La malagueña del Mellizo es un cante flamenco con una historia rica y compleja. Existe cierta controversia sobre su origen geográfico, pero la evidencia apunta a que Málaga es la cuna de este estilo musical.
Plaza de la Merced en Málaga, un lugar emblemático de la ciudad que podría haber influido en el desarrollo de la malagueña.
La literatura investigadora sobre este cante jondo siempre señala su origen en Málaga, por eso no es casualidad que se le llame «malagueñas». Este hecho no es definitorio del todo ya que, por ejemplo, las granaínas proceden de la malagueña y llevan el nombre de Granada. Al margen de la etimología, está más que documentado la procedencia geográfica del cante por malagueñas en su provincia.
Según la documentación existente, los cantes abandolaos o bandolás como las Rondeñas, los Fandangos de Málaga son los precursores de la malagueña. Ya en los años treinta del siglo XIX Estébanez Calderón nos habla de un tipo de fandango, la malagueña al estilo de la jabera.
La versión flamenca surge hacia 1870 en las recreaciones, entre otros, del malagueño de Vélez Juan Breva y de otros malagueños, como El Canario de Álora(Malagueña del Carnario) o «La Trini»(Malagueña de la Trini), los gaditanos Enrique «el Mellizo»(Malagueña del Mellizo) o Antonio Chacón (Malagueña de Chacón).
Juan Breva, una figura clave en la popularización de la malagueña.
Más tarde y para completar la terna de grandes intérpretes de malagueñas citamos aquí a Diego «El Perote»(testigo y transmisor de la Malagueña de la Trini), La Peñaranda y El Cojo de Málaga. Otros intérpretes de malagueñas son; Niño de Canillas, Fosforito, José Menese, Rojo el Alpargatero, Manuel Centeno, Bernardo el de los Lobitos, Juan de la Loma, Aurelio de Cádiz, el Flecha de Cádiz, la Niña de los Peines, Manolo Caracol, Niño de Cabra, Manolo Vargas, Pericón de Cádiz, Cobitos, de entre muchos.
Hoy día, es raro el cantaor o cantaora que lleva en su repertorio una malagueña en sus distintas variedades; Miguel Poveda, Isabel Guerrero Alarcón, Bonela hijo, María La Terremoto, Arcángel, etc.
Fue Juan Breva el que popularizó este cante en sus actuaciones en Madrid, como podemos leer en el libro Juan Breva, vida y obra, editorial «Fundación Unicaja», 2015; del flamencólogo e investigador Gonzalo Rojo que señala: «Año en que Alfonso XXII contrajo matrimonio con María Cristina de Hasburgo-Lorena, tras el fallecimiento de su primera mujer, María de las Mercedes de Orleans, subió Juan Breva a Madrid por vez primera, y lo hizo para trabajar en el teatro de la Bolsa.
Hay que indicar también que queda documentado en la biografía de Antonio Chacón, vivió muchos años de su vida en Málaga, de dónde pudo proceder su afición por las malagueñas. Sin duda, aquí fraguó su estilo de malagueña, la Malagueña de Chacón.
Podemos concluir que la malagueña, sin albergar ninguna duda, es un cante procedente y con origen en Málaga y no en Cádiz, tal y cómo erróneamente fue dicho por José Mercé y plasmado recientemente por el Instituto Andaluz del Flamenco en una publicación afirmando que la malagueña procede de Cádiz y Málaga.
Enrique "El Mellizo": Vida y Legado
Francisco Antonio Enrique Jiménez Fernández, conocido como Enrique «El Mellizo», nació, al parecer, en la gaditana calle Mirador nº24 (hoy 29), en el corazón del barrio de Santa María, el día 1 de diciembre de 1848. Fue bautizado por Enrique Ortega Díaz «Ortega El Viejo» y Carlota Feria Ruíz.
Un cantaor flamenco interpretando una malagueña.
