El Trágico Fallecimiento de Nino Bravo: Un Ídolo de la Canción Española

Luis Manuel Ferri Llopis, popularmente conocido como Nino Bravo, falleció a los 28 años en un fatídico accidente el 16 de abril de 1973. La joven promesa del panorama musical español perdía la vida en su recién comprado BMW 2800 L color blanco.

Al llegar a una curva en la que pocos días antes ya había tenido lugar un accidente mortal, el vehículo se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana. El siniestro se produjo a las 10 de la mañana, tres horas después de comenzar el viaje.

El accidente ocurrió en la provincia de Cuenca, en el término de Villarrubio. Tras ser rescatado del interior del vehículo por otros conductores que habían presenciado el accidente, fue trasladado con un coche particular a la clínica de las Monjas de la Caridad de Tarancón.

Después de recibir los primeros auxilios en Tarancón, fue trasladado de urgencia a la Ciudad Sanitaria Francisco Franco (hoy Hospital General Universitario Gregorio Marañón), donde el cantante dejó de existir momentos después, sobre las diez y media de la mañana del 16 de abril.

El estado en que quedó el automóvil en el que viajaba Nino Bravo - EfeSus tres acompañantes, José Yuesa Francés, Fernando Romero García y Miguel Diarni Valero, resultaron heridos de diversa consideración. Pero Nino Bravo perdió esa batalla en una camilla del Ciudad Sanitaria Francisco Franco, ahora llamado Hospital Universitario Gregorio Marañón.

El cantante es el que está en peor estado. A todos los trasladan en vehículos particulares al hospital llamado Santa Emilia de Tarancón. Las monjas intentan sanar las heridas, pero necesitan otro tipo de ayuda y se les lleva a Madrid, recorriendo 80 kilómetros de lucha contra la muerte. Todos estaban en shock.

Sus tres acompañantes, José Yuesa Francés, Fernando Romero García y Miguel Diarni Valero, resultaron heridos de diversa consideración. Habían salido de Valencia temprano porque iban a grabar en Madrid el primer disco del dúo «Humo» que integraban Diurni Valero y Romero García. José Yuesa era el guitarrista y Nino Bravo el promotor del dúo.

Una hora antes, a las 11 horas de ese lunes, en València, Vicente Moya «Suco», antiguo líder de Suco y los Escorpiones y en ese momento hombre para todo de Nino, era despertado abruptamente por su madre. Acababa de telefonear Fernando para avisar de que Nino había tenido un accidente de camino a Madrid. Cuando a las 12.15 el miembro de Humo volvió a contactar con las oficinas del cantante, un escalofrío recorrió el cuerpo de Suco.

Una curva, un punto negro de la carretera, un error humano...segó la vida de un ídolo de la canción española. Se había casado en abril de 1971 con María Amparo Martínez Gil y tenía una hija de 14 meses y un bebé en camino.

El cantante llevaba el coche y la prensa de la época publicó que no era muy buen conductor. También que la carretera no estaba en condiciones óptimas. Lo que ocurrió, al parecer, fue un capricho aciago de destino: Nino Bravo estaba dando la vuelta a una casete mientras hablaba con uno de sus acompañantes, el coche se desvió de su trayectoria y él pegó un volantazo que hizo zozobrar el vehículo, que terminó volcado.

El cuñado de Nino Bravo y su representante fueron directamente al Instituto Anatómico Forense para reconocer el cadáver. En València, relata Ledesma, su familia lloraba sin consuelo.

«El cantante Nino Bravo falleció ayer en accidente de automóvil en la carretera de Valencia, Madrid. Se produjo el accidente en la provincia de Cuenca, en el término de Villa Rubio. Nino Bravo estaba casado y su esposa había dado a luz una hija en enero del pasado año y esperaba otro para finales de este", contaba Radio Nacional.

