Crisis de Lactancia a los 3 Meses: Causas y Soluciones

La lactancia materna es un proceso dinámico que se adapta a las necesidades del bebé. Sin embargo, alrededor de los 3 meses, muchas madres experimentan una etapa conocida como "crisis de lactancia", donde parece que la producción de leche disminuye. En este artículo, exploraremos las causas de esta crisis y cómo superarla con éxito.

¿Qué es la Crisis de Lactancia de los 3 Meses?

La crisis de la lactancia de los tres meses es un período en el que tu bebé parece no estar satisfecho con el pecho. Llamamos crisis, brotes o escalones de crecimiento a las situaciones donde el bebé parece no estar conforme con la producción de leche de su madre. Esta es una etapa de lo más normal, pero que puede resultar complicada para la madre y el bebé hasta que se adaptan a los cambios en los patrones de alimentación.

Es muy variable y suele durar entre 3 y 7 días, aunque en algunos casos puede extenderse un poco más. No es señal de que algo vaya mal, ni indica que tengas poca leche. Es una situación transitoria que también se le conoce como escalones de lactancia y se da sobre todo cuando el bebé tiene ya tres meses.

Durante éste periodo ‘de repente’ el bebé empieza a demandar continuamente. Con lo que demuestra que es un comportamiento habitual, biológico y necesario por el que pasamos la mayoría. Es posible que algunas madres no la noten, pero la mayoría sí y puede ser una experiencia bastante agotadora. La crisis de lactancia de los tres meses se conoce como la más destacada y pocas se libran de vivir unas semanas agotadoras. ¡Requiere un plus de paciencia y positividad!

Cambios en el Bebé a los 3 Meses

A los tres meses, el bebé atraviesa un salto madurativo importante. Su visión mejora, presta más atención al entorno y cualquier estímulo puede distraerlo. En esta etapa, es normal que el bebé mame más rápido, se canse antes o necesite más tomas a lo largo del día.

Estos cambios en el bebé pueden manifestarse de la siguiente manera:

  • Con frecuencia el bebé empieza a llorar al poco tiempo de empezar a mamar, dando la sensación de que ya no le gusta o rechaza el pecho.
  • El bebé también recorta la duración de las tomas (muchas veces no duran ni 5 minutos).
  • Se distrae mamando: le interesa más lo que ocurre a su alrededor que la comida. A esta edad los bebés han desarrollado un poco el sentido de la vista y del oído.
  • El bebé ya no gana peso al mismo ritmo que antes.
  • A menudo se produce una disminución en las deposiciones del bebé.

Cambios en la Madre a los 3 Meses

Durante la crisis de los tres meses en la lactancia, se regula la producción de la leche y el cuerpo de la madre se ajusta para producir leche de una manera distinta. Hasta entonces la glándula mamaria actuaba como almacén y la leche estaba disponible para salir de manera inmediata cuando el bebé empezaba a succionar. A partir de este momento, el pecho empieza a actuar como fábrica, produciendo la leche cuando el bebé empieza a succionar.

La mamá nota los pechos ‘vacíos’. Es decir, hasta ahora se notaba los pechos llenos de leche, goteando, y ahora se los nota más fláccidos. Esto les puede hacer pensar erróneamente, que ya no tienen leche.

Sí, y es normal que lo notes blando. A partir de los tres meses el cuerpo le pilla el truco a esto de fabricar leche y lo que hace es ajustar la producción a las necesidades del bebé. Esto no quiere decir que no tengas leche, solo que la producción se ajustará y responderá mejor a las demandas del bebé. Pero es posible que notes los pechos más blandos, flojos, que no se “cargan” lo que puede crear una falsa sensación de falta de producción de leche.

Causas de la Disminución de Leche Percibida

Existen varias causas que pueden llevar a la percepción de que hay poca leche:

  • Cambio en el sistema de producción de leche: A partir de los tres meses cambia el sistema de producción de la leche para hacerlo más eficiente.
  • Técnica de succión del bebé: En torno a los 3 meses el bebé ha mejorado mucho su técnica de succión. Las tomas se vuelven más cortas.
  • Distracciones: Se pueden distraer al pecho: Su sistema nervioso ha madurado de tal forma que ahora puede ‘ver más allá del pecho’. Puede distraerse con objetos de su alrededor fácilmente. Sin embargo, mama muy bien dormido.
  • Aumento de la demanda del bebé: De nuevo, el niño necesita incrementar la cantidad de leche, demandando mayor número de tomas.

