De venta libre, aparentemente inofensivos y rodeados de mitos, los laxantes están presentes en las farmacias, pero también en los lineales de bienestar y autocuidado de los supermercados. A pesar de todo ello, no es un producto que deba tomarse a la ligera. Un laxante es una sustancia que se utiliza para facilitar la evacuación de las heces cuando estas no se eliminan de forma normal.
La frecuencia de nuestras deposiciones varía, pero las personas generalmente tenemos tres deposiciones por día, aunque también podemos pasar a solo tres deposiciones por semana. Si tienes menos evacuaciones intestinales de lo normal, es posible que estés estreñido. Además, el estreñimiento puede ser causado por distintos factores como heces duras, secas o pequeñas que dificultan la evacuación.
Los laxantes pueden venir en diferentes formas: jarabe, cápsulas, pastillas, soluciones blandas, y suelen tomarse normalmente antes de ir a dormir para favorecer la actuación sobre el ritmo intestinal. Normalmente suelen tomarse con grandes cantidades de agua y tardan entre 1 y 3 días en hacer efecto.
Es por eso que si alguna vez has padecido de estreñimiento hayas optado por los clásicos laxantes de venta libre, es decir, aquellos que no necesitan de receta médica para ser adquiridos. La gran mayoría de este tipo de laxantes son seguros y pueden tratar el estreñimiento de forma ocasional. Los laxantes funcionan de manera diferente y la eficacia de cada laxante varía de persona a persona.
Tipos de Laxantes y Cómo Actúan
Aunque todos tienen el mismo objetivo, es decir, aliviar el estreñimiento, elegir uno u otro dependerá de las distintas necesidades y contextos clínicos. La forma de facilitar esta evacuación varía con el tipo de laxante. Esta acción no es inocua. “El laxante es una sustancia que se administra de forma específica en un momento concreto y puede producir efectos secundarios indeseables.
Los laxantes se pueden dividir en diferentes tipos según su forma de actuar:
1. Laxantes Formadores de Masa
Funcionan absorbiendo el agua en el intestino y aumentando el volumen de las heces. El salvado de trigo y la Plantago ovata son buenos ejemplos de este tipo de laxantes. Actúan de forma similar a como lo hace el organismo y su efecto se nota a las 12-24 horas. A este grupo pertenecen: sphagula (extractos cuticulares de Plantago ovata), metilcelulosa, esterculia. Lo normal es que sean bien tolerados.
2. Laxantes Osmóticos
Favorecen el paso de las heces por el intestino. “Aumentan la retención de agua en el intestino para estimular la motilidad intestinal. Lo encontramos en azúcares no absorbibles como la lactulosa, el lactitol o el sorbitol o el sulfato de magnesio. Se utiliza en la limpieza intestinal precolonoscopia o en el estreñimiento severo”, indica la dietista-nutricionista. Actúan atrayendo agua hacia dentro del intestino, lo que favorece los movimientos intestinales. Y el alto contenido de agua facilita su rápido avance y eliminación.
Tipos:
- Salinos: Sales de magnesio y sodio (fosfatos, citratos, carbonatos, sulfatos, hidróxidos, óxidos). Ej.: Enema Casen, Micralax. A veces causan alteraciones de electrolitos (sodio, potasio, calcio). No se deben usar de forma rutinaria.
- No Salinos: Son azúcares que no se absorben (lactitol, lactulosa, sorbitol y Polietilenglicol). En general son bien tolerados. Los efectos secundarios son dolor abdominal, diarrea y distensión abdominal. Suelen ser los más usados por los pediatras. Interaccionan con muchos otros fármacos que se toman por vía oral. Pueden aumentar la toxicidad de los depresores del sistema nervioso, bloqueantes neuromusculares y ácido valproico.
En este caso hay que tener cuidado porque “su uso prolongado puede provocar desequilibrios electrolíticos.
3. Laxantes Estimulantes
Con este tipo de producto se estimula el peristaltismo intestinal, la secreción de agua y electrolitos. “Provocan una irritación de la mucosa intestinal lo que causa contracciones del colon. Por eso sirven exclusivamente para un uso puntual en caso de estreñimiento agudo. No se recomienda su uso habitual ya que pueden crear disfuncionalidad en la motilidad del colon ”. Son rápidos: entre 6 y 12 horas. A este grupo pertenecen: fósforo, magnesio, Senósidos A+B, sal cálcica (senna), bisacodilo, docusato y picosulfato. Pueden causar irritación rectal y acostumbramiento. Se usan sólo en pautas cortas y cuando no van bien los laxantes osmóticos.
4. Laxantes Lubricantes
Son sustancias que hacen más blandas las heces, favoreciendo su expulsión. Actúan en 6 a 8 horas. Entre otros, tenemos parafina líquida y aceites minerales. Casi siempre se toleran bien. Están contraindicados en niños de menos de 2 años. Pueden causar mal sabor y disminuir la utilización de vitaminas liposolubles. Mientras se toman sale aceite por las heces.
El uso de laxantes de forma segura requiere saber cuándo hay que tomarlos, durante cuánto tiempo y qué tipo según el caso. En algunos casos hay que tener especial cuidado porque los efectos podrían ser graves, sobre todo, en niños, embarazadas y bebés, así como en pacientes con diabetes.
Alimentos con Efecto Laxante Natural
Sin embargo, algunos estudios cuestionan la ingesta de estas dietas tan específicas y el abuso de laxantes. Para que la dieta que se consuma tenga efecto laxante de forma natural, “debería incluir al menos un plato de hortalizas crudas o cocidas en las comidas principales y al menos tres piezas de fruta al día. Además, se debería incluir cereales integrales, frutos secos y legumbres en la alimentación habitual.
Algunos alimentos con propiedades laxantes naturales:
- Frutas y Hortalizas: Todas son, en mayor o menor medida, fuentes naturales de fibra y de sorbitol, por lo que una ingesta habitual contribuye a facilitar la evacuación.
- Semillas de chía: Son particularmente ricas en fibra, ayudando a formar heces más blandas para aliviar el estreñimiento.
- Bayas: Contienen fibra soluble e insoluble, ayudando a ablandar las heces y aumentar su volumen.
- Legumbres: Aumentan la producción de ácido butírico, que puede actuar como laxante natural.
- Manzanas: Altas en fibra y llenas de pectina, un tipo de fibra soluble que actúa como laxante.
- Aceite de oliva: Funciona como un laxante lubricante, facilitando el paso de las heces.
- Ciruelas: Proporcionan mucha fibra y contienen sorbitol, que actúa como un agente osmótico.
- Kiwi: Contiene una mezcla de fibras insolubles y solubles, facilitando la evacuación de las heces.
Las infusiones, de por sí, tienen la capacidad para aumentar la ingesta hídrica.
Además, las indicaciones generales para evitar el estreñimiento son seguir una dieta saludable con un aporte adecuado de agua y la ingesta regular de fibra a partir de frutas, hortalizas, cereales integrales, legumbres y frutos secos. En caso de tomar suplementos de fibra, incrementar la cantidad de forma paulatina para una mejor tolerancia, repartiéndola en varias tomas a lo largo del día. En caso de diarrea o estreñimiento habitual, consulta con un dietista-nutricionista para valorar cómo tu dieta puede estar contribuyendo a ello.
Tratamiento del Estreñimiento en Niños
Para aliviar el estreñimiento en bebés y niños de manera natural, es importante optar por laxantes infantiles naturales que sean suaves y seguros para su delicado sistema digestivo. Estos productos están formulados con ingredientes naturales que promueven una función intestinal saludable sin causar efectos secundarios indeseados.
El objetivo es conseguir que haga caca sin esfuerzo y sin dolor. Que no tengan miedo a defecar. Todos hacemos caca porque es un proceso natural y sin ninguna molestia. Es un proceso que puede ser largo, así que será muy importante dedicarle el tiempo necesario y tener mucha paciencia. Para el tratamiento se usan dos cosas: tener un buen hábito para ir al baño y medicamentos (laxantes) para evacuar las heces.
Fases del Tratamiento
El tratamiento lo tiene que controlar un pediatra. Hay una fase de limpieza y otra de mantenimiento. Si el niño lleva mucho tiempo estreñido y tiende a retener las heces las fases durarán más tiempo y se tratarán de manera diferente.
A. Fase de Limpieza
Sirve para vaciar el intestino de toda la caca acumulada. Es una fase corta donde se usan los laxantes a dosis más altas para que las heces retenidas se pongan blandas y salgan sin esfuerzo. Durante unos días los niños hacen una caca muy abundante. El intestino debe quedar limpio para pasar a la siguiente fase.
