Si bien en muchas ocasiones los términos «mellizos» y «gemelos» se usan de forma indistinta, existe entre ambos una diferencia importante. Este artículo explica la diferencia entre mellizos y gemelos, ofrece estadísticas sobre estas gestaciones y enumera los factores que hacen más previsible tener mellizos. Incluye, además, datos que confirman que España es uno de los países europeos con mayor cantidad de embarazos múltiples.
Mellizos y gemelos, ¿son lo mismo?
La diferencia entre mellizos y gemelos es que los mellizos se forman a partir de óvulos diferentes, siendo cada uno de ellos fecundado por un espermatozoide distinto. Por eso, aunque en ciertos casos pueden llegar a parecerse mucho, los bebés no son completamente iguales, pudiendo incluso ser de distintos sexo. Los gemelos, por el contrario, sí provienen de un mismo óvulo y han sido fecundados por un mismo espermatozoide, el cual posteriormente se divide en dos, originando dos embriones diferentes.
Los mellizos son dos niños formados a partir de dos óvulos distintos, cada uno fecundado por un espermatozoide, que dieron lugar a dos cigotos independientes. Por eso, son llamados bicigóticos o bivitelinos (el vitelo es el conjunto de sustancias almacenadas dentro de un huevo para la nutrición del embrión). En el caso de los mellizos la historia cambia: al no compartir la placenta, su material genético se comportará simplemente como si fueran hermanos con la “curiosidad” de que han nacido en el mismo día. Es decir, compartirán aproximadamente un 50% de su genoma, tal y como lo hacen todos los hermanos nacidos o no en el mismo día.
Los gemelos son hermanos procedentes de un mismo óvulo que, tras ser fecundado por el espermatozoide, se divide en dos por «accidente», dando lugar a dos embriones. De ahí que se denominen monocigóticos o univitelinos. En este caso, a diferencia del anterior, la información genética es la misma, por lo cual se habla de «gemelos idénticos». En el caso de los mellizos, el grado de similitud es igual al que puede haber entre hermanos no mellizos. No sólo eso, sino que también comparten prácticamente el 100% del material genético.
Diferencias entre gemelos y mellizos
Si bien en el caso de los mellizos pueden ser dos bebés de distinto sexo, con sus características físicas y genéticas diferentes, en el caso de los gemelos idénticos no ocurre así. Los gemelos se consideran un “accidente biológico” por lo que la probabilidad de tener gemelos idénticos es realmente baja. Tiene un componente más de “suerte” que genético.
En este cigoto será el responsable de determinar la identidad del embrión, determinada por su genoma. Con la división del cigoto comenzará el desarrollo del embrión. Ahora bien, ¿qué pasa en el caso de los gemelos? Proceden del mismo cigoto y, por lo tanto, comparten la misma placenta (en la mayoría de los casos).
Los gemelos monocigóticos se forman cuando un solo óvulo es fecundado por un espermatozoide y, en los primeros días del desarrollo embrionario, ese óvulo se divide en dos. Dependiendo del momento en que se produce la división, pueden compartir la placenta y/o la bolsa amniótica. Los gemelos dicigóticos se producen cuando dos óvulos diferentes son fecundados por dos espermatozoides distintos durante el mismo ciclo menstrual. Este tipo de embarazo tiene un componente hereditario por vía materna.
No. Aunque tienen un material genético realmente similar, siempre hay un pequeño porcentaje de que los distingue. Hasta hace unos años, esto era un reto extremadamente complejo para la ciencia, ya que las secuencias de ADN entre ellos son realmente similares. Como curiosidad - ya que se trata de excepción y no de la regla - sólo se ha encontrado ADN idéntico en gemelos sesquizogóticos. Estos gemelos se forman a través de un único óvulo fecundado por dos espermatozoides al mismo tiempo. El único caso de este tipo que ha mostrado un ADN idéntico es el de unos hermanos australianos que se conoció en el año 2013.
¿Qué probabilidad hay de tener mellizos o gemelos?
Según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), las de tener mellizos por concepción natural están en el orden del 1,1%. En concreto, las cifras indican que uno de cada 90 embarazos de este tipo son de mellizos. Las de tener gemelos idénticos, por su parte, son casi tres veces menores: un 0,4%, ya que constituyen una de cada 250 gestaciones.
