Alimentos a Evitar Durante la Lactancia Materna: Protege la Salud de tu Bebé

La lactancia materna es fundamental para el desarrollo de tu bebé, ya que le proporciona todos los nutrientes necesarios durante los primeros seis meses de vida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, asegurando un correcto desarrollo. Por lo tanto, es esencial mantener una alimentación saludable y variada durante este periodo.

Tener una buena alimentación durante la lactancia es imprescindible para cubrir las necesidades alimenticias del bebé en los primeros meses de vida. Sin embargo, la importancia de la dieta no reside solo en el bienestar del bebé, sino que también se encuentra en mejorar el estado general de la madre. Comiendo de forma saludable es mucho más sencillo recuperar el peso ideal, así como mantenerse activa.

Durante la lactancia, deberás consumir más calorías, alrededor de 500 más de las que consumes habitualmente. Simplemente debes saber cuáles son los mejores alimentos para ti y para el bebé. Tomar cinco raciones al día de fruta y verduras es muy importante, y no solo en el periodo de lactancia.

En el caso de amamantar, se hace muy necesario aumentar el consumo de ciertas vitaminas como la C, A, D, E, B1 y B2, así como el ácido fólico, presentes en las frutas y las verduras. Puesto que la leche materna está compuesta en gran parte de agua, mantenerse hidratada es muy importante para ofrecer leche de calidad al bebé. Más calcio. Durante la lactancia es posible que pierdas un poco de calcio, aunque no siempre pasa. Aumenta la ingesta diaria de este nutriente para asegurarte de que los niveles son correctos. Después de la lactancia suele volver a la normalidad. A pesar de que la falta de menstruación durante el embarazo te puede ayudar a mantener las reservas de hierro en este momento, es importante tener un extra en el periodo de lactancia.

En general, deberás llevar una dieta muy rica y variada durante la lactancia. Es posible que hayas escuchado que existen determinados alimentos, como los frutos secos o las sopas, que ayudan a producir más leche materna, pero lo cierto es que no está demostrado. La única forma que tienes para producir más leche es amamantar con más frecuencia, esto quiere decir que el bebé tome el pecho sin restricciones y a demanda. Esto aumentará la producción de leche de forma eficaz.

La lactancia materna proporciona nutrientes y defensas a un bebé para que pueda crecer sano. La leche materna proporciona nutrientes y defensas a un bebé para que pueda crecer sano.

Alimentos Prohibidos o No Recomendados Durante la Lactancia

Mientras se da el pecho es importante tener en cuenta que hay alimentos prohibidos, al igual que durante la gestación. Los expertos de Embarazo & Bebés, canal de YouTube especializado en embarazo y maternidad, explican que un bebé no nace con todos los órganos desarrollados, por lo que necesita una buena alimentación: "La leche materna es el mejor alimento que puede recibir, pero para producir calostro de calidad hay alimentos que debes evitar durante la lactancia". Por eso recomiendan controlar la dieta en esta etapa y advierten: "El bebé puede desarrollar alergias o intolerancias a ciertos alimentos".

A continuación encontrarás más información sobre alimentos prohibidos, no aconsejables o cuyo consumo debes evitar o reducir durante la lactancia.

1. Alcohol

El alcohol es una de esas bebidas prohibidas tanto durante la lactancia como en el embarazo. Si tomas bebidas con alcohol, este puede llegar a tu bebé a través de la leche materna. En Asistencia Integral de Pediatría exponen que el alcohol en pequeñas cantidades puede ser eliminado de tu organismo de manera rápida, pero destacan que "no existe un nivel seguro de consumo de alcohol durante la lactancia".

El sistema metabólico de un recién nacido no está preparado para procesar y eliminar el alcohol. Es algo que puede afectar a su sueño, su desarrollo y su capacidad de respuesta.

2. Pescados Azules de Gran Tamaño

Aunque sí que se pueden consumir pescados azules pequeños, como la caballa o las sardinas, es importante evitar en esta etapa los pescados azules de gran tamaño. El emperador o el atún rojo son algunos ejemplos. Desde el centro Asistencia Integral de Pediatría explican que el motivo es que pueden contener niveles altos de mercurio, un metal pesado que se acumula en los tejidos de los peces a lo largo del tiempo. Los depredadores y los de mayor tamaño suelen tener una mayor cantidad.

