El embarazo de gemelos y los partos múltiples son cada vez más comunes. Si estás embarazada y descubres que viene más de uno en camino, ¡enhorabuena! Los partos múltiples plantean importantes desafíos a las madres, por ello queremos tranquilizarte y ayudarte a aprender algunas cosas importantes para saber cómo hacerles frente.
Desafíos y Realidades de los Embarazos Múltiples
La incidencia de gemelos o trillizos ha aumentado en gran medida porque los tratamientos de fertilidad a menudo se utilizan para empujar a los ovarios a entrar de nuevo en acción después del empleo de anticonceptivos que los han mantenido inactivos durante muchos años. Es muy común que más de un óvulo pueda ser expulsado a la vez y por lo tanto sean propensos a ser fertilizados en la concepción.
Los embarazos múltiples se consideran de alto riesgo, porque todo lo que ocurre es exagerado: el tamaño, el peso, el líquido amniótico, el cansancio y además las sensaciones de todas esas pequeñas las partes del cuerpo en movimiento constante. Las mujeres que esperan mellizos o gemelos son más propensas a sufrir una presión arterial alta. Después de la semana 35 se alcanza un mayor riesgo de eclampsia debido a la sobrecarga de trabajo que realiza el cuerpo de la madre, y que afecta a la eficiencia de los órganos principales.
Todos los sistemas se vuelven más lentos por el sobreesfuerzo, lo que deriva en la retención de fluidos y aparición de edemas (hinchazón). El vientre de la madre está sobrecargado y empuja contra el estómago, el diafragma y los pulmones, los intestinos, la vejiga... Si hablamos sobre el parto prematuro, esto es algo bastante habitual en los nacimientos múltiples. Cada semana de más, a partir de la semana 28 es un bonus.
El parto natural vaginal en un embarazo de gemelos y múltiple es poco frecuente porque los médicos (y matronas) quieren evitar todas las complicaciones posibles. El parto natural depende del estado de salud de la madre y la edad gestacional de los bebés en el momento del parto. Los gemelos o trillizos tienen que luchar por las posiciones de salida (lo que podría llevar a problemas si están todos compitiendo por el primer lugar). En un parto tardío (o lento), este trabajo puede estresar a los bebés sin necesidad.
La epidural no es tan recomendable en estos casos, ya que es muy difícil para la madre sentarse y agacharse.
Consejos Prácticos para Cuidar Trillizos
Para las parejas que esperan más de un bebé, sugerimos que vayan olvidando la bucólica y romántica idea de tener un séquito de pequeños bebés preciosos y calmados todos en una fila... Tus hijos serán personas individuales con nombre propio, no simplemente "los gemelos" o "los trillizos". A medida que crecen, pueden no tener el mismo apetito, gustos, los mismos patrones de sueño, las mismas necesidades físicas, emocionales o mentales.
Tu pareja y tú debéis trabajar juntos, de forma os repartáis las tareas. Cada uno tendrá la suerte de tener un bebé (o dos) para abrazar. No seas tímida a la hora de pedir ayuda. Sugiere a familiares y amigos que te apoyen en el cuidado de los pequeños, ya que necesitáis tiempo de descanso y, por qué no, ¡servicios de niñera voluntarios!
Descansa. Sin lugar a dudas, el descanso ayuda a prolongar el embarazo. Haz esto varias veces al día durante una media hora cada vez. Si te acuestas sobre tu lado izquierdo ayudas a aumentar el flujo de la sangre hacia el útero, que maximiza el oxígeno y la nutrición a tus bebés. Limita el consumo de sal para minimizar las hinchazones. Mejora tu alimentación durante tu embarazo de gemelos. Estate preparada para cualquier cosa en cualquier momento.
Si tienes la oportunidad de visitar una unidad neonatal para ver cómo funcionan el quirófano, los equipos y monitores, no dudes en hacerlo.
Cuidar sólo a un bebé ya es un enorme desafío, pero si has dado a luz a mellizos o trillizos, todo se multiplica por dos o tres y, el día a día es aún más agotador y complicado. Es bueno que los gemelos, mellizos y trillizos duerman cerca uno del otro. Es más, los mellizos y trillizos logran calmarse mucho si están juntos en la misma cuna. Es muy importante poner en práctica rutinas sincronizadas, porque entrega a los padres y madres algo de tiempo para poder descansar.
Por ejemplo, si notas que uno de tus pequeños duerme una siesta más corta que el otro, intenta alargar su tiempo de sueño un poco más para que despierte a la misma hora que su hermanito. Si es necesario, puedes incluso hacerlo dormir en tus brazos para que duerma más.