Es frecuente que una mujer o pareja se pregunte acerca de la probabilidad de tener gemelos o mellizos de manera natural. Esta pregunta es aún más frecuente si en la familia existen gemelos o mellizos, ya que hay muchas dudas acerca de si es algo hereditario. Pese a que se dicen muchas cosas (como que si hay mellizos, te toca seguro; o que se saltan una generación) es importante distinguir si nos estamos refiriendo a gemelos o mellizos.
Las probabilidades de tener gemelos monocigóticos es de 3-4 de cada 1000 nacimientos, lo que parece mantenerse en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, la tasa de gemelos dicigóticos tiene importantes variaciones regionales: 6 de cada 1000 nacimientos en Asia y hasta 40 de 1000 nacimientos en África.
Mapa mundial de la tasa de natalidad de gemelos
Tratamientos de reproducción asistida
Los números cambian cuando se habla de mellizos y embarazos que son producto de tratamientos de reproducción asistida. Esto se debe a que, para elevar la tasa de éxito de tales tratamientos, lo normal es implantar dos o tres óvulos fecundados en la matriz de la mujer. A veces, ninguno de ellos prospera y en muchos casos lo hace solo uno. Pero si dos o los tres tienen éxito, el embarazo será, desde luego, múltiple. También los fármacos inductores de la ovulación son responsables de aumentar esta estadística.
La SEF explica que, en estos casos, las probabilidades de tener mellizos asciende hasta el 30-35%. Es decir, alrededor de una de cada tres gestaciones por técnicas de reproducción asistida son múltiples. En cuanto a la reproducción asistida estos porcentajes aumentan a casi el 20% en el caso de la Fecundación in Vitro y más del 11% en el caso de inseminación artificial.
En relación con los gemelos idénticos, ni las técnicas de fecundación ni los fármacos inductores de la ovulación tienen influencia, ya que la división del cigoto se produce por una especie de «accidente» biológico y las probabilidades son las mismas que en los embarazos espontáneos.
Si el nacimiento de mellizos es infrecuente, lo es todavía mucho más el de trillizos. Según cifras de la SEF, si no se tienen en cuenta los tratamientos de fecundación asistida, solo es de trillizos una de cada 8.100 gestaciones (el 0,012%). En los casos en que sí se realizan esos tratamientos, o cuando se administran inductores de la ovulación, las posibilidades son más, pero siguen siendo bajas: una de cada 700 (0,14%). Engendrar cuatrillizos de forma natural es muy improbable: se estima que hay un caso entre cada 729.000.
Algunos tratamientos de reproducción asistida. Los embarazos de mellizos son mucho más frecuentes en estos casos porque, con el fin de elevar la tasa de éxito, se implantan dos o tres óvulos fecundados en la matriz, y en el caso de que más de uno prospere el embarazo es múltiple.
Factores que hacen más probable tener mellizos
Uno de cada 90 embarazos por concepción natural son de mellizos, pero no todas las mujeres tienen las mismas probabilidades de vivirlo. Distintos estudios han identificado varios factores de riesgo, que se detallan a continuación:
Además de la herencia genética, hay otros factores que aumentarían la posibilidad de tener gemelos dicigóticos. Entre ellos:
- La edad de la mujer. A medida que la mujer cumple años su fertilidad se reduce, pero las posibilidades de tener un embarazo múltiple son mayores. Así lo revelan estudios según los cuales las probabilidades de tener más de un bebé a la vez suben a un 4% entre los 30 y los 34 años, a un 5% en el lustro siguiente y que a partir de los 40 se disparan, hasta el grado de que, después de los 45 años de edad, el 70% de las gestaciones son de mellizos. Se debe a causas naturales: con la edad aumenta la producción de la hormona que origina la ovulación, cuyo resultado es ovulación múltiple. Y a esto hay que añadir que los tratamientos de reproducción asistida son más frecuentes en mujeres de edad más avanzada. A partir de los 33 años y cuanto más se va acercando la mujer a la menopausia, existen más probabilidades de que exista una doble ovulación y, por tanto, más probabilidades de fecundar dos óvulos. La edad de la madre. A partir de los 35 años aumentan las posibilidades de tener embarazos múltiples.