B. Fase de Mantenimiento
Es la fase más importante y puede durar mucho tiempo (meses hasta años). La paciencia y la constancia serán las armas fundamentales, ayudados por medicamentos si es preciso. Si el estreñimiento es leve se va a empezar por esta fase. Hay que convertirse en “un reloj” a la hora de ir al baño para que el cuerpo se acostumbre a hacer caca todos los días a la misma hora. Los niños estreñidos han perdido la sensación de “tener ganas de hacer caca” porque su intestino está siempre lleno y ha perdido su elasticidad. Por eso debemos vaciarlo cada día para que recupere su elasticidad y su forma.
Recomendaciones para la fase de mantenimiento:
- Tener una rutina: todos los días se sienta en el WC o en el orinal a la misma hora aunque no se tengan ganas de hacer caca. Mejor si es después de comer o cenar.
- El niño debe estar sentado de manera cómoda y con los pies apoyados en el suelo.
- Debe de estar sentado durante unos 10-15 minutos e intentar que no se distraiga.
- Siempre felicitar, tanto si hace caca como si no. Lo importante es que se siente en el WC. Nunca castigar.
- Durante este tiempo tu pediatra te recomendará que uses un laxante para que las heces sean más blandas y no duela al salir.
- Una dieta rica en fruta, verdura y legumbres le va a ayudar mucho.
Situaciones Especiales
- Menores de 6 meses: A veces la leche artificial hace que se tenga más riesgo de tener estreñimiento. Debe de consultar con su pediatra. Puede ser que le aconseje tomar algún laxante o cambiar a una leche especial.
- Niños con pañal: Es bueno ver que tiene una dieta rica en frutas y verduras y no pasar de 500 ml de leche y derivados al día. En este grupo casi siempre se usa un laxante.
- Cuando se quita el pañal: Tienen riesgo de tener estreñimiento. Hay que consultar con el pediatra si se pone la caca muy dura o vemos que aprietan las piernas para que no salga la caca. El niño no tiene que tener miedo a usar el WC o el orinal.
Tipos de Laxantes Recomendados
El que mejor funciona es el Polietilenglicol (Movicol Pediatrico®, Casenlax®). Sirve para que la caca sea más blanda, saliendo sin esfuerzo. Se pueden usar durante mucho tiempo y sin efectos secundarios. No duele la barriga ni da retortijones. No hay que tener miedo al que el intestino “se acostumbre” o “se haga vago”. El laxante se va a tomar durante el tiempo que sea necesario para ayudar a crear el hábito de hacer caca sin dolor. El pediatra va controlando la medicación e irá bajando la dosis hasta que no necesite tomarlo más.
El enema se usa para cuando lleve varios días sin hacer caca y tenga dolor de tripa o esté incómodo. Hace efecto muy rápido, pero es molesto, a veces duele y algunos niños le tienen miedo. Sólo lo usamos en pocas ocasiones y no debe usarse todos los días.
Precauciones y Consideraciones Finales
Hay que recordar que los niños al hacer caca no deben de tener miedo ni dolor. A veces el niño está estreñido y no nos hemos dado cuenta o no le hemos dado importancia. ¿Te cuesta ir al baño, tus heces son duras y te sientes hinchada? Los laxantes facilitan el tránsito intestinal normal ablandando las heces o acelerando los movimientos intestinales.
Si quieres conseguir una regularidad intestinal, prueba a incorporar algunos laxantes naturales a tu rutina. Mantenerse hidratado puede ayudar a aliviar el estreñimiento al mejorar la consistencia de las heces y facilitar su paso. Asegúrate de mantenerte bien hidratado, seguir una dieta sana y dedicar tiempo a la actividad física regular.
Precauciones importantes:
- No siempre hay que tratar con fármacos. Si se usan no debe ser de forma rutinaria y siempre bajo control médico.
- Los laxantes no son iguales para todos los niños. Se deben usar según la edad, peso y gravedad del estreñimiento.
- La fibra alimentaria es importante pero una vez restaurado el tono muscular de recto y colon.
- El tratamiento debe dirigirse a regular y facilitar la defecación. Pero primero, hay que saber si tiene o no otra causa.
- En niños con más de dos años y medio se debe educar el hábito intestinal. Hay que animarlos a sentarse en el baño 5-10 minutos dos o tres veces al día, sobre todo después de comer. En niños menores de 2 años y medio es primordial recuperar el hábito intestinal normal antes de su enseñanza.
- Cuando el tratamiento no va bien casi siempre se debe a medicación inadecuada o a que se suspende demasiado pronto.
