Latidos Cardíacos del Feto: Información Esencial para Futuras Mamás

Uno de los momentos más emocionantes tras obtener un resultado positivo en la prueba de embarazo es el instante en que se escuchan por primera vez los latidos fetales, los latidos del corazón del bebé. Si quieres saber cuándo se escucha el corazón del bebé y qué características tiene el latido fetal, sigue leyendo porque te lo explicamos todo a continuación.

Desarrollo del Corazón del Embrión

El corazón del embrión comienza a formarse hacia la quinta semana de gestación. En la sexta semana de embarazo, el corazón del embrión, aunque solo tiene dos vasos sanguíneos, comienza a latir regularmente. Una semana más tarde, séptima semana, en algunos casos podría detectarse el latido a través de ecografía. El corazón del embrión comienza con forma de tubo y poco a poco se divide para formar las cuatro cámaras y los vasos principales alrededor de la semana 8.

Algunas veces se puede percibir el latido, pero el sonido no tanto, pero no hay de qué preocuparse porque dependerá de la calidad de la máquina utilizada, la cantidad de líquido amniótico o el peso de la madre. Es importante que tengas en cuenta que, aunque el latido fetal se pueda registrar con la ecografía, es poco probable que puedas escuchar el sonido tan pronto. Por lo general tendrás que esperar a la ecografía de la semana 12, cuando el corazón ya está completamente formado, para poder escucharlo con claridad.

En ocasiones, cuando el cálculo del tiempo de embarazo no es correcto, algo que puede suceder cuando los ciclos menstruales son irregulares, en la ecografía puede que se observe un embrión de menor tamaño y sin latido.

¿Cómo escuchar el latido del corazón de tu bebé?

¿Cómo se Detecta el Latido Fetal?

Las ecografías en las que se puede oír el latido fetal se realizan con un equipo de ultrasonidos que envía ondas sonoras de alta frecuencia al interior del cuerpo y posteriormente capta los ecos que retorna. La ecografía Doppler amplifica los sonidos, permitiendo escuchar el latido fetal, pero eso es sólo en la consulta del médico.

El latido del feto o latido fetal es un indicativo de que el desarrollo del embrión se está produciendo con normalidad. El control del sonido del corazón también puede servir para detectar embarazos múltiples si hay más de un latido, cuando no se ha podido comprobar a través de la imagen en las primeras ecografías.

La frecuencia cardíaca fetal es el número de latidos del corazón del feto en un minuto. El médico controla si la frecuencia cardíaca es la adecuada en cada trimestre. Cuando el corazón del embrión comienza a latir, la frecuencia cardíaca habitual es de 80 a 85 latidos por minuto.

Monitorización del Latido Fetal

Monitorizar el latido fetal y la frecuencia cardiaca es uno de los indicadores de que el embarazo se desarrolla de forma correcta y según lo previsto. Más adelante, durante el trabajo de parto, controlar el latido fetal es crucial para conocer el estado del bebé y si existe o no, sufrimiento fetal.

Las pruebas sin estrés o N.S.T. por sus siglas en inglés, se realizan para valorar el bienestar del feto y se hacen a partir de las 37 semanas de gestación aunque la paciente no presente ninguna patología. Son pruebas complementarias basadas en el estudio de los cambios de la frecuencia cardíaca fetal (F.C.F.) asociados a estímulos diversos o a contracciones uterinas. Son pruebas ambulatorias; se establece un margen de seguridad de 1 semana ante un resultado normal.

El promedio de latidos fetales oscila entre 120-180 por minuto. El corazón fetal late más rápido que el del adulto. El promedio es de 140 latidos por minuto, con un rango normal de 110 a 170 latidos.

¿Qué es la braquicardia?

Es un descenso de la frecuencia cardiaca fetal (descenso de las pulsaciones del corazón del bebé). Normalmente te volverán a citar para realizar esta monitorización para dentro de una semana. Hasta esa cita será bueno que sea la embarazada la que vaya controlando los movimientos fetales, siendo lo más normal notar algún movimiento cada hora.

¿Cuándo Preocuparse si no se Escucha el Latido Fetal?

Si te encuentras entre las semanas 10 y 12 de tu gestación y aún no se puede escuchar el latido fetal, no debes preocuparte aún. Si la ecografía registra un latido normal, aunque no puedas oírlo, todo va bien. Otra posibilidad es que el cálculo del momento de concepción no sea correcto y que en realidad te encuentres en una etapa previa en la que aún no se puede escuchar el corazón.

Existe una circunstancia que podría explicar un retraso en la detección de dicho latido. Esto ocurriría cuando el tiempo real de embarazo fuese menor al calculado en función de la última regla. Normalmente se calcula que la ovulación se produce a mitad de ciclo en mujeres con ciclos regulares entre 25 y 35 días. Sin embargo, sobre todo en mujeres con ciclos irregulares, la ovulación puede retrasarse, con lo que el embarazo se produciría más tarde de lo calculado.

Por ello, si hacemos una ecografía a las 7 semanas de embarazo y observamos un embrión de menor tamaño y sin latido, lo más prudente será esperar un tiempo y repetir la ecografía para valorar si el embrión ha crecido y ha desarrollado latido cardíaco. Otra situación a tener en cuenta sería el caso de mujeres con obesidad en las que la visualización del embrión puede ser más dificultosa por la interposición de grasa.

Escuchar el Corazón del Bebé en Casa

Es posible que desconozcas este dato, pero existe la posibilidad de escuchar el corazón del bebé en casa gracias a los equipos de doppler fetal de uso casero que hay en el mercado. Existen unos aparatos similares a la ecografía Doppler que permiten escuchar el latido de tu futuro bebé en casa. Son parecidos a los que emplean las matronas.

Otra forma de escuchar el latido fetal en casa es, a partir de la semana 18 aproximadamente cuando el corazón del bebé ya late con fuerza, utilizar un estetoscopio sobre la tripa de la persona embarazada.

Importancia Emocional y Física del Latido Fetal

Escuchar el latido fetal es un momento crucial, tanto a nivel emocional como físico, ya que determina que el embarazo progresa de la forma esperada y el embrión se está desarrollando bien. Detrás de un latido fetal hay mucho más que un momento único y especial para los padres, pues sin duda es un dato que arroja mucha información a los médicos.

El Misterio del Primer Latido

El corazón late alrededor de 3.500 millones de veces en un ser humano que viva 83 años -sobrevida media en España-. Los científicos no han podido explicar cómo un pequeño grupo de células primigenias inertes comienzan a latir de repente, organizadas para funcionar de forma coordinada durante toda la vida, sin descanso alguno.

Damos tanta importancia a los latidos del corazón que se viene intentando descubrir su origen durante milenios. Este interés ancestral no solo está motivado por la lógica curiosidad científica de médicos, biólogos y embriólogos, sino que proporcionará una valiosa información sobre el desarrollo del corazón, su sistema de conducción eléctrica, el origen de las diversas cardiopatías congénitas o las arritmias.

El origen del primer latido del corazón sigue constituyendo un tema controvertido en el mundo científico. ¿Cómo y qué activa el interruptor que pone en marcha el corazón?, ¿precisa de la existencia de un marcapasos biológico que inicie el primer latido?, ¿estas células se activan simultáneamente?, ¿existe algún tipo de comunicación entre las células cardiacas antes del primer latido?

La falta de respuestas para éstas y otras preguntas semejantes han mantenido este intrigante misterio biológico desde la antigüedad; de hecho, Aristóteles (384 a.C. - 322 a.C.) trataba de encontrar una explicación estudiando unos huevos conteniendo embriones de pollos.

Hasta ahora, la teoría más aceptada sugiere que el corazón comienza sus latidos a partir de la sexta semana de gestación, cuando se ha completado el desarrollo de sus cavidades, momento crucial que permite bombear la sangre a todo el cuerpo. El corazón primitivo consta de dos cavidades que posteriormente se dividen en las cuatro definitivas -dos aurículas y dos ventrículos-.

Otros expertos creen que inicio de las contracciones cardiacas ocurre a partir de la cuarta semana de gestación, cuando un grupo de células primigenias configuran la denominada placa cardiogénica, precursora del corazón humano. Al doblarse sobre sí misma, esta placa celular conforma dos tubos primarios que se unen para crear una estructura singular, el tubo cardíaco primitivo.

Durante décadas, se viene utilizando el pez cebra para la investigación de los procesos regenerativos del corazón. Estos pequeños peces trasparentes crecen rápidamente, son fáciles de mantener y reproducir, desarrollan sus latidos cardíacos en solo 24 horas, aparte de que su corazón presenta un desarrollo embrionario y unas capas celulares similares al ser humano. Pueden sobrevivir sin latidos cardiacos durante una semana embrionaria y su corazón es capaz de regenerarse totalmente tras una lesión miocárdica significativa.

Recientemente, la prestigiosa revista Nature ha publicado los resultados de una interesante investigación realizada por científicos de la Universidad de Harvard mediante una impresionante combinación de modelado computacional y técnicas experimentales en embriones vivos de pez cebra, en el momento de comenzar sus primeros latidos.

Estos investigadores descubrieron que las células cardiacas inertes van experimentando una liberación transitoria de concentraciones de iones de calcio que preceden a una actividad eléctrica en su interior que origina el primer latido del corazón. «El momento en que el corazón comienza a latir es un acontecimiento único en la vida, pero no es obvio cómo sucede. Los primeros latidos han sido un punto focal de las investigaciones científicas durante mucho tiempo, pero es la primera vez que hemos podido analizarlo en profundidad con tanta resolución», dijo Sean G.