5 posturas para dar el pecho

¿Qué Hacer Durante la Crisis de Lactancia?

Para superar esta etapa y mantener una lactancia exitosa, considera lo siguiente:

Amamantar a Demanda

El funcionamiento de la lactancia materna es muy simple: A mayor succión (estímulo), más producción de leche. El cuerpo de la mamá se va adaptando a las necesidades del bebé: Si el bebé demanda mucho y está muchas veces al pecho, esa mamá producirá más leche. Aumentar la estimulación. Es necesario que pongas a tu bebé al pecho cada vez que muestre interés por mamar. Desde el nacimiento y tanto de día como de noche. Esto supone muchas tomas cada pocas horas. Debes cambiarlo de pecho para estimular las dos mamas. No todas las tomas son iguales, será tu bebé quien decida cuánto dura cada una. Y si necesita más cantidad de leche, pedirá más frecuentemente hasta que consiga estimular tu pecho lo suficiente para dejarle satisfecho.

Corregir la Técnica de Lactancia

Aunque ofrezcas el pecho a demanda, si tu bebé no succiona correctamente, no vaciará tu pecho y por tanto no lo estimulará lo suficiente. Si tienes dolor, grietas o tu bebé hace ruidos al mamar significa que no hay una buena técnica de lactancia materna. Si tienes dudas, lo mejor es que consultes a tu matrona. Te podrá asesorar sobre la técnica de lactancia, resolver todas tus dudas y corregir la postura y el agarre si fuese necesario.

Paciencia y Confianza

Esta es una etapa de lo más normal, pero que puede resultar complicada para la madre y el bebé hasta que se adaptan a los cambios en los patrones de alimentación. Es fundamental enfatizar el hecho de que esta etapa es transitoria. Pasar mejor o peor esta etapa va a depender de cómo la afrontemos y cómo la vivamos. Si sabemos que es una etapa normal, que hay que pasar y que encima es algo positivo, quizá lo veas diferente.

Evitar Suplementos Innecesarios

Si por el contrario, la madre no conoce este mecanismo (ni el entorno) y piensa que su bebé demanda más porque ‘no tiene suficiente leche’ e introduce un biberón de leche artificial, está perjudicando sin saberlo a la regulación de la producción de leche materna, ya que este suplemento hará que el bebé esté más calmado, tranquilo y tarde más tiempo en demandar el pecho, con lo cual: Menos succión del pecho = menos producción.

Buscar Apoyo

Desde GABIS entendemos la importancia de estos momentos clave en la lactancia materna y sabemos lo frustrante que puede llegar a ser. Nuestro compromiso con el bienestar de mamás y bebés nos insta a ayudarte intentando resolver pequeñas dudas que surgen durante la maternidad. En el hospital la madre puede preguntar cualquier duda sobre la lactancia materna a matronas y médicos, pero luego tendrá que continuar en casa.

¿Cuándo Consultar al Pediatra?

Si esta crisis dura más de un mes y medio o el bebé se estanca de peso, habría que consultar con el pediatra, ya que hay algunas patologías que se pueden confundir con esta crisis de los 3 meses. Si por el contrario, el bebé gana peso y tiene buen estado general, no es necesario preocuparse.

Tabla Resumen de la Crisis de Lactancia de los 3 Meses

Aspecto Descripción
Duración Generalmente de 3 a 7 días, pero puede extenderse.
Comportamiento del bebé Mamar más rápido, cansarse antes, distraerse, demandar más tomas.
Sensación de la madre Pechos más blandos, sensación de menos leche.
Acciones recomendadas Amamantar a demanda, corregir la técnica, paciencia, evitar suplementos innecesarios.
Cuándo consultar al pediatra Si la crisis dura más de un mes y medio o el bebé no gana peso.

La crisis de lactancia de los 3 meses es un desafío que puede llevar a la suplementación con leche artificial y al abandono temprano de la lactancia materna. Para superar esta etapa y evitar interrupciones innecesarias, es crucial comprender estos aspectos y tener paciencia. Sin embargo, es vital reconocer que esta etapa es una fase normal del desarrollo del bebé.

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