El grupo de restaurantes Los Mellizos celebra 40 años de trayectoria con siete establecimientos operativos en la Costa del Sol y un octavo que abrirá próximamente sus puertas en el Soho de Málaga capital. La empresa familiar remonta sus orígenes al 14 de junio de 1979, cuando se abrió el chiringuito Saint Tropez en Benalmádena, buque insignia de la firma.
Los Mellizos da trabajo a 250 personas en temporada baja y hasta 300 en verano. Con motivo de este aniversario, este viernes ofrecerán a sus clientes un 20% de descuento en toda la carta y en todos los restaurantes.
El actual responsable de Los Mellizos, Ramón Montes, ha recordado este jueves que tanto él como sus tres hermanos se han criado cerca del rebalaje -"hasta durmiendo en la playa muchas noches"- y ayudaron desde pequeños en el negocio familiar, lo que significaba desde coger comandas hasta ir de madrugada a comprar pescado. Hace más de medio siglo sus padres, Pepe Montes y Loli Montero, abrieron una taberna en La Malagueta, y "las dificultades eran muchas y todas las manos, pocas".
Casa Pascual -como el hijo mayor de ambos- se llamaba aquella pequeña tasca donde se servía pescado y menús a 19 pesetas para los albañiles de la zona.
"Por las tardes, después del colegio, mi padre se echaba las siesta y nosotros nos quedábamos pendientes del bar", recuerda Florencio, el hermano gemelo de Ramón. La taberna de Pepe Montes fue el último de los viejos edificios de La Malagueta que quedó en pie cuando se acometieron las expropiaciones. Con el dinero que por fin recibieron, los Montes montaron un merendero en Nerja. Comenzaron así una nueva etapa que duraría veinte años.
En 1979 cambiaron Nerja por Benalmádena, entonces en pleno boom turístico. Allí abrieron el chiringuito Saint Tropez y una pescadería. Ese fue el momento en que el negocio despegó. "En Nerja el verano duraba tres meses y en Benalmádena, ocho", resume Florencio.
Entrevista Restaurante los Mellizos
El municipio costasoleño se convirtió en un talismán para esta compañía, que toma el nombre de "Los Mellizos" por Ramón y Florencio, aunque sus hermanos José Pascual y Pedro David están también implicados en la gestión de los negocios familiares. Y es que la segunda generación de los Montes, que asumió definitivamente el timón tras el fallecimiento del patriarca, emprendió en los años 80 y 90.
Los Mellizos Hoy: Una Red de Sabores en la Costa del Sol
Los Mellizos controla hoy siete restaurantes: además de los dos ya citados, tienen Casa Juan en la Carihuela (Torremolinos) y El Mero en Puerto Marina (Benalmádena). Se trata de dos establecimientos especializados en pescado cuyos dueños decidieron, en el momento de retirarse, ceder el testigo a los Montes. "Confiaron en nosotros porque saben que somos gente seria y que somos especialistas en pescado", explica Ramón.
Los Mellizos Málaga se ha consolidado como una de las referencias gastronómicas más notables para quien busca pescado fresco y marisco en la capital de la Costa del Sol. Perteneciente a un grupo empresarial con más de 40 años de historia en el sector, este establecimiento en la calle Sancha de Lara ha sabido capitalizar una reputación forjada en la calidad del producto y una ubicación estratégica.
El Producto Estrella: Una Apuesta por el Mar
La principal razón por la que miles de clientes eligen Los Mellizos es, sin duda, su especialización en los tesoros del mar. La carta es un despliegue de la cocina marinera malagueña, donde el "pescaíto frito" es el protagonista indiscutible. Las reseñas de muchos clientes coinciden en un punto clave: la fritura es excelente, logrando un punto de cocción preciso que deja el pescado jugoso por dentro y crujiente por fuera, sin resultar excesivamente grasoso. Esta técnica, que parece sencilla pero requiere maestría, es uno de los grandes atractivos del local.