«Serás sólo un recuerdo impreso en los periódicos del 16 de abril de 1973», le decía (queriendo decir del 17, claro está), «pero serás también lo más hermoso para ese hijo a quien no verás nacer, ese hijo que crecerá y se hará hombre, ese hijo que quizá dentro de quince o veinte años lea estas líneas y pueda saber de la sencillez, de la conciencia moral de su padre, de su honestidad», auguraba Fuente Lafuente.

Reacciones y Homenajes

ABC le dedicó unas páginas de homenaje que firmó Ismael Fuente Lafuente. Mariano Méndez Vigo recordaba en ABC que «a golpes de corazón conquistó a millones de personas de todo el mundo» y «lo que muchas veces nos negábamos a conocer, ahora estamos obligados a «reconocerlo».

«Ahora quizá es cuando podemos ver más claramente la auténtica dimensión de la carrera de Niño Bravo», subrayaba, mientras seguía pensando en su sonrisa abierta y sincera. «Nunca nos contaba «historias». Ha querido dejar que la propia fuerza de los actos nos convenciera; y ha tenido que ser el «acto» supremo el que nos haya hecho ver claro», escribía.

A las 15:00 horas, miles de telespectadores sintonizaron las noticias de Televisión Española y quedaron impactados ante el sorprendente anuncio del presentador Pedro Macía: «El cantante valenciano Nino Bravo ha muerto esta mañana en un accidente de tráfico en las proximidades de Tarancón, cuando se dirigía a Madrid para realizar unas grabaciones».

Más de 10.000 personas acudieron al entierro de Nino Bravo en Valencia.

Muchos fans pasaron la noche en el cementerio para asistir al funeral. Participaron más de 10.000 personas. A las 11 horas del 18 de abril, el ataúd con el cadáver era depositado en el nicho número 80 de la sección 7ª derecha del Cementerio Municipal de València.

Antes, tal y como cuenta Darío Ledesma, Marie se acercó como pudo al féretro y lo beso varias veces. La esposa de Nino y su hermana Consuelo también depositaron una flor sobre la tapa del ataúd antes de que un empleado del cementerio cerrara definitivamente el nicho. Este domingo se ha cumplido medio siglo del accidente de tráfico que dejó un vacío irremplazable en la música española y que convirtió a Nino Bravo en mito de la canción moderna cuando tan solo tenía 28 años.

«Escogió esta profesión porque sabía que no era sólo para toda la vida, sino «para toda la muerte». Tras su fallecimiento, noticia que recorrió el mundo, su tema "América, América" fue número uno en ventas.

Las canciones más exitosas del cantante, entre las que destacan "Libre", "Un beso y una flor", "Esa será mi casa", "Te quiero, te quiero" y "Cartas amarillas", fueron revisadas y redigitalizadas por el compositor y arreglista Juan Carlos Calderón.

El 3 de agosto de 1973 Nino Bravo hubiera cumplido 29 años y lo habría celebrado en plena gira de verano, la que le consolidaría como uno de los cantantes en español más populares de todo el mundo. Quizá ese día el músico valenciano hubiera soplado las velas de una tarta al acabar alguno de los muchos conciertos que había empezado a programar la primavera anterior, cuando le dijo a sus músicos que aprovecharan para estar con sus novias y esposas «porque después puede que no podáis pasar tanto tiempo con ellas».

Ese mismo año, Nino tenía previsto presentar su quinto disco, aquel para el que ya había grabado canciones tan espectaculares como «América, América», dedicada al continente en el que ya era todo un ídolo y al que pensaba viajar en 1974. También planeaba actuaciones por varios países de Europa en los que estrenar las versiones en inglés y alemán de sus mayores éxitos; e incluso en Japón, de donde le habían llamado para cantar como estrella invitada del Festival Yamaha Music de Tokio, el Eurovisión de Oriente.

Entre compromiso y compromiso, y entre viaje y viaje, quizá Nino habría tenido tiempo para escuchar las maquetas de jóvenes artistas valencianos cuyas carreras quería impulsar a través de su discográfica Brani, y para ultimar el diseño de esa discoteca retrofuturista que quería montar en València y cuya decoración se inspiraba en los relatos de Julio Verne, su escritor favorito.

