Las Dos Caras de la Placenta: Anatomía y Funciones Esenciales

¿Has oído hablar alguna vez de la placenta? La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Esta estructura brinda oxígeno y nutrientes al embrión y posteriormente al feto y a través de ella se eliminan los productos de desecho. Ahora bien, la placenta permanece en el cuerpo de la madre tan solo unos minutos más que su hijo, un rasgo que hace que su estudio resulte fascinante.

Durante el embarazo la placenta va a ir cambiando y creciendo para poder ir realizando todas las funciones que el bebé requiere en los distintos meses de embarazo. Es un órgano materno-fetal efímero que desempeña un papel fundamental en el desarrollo del embarazo en mamíferos del clado Placentalia.

Se forma en interior del útero y está unida a la pared uterina, brindando oxígeno y nutrientes al feto en crecimiento y eliminando los productos de desecho de su sangre. Surge a partir de las mismas células que dieron origen al embrión, y está compuesta por una porción fetal, el corion frondoso, y una porción materna o decidua basal.

La placenta se expulsa después del nacimiento del bebé, en el periodo llamado 'alumbramiento'. La placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada junto con las membranas amnióticas. Para facilitar la expulsión de la placenta se hace un alumbramiento dirigido, que consiste en la administración de oxitocina una vez se ha desprendido el hombro anterior del feto.

Posteriormente a la expulsión fetal, el ginecólogo realiza una suave tracción del cordón umbilical para comprobar el desprendimiento de la placenta. Es fundamental asegurar que la placenta se expulse completamente para evitar posibles complicaciones.

La placenta alcanza su máximo desarrollo cuando tiene una forma de disco con aproximadamente 15 cm de diámetro y un peso de alrededor de 500 g. Está dividida en cotiledones por tabiques placentarios y contiene unos 150 ml de sangre. La superficie de contacto entre la sangre materna y las vellosidades coriales es considerable, lo que favorece el intercambio de sustancias entre madre y feto.

La placenta comienza a formarse desde el momento en que el trofoblasto hace contacta con el endometrio, aproximadamente a partir del quinto o sexto día después de la fecundación.

Durante este proceso, el trofoblasto se diferencia en dos tipos celulares: el citotrofoblasto, formando internamente, y el sincitiotrofoblasto, formando externamente. El citotrofoblasto es poliédrico y altamente mitótico, mientras que el sincitiotrofoblasto es una estructura multinucleada que invade y prolifera en el endometrio, formando lagunas trofoblásticas.

Estas lagunas trofoblásticas son esenciales para la formación de la placenta, ya que constituyen una red compleja de vasos sanguíneos a través de los cuales el feto recibirá nutrientes y oxígeno de la madre y eliminará productos de desecho. La placenta, junto con el cordón umbilical, establece el sistema de transporte que permite el intercambio de sustancias entre la madre y el feto durante el embarazo.

Así, la placenta es un órgano esencial para la nutrición, respiración, protección y producción hormonal durante el desarrollo del feto. Su correcta formación y funcionamiento son fundamentales para asegurar un embarazo saludable y el adecuado crecimiento del bebé en gestación.

Anatomía de la Placenta

La placenta tiene dos caras distintas:

  • Cara materna: La cara materna tiene un color rojo oscuro, está formada por los cotiledones.
  • Cara fetal: La cara fetal está cubierta por la bolsa amniótica, a través de ella se aprecian los vasos sanguíneos que van a formar las dos arterias y la vena umbilical que van a través del cordón umbilical. Este cordón comunica la circulación del bebé con la de la mamá.

La placenta también está formada por la bolsa amniótica o saco amniótico que a su vez está formada por dos capas.

Anatomía de la placenta.

Funciones Vitales de la Placenta

La placenta tiene múltiples funciones vitales durante el embarazo. Se trata de un órgano esencial para el correcto desarrollo del embrión, ya que a través de ella y del cordón umbilical, el feto mantiene la conexión con la madre, de la que recibe todos los nutrientes, sangre y oxígeno necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Además de su papel en la nutrición, la placenta también se encarga de eliminar los catabolitos procedentes del feto, como dióxido de carbono, urea y bilirrubina. El intercambio de sustancias entre madre y feto ocurre mediante las vellosidades coriales, que son parte de la placenta y están en contacto con la sangre materna alojada en las lagunas o espacios intervellosos.

Otra importante función de la placenta es la secreción de hormonas que afectan tanto a la madre como al feto. A nivel endocrino, la placenta elabora dos tipos de hormonas, las hormonas polipeptídicas y las hormonas esteroideas.

FunciónDescripción
NutriciónA través de la sangre materna pasan todos los nutrientes que van a ayudar al correcto desarrollo del feto (agua, vitaminas, minerales, aminoácidos). La placenta selecciona lo que el bebé necesita y es transportado a través del cordón umbilical.
AlmacenamientoLa placenta almacena glucógeno, hierro y vitaminas liposolubles.
ProtecciónLas inmunoglobulinas pasan a través de la placenta protegiendo al bebé durante 6-12 semanas. La placenta también sirve de filtro para algunas enfermedades y para algunos medicamentos.
HormonalLa placenta produce una serie de hormonas que van a ayudar al desarrollo del embarazo y a preparar el pecho para la lactancia materna.