- La herencia genética. Las probabilidades de tener mellizos se duplican cuando ha habido mellizos en la familia de la mujer, tal como lo han demostrado diversas investigaciones científicas. Es decir, aunque la familia de un hombre esté llena de pares de mellizos, esto no contribuye a que se incremente la posibilidad de que su pareja pueda tener mellizos. Pero sí influye en la herencia que ese hombre transmita a sus hijas. En resumen: la herencia también pasa a través de la vía paterna, aunque solo se manifiesta en las mujeres, dado que son ellas las que ovulan. Tener antecedentes de embarazos múltiples en la familia aumenta las posibilidades de tenerlos. El 17% de los gemelos tiene gemelos. Esta herencia se transmite tanto por vía materna como paterna, pero se expresa en las mujeres, pues claro, los hombres no ovulan. Es decir, las mujeres que tengan gemelos en su familia (por herencia ascendente) tendrán mayores probabilidades de tenerlos que las mujeres que no tengan antecedentes de gemelos en la familia.
- El peso corporal. Un estudio de la Academia Estadounidense de Ginecología y Obstetricia, publicado en 2005, concluyó que las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 muestran una mayor tendencia a la ovulación múltiple y, por lo tanto, a engendrar mellizos (o más). El IMC se calcula dividiendo el peso corporal (expresado en kilogramos) por el cuadrado de la estatura (en metros). Un ejemplo: para que su IMC sea superior a 30, una mujer de 1,65 metros de estatura debe pesar 82 o más kilos. Se ha relacionado un índice de masa corporal (IMC) superior a 30, así como una mayor altura, con una probabilidad aumentada de mellizos.
- La estatura. Según otra investigación, las mujeres más altas también tienen una mayor tendencia a ser madres de mellizos que las más bajas. La hipótesis de los científicos es que las mujeres con sobrepeso y las más altas registran niveles más elevados de factor de crecimiento insulínico, lo cual contribuiría a producir ovulaciones múltiples.
- El grupo étnico. Entre las mujeres negras, el riesgo de experimentar un embarazo de mellizos es algo superior que entre las caucásicas y, en este grupo a su vez, es ligeramente mayor que entre las mujeres latinas y las asiáticas. Así lo afirma un trabajo científico realizado en Estados Unidos.
- Haber tenido mellizos. Si un embarazo anterior, logrado sin tratamientos de fertilización asistida ni sustancias que indujeran una mayor ovulación, ha sido de mellizos, las probabilidades de repetir se multiplican. ¿La causa? Al parecer, la tendencia natural a una ovulación múltiple por parte de la mujer. Si los mellizos anteriores se concibieron mediante reproducción asistida, la estadística para una segunda vez son idénticas que para la primera. Y, en el caso de los gemelos idénticos, debido a que su origen se debe a una suerte de «accidente» biológico, las probabilidades de que se reitere en la misma persona son escasas, según los expertos: una entre 70.000. Haber tenido un embarazo gemelar con anterioridad.
España, uno de los países de Europa con más embarazos múltiples
Según el Informe de Salud Perinatal Europeo, realizado por la organización Euro-Peristat, España es uno de los países europeos con mayor índice de nacimientos múltiples. De cada 1.000 embarazos, 20,6 son múltiples (20,2 de dos niños y un 0,4 de trillizos o más). Esta cifra solo es superada por Dinamarca (21), República Checa (21,1) y Chipre (26,5), tres países con un número de habitantes mucho más bajo que el nuestro.
Partos múltiples en Europa
Las causas de este lugar tan alto en la clasificación son variadas, pero se relacionan con el hecho de que las mujeres españolas sean madres cada vez más tardías. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al primer semestre de 2015, el promedio de edad de las mujeres al momento del parto es de 32,4 años, uno de los más altos del continente. El 37,5% de los partos fue protagonizado por mujeres de 35 o más años de edad y el 7,6%, por mujeres de 40 o más. Las menores de 30, por su parte, tuvieron poco más de uno de cada cuatro partos (el 26,8%).