Sí, el del 73 hubiera sido el gran verano en los artístico y también en lo personal de Luis Manuel Ferri Llopis, o Manolito, como aún le llamaban algunos de sus íntimos. Su mujer Marie iba a tener a su segunda hija quizá en noviembre, una hermanita para la pequeña María Amparo. Y él incluso puede que se hubiera tomado un descanso para disfrutar de su familia en su flamante piso de la calle Bachiller de València, el que había comprado a principios de 1972, año en el que canciones como «Libre», «Noelia» o «Un beso y una flor» ya le habían convertido en un ídolo de la música pop.

Legado Musical

Nacido en Aielo de Malferit en 1944, Nino Bravo creció en el municipio valenciano de Sagunto y desde muy joven mostró especial interés por la música. En el año 1969, a la edad de 25 años, el cantante pudo presentar parte de su repertorio en el Teatro Principal de Valencia, interpretando algunos de los éxitos del momento. Las buenas críticas hicieron que el sello discográfico Fonogram se interesara por él, con lo que consiguió un contrato de cinco años.

La década de los setenta dio comienzo coincidiendo con sus primeras apariciones en programas de televisión y festivales internacionales, como el de Río de Janeiro. Meses después su canción «Libre» se mantenía en el número 1 en España y su disco «América América» en el más solicitado.

El día que murió NINO BRAVO - Historia de NINO BRAVO - DOCUMENTAL

Con una voz a medias entre lo lírico y lo «pop» -«decía Nino Bravo que quizá pronto se pasaría a la canción lírica, o cuando menos grabaría algún disco de larga duración de ese género»- había logrado situarse en los primeros puestos de las listas de éxitos por la hondura y la fuerza de su voz, y por su estilo de cantar.

«Nino Bravo encarnaba la sencillez llevando hasta los escenarios de sus galas el mismo sentido de honesta naturalidad que supo imprimir a su vida familiar y privada», sostenía el periodista antes de recorrer la trayectoria artística del cantante nacido en Ayelo de Malferit.

Luis Manuel Ferri Llopis, que era su nombre real, nació en un pequeño pueblo del interior de Valencia, Aielo de Malferit, el 3 de agosto de 1944. Allí solo viviría durante sus dos primeros años de vida, ya que, en 1946, se trasladó junto a su familia a Valencia, concretamente a la calle Visitación, en el céntrico Barrio de Sagunto.

Allí creció el niño al que llamaban Manolito; de adolescente empezó a trabajar en una joyería mientras ya sorprendería a todos con su talento musical. En 1961 formó junto a varios amigos el conjunto musical Los Hispánicos, que se disolvería dos años después. Con 19 años, en su empeño por convertirse en un gran cantante, se incorporó al grupo Los Superson.

Ya como Nino Bravo, nombre artístico elegido por el periodista y escritor Miguel Siruán, el cantante editó cuatro discos entre 1970 y 1972: Te quiero, te quiero, Nino Bravo, Un beso y una flor y Mi tierra y supo aprovechar su magnetismo en directo con actuaciones televisivas de gran audiencia y participaciones en festivales por España, Latinoamérica y Europa.

En apenas tres años, el cantante se convirtió en un ídolo de masas tanto en España como en el extranjero; sus canciones fueron editadas en varios países, como Alemania, Francia, Angola, Turquía y Holanda y aún, a día de hoy ,sigue siendo una de las voces españolas más influyentes.

La vida le sonreía tanto profesional como personalmente. Estaba casado con María Amparo Martínez Gil y era padre de dos hijas, Amparo y Eva. Esta última no llegó nunca a conocerlo pues, cuando su padre sufrió el accidente, su madre estaba embarazada de ella.

Antes de morir, Nino Bravo trabajaba en un nuevo disco, titulado . ..Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes de otros trabajos y grabaciones recuperadas. Entre los temas figuran el gran éxito América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole. Pero entre todas hay una muy especial, Vivir, la única canción conocida en la que participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary. El tema lo tuvieron que terminar Vicente López y Pepe Juesas. "Es un himno a la vida tremendo", dice con tristeza el guitarrista.

