Hipo en Bebés: Causas y Remedios Durante el Embarazo y Después del Nacimiento

El hipo en los bebés es un fenómeno muy común y, en la mayoría de los casos, inofensivo. Es normal que, si eres madre primeriza, no sepas cómo actuar e incluso te agobies, pero tu bebé está bien. Aunque no sea nada grave, es algo a lo que hay que prestar atención y, si es necesario, ponerle remedio.

En este artículo, exploraremos las causas del hipo en bebés, tanto en el vientre materno como después del nacimiento, y te ofreceremos consejos prácticos para aliviarlo y prevenirlo.

Cómo quitar el HIPO a un BEBÉ 👶🏼 REMEDIOS 💡

¿Qué es el Hipo?

El hipo es la contracción diafragmática cuyo origen puede deberse a que su sistema nervioso es inmaduro o bien a que puede haber tragado algo de aire al tomar el alimento. Se trata de una especie de movimiento espasmódico que produce la emisión del característico sonido del hipo.

El diafragma es un músculo situado en la zona inferior del pecho que separa la cavidad torácica de la abdominal. Este músculo se contrae y se relaja, facilitando la respiración. El hipo se produce por la contracción repentina del diafragma. Esto conlleva a que el diafragma empuje el aire de los pulmones, provocando que las cuerdas vocales se cierren. Como resultado de este mecanismo, surge el típico sonido del hipo.

Esta situación es más habitual en los bebés que en los adultos debido a la inmadurez de su sistema digestivo y nervioso. A medida que el sistema digestivo del bebé vaya madurando, la frecuencia del hipo se irá reduciendo.

El hipo en bebés es un reflejo natural causado por contracciones involuntarias del diafragma. Es muy común en recién nacidos y suele ser inofensivo, desapareciendo por sí solo sin necesidad de tratamiento. Generalmente, no es motivo de preocupación y no les causa dolor o molestia.

Sin embargo, la aparición de hipo en el bebé no suele ser un síntoma grave que indique cualquier otra enfermedad. Pese a ello, si el hipo va acompañado de otro tipo de síntomas como pérdida de peso, irritabilidad, etc. lo recomendable es acudir al pediatra.

Causas del Hipo en Bebés

Las causas de que un bebé tenga hipo no son nada graves. Simplemente tienes que prestar atención a estos factores e intentar que no sucedan. Cada uno de ellos tiene solución.

El hipo en los bebés es común y suele deberse a la inmadurez de su sistema nervioso, que provoca contracciones involuntarias del diafragma. Puede ser causado por:

  • Tragar aire al comer (aerofagia).
  • Cambios de temperatura.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Sobrealimentación.
  • Excitación o llanto intenso.
  • Indigestión.
  • Demasiada cantidad de comida.
  • Momento de llanto intenso.
  • Después de regurgitar.

Otra causa frecuente es el reflujo gastroesofágico, cuando el contenido del estómago regresa al esófago, irritando el diafragma. Además, los cambios bruscos de temperatura o el desarrollo inmaduro del sistema nervioso del bebé también pueden provocar hipo.

Hipo en el Vientre Materno

El hipo en el vientre materno es un fenómeno completamente normal y habitual durante el embarazo, especialmente a partir del segundo y tercer trimestre. El hipo fetal varias veces al día es normal y suele indicar que el desarrollo del bebé va por buen camino.

Se produce cuando el bebé tiene movimientos rítmicos y repetitivos en el útero, que muchas madres perciben como pequeños «saltos» o contracciones suaves en el abdomen. Se produce por pequeños espasmos del diafragma mientras el feto practica funciones como respirar o tragar líquido amniótico, lo cual es fundamental para el desarrollo de su sistema respiratorio y digestivo.

Desarrollo del diafragma: El hipo ocurre cuando el diafragma del bebé, el músculo que ayuda en la respiración, se contrae mientras practica movimientos respiratorios. Parece ser que, además de entrenar los pulmones para la respiración fuera del cuerpo de su madre, a través del hipo fetal el bebé también está ejercitando la succión y la deglución. Algo muy importante para su supervivencia cuando nazca.

El hipo fetal es un signo de salud y bienestar que se produce sencillamente porque el bebé necesita deglutir el líquido amniótico para su correcto desarrollo.

El hipo en el útero no suele representar ningún problema y es parte del desarrollo saludable del bebé. Sin embargo, si notas episodios muy prolongados o excesivamente frecuentes, consulta con tu médico para descartar cualquier anomalía en el flujo sanguíneo o la placenta.

Según avance tu embarazo vas a vivir muchas sensaciones nunca antes experimentadas. Entre ellas, está el famoso hipo fetal que podrás, incluso, observar desde fuera. Es muy curioso de ver y muy tierno poder compartir los movimientos desde fuera. Tu barriga se moverá de forma rítmica, con unos pequeños saltitos.

Recuerda que el hipo fetal no es dañino para el bebé, aunque si se alarga en el tiempo puede llegar a ser molesto para la madre y a veces dificultar el descanso a la hora de cómo dormir en el embarazo. En el caso de que tu bebé tenga hipo, lo único que has de hacer es disfrutar de la increíble sensación de sentirlo dentro.

No obstante, si el hipo se vuelve inusualmente fuerte, muy frecuente en las últimas semanas o viene acompañado de una disminución en los movimientos habituales del bebé, es recomendable comentarlo con la matrona o el ginecólogo.

