El nacimiento de la hija de Ana Obregón por gestación subrogada en Miami ha reabierto el debate ético sobre la obtención de bebés mediante esta técnica de reproducción asistida. La gestación subrogada es un método de reproducción asistida caracterizado porque la mujer que gesta al bebé no será finalmente la madre del mismo, sino el de otra persona o pareja. Esta práctica, también conocida como "vientre de alquiler", puede realizarse de dos maneras. Por un lado, existe la gestación subrogada comercial: la persona o pareja interesada en tener un bebé paga a la mujer gestante para que lleve a cabo el embarazo.
Diagrama del proceso de gestación subrogada.
Argumentos a Favor y en Contra
Sus defensores hablan del derecho a ser padres, del altruismo de la gestante y de la libertad de la mujer de decidir qué hace con su cuerpo. Los que están a favor de esta práctica defienden que es una forma de garantizar que todas las personas que tengan el deseo de ser padre o madre puedan serlo. Por ejemplo, muchas parejas de hombres homosexuales que desean tener un hijo biológico recurren a un vientre de alquiler. Además, los defensores sostienen que las mujeres son libres de decidir si quieren o no ser gestantes.
Mientras que sus detractores critican la explotación de la mujer, usada como una incubadora, de la compra de un hijo aprovechándose en muchas ocasiones de la precariedad de la madre, la depravación del capitalismo y la degradación de los valores y de cualquier ética. Los que están en contra de los vientres de alquiler critican que es una forma más de explotación hacia la mujer. En este caso, hacia la madre gestante, que es usada como una incubadora durante nueve meses. Además, esta práctica afecta sobre todo a las mujeres más vulnerables o en situación de exclusión. Por último, hay que tener en cuenta las consecuencias físicas y psicológicas que el embarazo puede provocar en las mujeres gestantes.
En su artículo 32, la ley deja claro que las administraciones promoverán la eliminación de “cualquier tipo de publicidad que tenga por finalidad la mercantilización de la salud reproductiva por parte de terceras personas, por atentar contra la dignidad de las mujeres”.
Gestación Subrogada Altruista vs. Remunerada
A priori, la gestación subrogada altruista parecería plantear menos problemas que su alternativa remunerada. Se estaría en presencia de un acto de liberalidad cuya única recompensa es ayudar a los demás a tener hijos, asumiendo costes reales y potenciales elevados. Sin embargo, esa decisión tiende a calificarse de censurable si se convierte en una transacción monetaria. Ello supondría tratar a las mujeres como instrumentos susceptibles de ser explotados y a los niños como un objeto de compraventa.
Aspectos éticos relacionados a la gestación subrogada.
La Perspectiva del Instituto de las Mujeres
La expresión vientres de alquiler está en desuso ante la más políticamente correcta de gestación subrogada. Por eso llama la atención la contundencia de la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández: “Alquilar el vientre de una mujer es una práctica detestable en cualquier sociedad que entienda que los derechos de las mujeres también son derechos humanos”. Cristina Hernández hacía estas declaraciones a raíz de un informe jurídico que la institución que dirige ha hecho llegar al Ministerio de Igualdad, que a su vez ha puesto el caso en manos de la abogacía del Estado. La ley, además de prohibir expresamente estas promociones comerciales, ya sea con publicidad encubierta o no, insta a las administraciones a denunciar cuantos casos conozcan.
Las ocho agencias denunciadas tienen la sede social en España y utilizan diversos recursos para camuflar sus actividades y “atraer potenciales clientes”, como entrevistas en blogs y otros mecanismos para “la idealización de las madres gestantes”. Sin duda hay casos en que una mujer puede decidir ayudar a otra a ser madre por altruismo, y La Vanguardia ha hablado de ellas, pero muchas otras lo hacen forzadas por la necesidad, según Igualdad.
La iniciativa del Instituto de las Mujeres coincide con un trabajo de la revista La Marea sobre esas mujeres sin recursos, que ha contado con el apoyo de la Journalismfund Europe, una organización independiente que promueve el periodismo de investigación.
