Cambios en la Libido Durante el Embarazo: Primeras Semanas y Más Allá

El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales que pueden influir directamente en la libido de la mujer. A lo largo de los tres trimestres, el deseo sexual puede variar significativamente, y es esencial que tanto la mujer como su pareja comprendan estos cambios y se comuniquen abiertamente.

Bastantes parejas comienzan a buscar métodos que faciliten ese embarazo tan deseado. La búsqueda de información en Internet es la tónica general hoy día. Ahora que estás embarazada es posible que sientas más ganas de tener relaciones sexuales o todo lo contrario, no querer tenerlas en absoluto. Ambas situaciones son normales y no debes preocuparte. Escucha a tu cuerpo y habla con tu pareja de tus dudas y tus miedos. Descubrirás que no eres la única que, de repente, ve el sexo de otra manera.

Primer Trimestre: Cambios Hormonales y Disminución de la Libido

En el primer trimestre de embarazo, la falta de libido se suele deber a la “tormenta hormonal” que vive la embarazada en su organismo. Su cuerpo se está preparando a marchas forzadas para alojar a un invitado de lujo: el futuro bebé. Los cambios hormonales, el cansancio y las náuseas pueden hacer que la libido disminuya.

Desde una perspectiva biológica, al comienzo de la gestación las mujeres solemos sufrir cansancio y molestias, que pueden conllevar una disminución de la libido. Es normal también notar una hipersensibilidad en los pechos e incluso en algunos casos segregación de precalostro cuando los estimulan. Es muy frecuente que en las primeras semanas de la gestación, la embarazada experimente náuseas, mareos, malestar general, cansancio… A estos síntomas físicos se suman otros que tienen que ver con la psique: “La mujer actúa con miedo a perder al bebé y está preocupada por saber si el embarazo va a seguir adelante o no. Todo esto va a influir en sus ganas de tener relaciones y en su satisfacción sexual”, explica la doctora Francisca Molero.

  • Puede existir una disminución de la libido a causa de los cambios que se producen en el embarazo: el cansancio, las náuseas, los vómitos…
  • Hay un aumento de la sensibilidad y cierta sensación de turgencia mamaria que en algunas mujeres puede llegar a ser molesta.
  • Puede existir cierto nivel de ansiedad por el miedo a interrumpir la gestación, aunque ya hemos comentado que las relaciones son seguras en un embarazo normal.

Segundo Trimestre: Aumento del Deseo Sexual y Mayor Satisfacción

Si el primer trimestre es de asentamiento y aceptación del propio embarazo, el segundo trimestre es, sin duda, el mejor para subir la libido. Normalmente, desaparecen las náuseas y el malestar. La mujer en estos meses se encuentra llena de energía. Esto puede hacer que el deseo sexual de la mujer vuelva a resurgir.

Como nos comenta la doctora Molero “tenemos cambios hormonales por el aumento de la progesterona y por los cambios físicos que se están produciendo. Hay una impregnación hormonal diferente que hace que la mujer esté más sensible y receptiva al sexo, sobre todo en el segundo trimestre de embarazo”, señala. Mayor vascularización y congestión de los tejidos que envuelven la vagina, así como una mayor lubrificación, lo que puede aumentar la excitación. El orgasmo puede producir alguna contracción que se considera fisiológica.

En esta etapa se suele volver a la sexualidad previa al embarazo y en algunos casos las relaciones pueden ser más satisfactorias debido a los cambios fisiológicos que se producen. Es la época de mayor satisfacción sexual”, señala la doctora.

Tercer Trimestre: Incomodidad y Adaptación de Posturas

Estás llegando a la recta final, y el volumen y el peso de tu tripa se dejan notar. Además, la altura del útero es tal, que tus órganos internos se han desplazado hacia arriba, como el estómago y los pulmones, que quedan más presionados. El volumen abdominal y el cansancio suelen volver a reducir el deseo. El deseo sexual de la embarazada puede disminuir debido a las molestias y a la incomodidad por el tamaño que ha alcanzado ya la barriga.

En la última etapa de la gestación, la sexualidad de la embarazada puede continuar como en el segundo trimestre, “dependiendo de cómo se desarrolla el embarazo, y excepto por el cambio de posiciones coitales por el volumen del abdomen”, señala la experta. Efectivamente, en este periodo, la tripa ha adquirido ya unas grandes dimensiones, lo que impide en ocasiones determinadas posturas en las relaciones sexuales. Algunas, como las laterales, lo favorecen.

