Maternidad y Creación: Lecturas Esenciales sobre la Experiencia Creativa de Ser Madre

El libro "Maternidad y Creación" es un compendio de textos (ensayos, fragmentos de diarios, relatos y extractos de novelas) de diversas autoras prestigiosas que trataron el tema de lo que significa la maternidad cuando, además, ellas se dedican a la creación.

La fotógrafa y artista visual Moyra Davey reunió en 2001 treinta y dos textos -ensayos, memorias, relatos− en torno a la maternidad, especialmente en su relación con la actividad creativa. La antología, que aquí presentamos en su edición completa, no tardó en convertirse en un clásico. A través de autoras dispares -de Sylvia Plath a Lydia Davis, de Margaret Mead a Toni Morrison, pasando por Adrienne Rich, Margaret Atwood, Ursula K. Le Guin entre muchas otras− consiguió condensar varias décadas de pensamiento feminista, especialmente las de 1970-2000, e ilustrar desde distintas perspectivas un tema que nunca deja de estar vigente.

La razón de ser de esta recopilación es la escasez de literatura y teoría sobre un tema tan esencial en la vida del ser humano y, en concreto, de las mujeres. En ningún caso se trata de textos convencionales, que reflejen la imagen arquetípica de las madres, sino de reflexiones que intentan ir más allá del tópico, profundizar en qué significa para las mujeres de hoy la maternidad, explorar la ambivalencia casi inevitable y el conflicto entre maternidad y vida profesional o creativa.

¿Cómo ve la sociedad a las mujeres que acaban de ser madres? ¿Cuántas barreras se encuentran desde que se quedan embarazadas? ¿Cómo compaginan la crianza y la educación de sus hijos con la escritura? A éstas y otras preguntas trata de responder el libro. Hay textos para quitarse el sombrero. Hay frases que uno copia. Hay enseñanzas que trata de asimilar o no olvidar. Hay ejemplos con los que uno conecta.

De todo el lote hay algunas autoras a las que no conocía. Otras a las que sí, caso de Doris Lessing, Joy Williams, Grace Paley, Margaret Atwood o Lydia Davis. Y tal vez mis dos textos favoritos sean los de Adrienne Rich y Annie Ernaux, porque la de ambas es una escritura que golpea, que suelta bombas y perlas continuamente.

Reflexiones y Experiencias de la Maternidad

El libro explora las complejidades de la maternidad a través de las voces de diversas escritoras. A continuación, se presentan algunos extractos que reflejan las inquietudes y desafíos que enfrentan las mujeres que combinan la maternidad con la creación:

  • Adrienne Rich (de "Cólera y ternura"): Experimentamos no sólo cambios físicos, carnales, sino también de carácter. Aprendemos, a menudo mediante una autodisciplina dolorosa y una autocauterización, aquellas cualidades que se nos suponen "innatas": paciencia, sacrificio, voluntad para repetir sin fin las pequeñas tareas rutinarias de socializar al ser humano. Estamos también, muchas veces para nuestro asombro, poseídas por sentimientos de amor y de violencia más intensos de lo que hayamos conocido nunca.
  • Liv Ullmann (citada por Susan Rubin Suleiman en "Escritura y maternidad"): Intenta decirle a un niño que mamá está trabajando, cuando el niño ve con sus propios ojos que su madre está sentada escribiendo... No me atrevo a poner música cuando estoy en el sótano escribiendo, no sea que arriba se crean que estoy holgazaneando. Tengo la sensación de que para que me respeten debo hacer pasteles y pan casero y mantener las habitaciones y la casa ordenada.
  • Joan Snyder: No es la maternidad lo que desencadena la discriminación de la mujer en el mundo del arte; es el hecho de ser mujer.
  • Ellen McMahon: Tampoco he logrado nunca que mis hijos se duerman en sus camas. Según los expertos pediatras, en una cultura que valora la independencia y la autosuficiencia, los niños deben aprender a dormir solos. Enseñarles a tranquilizarse es una de las fases críticas del desarrollo de su personalidad. Los llantos de mis hijos cuando se tumbaban en sus camas a dormir solos me torturaban. Me aterrorizaba oír sus pavorosos llantos. Sin seguir mis instintos, intenté amoldarme a los expertos y llevé a Della a su cama a dormir sola desde bebé. La primera vez se encaramó a los barrotes de la cuna y se cayó al suelo de bruces. Ahora tenemos una cama de matrimonio que ambos niños (y a veces mi marido) y yo compartimos. Adoro mirar a los niños cuando duermen y adoro dormirme junto a ellos arrullada por el sonido tranquilizador de su respiración. Creo que la proximidad física que compartimos de noche en familia ha sido muy positiva para todos nosotros. Tengo la sensación de que la ideología de dormirse cada uno en su cama forma parte de un sistema que educa a las personas en el aislamiento social y decidí no escoger este camino.
  • Annie Ernaux: Nos asustamos, sentimos pánico, pero la capacidad de aguante de las mujeres es inaudita, ellos lo llaman ánimo.

