La Gomera, una de las islas más desconocidas y atractivas de Canarias, es un destino único para disfrutar en familia. Declarada Reserva Natural de la Biosfera, esta isla pequeña y acogedora ofrece un clima agradable que permite disfrutar de una gran variedad de planes familiares. Visitar La Gomera con la familia nos permite sentir ese mimo característico que envuelve lo que se quiere de verdad. Aquí, los pequeños y no tan pequeños de la casa se convierten en los protagonistas de los cuentos más divertidos y misteriosos que se puedan imaginar.
Conexión Íntima con la Naturaleza
Nuestra propuesta consiste en un contacto íntimo con la naturaleza, empezando por el Parque Nacional de Garajonay, donde encontrarás una infinidad de senderos para caminar con diferentes grados de dificultad. Contarles a los niños la historia de Gara y Jonay antes de visitar el Parque los empieza a preparar para disfrutarlo plenamente.
En cuanto se empiezan a ver los primeros árboles (si tienen la suerte de ver el mar de nubes lo entienden aún más), se les explica la singularidad que tiene ser un bosque esponja. Las nubes cargadas de agua que traen los vientos alisos dejan sus pequeñas gotitas en el bosque cuando lo atraviesan, un fenómeno conocido como lluvia horizontal. El Parque encierra historia de gigantes, los Roques que emergieron de las profundidades de la tierra con sus imponentes verticalidades se perfilan como escenario para los cuentos más ricos en la imaginación de los niños. En el corazón del Parque hay miradores para observarlos en su magnitud.
Además, el Alto de Garajonay tiene una gran importancia en la historia y en el imaginario colectivo de La Gomera y para entenderlo hay que conocer la Leyenda de Gara y Jonay. Cuenta la leyenda que hace muchos años había una princesa gomera llamada Gara y un príncipe tinerfeño llamado Jonay que, a pesar del rechazo inicial de Gara (y su familia) debido a que Jonay no era de la misma clase social, se enamoran cuando Jonay visita La Gomera. Dado su amor imposible y la persecución de ambas familias (y la connivencia del pueblo gomero) para impedirlo, Gara y Jonay huyeron a la cumbre más alta de la isla (el Alto de Garajonay) y, arrinconados, arrancaron una rama de brezo, la afilaron por ambos extremos y, abrazándose, atravesaron sus corazones para que su amor fuera eterno.
Como ves, La Gomera es un destino único para gozar en familia. Ubicado en el Parque Nacional de Garajonay, es uno de esos enclaves maravillosos en los que la fantasía flota en el ambiente. Los niños más imaginativos son capaces de vislumbrar, entre las formas enrevesadas de los árboles repletos de musgo, seres como elfos, hadas, duendes e, incluso, algún que otro trol travieso.
Senderismo en Familia
Los amantes del trekking encuentran en esta isla un verdadero paraíso de oportunidades, muchos de ellos realizables con niños. El Cedro, en concreto, sorprende por la inusual presencia de riachuelos. Andando entre ellos, es posible llegar a la ermita de Lourdes, así como recorrer un relajante bosque de laurisilva.
La familia vivirá en los senderos de La Gomera una experiencia única a lo largo de los 600 kilómetros homologados y balizados, que cuentan con todas las medidas de seguridad necesarias para caminantes de todos los niveles, y los 80 kilómetros en bicicleta. Cada familia es distinta así que el programa de actividades por los senderos de La Gomera para elegir es distinto también y depende de lo que los padres sepan qué puede hacer el niño. Si la familia no conoce cómo reacciona el niño lo mejor es comenzar en el Parque Nacional de Garajonay, porque es un bosque de la Era Terciaria con árboles de 30 metros de altura que acogen a los niños y los adentra en una atmósfera de cuento.
Caminar por sus senderos es mágico si se inicia el recorrido en Laguna Grande después de una comida campestre y tras haber jugado en el parque infantil que se ha habilitado en este espacio rodeado de naturaleza. Son apenas 20 minutos sin mucho desnivel que permitirá a los pequeños tener un primer contacto con el senderismo para que al terminar quieran más. El sendero que une Las Hayas con El Cercado, en Valle Gran Rey, es un recorrido muy recomendable para los no iniciados.
Cuando ya conoce el senderismo y le resulta divertido, el niño puede realizar el sendero circular de Las Creces, también dentro del Parque Nacional de Garajonay, o la ruta El Contadero-El Cedro, desde Hermigua. Luego podremos llegar en coche hasta Arure disfrutando de las hermosas vistas de otra forma. Una vez allí podremos comer, como premio, el auténtico potaje de berros que preparan los restaurantes de La Gomera. En estos casos, la duración es de más de una hora y tiene el valor añadido de que mientras camina se le puede explicar cómo es la flora que le rodea, de dónde procede, e invitarle incluso a hacer un momento de silencio para escuchar las aves endémicas de La Gomera y que aprendan a valorar la naturaleza en su estado puro.
