La relación entre la regla y la lactancia es un tema que genera muchas dudas entre las madres, especialmente las primerizas. Es importante comprender cómo la lactancia influye en el ciclo menstrual y qué causa las reglas abundantes en este período.
La Influencia de la Lactancia en el Ciclo Menstrual
Durante el periodo de lactancia, la estimulación del pezón por la succión del bebé provoca la liberación de la hormona prolactina. Esta hormona se mantiene elevada mientras se amamanta al bebé y, durante los primeros meses, inhibe la producción de las hormonas sexuales femeninas, como la progesterona y los estrógenos, que son responsables de controlar los ciclos menstruales.
La inhibición de la ovulación y su posterior retorno al disminuir las tomas de leche materna son procesos naturales que ayudan a las madres a recuperarse tras la gestación y el parto.
Es normal que las primeras menstruaciones tras el parto sean irregulares, más abundantes o que duren más días de lo habitual. La falta de ovulación y regla durante el periodo de lactancia es un método anticonceptivo natural conocido como método de la lactancia y la amenorrea (MELA). A medida que se reduce la lactancia, la hormona prolactina vuelve a su estado normal y puede volver a producirse la ovulación.
Factores que influyen en la reaparición de la menstruación:
- La forma de alimentar al bebé (lactancia materna o leche infantil).
- El número de partos anteriores.
- El volumen de sangre perdido en el parto.
En las madres lactantes, la regla no suele volver mientras se mantenga la lactancia materna en exclusiva. La lactancia mixta consiste en la combinación de leche materna y leche infantil.
Si finalmente el niño se alimenta con lactancia artificial, la regla tardará menos en llegar y será entre las 6 semanas tras el parto/cesárea y hasta 4 meses después. Las madres que optan por la lactancia natural, van a tardar más tiempo en tener esa primera menstruación debido a que la lactancia bloquea el funcionamiento normal de los ovarios. Cuando el niño succiona el pezón se inhibe la prolactina (PRL), aumenta sus concentraciones en sangre y esto inhibe la secreción de GnRh desde el hipotálamo. De esta manera se disminuye la producción de gonadotropinas reduciendo así la fertilidad y las posibilidades de embarazo.
¿Qué es una Regla Abundante?
No hay una definición única de regla abundante, ya que lo que es abundante para una mujer puede no serlo para otra. En general, se considera que una regla es demasiado abundante cuando interfiere significativamente en la vida diaria, afectando actividades deportivas, sexuales o laborales.
El sangrado menstrual abundante (SMA) se caracteriza por hemorragias intensas durante el período menstrual, con una pérdida de ochenta o más mililitros de sangre, en comparación con las pérdidas habituales de menos de sesenta ml. Si el sangrado dura más de una semana, se denomina sangrado menstrual prolongado.
La Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO) define el SMA como una pérdida excesiva de sangre menstrual que interfiere con la actividad física, emocional o social normal de la mujer, o bien empeora su calidad de vida.
Síntomas del Sangrado Menstrual Abundante
Las mujeres que sufren sangrado menstrual abundante pueden experimentar los siguientes síntomas:- Empapar completamente una compresa o tampón en sesenta minutos durante varias horas consecutivas.
- Necesidad de doble protección higiénica para controlar el flujo menstrual.
- Levantarse por la noche para cambiar la protección higiénica.
- Expulsión de coágulos de sangre de diámetro superior a los dos centímetros y medio.
- Cambios de humor y/o cansancio extremo.
- Miedo a manchar la ropa de sangre, lo que puede limitar su vida diaria.
- Vientre hinchado y/o calambres menstruales dolorosos (dismenorrea).
- Anemia debido a la pérdida excesiva de sangre.
Causas de las Reglas Abundantes
Las reglas abundantes pueden deberse a muchas causas:
- Miomas: Especialmente los submucosos.
- Adenomiosis: El tejido endometrial infiltra el cuerpo uterino, generando reglas copiosas y dolor abdominal.
- DIUs de cobre.
- Pólipos endometriales.
- Infecciones uterinas y de las trompas.
- Trastornos de la coagulación.
- Problemas tiroideos.
En numerosas ocasiones, la causa del SMA es idiopática; es decir, de causa desconocida. En otras, puede estar provocada por diferentes afecciones.Por ejemplo, puede ser producto de un desequilibrio hormonal -entre el estrógeno y la progesterona-, que lleva a un excesivo desarrollo del endometrio -la mucosa que recubre el útero-, el cual se desprende a través de un sangrado mensual excesivo. Esta descompensación puede está provocada, a su vez, por dolencias como el síndrome de ovario poliquístico, la obesidad, la resistencia a la insulina, enfermedades renales y hepáticas y las que afectan a la glándula tiroidea como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo.