  • Es el momento de adaptarse a nuevas posturas, pues a medida que va aumentando el tamaño del útero ciertas posiciones pueden resultar incómodas, algo especialmente relevante en el último trimestre del embarazo.
  • El aumento del tamaño de la barriga probablemente comportará hacer alguna adaptación en las posturas.
  • La ansiedad producida por el inminente nacimiento puede afectar al deseo sexual y también al del futuro padre.
  • Puede existir cierto temor a dañar al bebé, sobre todo por parte del hombre. Recuerda que el bebé está muy protegido dentro del útero, por la bolsa amniótica y la musculatura abdominal.

Las relaciones sexuales durante la etapa final del embarazo requerirán de innovación y de imaginación para probar posiciones sexuales que sean cómodas para ambos en las que no se presione la barriga de la embarazada.

El Rol del Hombre y la Búsqueda del Embarazo

El hombre tiene una única forma de deseo, se llama deseo finalista. Es decir, los hombres solo perciben el deseo de eyacular. Antes y durante el embarazo e incluso tras el parto, el hombre va a seguir percibiendo ese deseo de eyacular sin que existan cambios en su organismo ni en su forma habitual de buscar el encuentro sexual.

Todo esto suele complicarse cuando se medicaliza la búsqueda del embarazo pues ya no es la pareja la que establece esa conducta sexual sino que es el médico quien les dice cuándo y cómo deben tener esas relaciones. Usar otro tipo de actividades sexuales que no sean la penetración exclusiva. Recuerde que ella no considera necesario el orgasmo para quedar satisfecha de una relación. Dejar de convertir el orgasmo en el objetivo de la relación es sano, el objetivo bien podría ser el placer y el deseo de dar y recibirlo. Que esta relación puede ser tan satisfactoria si es sexual como si es afectiva o romántica.

Mitos y Realidades Sobre el Sexo Durante el Embarazo

Desde una perspectiva psicológica, la evidencia científica apunta que gran parte de los problemas y disfunciones sexuales durante la gestación derivan del miedo de dañar al bebé, sentimiento que experimentan tanto la mujer embarazada como su pareja. "El sexo puede provocar un aborto”: falso. La sexualidad en el embarazo no desaparece, se transforma. Cambia la forma en que se vive, se siente y se expresa.

En un embarazo normal, la penetración no es causa de aborto ni parto prematuro. Es más, según el obstetra francés Michel Odent, la segregación de endorfinas y los vaivenes de las contracciones uterinas resultan placenteros para el bebé. En estos casos, el especialista debería detallar qué actividades sexuales concretas son seguras y cuáles no. Por ejemplo, aun en estos supuestos se considera no solo inocua, sino incluso beneficiosa para la embarazada, la realización de masaje perineal, que puede hacerse en pareja.

Las relaciones sexuales son seguras durante el embarazo si no hay contraindicaciones médicas. El bebé está protegido por el útero, el líquido amniótico y el tapón mucoso.

Consejos para Mantener una Vida Sexual Satisfactoria Durante el Embarazo

La sexualidad en el embarazo no desaparece, se transforma. Cambia la forma en que se vive, se siente y se expresa. Algunas mujeres descubren nuevas sensaciones, otras prefieren centrarse en su bienestar emocional. En cualquier caso, es un problema que tiene una fácil solución, ya que en farmacias y parafarmacias se pueden encontrar lubricantes o hidrantes vaginales sin hormonas que ayudan en las relaciones sexuales.

  • Mantener una buena comunicación con la pareja.
  • Adaptar las expectativas y no forzarse.
  • Explorar nuevas posturas y actividades sexuales.
  • Consultar con un especialista en caso de dudas o miedos.

El Valor de la Verdad - Mitos y verdades del deseo sexual en el embarazo

El sexo en el embarazo, salvo que haya algún problema y el médico lo desaconseje, se recomienda para la salud de la madre, física y psicológicamente. Además, ayuda a preparar para el parto, dado que fortalece la musculatura vaginal. “Una de las cosas que más influye en la sexualidad es la percepción de la salud”, comenta la experta.

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