La semblanza y hechos del licenciado Martín de Castellanos de Maudes, cirujano romancista del siglo XVI especializado en el tratamiento de afecciones urológicas, que por sus méritos y prestigio llegó a ser nombrado por el rey Felipe III catedrático de "Urología" el 5 de febrero de 1612, quedaron definitivamente perfiladas en 1994, a raíz de la publicación de su biografía en una exhaustiva obra.
En ella quedó dilucidado que pese a ser un empírico sin titulación universitaria, su buen hacer quirúrgico y la fama que adquirió por sus intervenciones le auparon a gozar de una bien ganada popularidad en la Corte. Su reputación no solo fue reconocida entre sus émulos, sino también por la misma Corona, que le agasajó con honores y distinciones.
La reciente localización de nuevos documentos en el archivo parroquial de la iglesia de Santa Cruz de Madrid y en el Archivo General de Simancas, exige una actualización biográfica del personaje. Si bien la trascripción de dichos documentos no modifica los hechos fundamentales de su vida, sí permite esclarecer un importante suceso que le relaciona con el propio rey Felipe II. Este y otros hechos ejemplifican la alta estima que los monarcas austriacos demostraron siempre para con el cirujano.
Primeros Años y Formación
Martín de Castellanos nació en el poblado o lugar de Maudes (Mahudes), cercano a la leonesa villa de Sahagún, a mediados del siglo XVI (entre 1545 y 1550). Nada se sabe de sus años de juventud y de sus inclinaciones durante esta etapa. Gracias a las referencias de Francisco Díaz en su Tratado de Urología de 1588 se conoce que Martín de Castellanos se formó quirúrgicamente en la célebre escuela vallisoletana de cirugía del maestro Licenciado Juan Izquierdo, de quien fue discípulo durante tres o cuatro años.
Al igual que su maestro fue un cirujano romancista que se especializó en problemas urológicos, como la talla vesical a la italiana, el tratamiento de las carnosidades uretrales por el método de las candelillas y la herniotomía sin castración. Después de permanecer el periodo formativo exigido por el Protomedicato junto a Izquierdo se traslada a Madrid hacia 1574.
Matrimonio e Hijos
En ese mismo año contrae matrimonio en la Corte con Catalina de Reinoso, hija del cirujano Juan de Clarés, con la que tendría varios hijos. Como dote otorgó a Catalina la cantidad de 350.000 maravedíes (casi 1.000 ducados), suma nada habitual en los compromisos matrimoniales de los cirujanos de la época, ofreciendo además su futuro título de Licenciado como garantía.
Ascenso Profesional
Hacia 1580 es probable que tuviera lugar su examen ante el Protomedicato y obtuviera su licencia "particular" para el tratamiento de dichas afecciones. Conocido por su buen hacer práctico y su habilidad quirúrgica, llegó a alcanzar gran prestigio en la Corte, llegando a formar parte de los cirujanos de la Casa Real en el último decenio del siglo XVI. El mismo Díaz en su obra le señala como un gran ejecutor de la talla a la italiana.
La restrictiva pragmática de 1588, que impedía a los empíricos "cortar y curar" sin la presencia de un médico, probablemente le sirvió para incrementar aún más su notoriedad. En 1594, por su fama y destreza, fue llamado al Escorial por el propio Felipe II para practicar una talla vesical a un monje jerónimo que padecía "mal de piedra". En los documentos escurialenses se le nombra como "un gran oficial de este menester".
La Cátedra de "Urología"
VID 1 1 2 Historia de la Urología by Isabel Voguel
Entre 1592 y 1608 su buena labor como cirujano se ve refrendada documentalmente en las actas de las sesiones de Cortes de Castilla. Debido a la escasez de cirujanos especializados, el urólogo había solicitado varias veces a esta Institución un marco docente y alguna gratificación para enseñar a otros cirujanos romancistas las técnicas de cistolitotomía a la italiana, la herniotomía y la de las candelillas.
Años antes Juan Izquierdo había obtenido su título de "maestro" y un marco docente para su quehacer mediante una petición con una previa "información" de sus cocimientos a las Cortes de Castilla. Su discípulo perseguía idénticas prebendas. Hasta en tres ocasiones (1592, 1599 y 1608) hubo informaciones de los procuradores acerca del "arte y suficiencia del licenciado Castellanos en curar el mal de piedra, carnosidades y curar quebrados sin dejarlos impotentes y sobre si enseñaría este arte a otros".
Pese a que en las actas se habla de que era "el mas eminente hombre y de más opinión, ciencia y experiencia que se sabe y tiene noticia que haya habido para ello", y se recomendaba por algunos procuradores su contratación para enseñar y divulgar sus técnicas, la desorbitada solicitud del urólogo: 1.000 ducados para imprimir un libro que había escrito y 500 ducados de renta de por vida, a cambio de "leer y enseñar su arte y tener practicantes del", parecieron peticiones inaceptables a gran parte de la Cámara.
Para un cirujano romancista un sueldo de 187.000 maravedíes de por vida era totalmente desproporcionado. Aunque en los informes favorables se reconocía "que su arte le permitía conocer en los hombres la existencia de litiasis mediante la tienta y, en las mujeres, conservándoles su virginidad, curar quebrados sin dejarlos impotentes, y extraer cálculos, particularmente los de la vejiga o curar llagas y carnosidades", la solicitud fue juzgada por la mayoría de los comisionados como desmedida.
Pero, por si esto fuera poco, aprovechándose de los informes propicios, el engreimiento o la soberbia de Castellanos llegaron al límite al solicitar determinadas prebendas para sus hijos y un título honorífico de catedrático para él. De la polémica y controversia que durante todo el año 1608 suscitó entre los miembros de la Cámara tan abultada remuneración, y las exageradas peticiones de Castellanos, nos dan noticia las actas de Cortes.
El 31 de julio de 1608 un comité médico encargado de la valoración de las aptitudes del cirujano emite por escrito un informe muy favorable para Castellanos, con la recomendación de que por su valía, ciencia y experiencia se le concediesen los premios y títulos que solicitaba para él y para sus hijos. El título de "catedrático" se le concedió el 5 de febrero de 1612, con un salario de 500 ducados anuales de renta de por vida.
En el nombramiento de Felipe III se haría constar las competencias y sus habilidades urológicas y la autorización de la Corona para que enseñase las técnicas en una cátedra permanente fuera del ámbito universitario. En la Cédula de concesión el monarca afirma: "Por cuanto yo he sido informado que Vos el licenciado Martín de Castellanos en la parte de vuestra arte que toca a sacar piedras y curar de riñones, carnosidades, pasiones de urina y otras enfermedades desta calidad habeis descubierto, así en la teoría como en la práctica, muchas cosas de gran beneficio y provecho para la cura dellas... nos ha parecido que en nuestra Corte se herixa, funde e instituya una cátedra de la dicha facultad en que vos tengais obligación a leer, praticar y enseñar todo lo que sabeis y en las materias de dicha facultad habeis alcanzado...".
Según ordenaba la cédula debía impartir las clases en su casa una hora diaria a todos los cirujanos latinos, romancistas y barberos, obligándole a llevar practicantes y oyentes cuando curara y visitara a los enfermos de estas afecciones y curar de balde a los enfermos pobres. No obstante a las discutibles formas de concesión e irregular modo de obtención del nombramiento esta cátedra, que podemos llamar por su temario de "Urología", reunía la mayor parte de la patología que hoy integra nuestra especialidad.
Es la primera así instituida en Europa hasta la época de las especialidades médicas (siglo XIX), por lo que creo que debe reconocerse al licenciado Castellanos como el primer catedrático de Urología en la historia de la Medicina.