"Puede ser perjudicial para el desarrollo neurológico de tu bebé", señalan.

3. Cafeína

Por norma general, ningún especialista recomendará consumir cafeína en exceso a diario, y mucho menos durante la lactancia. Eso sí, se puede consumir en cantidades moderadas durante el día, tal y como indica la Asociación Española de Pediatría. En caso de alcanzar o superar los 300 mg, el bebé podría experimentar episodios de nerviosismo, temblores o insomnio.

4. Ajo y Cebolla

El ajo en polvo y la cebolla molida se usan habitualmente como condimentos en muchos platos. Estos dos vegetales no están prohibidos durante la lactancia, pero el problema es que alteran el sabor de la leche materna. Por tanto, pueden provocar que tu bebé rechace la leche a la hora de amamantar. Si ves que sucede esto, elimina estos alimentos temporalmente de tu dieta. También puede darse el caso de que el bebé succione más rápido y produzcas una mayor cantidad de leche al consumir ajo y cebolla.

5. Azúcares Refinados

Los azúcares refinados nunca forman parte de una dieta saludable. Natalben, marca de complementos alimenticios para la mujer durante el embarazo, aconseja restringirlos al máximo después del parto. Por tanto, deberías evitar los helados, la bollería industrial, las chucherías y alimentos similares durante la lactancia materna.

6. Lácteos

Los productos lácteos, como la leche y los yogures, ofrecen nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales, entre los que destaca el calcio. Sin embargo, deberías tener cuidado con su consumo durante la lactancia y observar el comportamiento de tu bebé. La razón es que se trata de alimentos con proteínas que pueden ser difíciles de digerir para un recién nacido, haciendo que sufra problemas digestivos, respiratorios y erupciones en la piel. Se considera que los lácteos son más propensos a causar reacciones alérgicas.

7. Cítricos y Picantes

De manera similar a lo que ocurre con el ajo y la cebolla, el consumo de cítricos puede alterar el sabor de la leche materna. Lo mismo sucede con los alimentos picantes, que además tienden a provocar hinchazón. Si tienes un bebé y has decidido darle el pecho, ¡Puedes tener un montón de preguntas! Una de las más comunes acerca de la lactancia materna y la nutrición es si hay alimentos que pueden causar molestia a los lactantes.

Mientras que algunas mamás juran que las comidas picantes molestan a sus pequeños, otras mamás muy fans del curry potente y demás comidas especias aseguran que nunca han notado ninguna reacción en su bebé.

8 ALIMENTOS QUE NO DEBES CONSUMIR SI ESTAS LACTANDO - Jairo Gomez Tu Pediatra

Alimentos que Pueden Perjudicar a tu Bebé Durante la Lactancia

La verdad sobre los alimentos que tu consumes y el estado de ánimo de tu bebé es simple: cada bebé es diferente. Si bien algunos pueden sentirse más molestos si te comes una fabada asturiana o coliflor que son conocidos por causar gases, otros bebés pueden no tener problema con ello.

También pueden haber algunos alimentos que cambien el sabor de tu leche, lo que hace que tu bebé se sienta un poco más inquieto al comer.

La clave para descubrir qué alimentos molestan a tu pequeño y cuáles no, es simplemente tomar nota de cómo actúa tu bebé después de que consumes un determinado alimento. Si ves un patrón cada vez que comes ese alimento, existe una gran posibilidad de que tu bebé no lo tolere bien. También puede ser útil mantener un diario de alimentos, ya que facilitará la identificación de los que molestan a tu bebé y que tan rápido después de tu consumirlos le afecta.

