La lactancia materna (LM) es el alimento de elección desde el nacimiento para un correcto crecimiento y desarrollo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y, junto con la alimentación complementaria, hasta los 2 años de edad.
Sin embargo, cuando la lactancia materna no es posible o resulta insuficiente, la leche de fórmula es el sustituto adecuado. La lactancia artificial, también llamada lactancia con leche de fórmula, consiste en nutrir al pequeño con un producto alimenticio usado como sustitutivo parcial o total a la leche materna.
La leche artificial o leche de fórmula contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo normal de nuestro bebé, tanto a nivel cognitivo como motor. Si se respetan las cantidades, siempre de acuerdo con las indicaciones del pediatra, la leche artificial va a permitir el desarrollo normal de nuestro bebé.
¿Qué es la Leche de Fórmula?
Las fórmulas se obtienen a partir de la leche de vaca, pero se modifica para intentar acercarse lo más posible a la leche materna en cuanto a su contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales, así como otros micronutrientes. La composición de la leche artificial está regulada por ley, por ello, todas las industrias fabrican la leche bajo unos parámetros mínimos. El objetivo del desarrollo de fórmulas artificiales es reproducir, tanto la composición como los efectos funcionales de la lactancia materna.
El Comité Científico para la Alimentación (CCA) de la Unión Europea dicta las normas para la industria farmacéutica (Reglamento UI 609/2013-reglamento UE 2016/127) de todos los alimentos para lactantes y niños de corta edad. Por tanto, todas las fórmulas que existen en el mercado cumplen las normativas europeas y son válidas.
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Tipos de Leche de Fórmula Según la Etapa del Bebé
Existen 3 tipos de fórmulas artificiales: tipo 1 o de inicio, tipo 2 o de continuación y tipo 3 o de crecimiento. Se prohíbe la denominación de humanizado, maternizado o adaptada, porque podría llevar a confusión.
- Preparados para lactantes, de inicio o tipo 1: Se recomienda hasta los 6 meses. Puede utilizarse junto con la alimentación complementaria hasta el año de vida.
- Preparados de continuación o tipo 2: Desde los 6 meses. A partir de los 6 meses, la leche en fórmula debería ser la base de la dieta diversificada del bebé. Es por eso por lo que es muy importante elegir la leche de fórmula idónea que cuente con los aportes nutricionales que el pequeño necesita en esta etapa de su vida.
- Leches de crecimiento o tipo 3: Como transición de fórmula adaptada a leche de vaca. Desde los 12 meses hasta los 3 años. Tras la leche de continuación de etapa 2, podrás seguir con la fórmula de crecimiento etapa 3 o preparado lácteo infantil.
Si estás pensando en pasar de dar el pecho al biberón con leche de fórmula, es imprescindible que consultes a tu pediatra para que te asesore en el proceso.
Componentes Clave en la Leche de Fórmula
Durante el primer año de vida del bebé, su alimento principal debe ser la leche, ya sea materna o artificial.
- Proteínas: La tendencia de las FA ha sido disminuir el aporte de proteínas hasta 1,8-2,5 g/100 kcal (1,2-1,7 g/100 ml). Los requerimientos de proteínas son altos en los primeros meses de vida (1,77 g/kg/día), pero van disminuyendo a partir del sexto mes (1,15 g/kg/día). Se ha demostrado que ingestas muy elevadas de proteína en los primeros meses de vida, promueven un crecimiento acelerado y un mayor IMC a partir de los 6 meses de edad, que se mantiene hasta los 6 años.
- Hidratos de Carbono: La lactosa debe ser el disacárido fundamental de las fórmulas artificiales. La lactosa (glucosa + galactosa) es el disacárido fundamental de la LA, siendo el contenido mínimo 4,5 g/100 kcal, excepto en las fórmulas sin lactosa.
- Prebióticos: Los prebióticos se definen como oligosacáridos no digeribles, que pueden estimular y promover el crecimiento y/o metabolismo de bifidobacterias y lactobacilos. Únicamente, algunos oligosacáridos no digeribles cumplen con los criterios para poder ser considerados como prebióticos, entre ellos: los fructooligosacáridos (FOS) y los galactooligosacáridos (GOS). Para garantizar su función en las fórmulas artificiales, los FOS se combinan con los GOS en proporción de 9:1; y la suma de ambos debe ser de 0,8-1 g/dl. Producen aumento en el número de las deposiciones y alteración de la consistencia de las mismas, por lo que resultan beneficiosos para lactantes con estreñimiento.
- Probióticos: En 2010, el Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica ha publicado una revisión sistemática en la que se considera que las fórmulas lácteas suplementadas con pro y prebióticos son seguras y han demostrado ser bien toleradas por los lactantes, no producen efectos adversos a corto plazo y no alteran el crecimiento.