El Tratado "Pasiones de Orina"
Por las actas de Cortes de Castilla se sabe que Martín de Castellanos escribió un tratado sobre materias y técnicas quirúrgicas relacionadas con la Urología que, junto a sus otras peticiones, fue ofrecido a las Cortes con la intención de que se lo publicasen. El texto manuscrito debió ser juzgado de mucho interés por los comisionados, ya que estos le ofrecieron los 1.000 ducados que el cirujano solicitaba para su impresión.
No obstante, la comisión de médicos de Cámara y de las Cortes, aunque defendieron y aprobaron ante el legislativo la publicación del Tratado, condicionó la impresión del mismo a la censura previa del Consejo del Reino. Aunque hay constancia documentada en la Partición de Bienes del cirujano del título del Tratado: "Pasiones de Orina" y de que los censores lo aprobaron, finalmente y a pesar de los acuerdos, parece ser que el proyecto de publicación no se llevó a cabo, ya que no hay constancia de su existencia en la bibliografía médica del siglo XVII, ni tampoco existen noticias del manuscrito en archivos y bibliotecas, por lo que creo que se ha perdido.
Al fallecimiento del cirujano parece ser que el manuscrito quedó en poder de uno de sus hijos.
Fallecimiento, Testamento y Partición de Bienes
Martín de Castellanos falleció el 20 de abril de 1614 y fue enterrado en la iglesia de San Martín de Madrid. Un mes antes, presintiendo su muerte, había otorgado su testamento. Mediante este y la partición de bienes, hemos podido conocer la inmensa fortuna que acumuló durante su vida y que antes de morir constituyó y fundó dos Vínculos Mayorazgos con la mayor parte de sus bienes para sus dos hijos, por un valor de 50.000 ducados.
Aparte de las propiedades e inmuebles en la Corte, los Mayorazgos incluyeron la heredad de Maudes, lugar donde había nacido y que le pertenecía. Durante el siglo XVII la clase médica titulada fundó innumerables Mayorazgos, Memorias y Capellanías. Los cirujanos de más prestigio intentando emularlos también los instituyeron, pero estos últimos con menor consideración social los crearon en menor número.
Desde 1567 la Ley 42 de Toro exigía siempre la facultad o la licencia del Rey para fundar Mayorazgos, lo que restringía aún más las posibilidades de los que no estuvieran cercanos a la Corona o en su círculo de influencia. Castellanos consiguió la preceptiva licencia y Facultad Real de Felipe III el 8 de noviembre de 1613. Este hecho evidencia el aprecio que el monarca demostró hacia el urólogo y el poder social que tuvieron algunos de estos cirujanos especializados.
Nuevos Testimonios Documentales
Gracias a la investigación realizada en los libros de la iglesia de Santa Cruz, que en la actualidad se conservan en el Archivo Arzobispal de Madrid, descubrí no solo la partida de defunción del cirujano y de su esposa, Catalina de Reinoso, sino también las partidas de bautismo de los 7 hijos de Martín de Castellanos (Diego, Agustina, Martín, Bernabé, Hernando, Juan y Ana).
Ahora bien, por el Testamento, Partición de Bienes y Fundación de los Mayorazgos del licenciado Castellanos, pudimos conocer que a la muerte del urólogo le sobrevivieron dos hijos, Bernabé y Diego, que heredaron la cuantiosa fortuna de su progenitor. Uno de ellos, Diego, gracias a las peticiones de su padre, conseguiría llegar a formar parte del Consejo Real con Felipe III y sería corregidor de la villa de Vivero y alcalde de Corte en Navarra con el rey Felipe IV.
No he podido descubrir las actas de defunción de Hernando y Juan, que posiblemente fallecieron antes de 1609, ya que la mortalidad infantil durante el siglo XVI era muy alta y no siempre se transcribían en los libros parroquiales los nombres de los fallecidos.
Tabla resumen de la vida de Martín de Castellanos
| Acontecimiento | Fecha |
|---|---|
| Nacimiento | Entre 1545 y 1550 |
| Matrimonio con Catalina de Reinoso | 1574 |
| Nombramiento como catedrático de Urología | 5 de febrero de 1612 |
| Fallecimiento | 20 de abril de 1614 |
