese de edad, con prematuridad o bajo peso. Tampoco en aquellos casos en los que los padres consuman tabaco, alcohol o dorgas, o en situaciones de cansancio extremo.
La lactancia materna es un regalo especial de amor y salud que solo una madre puede ofrecer a su bebé.