- Grasas: 4,4-6 g/100 kcal (2,9-4,1/100 ml). La absorción de la grasa de leche de vaca es mucho menor que la de la leche materna (60% frente al 90%). Dentro de los AG poliinsaturados o AG esenciales, los más importantes son: ácido linoleico (15%) y ácido alfa-linolénico (1%), ya que son precursores de AG poliinsaturados de cadena larga o LC-PUFA, tales como: ácido araquidónico o ARA (omega 6) o ácido docosahexanoico o DHA (omega 3). Queda prohibida la utilización de aceite de sésamo o de algodón en las fórmulas lácteas.
- Minerales y Vitaminas: Por otro lado, la ingesta de calcio y fósforo, al igual que la de magnesio y de la vitamina D debe ser adecuada para el correcto desarrollo de los huesos. Dado que la absorción del calcio de las leches infantiles es peor, la cantidad no debe ser menor de 50 mg/100 kcal.
Fórmulas Especiales para Condiciones Específicas
Las fórmulas especiales deben reservarse para su uso en lactantes que presentan una patología que impide la utilización de una fórmula convencional. El estreñimiento, la regurgitación y los cólicos disminuyen el bienestar del lactante.
- Fórmulas anti-cólicos: Para facilitar la digestión del lactante, estas fórmulas contienen proteínas séricas parcialmente hidrolizadas y menor cantidad de lactosa, la cual es sustituida por dextrinomaltosa.
- Fórmulas anti-estreñimiento: Mejoran la proporción de B-palmitato, asemejándose a la leche materna. De esta forma, disminuyen la cantidad de ácidos grasos en posición alfa, los cuales al unirse al calcio dan lugar a la formación de jabones cálcicos insolubles que aumentan la consistencia de las heces.
- Fórmulas anti-regurgitación: Incorporan dos tipos de espesantes, harina de algarrobo y almidones que aumentan la viscosidad de la leche.
- Fórmulas sin lactosa: Indicadas en lactantes con intolerancia transitoria o secundaria a la lactosa o en casos de intolerancia congénita a la misma.
- Fórmulas para prematuros: Destinadas a prematuros o con bajo peso al nacimiento (menor de 2.500 g), en los que la lactancia materna no es posible.
- Fórmulas hidrolizadas: Pueden utilizarse en lactantes con riesgo de atopia como prevención de alergia a las proteínas de leche de vaca.
- Fórmulas elementales: Llevan en su composición: L-aminoácidos libres, dextrinomaltosa, e incluyen TCM.
- Fórmulas de soja: Indicaciones: intolerancia primaria o secundaria a la lactosa y galactosemia, familias vegetarianas y APLV no mediada por IgE y no sensibilizada a la proteína de soja (tras tolerancia clínica).
Alergias y Alternativas
En casos donde detectamos que nuestro bebé sufre una reacción alérgica a la leche de fórmula que le estamos dando, debemos acudir al pediatra. Si detectamos que nuestro bebé tiene alergia nuestro pediatra nos ayudará a buscar una alternativa.
Las leches elementales o semielementales son fórmulas realizadas con aminoácidos (partes de la proteína) sintéticos por lo que no tienen capacidad de producir alergias. La leche hidrolizada ha sufrido un proceso en el que las proteínas se han fraccionado y eliminado algunas de ellas. De esta manera han perdido en parte su capacidad para causar alergias.
Higiene y Preparación
Las leches en polvo no son estériles. Las dos principales bacterias que se han relacionado con la contaminación de leches en polvo son: Enterobacter sakasakii, enterobacteria que puede infectar especialmente a los neonatos pretérmino, con bajo peso al nacer y a los inmunodeprimidos. Se la ha relacionado con brotes de meningitis y enteritis.
Es importante:
- Limpiar y esterilizar bien todos los utensilios de preparación y alimentación del lactante.
- Se puede utilizar agua del grifo, si es apta para el consumo humano.
Elegir la leche de fórmula adecuada para tu bebé es esencial para su desarrollo y bienestar. Es fundamental que consultes con tu pediatra para que te recomiende la leche de fórmula más adecuada para tu bebé, teniendo en cuenta sus necesidades específicas y su historial médico.
| Tipo de Leche | Edad Recomendada | Características Principales |
|---|---|---|
| Fórmula de Inicio (Tipo 1) | 0-6 meses | Imita la composición de la leche materna, contiene hierro, niacina, fósforo, calcio y vitaminas. |
| Fórmula de Continuación (Tipo 2) | 6-12 meses | Contiene más proteínas y hierro para cubrir las necesidades de crecimiento. |
| Fórmula de Crecimiento (Tipo 3) | 12 meses - 3 años | Adaptada a la alimentación complementaria, puede incluir prebióticos y probióticos. |
| Fórmulas Especiales | Según la condición | Diseñadas para bebés con alergias, intolerancias o problemas digestivos. |