También diversas disfunciones en los ovarios pueden impedir que estos liberen un óvulo durante el ciclo menstrual, lo que lleva a que el organismo femenino no produzca progesterona. Otras causas de sangrado menstrual abundante son la endometriosis -el tejido del endometrio crece fuera del útero- o una forma especial de ésta, la adenomiosis, una dolencia en que las glándulas del endometrio se integran en el músculo que forma parte del útero.
Otras causas frecuentes de esta alteración son tumores benignos como los fibromas uterinos (también conocidos como miomas) y los pólipos -que se forman en el revestimiento del útero-, que pueden provocar tanto sangrado intenso como prolongado en el tiempo. Así mismo, pueden causar SMA patologías relacionadas con enfermedades hematológicas, de ellas, la más frecuente es la denominada enfermedad de von Willebrand, que afecta a la coagulación.
Igualmente, el sangrado menstrual abundante puede ser un efecto secundario de llevar un dispositivo intrauterino no hormonal como método anticonceptivo. Una menstruación algo tardía con un sangrado intenso único puede ser debida a un aborto espontáneo. Otras complicaciones del embarazo como el embarazo ectópico o aquellos embarazos que cursan con anomalías en la colocación de la placenta también pueden producir sangrados uterinos anormales.
También las infecciones en el útero, así como, raramente, el cáncer de útero o del cuello del útero, pueden desencadenar sangrados uterinos anormales. Por último, el sangrado menstrual excesivo puede estar desencadenado por diversos medicamentos. Entre ellos, se encuentran antiinflamatorios como el ácido acetilsalicílico, fármacos hormonales y los anticoagulantes.
Tratamientos para el Sangrado Menstrual Abundante
El tratamiento del sangrado menstrual abundante depende de su causa y de las características individuales de cada mujer (edad, deseo de tener hijos, impacto en la calidad de vida, condición médica personal, preferencias).
Opciones de tratamiento:
HIPERMENORREA (sangrado o regla abundante). Causas y tratamiento - Ginecología y Obstetricia
- DIUs de progesterona: Mirena, Kyleena y Jaydess. Los dos primeros son para 5 años, mientras que el Jaydess es para 3 años.
- Tratamientos hormonales con estrógenos y progesterona o solo con progesterona: Píldoras anticonceptivas clásicas o píldoras solo con progesterona (Cerazet y Slinda).
- Ácido tranexámico (Amchafibrin 500mg, comprimidos): Se toma por vía oral durante los días de regla.
- Cirugía: En casos en los que todo falla.
Si la causa del trastorno está relacionada con un desequilibrio hormonal, suele ser preciso tratamiento farmacológico y basarse en la administración de anticonceptivos -capaces de regular los ciclos menstruales- o de progesterona oral -que ayuda a recuperar el equilibrio hormonal-. Otra opción es la colocación de un diu hormonal, un dispositivo intrauterino que libera un tipo de hormona capaz de reducir la cantidad de flujo menstrual.
Igualmente, pueden ser eficaces para disminuir la intensidad del sangrado fármacos denominados antifibrinolíticos, como el ácido tranexámico y el ácido mefenámico. En ocasiones, también se administran medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno o el naproxeno, que ayudan a reducir la pérdida de sangre, al tiempo que alivian los calambres.
En el caso de que la causante del sangrado abundante sea una infección, puede ser necesario recurrir a los antibióticos. Si el sangrado es signo de una enfermedad como, por ejemplo, las que afectan a la glándula tiroides -hipertiroidismo o hipotiroidismo-, debe tratarse la patología asociada. Cuando se detecta anemia o riesgo de desarrollarla, suelen ser necesarios los suplementos de hierro.
En los casos más severos de sangrado menstrual abundante o en los que está provocada por un mioma de gran tamaño o un cáncer, puede ser necesario recurrir a la cirugía para extraer parte o todo el útero (histerectomía).
En general, en otros casos de patología orgánica como pólipos, endometriosis o adenomiosis, o miomas más abordables, el tratamiento será el específico de cada proceso.
Cuando no existe patología orgánica que justifique el sangrado y el tratamiento médico no ha conseguido controlar la sintomatología o bien no se puede aplicar, las opciones más eficaces son la ablación endometrial (extirpar el endometrio) y la histerectomía.
