Consejos Esenciales para una Lactancia Materna Exitosa en la Primera Semana

Después de nueve meses de embarazo, durante los cuales tu cuerpo ha alimentado y hecho crecer a tu hijo, al fin lo tienes en tus brazos. Tu cuerpo está preparado para continuar alimentándoles, a través de la lactancia materna, que es el modo natural y óptimo de alimentar a los bebés.

Estamos comenzando el Año Nuevo, con muchas ilusiones y grandes propósitos, y como estamos en época de inicios, hoy vamos a hablar del primer mes de lactancia materna. Y en esto, como en casi todo, es fundamental un buen comienzo.

Para muchas mujeres la lactancia es fácil desde el principio pero para otras no. Los problemas suelen presentarse los primeros días y semanas. Muchos de ellos tienen fácil solución y se pueden prevenir si la madre dispone de información sobre el tema.

Diferentes posiciones para amamantar al bebé.

El Comienzo Ideal

Es primordial un inicio precoz de la lactancia materna, algo que se favorece enormemente con el contacto piel con piel inmediatamente tras el parto o la cesárea.

También hay que asegurar que el recién nacido realice un buen enganche desde el inicio de la lactancia, para poder evitar así problemas precoces como grietas y alteraciones del vaciamiento mamario, que pueden posteriormente evolucionar hacia cuadros de mastitis y abscesos mamarios si no se diagnostican y tratan de manera temprana y eficaz.

Estos primeros pasos, se dan en la maternidad, donde la madre está acompañada por personal sanitario en todo momento, que le prestara su ayuda y conocimiento.


La lactancia materna proporciona anticuerpos y nutrientes esenciales.

La Lactancia en Casa: Un Desafío Común

Tras este inicio (que no es fácil), viene la etapa más complicada, la lactancia a casa. Son unos días de mucho cansancio (por la cercanía del parto, la falta de sueño...) y también de incertidumbre.

Frecuencia y Duración de las Tomas

La lactancia debe ser a demanda, y realizar múltiples tomas, durante el día y la noche (a modo orientativo, cada tres horas aproximadamente, pero este es un tiempo muy variable). Da la toma de un pecho hasta que el bebé quiera, déjale su tiempo, y a continuación, ofrécele el otro pecho. Cada bebé marcará su ritmo de succión. En la siguiente toma, comienza con el otro pecho.

Debes reparar en que tu bebé tiene un estómago muy pequeño, y los primeros días no necesita cantidad de leche, sino calidad. Y con la succión frecuente, se estimula la producción y el establecimiento adecuado de la lactancia materna.

Lo antes posible, nada más nacer. Los primeros días entre 8 y 12 tomas en 24 horas. Puede que no tengan un rito fijo. A los «dormilones» hay que despertarlos. Es muy variable, entre 5 y 40 minutos. Cuando esté satisfecho soltará el pecho.

Importancia del Apoyo

Es esta una etapa en la que se necesita apoyo, y no se debe dudar a la hora de solicitarlo. La matrona del centro de salud, el médico de cabecera, el pediatra y los grupos de apoyo de lactancia, entre otros, pueden resolver muchas dudas, y vigilar si todo va como es debido. También debes apoyarte en la familia, ya que tú también necesitas cuidarte y descansar.

Guía Práctica: Posiciones Correctas para Amamantar con Éxito

Problemas Comunes y Soluciones

Debes consultar ante cualquier problema que surja, de manera precoz. Las grietas, la ingurgitación mamaria, el dolor… deben valorarse lo antes posible para solucionar los problemas de lactancia, que pueden desembocar en alteraciones más severas si no se corrigen de manera precoz.