La distribución de las tareas entre los papás y mamás es fundamental, sobre todo, cuando se tiene mellizos o trillizos. Pueden realizar turnos durante la noche, para poder descansar más tiempo y de forma más reparadora.
El Impacto en la Relación de Pareja
La relación de pareja llega a un segundo plano cuando hay gemelos y más aún en caso de trillizos. Incluso hay estudios que confirman que los padres de múltiples corren un mayor riesgo de que su matrimonio termine en divorcio. Así que manos a la obra. No tiene por qué ocurrir, pero habrá que actuar. El primer paso ya lo tomaste: pedir ayuda.
Cuanto menos ayuda recibáis, mayor será vuestro estrés. Acto seguido, se trata de entender que esta situación que estás viviendo, es normal. Es imposible que educar a tres bebés no afecte a la relación. Si ya ocurre con un solo bebé, imagínate con tres pequeños que requieren atención día y noche.
Entenderlo y aceptarlo ya es un paso importante, ya que una vez aceptado y hablado entre vosotros dos, ya estáis en condiciones para buscar remedios. No debéis actuar como si nada pasara. Vuestra situación es caótica y complicada y esto aún va a durar un tiempo (en general, a medida de que los hijos vayan creciendo, la presión disminuye, pero es cuestión de años y no de meses).
¿Conoces el dicho ‘se necesita un tribu para criar a un hijo’? En vuestro caso se necesita una red de personas que os ayuden en las tareas. Y no hablo de cada dos meses, sino en el día a día. No debes pensar que esto no es viable. Si piensas así, cierras de antemano las puertas ante cualquier solución.
Estrategias para Buscar Ayuda
Sé creativa. Piensa por ejemplo en una estudiante que hace magisterio o enfermería o cualquier carrera relacionada con niños que necesite hacer prácticas. Tu familia es un entorno idóneo para ir aprendiendo sobre los cuidados a los bebés. Busca esta posibilidad, llama a las academias para pedirlo… Tú ofreces el entorno, ellos te dan una (o un) estudiante. Conozco muchas madres que lo hicieron de esta manera. El beneficio es mutuo.
También una canguro que venga en determinados momentos del día te vendrá muy bien, por ejemplo cuando les toca el baño, la comida, el paseo….etc. Este tipo de ayuda no tiene por qué ser cara. Y también alguna vecina o amiga que estén dispuestas a echarte una mano durante un tiempo sin pedir nada como recompensa. ¿A quién no le gusta ayudar a alguien? Ayudar a otra persona es beneficioso para el que recibe la ayuda, pero igualmente para la persona que presta la ayuda. No lo olvides.
Debes tragarte el orgullo y buscar activamente junto con tu pareja. Ninguna persona sola, ni dos, como vosotros dos, son capaces educar a tres bebés a la vez.
Así que en vez de desesperarte y ponerte triste, debes ponerte en marcha y buscar ayuda. Para convencerte de la importancia de ello, te cuento lo que hace poco concluyó un estudio, realizado entre familias de trillizos, de recién nacidos hasta los 4 años. Se descubrió que estas familias sufren mucho estrés, tanto los papás como las mamás. El estrés es mayor cuanto menos ayuda reciben.
Este estrés les perjudica a los papás y a los trillizos, ya que el vínculo entre madre y bebés es menos fuerte y menos íntimo que cuando la madre recibe ayuda. Y este vínculo, menos fuerte, influye negativamente en el desarrollo social, emocional e intelectual en el niño. Cada niño, cada bebé, necesita este vínculo para desarrollarse de modo sano y equilibrado.
Ya no queda duda ¿verdad? Muévete por tus hijos, deja que ellos sean los que saquen de ti y de tu pareja las fuerzas para buscar una solución a esta situación.
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Consejos Adicionales para Padres de Gemelos
La involucración de un padre en un embarazo “sencillo” la considero importante, pero en el caso de gemelos, se convierte en “necesaria”. Y de los padres de trillizos, cuatrillizos, o más qué voy a decir! Sois mis héroes!
Al volver a casa tenéis que establecer vuestra rutinas, aprender cómo se hacen las cosas y acoplaros a la nueva vida. Sin miedo, porque lo vais a hacer todo muy bien, pero concentrados en la tarea. Si finalmente vuestros gemelos han nacido por cesárea: padre, todavía más al loro porque la mamá va a tener una recuperación más lenta y por lo tanto necesitará más apoyo.
No dudes en coger tu permiso de paternidad. Además de ser un derecho, en el caso de los padres de gemelos se convierte en una necesidad. Esas dos semanas iniciales son clave, y guardarás toda la vida un muy buen recuerdo de haber estado presente. Ciertas empresas, las exigencias de determinados tipos de trabajo, y nuestras auto-exigencias hacen que todavía muchos padres no se permiten disfrutar del permiso de paternidad. Esto es algo que debería cambiar ya que dos semanas más de trabajo en el conjunto de tu vida laboral, no van a hacer mucha diferencia….
El tipo de lactancia va a marcar mucho las posibilidades de involucración que tengas. Si por alguna razón utilizáis leche artificial con biberones, tú involucración puede ser total al mismo nivel que la madre o más. Te recomiendo la experiencia de dar un biberón. Da mucha paz.
En el caso de lactancia materna con éxito también puedes involucraros si la mamá utiliza un saca-leches, que permite que vosotros podáis dar la leche materna en biberón o incluso congelarla para dosificarla según necesidades. Dormir, sobre todo las primeras semanas, es la clave del éxito. Vais a estar completamente agotados y tienes que buscar los huecos para hacerlo. Si ya estás trabajando, puedes apoyar a tu pareja dando tú el último biberón de la noche (ej. 12 pm) y el primero de la mañana (ej.6:30 pm), dando ella la toma intermedia de la noche.
Si económicamente podéis permitíroslo, está muy bien que podáis tener ayuda durante las primeras semanas. Incluso a lo mejor recomendaría que se ayuda fuera durante la noche (por la importancia que os decía que tiene el sueño). Pero claro, este consejo aplica solamente a los que puedan dedicar recursos.
Van a ser unas semanas duras en las que estemos cansados, con estrés y donde es importante la comunicación. Buscar vuestro hueco, aunque sea pequeño, para compartir todas las emociones por las que estés pasando.
Vosotros, los padres, con un poco de suerte la tercera semana ya estaréis trabajando en vuestra rutina habitual. Después de dos semanas en casa, volver al trabajo creedme que os va a parecer maravilloso. Veis gente, compartís momentos, charláis, trabajáis mucho, recibís reconocimiento por vuestros éxitos, hacéis el camino de ida y el camino de vuelta… “maravillosas” experiencias que vuestra mujer no va a tener por un tiempo. Sed conscientes de ello para cuando llegue esa casa. Ella va a necesitar que entendáis su situación. Que comprendáis que su trabajo también es duro, o mucho más duro que el vuestro. Necesita que reconozcáis el valor de lo que está haciendo, y lo complicado que es. Y creo que esto no hace falta que os lo inventéis, porque es real. Ella necesita sentir que comprenderéis, apoyáis y tenéis total disposición.
Cuando hablo de involucrarse, me refiero a realmente entrar en materia. A veces, viendo alguno de mis amigos acercándose a un pañal con caca me vienen visiones de otra época. Ese padre acercándose al pañal con respeto, temor, y desconfianza… tocándolo con deditos de princesa mientras piensa “esto no es lo mío”. Creedme que las mujeres NO nacen sabiendo cambiar pañales, dar biberones, vestir y dormir gemelos, poner termómetros y dar medicinas, acunar, contar cuentos o cantar nanas, empujar carritos o llevar mochilas, y presumir de hijos. Lo han tenido que aprender todo.
Hazte el jefe de los pañales. Con cesárea, las primeras semanas, encárgate de los pesos. Si ella tiene un nivel de autoexigencia alto, te va a tocar convencerla de que limpiar los cristales u ordenar el trastero es una tarea que deberiais dejar para dentro de unos meses. Si hay más niños, de otras edades, entonces sí que te va a tocar coger el toro por los cuernos. Probablemente, ese otro niño/s va a ser todo de tu responsabilidad.
La actitud es importante. No esperes a que te lo pidan para hacer las cosas. Comunicación a tope! Cocina tu siempre que puedas (en caso de que lo que hagas sea comible, claro) en el día a día. Déjale a ella lucirse con platos especiales de vez en cuando. Si estás ya trabajando, aprovecha el fin de semana para la limpieza en profundidad de la casa. Para el poco tiempo libre que tendréis, déjale decidir a ella.
No olvides los momentos de pareja. Sin bromas, son importantes. Si tienes la posibilidad de que os den el relevo para ir a cenar fuera, al cine o a hacer los planes que os gusten hacer, no perdáis la oportunidad. Algún detallito de vez en cuando, tipo flores o bombones, no está de más. Mantén siempre ese sentido del humor que te caracteriza. Por muy duro que sea el momento acuérdate de que estás viviendo algo importante en tu vida de lo que siempre tendrás un buen recuerdo. Aprovecha la oportunidad de vivir una experiencia en pareja mucho más enriquecedora que la que, en general, vivieron nuestros padres. Aprovecha para qué la relación con tu pareja crezca. La sociedad que les tocó vivir a nuestros padres les asignó un rol diferenciado.