Con respecto a su apodo El Mellizo no se sabe exactamente a qué se debe. No tuvo un hermano gemelo, ni tampoco su padre. Al parecer, ese apodo lo utilizaba su padre, cuando trabajaba en el Matadero Municipal, Matadero antiguo. Trabajo que seguiría luego el propio Enrique, pero hay otra versión, además esta es de transmisión oral de padre a hijo en la cual según me contó «Chico Mellizo» -mi padre, que era su nieto - que lo de El Mellizo le viene porque Su padre Francisco Antonio Jimenez Rodriguez, era mellizo con un tío suyo, o sea hermano de su padre.
El Mellizo en realidad no inventa nada, como algunos de sus biógrafos menores han pretendido afirmar. No inventa las alegrías y mucho menos los tientos. En general todos los estudiosos consideran a «El Mellizo» como el personaje clave para conocer la saeta en su formato actual. Ello no quiere decir que el marchamo presente en su totalidad se la diera el gaditano. Muchos otros, inspirados en su cante, caso de Chacón, Centeno, Torre o Pastora, lo han culminado.
Antonio Mairena - Malagueña del Mellizo en Rito y Geografía del Cante
La malagueña de «El Mellizo» es la de más majestuosidad, solemnidad y dificultad musical de cuantas se han desarrollado. Y el número ronda la cuarentena.
Para muchos estudiosos hablar de la soleá de Cádiz es hablar de la de «El Mellizo». Se le atribuyen tres estilos, uno valiente y solemne y otros dos de cambio o cierre.
Paradójicamente los aires que le imprime a sus seguiriyas no son los de Cádiz si no los de los Puertos. Desarrolla dos tipos. La primera, inspirada en Triana, y la segunda totalmente original y propia de su exuberante genialidad.
Influencia y Legado
Dicho lo anterior hay que insistir en que "la sombra del Mellizo es alargada". Así, influye directamente en Antonio Chacón, Manuel Torre, Fosforito el Viejo y el Niño de la Isla, con la importancia trascendental que estos han tenido a su vez.
El Mellizo hace algo mas extraordinario, encarnando la pura esencia de la suprema creatividad gitana: transforma y ordena sonidos haciendo de puente imprescindible entre sones arcaicos y populares, pero ya flamencos, excepción hecha de la saeta, en sonidos que se presentan como referentes obligados para que el cante llegue a donde hoy lo conocemos.
Un cartel que representa la pasión del flamenco.
Sus aportaciones genéricas se refieren a la consolidación de los aires gaditanos y de la Bahía como distintos de los de Jerez o Triana, en el sentido de más cortos, más valientes y sobre todo más rítmicos y armoniosos.
Aportaciones Específicas
- Saetas: Contribuye a aflamencar lo que era un canto litúrgico popular.
- Alegrías: Aporta su sello especial haciendo la cantiña más pausada, majestuosa y rítmica.
- Tientos: Le da la forma como ha llegado a nosotros, aunque es discutible el protagonismo de los continuadores.
- Malagueña: La de más majestuosidad, solemnidad y dificultad musical de cuantas se han desarrollado.
- Soleares: Por los aires de la tacita, el artista que nos ocupa es un coloso.
- Seguirillas: Desarrolla dos tipos, una inspirada en Triana y otra totalmente original.
Discografía Recomendada
- Antonio Mairena. Antología Completa.(16 Compactos) Consejería de Cultura de Andalucía. 1992.
- Colección de Cantes Flamencos. Edición especial con motivo de la celebración del VI Congreso de Flamenco celebrado en Zamora. Peña Flamenca "Amigos del Cante". 1978.
- Magna Antología del Cante Flamenco. (10 Compactos). Hispavox. 1992.
Bibliografía
- Blas Vega, J.: "Conversaciones flamencas con Aurelio de Cádiz". Librería Valle. Madrid, 1978.
- Quiñónez, F.: "De Cádiz y sus cantes". Ediciones del Centro. Madrid, 1974.
- (del) Río Moreno, F.: "El Mellizo en el Cádiz de su tiempo". Librería Raimundo. Cádiz.