Con la ayuda de proteínas fluorescentes e imágenes con un microscopio de alta velocidad, los investigadores capturaron los cambios transitorios en la liberación de los iones de calcio y la actividad eléctrica de las células cardíacas de embriones de pez cebra. “A diferencia del corazón adulto, donde una población especializada de células marcapasos impulsa los latidos, la mayoría de las células del corazón embrionario tienen la capacidad de latir por sí solas, lo que dificulta la predicción de la ubicación de los primeros latidos.

Frecuencia Cardíaca Fetal: Estudio y Valores Normales

Diferentes investigadores han estudiado la frecuencia cardíaca fetal (FCF) durante el trabajo de parto; para ello han empleado métodos electrónicos, continuos y directos. Posteriormente se han estudiado y cuantificado algunos de los elementos de la FCF durante el embarazo y el trabajo de parto con método externo.

Para el registro externo de la FCF durante el embarazo y el parto se utiliza el ultrasonido (efecto Doppler), en el que el trazo de la FCF es nítido incluso en las pacientes obesas o con polihidramnios. No obstante, esta técnica tiene el inconveniente de que ocasionalmente proporciona falsa variabilidad a los registros, a pesar de lo cual es el método de elección para la monitorización de la FCF ante e intraparto.

El objetivo de esta investigación fue determinar los valores normales de la FCF en una muestra de pacientes que servirán de referencia para los estudios que se realicen en pacientes con enfermedad concomitante con la gestación.

Metodología del Estudio

El estudio fue abierto, prospectivo y exploratorio. El tamaño de la muestra fue de 20 pacientes con análisis de laboratorio y estudios de gabinete aparentemente normales. La edad de las pacientes osciló entre 19 y 38 años, con una media ± desviación estándar de 27,45 ± 5,69 años. El rango de edad en la gestación fue de 27 a 39 semanas, con una media ± desviación estándar de 33,25 ± 3,11 semanas.

Para los registros de contractilidad uterina y FCF se utilizó un cardiotocógrafo Hewlett-Packard (registros por método externo), Modelo 1350, de la Serie 50XM. Durante 2 h se registraron la contractilidad uterina y la FCF, y las pacientes permanecieron en decúbito dorsal y/o lateral. En lo que respecta a la FCF se analizó: la FCF basal, los ascensos transitorios o aceleraciones, las oscilaciones respiratorias, y los dips tipo I y II.

Definiciones Clave

  • FCF basal: se denomina así al promedio de la FCF registrada entre los dips.
  • Ascensos transitorios o aceleraciones: son incrementos de la FCF con una amplitud de 15 latidos, con una duración de, por lo menos, 15 s y un avance del papel a una velocidad de 3 cm/min.
  • Oscilaciones respiratorias: son variaciones rápidas de la FCF, con una frecuencia de 2 a 10 por minuto y un rango de amplitud de 4 a 10 latidos.
  • Dips: son caídas transitorias de la FCF originadas por una contracción uterina.
  • Dips III o de aceleración variable: muestran cambios marcados en su duración, amplitud y forma.

Resultados del Estudio

Con respecto a la FCF, se analizó la FCF basal, los ascensos transitorios o aceleraciones, las oscilaciones respiratorias y los dips tipo I y II (fig. 1). Los valores de la FCF basal se exponen en la tabla I. En cuanto a los ascensos transitorios o aceleraciones se determinó el rango, la media y la desviación estándar (tabla II y fig. 2). No se registraron oscilaciones respiratorias y solamente un dip tipo II de 40 latidos de amplitud con un decalage de 30 s (figs. 3 y 4).

Los análisis de laboratorio y estudios de gabinete fueron aparentemente normales. Por otro lado, los valores de la saturación de oxígeno no sufrieron cambios significativos durante el estudio y se mantuvieron en el límite normal.

De las 20 pacientes que integraron la muestra, 11 no acudieron al hospital para la atención del parto. En 5 pacientes el parto fue eutócico, y a las cuatro restantes se les practicó operación cesárea, cuyas indicaciones fueron: parto lento o hipodinámico, cesárea iterativa y preeclampsia grave (en el momento del registro la evolución del embarazo fue normal), taquicardia fetal persistente y desproporción cefalopelviana.

Todos los productos nacieron vivos, con un peso en un rango de 2.430 a 3.360 g, con una media ± desviación estándar de 2.960 ± 421,05 g. La talla se situó en un rango entre 48 y 52 cm, con una media ± desviación estándar de 49,77 ± 1,09 cm.

El vigor de los recién nacidos se valoró de acuerdo con la prueba de Apgar. Los 9 recién nacidos fueron vigorosos: durante el primer minuto el rango de la calificación se situó entre 7 y 9, y en el quinto el rango fue de 8-9.

Tabla I: Valores de la FCF Basal

Variable Rango Media Desviación Estándar
FCF Basal (latidos/min) 130-145 135 5

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