¿Cómo Quitar el Hipo al Bebé? Remedios y Consejos

Como hemos indicado anteriormente, el hipo no es peligroso para el bebé, aunque sí es molesto. Por ello, el hipo puede causar dificultad al bebé para comer o dormir.

Para ayudar a aliviar el hipo, puedes probar algunos métodos sencillos. Si el bebé está alimentándose, detente por un momento y ayúdalo a eructar, ya que esto puede liberar el aire acumulado en su estómago que puede estar causando el hipo. Otra opción es cambiar su posición, sosteniéndolo en posición vertical mientras lo balanceas suavemente.

Pese a ello, no se deben seguir los mismos consejos para quitar el hipo en los bebés que en los adultos. Por este motivo, no se debe tapar la nariz del bebé ni darle un susto. Estas acciones pueden provocarle al bebé un llanto desconsolado y no va a desaparecer el hipo. Si se distrae al bebé con algún juguete o con una canción puede ayudar a que se relaje y se detenga el hipo.

Aquí tienes algunos métodos simples para ayudarlo a aliviarlo:

  • Masajea su espalda: Para ello, tendrás que recostarlo lateralmente sobre uno de tus hombros y practicar un masaje suave. Así el bebé se relajará y su diafragma también.
  • Dale pequeños sorbos: Que pueden ser o bien de leche materna o bien de agua, dependiendo de la alimentación de tu bebé.
  • Cambia de postura: Uno de los métodos que más ayudan a sincronizar el diafragma con la respiración del bebé es el cambio de postura.
  • ¡Truco de abuela!: Ponle un hilo en la frente. Se coge un hilo de algún sitio de su ropita o de alguna mantita, se moja y se deja pegado en la frente durante un rato hasta que se le pase.
  • Tapar la nariz del bebé: No servirá de nada.
  • Ten paciencia: El hipo generalmente desaparece sin intervención, así que el cuerpo del bebé se corregirá naturalmente.
  • Hazlo eructar: Si el hipo ocurre después de la alimentación, intenta hacer que el bebé eructe para liberar el aire atrapado.
  • Postura durante la alimentación: Asegúrate de que el bebé esté en posición vertical durante la alimentación para minimizar la entrada de aire.
  • Chupete: A veces, ofrecerle un chupete puede relajar el diafragma y detener el hipo.
  • Distrae al bebé: Involucrar al bebé en actividades divertidas o calmarlo puede desviar su atención del hipo.

Cuando se dé esta situación intenta ponerle solución de las formas que te hemos explicado:

  1. Después de alimentarlo, sostén al bebé en brazos en posición erguida (sobre tu pecho) durante 10 a 15 minutos.
  2. Apoya al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, con su barriguita contra tu brazo y su cabecita cerca del codo.
  3. Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas, apoyando su barriga, y dale suaves palmadas en la espalda.

¿Cómo Evitar que mi Bebé Tenga Mucho Hipo?

Sigue nuestros consejos para evitar que a tu bebé le den ataques de hipo. No hay un remedio infalible para evitar o calmar el hipo en el bebé. No obstante, como hemos comentado, el hipo no suele alargarse demasiado en el tiempo, sino que generalmente dura entre 5 y 10 minutos.

Si el hipo en recién nacidos aparece a la hora de comer, haz que tu pequeño esté tranquilo y no tenga demasiada hambre antes de la toma. Esto suele ser eficaz, aunque también hay algunos remedios caseros para el hipo que pueden ayudarle, como acariciarle la nariz para hacerle estornudar.

Existen algunas medidas que ayudan a evitar que aparezca el hipo en el bebé. A continuación, se enumeran cada una de ellas:

  • Aliméntalo despacio y con calma: Evita apurar las sesiones de alimentación y haz pausas para hacerlo eructar.
  • Crea un ambiente tranquilo: Trata de mantener al bebé relajado durante y después de la lactancia, minimizando la excitación o el llanto excesivo.
  • Evita la sobrealimentación: Presta atención a las señales de hambre del bebé y evita alimentarlo en exceso.
  • Comprobar que la tetina del biberón posee el tamaño adecuado y no está dejando entrar demasiado aire.
  • Asegurarse de que la inclinación del biberón es la adecuada en cada una de las tomas.
  • Dar de comer al pequeño cuando esté calmado y sin que esté con demasiada hambre.
  • Además, ayudar al bebé a expulsar los gases a mitad de la toma, ya sea en lactancia materna o artificial, también puede ser beneficioso para evitar que sufra hipo.

¿Cuándo Debes Consultar a Tu Médico?

Si bien el hipo generalmente no es preocupante, consulta con el pediatra si los episodios son muy frecuentes, prolongados o parecen incomodar al bebé. El hipo generalmente no es motivo de preocupación, pero si tu bebé tiene alguno de los siguientes síntomas junto con el hipo, es recomendable que consultes a un médico:

  • Hipo excesivo o prolongado: Si el hipo dura más de una hora o ocurre con mucha frecuencia, consulta a un pediatra.
  • Negativa a comer: Si el hipo viene acompañado de una negativa a comer, podría ser un signo de un problema subyacente.
  • Irritabilidad o agitación: Si el bebé está inusualmente irritable o agitado, podría requerir atención médica.
  • Vómitos o regurgitación: Si el hipo se acompaña de vómitos o regurgitación frecuentes, podría estar relacionado con el reflujo u otros problemas gastrointestinales.

Siempre que notes algún síntoma que te preocupe o tengas preguntas sobre la salud de tu bebé, no dudes en consultar a un profesional de la salud para que te tranquilice y te brinde orientación.

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