Para hacer senderismo hace falta energía, así que lo mejor es realizar un buen desayuno. En el caso de que el niño no coma nada más levantarse, podemos llevar un refrigerio en la mochila. Fruta, barritas de cereales o una pella de gofio, comida típica de la isla a base de cereales que es altamente nutritiva y ligera de transportar. Esta pella se puede amasar previamente con leche o agua, almendras y miel de palma, también típica de la isla, cuya elaboración se puede conocer en el Centro de Interpretación de la Miel de Palma, en Alojera (Vallehermoso).
Es bueno que el pequeño lleve su propia mochila con agua y un chubasquero para proteger su cuerpo de la humedad del bosque mientras camina. También puede llevar un polar si es especialmente sensible, que guardará en los trayectos donde el sol esté de frente y no haya sombra. También pondremos agua para que se hidrate regularmente en pequeñas cantidades. Obviamente, esto también puede llevarse en la mochila de los padres y las madres.
Las buenas botas de senderismo son aquellas que poseen un relieve dibujado y profundamente marcado en la planta de los pies, ya que estas son las que mejor se agarran en las bajadas del bosque, evitando así posibles deslizamientos. Con ellas los niños darán pasos seguros. Además, es recomendable que lleven puesto pantalón deportivo largo que los proteja de rozaduras con la vegetación. Hay algunos modelos con cremallera en la parte baja que se pueden poner y quitar para refrescarse. El chubasquero o cortavientos y el polar con una camiseta sin mangas debajo les permitirá aguantar el calor y el frío. No podemos olvidar la protección solar alta y las gafas de sol. Asimismo, para caminar también son importantes los bastones, que son extensibles según la altura del pequeño.
Playas Tranquilas para Disfrutar en Familia
Siguiendo con nuestra propuesta, nos vamos a la playa. Las playas de La Gomera son ideales para unas vacaciones con niños, lejos de las aglomeraciones, con charcos y playas tranquilas para todos los gustos. Algunas de ellas con historias para enseñarles a los niños, como el Charco del Conde y Charco de la Condesa, en Valle Gran Rey, o el de las playas de San Sebastián de La Gomera asociada a la historia de Cristóbal Colón.
Uno de los principales atractivos de este enclave prodigioso es la piscina natural Charco del Conde. Situada en el suroeste de la isla y formada por arrecifes, asegura un espectacular chapuzón. Otro espacio genial para bañarse y disfrutar del mar aquí es La Puntilla, increíble cuando hay marea baja. Pero, además de playas impecables, la zona incluye verdes parajes y localidades salpicadas de palmeras, como La Vizcaína, Guadá, El Guro y Las Hayas.
En la playa de Vueltas, ubicada en Valle Gran Rey, en un entorno protegido de las corrientes marinas, se puede tener ese primer contacto con el mar. El momento ideal para que los niños aprendan es a partir de los 4 años. Remar con los pequeños y pequeñas es una buena forma de pasar un rato en familia con diversión, refresco y risas. Lo ideal es comenzar con paseos cortos por la orilla del mar. Importante que los pequeños lleven puesto un chaleco salvavidas de niño, con más flotabilidad y cinchas entre las piernas que evitan que se les salga por la cabeza, y no hay que olvidar la protección solar. Para que les resulte divertido se puede jugar a que se zambullan en el agua lanzándose desde el kayak.
La actividad puede realizarse en kayak individual, si el niño sabe nadar y siempre con cercana supervisión, o en kayak doble, por zonas como Playa de Santiago, en Alajeró. Es la primera etapa y no tiene complicaciones, ya que solo se pretende que el pequeño se habitúe a los equipos y disfrute del agua y de la fauna.
Si tiene 12 años ya pueden ir con su propia botella de aire, y si tiene menos va con un instructor o instructora que se sumerge con ellos en lugares como playa de La Cueva, en San Sebastián de La Gomera.
| Actividad | Descripción | Edad Recomendada |
|---|---|---|
| Senderismo en Garajonay | Exploración de senderos en el Parque Nacional, ideal para conectar con la naturaleza. | Todas las edades (adaptar la ruta) |
| Kayak en Playa de Santiago | Paseos en kayak en aguas tranquilas, perfecto para disfrutar en familia. | A partir de 4 años |
| Buceo en La Cueva | Inmersiones con instructor para descubrir la vida marina. | A partir de 12 años (con botella propia) |
| Visita al Charco del Conde | Baño en la piscina natural protegida por arrecifes. | Todas las edades |
Cultura e Historia
Una visita cultural en familia que no defraudará es este templo religioso construido en el siglo XVI, el más importante y característico de La Gomera. Situada en la localidad de San Sebastián, esta iglesia es un verdadero museo de arte sacro en el que el mismísimo Cristóbal Colón rezó antes de navegar hacia las Indias y descubrir América. ¿No te parece una magnífica oportunidad para contar a tus hijos su historia?
La Gomera mima, porque es una isla mimada, porque se quiere desde el primer momento en que se conoce y porque se pueden vivir aventuras que conectan a los pequeños y grandes con la naturaleza intacta que la caracteriza.