Entre los platos más aclamados se encuentran especialidades que demuestran conocimiento del producto local. La rosada en adobo, los boquerones al limón, los chanquetes y los chipirones fritos suelen recibir elogios constantes. Un cliente veterano recordaba con nostalgia cómo, incluso desde que el local era más pequeño, la rosada en adobo era un plato memorable, y celebra que mantenga su calidad. Las gambas a la plancha también se mencionan como una opción deliciosa y segura. Para quienes buscan una experiencia más contundente, el arroz con bogavante es descrito como excelente, con marisco de primera calidad y un sabor profundo que justifica su elección.
Ambiente, Servicio y Ubicación: Los Pilares del Éxito
El diseño del local contribuye a la experiencia global. Se presenta como un espacio amplio y cuidado, con una barra moderna ideal para el tapeo y un salón decorado con piedra que le confiere un aire acogedor y tradicional a la vez. Esta dualidad permite que funcione tanto como un bar de tapas informal como un restaurante para una comida más formal. Su terraza exterior es muy demandada, aunque algunos clientes han señalado que en épocas más frías se podría mejorar la climatización para un mayor confort.
El servicio es otro de sus puntos fuertes, un factor crucial en un restaurante de este volumen. A pesar de las largas colas que pueden formarse, superando en ocasiones la hora de espera, la gestión es ágil y el personal es frecuentemente descrito como rápido, atento y amable. Esta eficiencia y buen trato, incluso bajo presión, son detalles que muchos comensales valoran positivamente y que invitan a repetir.
Su localización, a un paso del Muelle 1, lo convierte en una parada casi obligada para turistas y locales que pasean por una de las zonas más concurridas de Málaga. Esta conveniencia, sumada a su reputación, asegura una clientela constante durante todo el año.
Las Inconsistencias: Cuando la Fama no lo es Todo
A pesar de su sólida reputación, Los Mellizos no está exento de críticas, y el principal problema que se desprende de las opiniones de algunos clientes es la inconsistencia. Mientras una mesa puede disfrutar de una comida memorable, otra puede llevarse una decepción. Un comensal relató una experiencia particularmente negativa con unas navajas que, según su testimonio, "olían fatal" y tuvieron que ser devueltas, y unas coquinas que consideró de calidad deficiente. En su opinión, solo las gambas a la plancha salvaron la comida. Este tipo de fallos en el producto fresco son especialmente sensibles en una marisquería de este nivel.
Esta variabilidad en la calidad genera un debate sobre la relación calidad-precio. Con un nivel de precios moderado (marcado como 2 sobre 4), la expectativa es alta. Si la comida es excelente, el precio se percibe como justo. Sin embargo, cuando la calidad falla, algunos clientes sienten que el coste no está justificado, comparando la experiencia, de forma desfavorable, con la de un "chiringuito normalito" pero con precios de restaurante de referencia.
No todo es "pescaíto": los platos a evitar
Otro punto de discordia parece ser la paella. Varios comentarios sugieren que, si bien el restaurante brilla en frituras y mariscos, los arroces no son su especialidad. Un cliente fue tajante al calificar su elección de paella como un "craso error", advirtiendo que cualquiera que haya probado una paella auténtica notará la diferencia. Este es un consejo valioso para futuros visitantes: es preferible centrarse en aquello que el restaurante domina, como las tapas y raciones de pescado y marisco, y quizás ser más cauto con otros platos que se alejan de su principal especialidad.
Consejos para una Visita Exitosa
Para maximizar las posibilidades de tener una buena experiencia en Los Mellizos Málaga, hay varias claves a tener en cuenta:
- Reservar con antelación: Dada su popularidad, especialmente en fines de semana o temporadas altas como la Navidad, asegurar una mesa mediante reserva es prácticamente imprescindible para evitar largas esperas.
- Elegir sabiamente el menú: Apostar por sus puntos fuertes es la estrategia más segura. Las frituras de pescado, la rosada en adobo, los mariscos a la plancha y platos como el arroz con bogavante son las recomendaciones más consistentes. Es prudente gestionar las expectativas con las paellas.
- Flexibilidad en el espacio: El interior suele ser más acogedor, sobre todo en invierno. La terraza es una gran opción en días cálidos, pero conviene tener en cuenta que puede ser más fresca por la noche.