Hasta que Nino Bravo apareció en la escena musical el trono indiscutible era de Raphael, y por eso la aparición del nuevo artista cambió las tendencias y provocó críticas, pero al final había sitio para todos.

Incluso después de su fallecimiento, el cantante siguió alimentando las llamas de una carrera que lo convertiría en leyenda. «Tiene una voz potente, rica en matices, dispuesta para interpretar lo trágico con un gran sentimiento y alcanza los matices de ternura que lo clasifican como uno de los cantantes ‘crooner’ o ‘entertainer’ más importantes del país», recogía una de las críticas publicadas en los medios de comunicación tras su presentación en Madrid.

Corta pero intensa, su carrera rozó el cielo, una trayectoria que, curiosamente, comenzó en la presentación de la fallera mayor de la Sociedad Coral El Micalet, cuando formaba parte del conjunto musical Los Hispánicos. En 1969 empieza a conseguir éxitos con canciones como ‘Te quiero, te quiero’ y ‘Noelia’. Publicó cuatro discos: ‘Te quiero, te quiero’ (1970), ‘Nino Bravo’ (1971), ‘Un beso y una flor’ (1972) y ‘Mi tierra’ (1972).

El lunes 16 de abril de 1973 se dirigía a Madrid con su guitarrista, Pepe Juesas, y el Dúo Humo, formado por los jóvenes Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, con el objetivo de producir el primer disco de este nuevo conjunto al que apadrinaba. Se había propuesto realizar el viaje en avión, pero finalmente por diversas circunstancias se decidió hacerlo en su propio coche, un BMW que acababa de comprar, pero un accidente hizo que el vehículo se saliera de la carretera a la altura de Villarrubio (Cuenca).

El cantante sufrió unas heridas tan graves que le causaron pocas horas después la muerte. ValènciaEn 'Hoy por Hoy Valencia', y en la víspera del 16 de abril, hemos querido retroceder en el tiempo para saber con detalle todo lo que ocurrió aquel día fatídico que cambió la historia de la música en nuestro país. El día que murió Nino Bravo. Y lo hemos hecho a partir del podcast que ha significado el mayor acercamiento sonoro a la figura del cantante valenciano: "Querido Nino".

Nos situamos en el contexto de aquel año: Nino estaba en aquel mes de abril de 1973 en su momento más exultante. Había enlazado dos números uno consecutivos con “Un beso y una flor” y “Libre”, sin duda sus dos canciones más exitosas y emblemáticas. Estaba a punto de publicar su quinto álbum, con el que iba a iniciar su asalto a los mercados de habla no hispana: su lanzamiento internacional era inminente, y tanto Nino como Los Superson se preparaban para importantes cambios en sus vidas, que implicaban viajar y, posiblemente, residir largas temporadas en otros países. Y en ese momento de enorme éxito y grandes proyectos, Nino Bravo se encontró con la muerte viajando en coche a Madrid.

En 'Hoy por Hoy Valencia', hemos recuperado lo que ocurrió aquel 16 de abril del 73, tal y como se ha relatado en el podcast "Querido Nino", y en concreto, un fragmento del capítulo 9, "Cuando la vida se rompe", con todos los detalles y recuerdos de las personas cercanas a Nino de lo que ocurrió en aquel viaje con el dúo Humo para grabar en Madrid. Era la primera producción de Nino Bravo con otros artistas.

Escuchamos los testimonios de quienes aquel fatídico día le acompañaban en el coche: su amigo y guitarrista de Los Superson, Pepe Juesas, junto a Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, los integrantes del dúo Humo, primeros artistas a los que Nino iba a producir. Precisamente viajaban a Madrid para grabar las voces del que iba a ser su single de lanzamiento. Y recordamos la enorme conmoción que la noticia de la muerte de Nino Bravo produjo en la sociedad española y latinoamericana, además de la tragedia que supuso para su familia y amigos.

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