Las hormonas polipeptídicas más importantes son la gonadotropina coriónica humana, que la madre elimina por orina, y que se produce desde la formación del corion hasta que en la 12.ª semana decrece la producción (se emplea en pruebas de embarazo a partir de la tercera semana); y la lactógeno placentario humano, cuyos efectos son los cambios somáticos del cuerpo, como el aumento del tamaño de las mamas.

Entre las hormonas esteroideas, cabe destacar la progesterona, que al principio es secretada por el cuerpo lúteo del ovario, y a partir del segundo mes por la placenta, y cuya producción aumenta durante todo el embarazo; y los estrógenos, cuya producción también aumenta durante el embarazo. Estas hormonas desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del embarazo y en la preparación del cuerpo materno para el parto.

La placenta también actúa como una barrera protectora, impidiendo el paso de moléculas de gran tamaño, como proteínas, virus y bacterias. Esto contribuye a mantener el ambiente intrauterino libre de infecciones, aunque, en casos excepcionales, si el virus o bacteria logra dañar atravesar la barrera placentaria podría provocar una infección en el feto.

El cordón umbilical está formado por dos arterias y una vena, aproximadamente mide unos 50cm de largo y un par de centímetros de diámetro. Para asegurar el paso continuo de sangre del bebé a la placenta y viceversa, estos vasos están recubiertos por una sustancia gelatinosa llamada gelatina de Wharton. Esta sustancia hace que aunque se produzcan nudos en el cordón o el bebé se pueda apoyar/enrollar sobre él los vasos no puedan comprimirse y así no comprometer la circulación sanguínea.

Toda la sangre que se encuentra en el cordón umbilical es sangre del bebé por lo que debemos esperar a que toda esa sangre vuelva de nuevo al bebé, lo que se conoce como pinzamiento tardío de cordón. Tras el nacimiento el cordón tiene latido una vez que ha terminado de pasar toda la sangre el cordón se queda sin latido. Es entonces cuando se puede cortar.

El cordón no tiene ninguna terminación nerviosa por lo que al cortarlo no haremos daño ni a la mamá ni al bebé.

¿Cómo funciona realmente la placenta?

Ubicación de la Placenta en el Útero

La placenta puede posicionarse en distintas zonas dentro de la cavidad uterina. Dependiendo de cuál sea, hablamos, por ejemplo, de placenta anterior, posterior o fundal. Es importante entender qué implica cada una de estas posiciones.

  • Placenta anterior: El término placenta anterior hace referencia a la situación de la inserción placentaria en la pared anterior, es decir, la pared delantera de la cavidad uterina.
  • Placenta fundal: La placenta fundal se localiza en la parte superior del útero, conocida como el fondo uterino.
  • Placenta posterior: La placenta posterior se refiere a la ubicación de la placenta en la pared posterior del útero, cerca de la columna vertebral.

La placenta posterior puede clasificarse como alta o baja, dependiendo de su ubicación en la pared uterina. La placenta posterior alta se encuentra en la parte superior de la pared posterior del útero, lo cual es considerado ideal, ya que reduce el riesgo de complicaciones durante el parto. Por otro lado, la placenta posterior baja se encuentra más cerca del cuello uterino.

Ubicación de la placenta en el útero.

Riesgos Asociados a la Placenta Baja

Una placenta baja, también conocida como placenta previa, puede presentar riesgos significativos durante el embarazo y el parto. Cuando la placenta cubre parcial o totalmente el cuello uterino, puede obstruir el canal de parto, lo que hace necesario planificar una cesárea para evitar complicaciones. Los síntomas de una placenta baja pueden incluir sangrado vaginal en el segundo o tercer trimestre.

Impacto de la Ubicación de la Placenta en el Embarazo y el Parto

La ubicación de la placenta puede influir en varios aspectos del embarazo y el parto. La placenta anterior generalmente no afecta negativamente al parto, ya que se considera una posición normal y segura. Al estar ubicada en la pared anterior del útero, no obstruye el canal de parto, lo que permite un proceso de parto más natural. Sin embargo, es importante que la placenta anterior esté correctamente implantada y no se desplace hacia una posición baja cerca del cuello uterino.

Movimientos Fetales: Placenta Posterior vs Anterior

La posición de la placenta puede influir en la percepción de los movimientos fetales durante el embarazo. Las madres con placenta posterior suelen sentir los movimientos de su bebé de manera más temprana y clara, ya que la placenta no actúa como una barrera entre el feto y la pared abdominal. Por otro lado, las madres con placenta anterior pueden experimentar una percepción más tardía de los movimientos fetales.

Monitoreo y Cuidados de la Placenta

El seguimiento médico durante el embarazo es fundamental para monitorear la posición de la placenta y garantizar un desarrollo saludable del feto. Las ecografías regulares permiten evaluar la ubicación de la placenta y detectar cualquier cambio que pueda requerir atención médica. Este monitoreo es especialmente importante en casos de placenta baja o previa, donde el riesgo de complicaciones es mayor.

Consejos para Futuras Mamás con Placenta Anterior, Posterior o Fundal

Para las futuras mamás con cualquier tipo de ubicación placentaria, es importante seguir algunas recomendaciones para asegurar un embarazo saludable:

  • Asistir a todas las citas prenatales y realizar las ecografías recomendadas.
  • Mantener un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta equilibrada y ejercicio moderado.
  • Evitar el consumo de sustancias nocivas como el tabaco y el alcohol.
  • Consultar a un médico de inmediato si experimentas algún síntoma inusual, como sangrado o dolor abdominal.

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