Productos que pueden perjudicar a tu bebé durante la lactancia

  • Lácteos: Muchas madres retiran los lácteos de su dieta cuando lactan si notan ciertos síntomas en sus pequeños. Si observas síntomas relacionados con sensibilidad o alergia a la leche de vaca como brotes en la piel, irritabilidad y/o cambios en las heces, entonces puede valer la pena eliminar los lácteos de tu dieta y ver si alguno de los síntomas mejora.
  • Cafeína: Sin duda consumir grandes cantidades de cafeína puede causar irritabilidad a medida que la cafeína pasa a través de la leche materna. Si notas que tu bebé está más inquieto de lo normal, es posible que debas reducir la cantidad de cafeína que consumes.
  • Soja: Si sospechas que tu bebé podría estar reaccionando a la soja de tu dieta, puede valer la pena eliminarla y ver si las cosas mejoran.
  • Otros de los alérgenos más comunes: Algunas de las otras alergias alimentarias más comunes incluyen el trigo, el maíz, los huevos y el cacahuete. Estos son todos los alimentos que muchas mamás intentan eliminar de su dieta para ver si la molestia de sus bebés desaparece. Ten en cuenta que si tu bebé está reaccionando a un alimento que estás comiendo y notas sangre o mucosidad en las heces, definitivamente deberás llevarlo al pediatra para que pueda identificar qué alimento o alimentos necesitas eliminar lo mas pronto posible de tu dieta.
  • Alimentos ricos en fibra: Todos estos alimentos pueden llenarlo de gases y causarle malestar.

Recomendaciones Generales para una Lactancia Saludable

Si has decidido dar el pecho a tu bebé y apostar por la lactancia materna exclusiva (LME), debes tener en cuenta la ingesta calórica extra que supone. Así pues, no se trata de comer más, pero sí de tener en cuenta que el aporte calórico cumpla estas recomendaciones para cuidar el bienestar de la madre y, por supuesto, también la del bebé. Siguiendo con las recomendaciones de la AEP, la mujer que amamanta no necesita seguir una dieta especial.

  • Frutas y verduras: Son fuentes vitales de vitaminas, minerales y antioxidantes que benefician tanto a la madre como al bebé. Las frutas y verduras de colores vivos, como verde, rojo, naranja y amarillo son especialmente ricas en nutrientes.
  • Proteínas: Las proteínas son fundamentales para el crecimiento y desarrollo del bebé. En general, es mejor optar por proteínas magras como carne de ave sin piel, pescado, legumbres, tofu, nueces y semillas para seguir una dieta saludable.
  • Grasas saludables: Incorpora fuentes como aguacate, nueces, semillas (como las de chía y lino) y aceite de oliva extra virgen en tu dieta diaria.
  • Lácteos: Aparte de las proteínas, los productos lácteos son ricos en calcio y vitamina D, nutrientes esenciales para la salud ósea tanto de la madre como del bebé. Opta por opciones bajas en grasa, como leche descremada y yogur bajo en grasa.
  • Hidratación: Mantenerte bien hidratada es fundamental durante la lactancia. Hay que beber suficiente agua durante el día para asegurar una producción adecuada de leche materna. Se recomienda ingerir como mínimo 2 litros diarios de agua, llegando hasta 3 litros en épocas de calor, para compensar lo que se pierde al sudar. Un truco para mantenerte hidratada puede ser beber un vaso de agua cada vez que das el pecho y establecerlo como una rutina.

Podría ocurrir que el bebé se irrite o presente alguna reacción alérgica, como un sarpullido o diarrea, después de amantarlo.

  • Alcohol: El alcohol pasa a la leche materna y se ha demostrado que puede afectar al desarrollo del cerebro del bebé. Se recomienda evitar el consumo de alcohol durante la lactancia y, concretamente, según el Comité de Lactancia de la AEP, se aconseja no beber nada de alcohol durante los tres primeros meses.
  • Cafeína en exceso: El consumo excesivo de cafeína puede afectar el sueño del bebé o agitarlo durante el día.
  • Pescado: El pescado y el marisco son fuentes de proteínas, ácidos grasos omega-3, minerales (selenio, yodo, calcio) y vitaminas A y D, todos ellos nutrientes muy positivos para el desarrollo del bebé. Sin embargo, también pueden contener una cantidad excesiva de mercurio, lo que supone un riesgo para el desarrollo del sistema nervioso del pequeño.

Por último, recordar que existen complementos alimenticios que te pueden ayudar en esta etapa de tu vida.

Mitos Comunes Sobre los Alimentos Prohibidos en la Lactancia

  • Mito 1: «Debes evitar todos los lácteos durante la lactancia». En la mayoría de los casos, no es necesario eliminar todos los lácteos de tu dieta.
  • Mito 2: «Debes evitar todos los alimentos picantes». No hay evidencia de que causen problemas o malestar en la mayoría de los bebés.
  • Mito 3: «Debes evitar todos los alimentos con cafeína». Moderar el consumo de café, té y otras bebidas con cafeína puede ser suficiente para evitar posibles efectos negativos en tu bebé.
  • Mito 4: «Debes evitar todos... Es importante saber que esto no es cierto. Los “gases” que la madre puede tener están solo en su intestino. No pasan a su sangre y de ahí a la leche que produce. Por eso es imposible que le lleguen al bebé. Además, las sustancias que a los adultos nos provocan “gases” son la mayoría de las veces la fibra o el almidón. Estas sustancias no están presentes en la leche materna, por lo que no pueden ser las causantes de los cólicos del lactante.

Preguntas Frecuentes Sobre la Alimentación Durante la Lactancia

  1. Si doy el pecho, ¿tengo que comer más? Durante el periodo de lactancia, el gasto energético materno es mayor debido a la producción de leche, aunque las recomendaciones dietéticas no difieren en exceso respecto a las de la población general. Lo recomendable es que la madre se alimente según su propio apetito, pero teniendo en cuenta ciertas recomendaciones nutricionales básicas: La dieta debe ser sana, variada y equilibrada, incluyendo todos los grupos de alimentos. Lo que sí hay que hacer durante la lactancia es beber más. La mujer lactante debe consumir, al menos, dos litros y medio de agua al día para mantener un adecuado estado de hidratación.
  2. Con la lactancia materna, ¿puedo hacer una dieta para adelgazar? No es este un momento óptimo para hacer dietas restrictivas. Mejor dejarlas para un poco más adelante.
    • Realiza una dieta sana y equilibrada. Reparte las comidas a lo largo del día.
    • Consume abundantes verduras y frutas variadas, frutos secos, huevo, carne magra, pescado blanco y azul, lácteos, legumbres, cereales.
    • Elige métodos de cocinado saludables, como la plancha o el vapor, y huye de fritos y rebozados.
    • Toma un tentempié saludable a media mañana y a media tarde.
    • Y, por supuesto, realiza ejercicio físico diario, adecuado a tu situación. Es fundamental para complementar adecuadamente a una dieta y un estilo de vida saludable, y para ayudar a recuperar más rápidamente el peso previo a la gestación.
  3. ¿Lo que coma puede dar gases al bebé? Los alimentos flatulentos, como las legumbres, coles, bebidas gaseosas… pueden producir gases en la madre, pero no en el bebé. Sí que hay alimentos con cierta capacidad para cambiar el sabor y el olor de la leche materna, pero esto no es malo para el bebé, sino que hará que se acostumbre a nuevos sabores, y después sea más fácil la introducción de la alimentación complementaria.
  4. ¿Hay alimentos prohibidos durante la lactancia materna?
    • Evitar los azúcares refinados, así que intenta restringir al máximo el consumo de dulces (bollería industrial, chucherías, helados).
    • Debe evitarse o reducirse al máximo también el consumo de pescados de grandes dimensiones, (emperador, pez espada, atún), por su contenido en mercurio.
    • Modera el consumo de cafeína, y precaución con las hierbas y plantas (infusiones, medicamentos homeopáticos…). Ante la duda, consulta al profesional de salud si puedes o debes tomarlos.
    • Sí están totalmente prohibidos el consumo de alcohol y tabaco.
  5. Mientras doy el pecho ¿debo tomar suplementos de vitaminas y minerales? Si tienes dudas, consulta con tu médico o con tu matrona si precisas algún suplemento. A nivel general, se recomienda a todas las madres que dan el pecho tomar yodo, 200 microgramos al día. En ocasiones son necesarios suplementos, como ocurre con las madres que toman poco el sol porque pueden sufrir déficits de vitamina D.

Por último, debemos recordar que la Organización Mucial de la Salud (OMS) recomienda dar lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del niño, y después, prolongarla, al menos, hasta los dos años de edad, introduciendo progresivamente la nutrición complementaria.

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