Estos extractos reflejan la diversidad de experiencias y perspectivas que se encuentran en el libro. Las autoras exploran temas como la presión social, la culpa, el amor, la violencia y la búsqueda de un equilibrio entre la maternidad y la vida profesional o creativa.

Maternidad y la Sociedad

¿Cómo ve la sociedad a las mujeres que acaban de ser madres? Pero a los ojos de la sociedad, una vez se ha sido madre, ¿qué somos sino madres para siempre? El proceso del "destete" -aunque se nos acusa si no pasamos por él- es un acto de rebelión contra la raíz de la cultura patriarcal. No basta con dejar que nuestros hijos se vayan; necesitamos personalidades propias para regresar a ellas.

Todavía llueve mucho encima de las nuevas voces de la maternidad. #madresarrepentidas pone sobre la mesa algo de lo que apenas se habla: las muchas mujeres que, una vez han sido madres, no han encontrado la «profetizada» plenitud. En este ensayo controvertido, tan minucioso como iluminador, la socióloga Orna Donath examina la dimensión del tabú, desactiva los dictados sociales y deja que sean las propias madres quienes hablen de sus experiencias.

Las mujeres españolas son las europeas que menos hijos tienen, muy lejos de la tasa de reemplazo con la que supuestamente se apuntalará el sistema de pensiones, amenazado por la precariedad laboral y la baja natalidad. Además, son madres tardías: la media para el primer hijo ya se sitúa alrededor de los 32 años y muchas mayores de 35 todavía no los tienen. Muchas mujeres en edad fértil nunca tendrán hijos, otras llegarán al límite biológico y entregarán su cuerpo a la ciencia en aras del nuevo negocio del siglo: la reproducción asistida. Ya sea lanzándose a la maternidad o huyendo de ella, a medida que los años pasan y el tic tac del reloj biológico acecha, las mujeres, por más que lo intenten, no logran escapar de su condición. La maternidad lo empaña todo a partir de los 30.

Lo hizo para Diana López Varela, a la que un día le ocurrió lo que desde niña había creído que, llegado aquel momento de su vida, estaría deseando que pasara: se quedó embarazada. Y de repente se dio cuenta de que no quería tener un hijo. No así. No entonces. Lloró mucho. Se sintió culpable. Buscó culpables.

En estas desgarradoras memorias, la escritora Jane Lazarre confronta el mito de “la buena madre” con un autorretrato íntimo y visceral de su maternidad. La idea de lo que debiera ser una vida plena y feliz entregada al cuidado de los hijos oprime a la autora y la sume en profundas contradicciones entre lo que siente y lo que supuestamente debería sentir. De ahí que, tras dar a luz a su segundo hijo, decida escribir sobre la fricción entre las expectativas creadas y la realidad vivida. Esta obra derribará muchas ideas preconcebidas sobre el hecho de ser madre, poniendo de relieve el papel fundamental que los cuidados y los afectos tienen, no sólo en la vida privada, sino también en la esfera pública.

Tema Descripción
Presión Social Expectativas y juicios sobre cómo deben ser las madres.
Culpa Sentimientos de inadecuación y conflicto entre el rol de madre y las aspiraciones personales.
Equilibrio Desafíos para combinar la maternidad con la vida profesional o creativa.
Amor y Violencia Intensidad de las emociones maternas, incluyendo sentimientos contradictorios.

«Nunca me he atenido a la teoría de «o libros o niños»: he tenido tres hijos y he escrito unos veinte libros, gracias a Dios no a la inversa.» (Ursula K.)

«A fin de cuentas, físicamente lo único que tiene que hacer el hombre para convertirse en padre es tener un coito.

«Si la madre sacrifica su personalidad, el hijo también sacrifica la suya.

Conferencia | Maternidad y resistencia: ¿por qué escribir a las madres?

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