Propuesta del Comité de Bioética de Catalunya
El Comité de Bioética de Catalunya (CBC) propone legalizar la gestación subrogada bajo supervisión pública y con carácter puramente altruista, prohibiendo la participación de intermediarios y de cualquier compensación económica más allá de los gastos derivados del embarazo. Así se recoge en el informe Gestación subrogada: reflexiones y propuestas para una posible regulación, elaborado a petición del departamento de Salut durante el Govern de Pere Aragonès y presentado hace unos días. El informe del CBC asegura que la gestación subrogada ya es una práctica que se da en la sociedad desde hace años y que va al alza como consecuencia de los cambios sociales y del retraso de la maternidad y que, por tanto, sería necesario regularla para que se lleve a cabo “dentro de un marco de control y supervisión pública”, sea respetuosa con los derechos de todas las partes implicadas, “en especial los del recién nacido y la mujer gestante” y se evite “la mercantilización”.
Los miembros del Comité de Bioética de Catalunya creen (a excepción de Viñas) que, a pesar de ser una opción “moralmente compleja”, es aceptable que una mujer, de forma libre e informada, pueda gestar por otros siempre que se den determinadas condiciones y se respeten ciertas condiciones legales. Entre otras razones, dicen, porque ahora eso ya ocurre pero solo acceden a la gestación subrogada quienes disponen de recursos suficientes para acceder a ella en otros países y financiar su elevado coste económico. “La propuesta del CBC no pretende fomentar la gestación subrogada” sino que sea más equitativo el acceso a ella, señala el informe. Para eso proponen un modelo exclusivamente altruista y solidario -que prohíba cualquier compensación económica más allá de los gastos derivados del embarazo-, supervisado por una autoridad administrativa o judicial que evalúe la idoneidad de los padres interesados así como el consentimiento informado y libre de la gestante, que determine el importe de la compensación y que garantice el derecho del menor a conocer sus orígenes al llegar a la mayoría de edad, y que evite la intervención de intermediarios comerciales en todo el proceso.
Entre las propuestas recogidas en el informe figura también la creación de un registro público de gestantes y de padres interesados, que cada “contrato” requiera autorización concreta, y que la gestación subrogada esté cubierta por el sistema público de salud igual que ocurre con la reproducción asistida.
Los miembros del Comité propugnan que este tipo de regulación se implante en toda España porque, no hacerlo, dicen, significa “seguir exportando una demanda social real, basada en el deseo legítimo de tener descendencia, con los riesgos de discriminación elitista, explotación de mujeres vulnerables, mercantilización y baja calidad del tratamiento que eso implica”.
La Discrepancia del Doctor José Viñas i Salas
No lo ve así el doctor José Viñas i Salas, que en su voto particular en contra enfatiza que este tipo de prácticas usan a la mujer (gestante) como un medio para dar satisfacción al deseo de otras personas de tener un hijo con vinculación genética, lo que “va en contra de los principios éticos descritos por Kant y recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos” y “representa un retroceso en los derechos adquiridos de las mujeres contra el machismo y en la igualdad”. Viñas cree que el mismo hecho de la gestación subrogada es reprobable en sí mismo y las circunstancias que alegan sus colegas del CBC en el informe para argumentar su legalización son meros “atenuantes”. “La autonomía humana tiene límites y el principal es cuando se hace daño a otra persona; no se han de confundir derechos y deseos; además, la medicina del deseo no ha de ser subvencionada por la sanidad pública siguiendo el principio de justicia, pues sería una distribución no ética de los recursos limitados, necesarios para cubrir enfermedades y para la salud pública”, justifica el especialista en patología quirúrgica y bioética. Y concluye afirmando que “la decisión libre de cualquier persona para cualquier decisión no presupone su eticidad”.
Marco Legal en España y Medidas Gubernamentales
El informe del Comité de Bioética de Catalunya apoyando la legalización de la gestación subrogada ha sorprendido porque se ha conocido justo después de varios fallos del Tribunal Supremo que declaran nulos de pleno derecho los contratos con este tipo de transacciones porque vulneran los derechos de la mujer gestante y del bebé, y también después de que el Gobierno de Pedro Sánchez pusiese en marcha nuevas medidas para intentar de atajar el recurso a vientres de alquiler en extranjero por parte de ciudadanos españoles. En concreto, una instrucción del Ministerio de Justicia del pasado día 1 de mayo impide que se pueda inscribir de forma directa a los bebés nacidos por gestación subrogada incluso si hay una resolución judicial del extranjero que valida el procedimiento, algo que sí se podía hacer hasta esa fecha.
Fuentes del departament de Salut que encabeza Olga Pané han explicado que el posicionamiento del CBC responde a un encargo del anterior Govern y que ni siquiera entrarán a valorarlo. Por otra parte, cualquier regulación de la gestación subrogada -hoy tipificada como delito en el Código Penal español- requeriría una modificación de las leyes estatales y, por tanto, tendría que promoverse como iniciativa legislativa a tramitar en el Congreso y el Senado.
El Negocio de los Bebés: Una Perspectiva Crítica
Psicóloga especializada en terapia de pareja y en otros modelos de relación no convencional, Crespi ha decidido investigar la gestación subrogada o vientre de alquiler, una práctica en expansión, y ha plasmado sus conclusiones en un ensayo: El negoci dels nadons. La gestació subrogada (Raig Verd), dejando su posición claramente en contra de este negocio: “Cuando hablamos de gestación subrogada, no estamos hablando de un producto o de un servicio, sino de explotación de mujeres con capacidad gestante que habitualmente no tienen alternativas y necesitan el dinero para sobrevivir o para vivir”.
Según Michel Odent, un gran obstetra, causa lo que se denomina herida primal, la vulneración del apego. Los bebés son separados del cuerpo que los ha gestado y entregados a unos brazos extraños. Ahora está empezando un movimiento de hijos de la subrogada -los que lo saben- que se están levantando en contra de esta práctica.
Legislación Internacional
En la actualidad, la gestación subrogada es una práctica legal y está regulada en unos pocos países o regiones. Cada país tiene su propia legislación sobre esta práctica. Por ejemplo, en Rusia, donde la comunidad LGTBIQ+ está perseguida, las parejas homosexuales tienen prohibida la gestación subrogada. En Ucrania, la madre que solicita un vientre de alquiler tiene que ser incapaz de gestar por su cuenta debido a una incapacidad médica.
Mapa mundial de las leyes de gestación subrogada. Fuente: Wikipedia
A continuación, se presenta una tabla con algunos países y sus regulaciones sobre la gestación subrogada:
| País | Regulación |
|---|---|
| Estados Unidos | Legal y regulada, varía según el estado. |
| Canadá | Legal para todos los modelos de familia, pero debe ser altruista. |
| Ucrania | Limitada a parejas heterosexuales casadas con incapacidad para gestar. |
| Rusia | Permitida con limitaciones, vetada para parejas homosexuales. |
| España | Ilegal. |
Contratos de Gestación Subrogada: Un Análisis Detallado
La Vanguardia ha accedido al contrato que una empresa que trabaja con Ucrania, país en el que la gestación subrogada es legal, ofrece tanto a lo que ellos denominan “madre subrogada” como a los “padres biológicos”. Por su interés, exponemos aquí los términos de un contrato entregado a una pareja de españoles en la feria que el sector celebró en Madrid, pese a que esta práctica no está permitida en España.
El contrato de once páginas está en castellano y ucraniano y en el se detalla los derechos y obligaciones de cada una de las partes, especialmente de la madre gestante. Y en él se deja claro que el objeto del contrato es que los padres biológicos “encargan” un bebé y la madre de alquiler “se compromete a llevar a término el embarazo y dar a luz el bebé con ayuda de las técnicas de reproducción asistida”.
Algunas de las obligaciones de la madre gestante incluyen:
- Una vez embarazada, no puede consumir alcohol, narcóticos ni medicinas (sólo las prescritas), ni fumar.
- Durante el periodo del embarazo, debe cumplir todas las prescripciones médicas relativas a su vida sexual, a su dieta ...
En el “paquete de madre de alquiler” (45.000 euros) se establece un primer pago de unos 13.000 euros antes de que la mujer quede embarazada, otros 11.000 cuando se confirma el embarazo, 7.500 en el séptimo mes.
Testimonios y Experiencias Personales
Ni "maternidad subrogada" ni "bebés comprados", dicen personas como María, que tuvo un hijo ahora hace 17 años. Tiempo después quiso volver a ser madre. No pudo. Sus cuatro embarazos no llegaron a término. En la cuarta ocasión, tras una fecundación in vitro, el bebé murió “a las 34 semanas, con todo ya a punto”. El plan C era la gestación subrogada. Su hija tiene ahora cinco años. El matrimonio fue a Ucrania, un país muy estigmatizado “y con una sanidad y unas regulaciones que antes de que la guerra lo trastocara todo eran mucho mejores de lo que nos quieren hacer creer”. La mujer que gestó por ella “habla inglés y tenía trabajo, un sueldo, una casa y una muy buena formación”.
Sonia Ruano tiene dos mellizas de siete años y es portavoz de la asociación Son nuestros hijos, formada por familias que se han creado gracias a la gestación subrogada. “Hablar de maternidad subrogada es un error. Lo que se subroga no es la maternidad, sino la capacidad de gestar. Y utilizar términos como vientre de alquiler, un insulto soez”.
Marco (nombre ficticio) se resiste a hablar de la experiencia que culminó con Luca en sus brazos y en los de su pareja. Lo que escucha sobre Ana Obregón le disgusta. “Me hace mucho daño. No por nosotros, que somos adultos y sabemos por qué lo hicimos, sino por mi hijo. Y por la madre gestante, a la que todos ahora defienden sin saber nada de ella”, señala.
Pauline es madre de tres hijos y mujer gestante. Su experiencia con la gestación subrogada nació por una experiencia personal debido a que unos amigos suyos no podían tener hijos y ella quiso ayudarlos. Aunque al final, gracias a la fecundación in vitro (FIV), pudieron tener a su propia familia, ella explica que ese fue uno de los motivos para considerarlo. “Para mí, fue una oportunidad de experimentar dar a luz una vez más”, explica Pauline, que en ese momento, ya tenía tres hijos. Su decisión de ayudar a otros se basó en el deseo de querer extender esa experiencia a quienes no podían completar sus familias. Durante el proceso, Pauline desarrolló unos vínculos muy cercanos con las familias a las que ayudó.
“No. Lo hice porque quería. Por amor y amabilidad. ¿Siento que es lo correcto? Tampoco. En mi opinión, la ley debería permitir un poco más de margen para compensar financieramente a la gestante por sus problemas, su dolor, su tiempo. No demasiado, porque no quieres que las mujeres hagan esto por razones financieras. Pero no creo que sea poco ético darle alguna compensación. De hecho, creo que es poco ético no hacerlo. Todos reciben un salario, el personal médico, los profesionales legales, los consejeros, los trabajadores del servicio de protección infantil. Pero la persona que realmente hace el trabajo duro, tiene noches sin dormir y asume los riesgos, ¿no puede recibir nada porque eso es poco ético?”
Acoso y Bullying: La Realidad en las Aulas
"El acoso lo sufren sobre todo los padres", José Ángel Martínez es experto sobre el abordaje en el ámbito educativo del fenómeno de la gestación subrogada y lucha para evitar situaciones de acoso o bullying. Entrevistó a expertos que luchan contra el bullying, padres y madres, hijos nacidos por gestación y también educadores. Una de las conclusiones a las que llegó es que observó que, en la mayor parte de casos de acoso escolar, la mayoría de las víctimas eran los padres, debido a la presión social que viven por culpa de los medios de comunicación.
El investigador considera que, para prevenir el acoso a las familias, lo mejor es legalizar la gestación subrogada "mientras que no se haga daño a nadie y se respete la voluntad de todas las partes, que haya una protección". Pero, para que se llegue a una regulación en España, "hace falta escuchar, hay que escuchar a las gestantes, a las familias".