A continuación se presentan algunos problemas comunes que pueden surgir durante la lactancia y sus posibles causas:

  • Periodo de lactancia muy breves o demasiado largos: Si la sesión de lactancia es menor de 10 minutos o mayor de 50 minutos, puede ser indicador de que el bebé no está tomando la suficiente leche.
  • El recién nacido se salta las tomas de lactancia o duerme toda la noche: Los bebés habitualmente hacen tomas cada 2-3 horas en los 2 primeros meses de vida y cada 3-4 horas hasta los 6 meses. Si el niño no se despierta en estos intervalos de tiempo, es necesario despertarle para que cumpla todos los periodos de lactancia.
  • Bajo peso para su edad: Si tiene bajo peso para su edad y no lo aumenta con el paso de los días, puede ser un indicador de que no está tomando la cantidad necesaria de leche.
  • Se acumula leche en el pecho: El médico deberá examinar los pechos y pesar al bebé a ver si está teniendo una correcta evolución de crecimiento.
  • Congestión en los pechos: Si el pecho está demasiado duro, hará que el niño no se agarre adecuadamente y esté provocando que no haya una correcta lactancia.
  • Dolor en el pezón: En ocasiones, la mama puede presentar sensibilidad y molestias durante la primera semana.
  • Insuficiencia de leche: Aunque lo normal es que las mujeres produzcan una cantidad adecuada de leche, hay algunas que no llegan al objetivo.
  • Obstrucción del conducto mamario: Esta obstrucción puede provocar mayor sensibilidad, calor y enrojecimiento o que aparezca una protuberancia en la zona del pecho. A veces se puede ver un punto (tapón) blanco en la zona del conducto mamario, para intentar eliminarlo, se debe masajear y presionar suavemente la zona.
  • Mastitis: La mastitis o inflamación de la mama que algunas veces puede deberse a una infección provoca dolor en los músculos, rojez, calor en la zona del pecho y mayor sensibilidad. En caso de deberse a una infección puede aparecer también fiebre.
  • Candidiasis bucal: Estos hongos pueden pasar de la madre al bebé durante la lactancia, pero no a través de la leche sino porque es un hongo habitual en la piel.

Posturas para una Lactancia Cómoda

Para conseguir que la lactancia funcione correctamente, se recomienda buscar una postura cómoda: sentada, con la espalda erguida y apoyada sobre un respaldo con al menos un pie en el suelo o tumbada en la cama de lado, con el bebé también de lado enfrente. Cómodos y muy juntos.

  • Posición sentada (o posición de cuna): El bebé se coloca enfrente y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda y el niño apoya la cabeza en el antebrazo.
  • Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado y con el bebé también de lado. Al abrir la boca el bebé, la madre puede acercarle al pecho para facilitar el agarre.
  • Posición de crianza biológica: La madre se recuesta entre 15 y 65º boca arriba y el hijo boca abajo. Esta postura ayuda a desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda del bebé.
  • Posición balón de rugby o invertida: Se coloca al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, quedando el pezón a la altura de la nariz. Se debe sujetar el cuello y los hombros del bebé, pero no a la cabeza.
  • Posición de caballito: El niño se sienta sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el pecho. Es aconsejable para problemas de grietas, reflujo gastroesofágico, labio leporino (hendidura o separación del labio superior) o fisura palatina (malformación provocada por un desarrollo incompleto del paladar), prematuros, mandíbula pequeña o problemas de hipotonía (disminución del tono muscular).

La Subida de la Leche y la Ingurgitación Mamaria

La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.

En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.

Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a a demanda.

En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma. Otras veces aparecen grietas en lactancias más avanzadas y pueden ser debidas a afecciones dermatológicas como por ejemplo eccemas; que suelen causar enrojecimiento picor y piel seca o descamada. Suelen ocurrir en madres con piel sensible y que han tenido eccemas en otras partes del cuerpo.

Estas primeras cuatro semanas representan una auténtica curva de aprendizaje, que se realiza en condiciones difíciles, pero que a la larga será muy satisfactoria y merecerá la pena. Después será mucho más fácil y ya verás el mundo de otro color, estarás más descansada, tranquila y las tomas se regularizarán más. ¡Mucho ánimo, mamá!

Pregunta Respuesta
¿Cuántas tomas en 24 horas? Los primeros días entre 8 y 12 tomas
¿Cuánto duran las tomas? Es muy variable, entre 5 y 40 minutos.
¿Hay leche? La subida de la leche ocurre generalmente unos tres días después del parto.
¿Cómo es la orina del bebé? Consultar con un profesional de la salud.
¿Cómo son las deposiciones del bebé? Consultar con un profesional de la salud.

Los expertos aseguran que la lactancia materna es la opción más saludable tanto para la madre como para el bebé, y aunque al principio puede costar un poco hacerlo correctamente, puede conseguirse.

Publicaciones populares: