Lactancia Prolongada y Menstruación: Efectos y Consideraciones

Una de las características asociadas a la lactancia materna es la amenorrea, es decir, la ausencia de la menstruación. Sin embargo, no existe un período de tiempo determinado para esto, ya que cada mujer y cada cuerpo reacciona de manera diferente.

Fertilidad Durante la Lactancia

Muchas madres con lactancias prolongadas se preguntan sobre su fertilidad y la posibilidad de quedar embarazadas. Durante el embarazo, la mujer deja de ovular debido a la elevación de los niveles de estrógenos y progesterona. Tras el parto, este efecto inhibidor cesa, y los ciclos menstruales pueden regresar. Este período de retorno a la normalidad se conoce como puerperio y dura alrededor de 6 semanas.

Casi todas las mujeres que no amamantan suelen iniciar su ciclo menstrual a los 4 meses del parto. Incluso pueden llegar a ovular a partir de la tercera semana después del parto, por lo que, de no desear un nuevo embarazo, requerirían emplear anticoncepción a partir de la segunda/tercera semana de puerperio.

Cómo Afecta la Lactancia a la Fertilidad

La lactancia materna es un método de anticoncepción "natural" que protege a la mujer de un nuevo embarazo mientras se recupera del anterior. En estas mujeres, la menstruación se inicia mucho más tarde, incluso hasta un año después. Esto se debe a que la succión continua del bebé sobre el pezón bloquea la actividad hormonal sobre el hipotálamo, inhibiendo la actividad hormonal ovárica. En definitiva, a mayor frecuencia de amamantamiento, mayor eficacia anticonceptiva.

Estudios han comprobado que la duración de la amenorrea y la falta de ovulación es más prolongada mientras mayor sea el periodo de lactancia, la frecuencia de las tomas, el tiempo en cada toma y menor la cantidad de alimentación complementaria que reciba el bebé. En madres con lactancia materna exclusiva, la primera ovulación no suele producirse hasta las 27-38 semanas postparto. Incluso las primeras menstruaciones tras el parto pueden ser ciclos anovulatorios.

El Regreso de la Menstruación Después del Parto

Muchas madres se preguntan cuándo volverán a tener la regla o cómo será la primera menstruación. Lo cierto es que el regreso de la regla depende de cada mujer y está condicionado por muchos factores. La reanudación del ciclo menstrual tras el parto es un proceso endocrino y requiere que los niveles hormonales vuelvan a la normalidad.

Si alimentas a tu bebé con leche de fórmula o le das una alimentación mixta, es muy probable que tus ciclos menstruales se reanuden antes que si estás dando de mamar. La abundancia de la primera regla tras el parto también es muy variable, aunque no suele ser igual que antes de dar a luz. Al principio, la regla aparece como un manchado, es decir, un periodo leve que forma pequeñas manchas de sangre en la ropa interior. Además, el ciclo menstrual es irregular: puede ser más largo o corto que antes. Esto significa que es normal que la segunda menstruación tarde más de un mes en aparecer, o bien, que regrese antes de lo esperado.

La Prolactina y la Menstruación

La menstruación y la lactancia están íntimamente relacionadas. La lactancia, concretamente la prolactina, inhibe la aparición de la regla. Cuando tu bebé succiona las mamas, se libera prolactina, una hormona que activa la producción de leche. Sin estrógenos ni progesterona no aparece el ciclo menstrual y no se produce ovulación, así que el útero no se prepara para un nuevo embarazo. Por lo tanto, la regla no aparece.

De esta manera, cuando disminuimos el número de tomas o dejamos de amamantar, los niveles de prolactina disminuyen. Sin embargo, pasarán unos meses hasta que los niveles hormonales vuelvan a ser normales, sobre todo si sigues dando de mamar. Por tanto, tus ciclos serán irregulares y notarás muchas diferencias con tu menstruación anterior.

Mitos y Realidades

Existen muchos mitos en torno a la lactancia materna, especialmente en relación con la menstruación. Es común escuchar que cuando vuelve la menstruación, la leche materna desaparece, pero esto no es cierto. Las hormonas que provocan el periodo no frenan la producción de leche. Tampoco es necesario destetar. Lo que sí puede ocurrir es que, cuando la madre está menstruando, la leche cambie un poco su sabor.

Mientras que a algunos bebés no les afecta en nada, otros sí lo notan y maman un poco menos. No te preocupes si es tu caso, porque a los pocos días todo volverá a la normalidad. En principio no debería producirse ninguna bajada de producción de leche, aunque algunas madres sí que pueden experimentar esa percepción. Para ello, los médicos suelen recetar diferentes tratamientos relacionados con suplementos de calcio o magnesio a la dieta.

Además, hay que tener en cuenta que la cantidad de leche que produzcas también tendrá que ver con el número de succiones en el reflejo de succión del bebé. En el caso de reducir el número de tomas, es normal producir menos cantidad de leche.

Lactancia Prolongada: Beneficios y Consideraciones

El concepto de lactancia prolongada se emplea de forma inexacta. Una acción se describe como "prolongada" cuando tiene unos límites concretos, que no es el caso de la lactancia materna. En las sociedades tradicionales, la lactancia prolongada era lo común. Por lo tanto, no deberíamos emplear el término "prolongado" para todas las lactancias, puesto que cada mujer decide cuánto tiempo quiere emplearla como fuente de alimentación a su hijo.

No existe un estándar y una duración adecuada, pero sí unas recomendaciones sustentadas con evidencia científica de que cuanto más se alargue, mayores beneficios obtendremos. Estos beneficios se asocian a la disminución de la malnutrición infantil en países subdesarrollados, en los cuales el acceso a una alimentación sana y equilibrada resulta un reto diario.

Hace dos siglos nadie hablaría de lactancia prolongada, puesto que se alimentaba a sus hijos al pecho durante el mayor tiempo posible, o hasta que la mujer deseara, lo que solía ocurrir hasta los dos años de edad. Es a partir del siglo XX, con la industrialización generalizada y la aparición de leches de fórmula cuando se comenzó a publicitar que estas eran superiores a la leche materna.

Beneficios de la Lactancia Prolongada

  • En el niño: Disminuye la incidencia de cáncer, enfermedades autoinmunes o metabólicas como la diabetes.
  • En la madre: Disminuye la incidencia de cáncer de mama y de ovario, así como el riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2.

Aunque existen muchos mitos y leyendas respecto a los riesgos que supone para la madre la lactancia prolongada, la realidad es que actualmente existe poca evidencia científica que la respalde. Tradicionalmente se ha comentado la posibilidad de pérdida dentaria y pérdida de masa ósea.

Lactancia y Nuevo Embarazo

Se ha hablado mucho de las posibles complicaciones sobre dar de mamar embarazada de nuevo. La realidad es que no aparecen tales complicaciones. Tan sólo en algunos casos determinados se podría plantear su retirada, como si se da una amenaza de parto prematuro, en los cuales se deben de evitar cualquier estimulación oxitócica.

El útero gestante tiene receptores de oxitocina que son los que desencadenan contracciones. Durante el proceso de mamar se activa la secreción endógena de oxitocina y ésta puede favorecer o desencadenar contracciones.

Tabla Resumen: Lactancia y Menstruación

Factor Efecto
Lactancia Exclusiva Retrasa la reaparición de la menstruación
Prolactina Inhibe la ovulación
Regreso de la Menstruación No afecta la producción de leche
Lactancia Prolongada Beneficios para el niño y la madre

👶🏼MITOS y VERDADES sobre la LACTANCIA🤱🏽

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