Juan Carlos Rivero Nieto nació el día de Navidad de 1961 en la ciudad de Madrid. Se crio en un barrio al sur de la capital en una familia de clase obrera. Se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad CEU San Pablo de Madrid y, además, complementó su formación con dos cursos de Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense.
En los últimos tiempos se hace viral en cada partido que narra porque sus confusiones con los nombres se han convertido en gag recurrente en redes sociales.
¿DE QUÉ EQUIPO ES RIVERO? ¿CÓMO LLEVA LAS CRÍTICAS? SU INTENCIÓN NO ERA EL PERIODISMO DEPORTIVO
Inicios en el Periodismo
Fue a mediados de los años 80 cuando ingresó como becario en TVE y, al poco tiempo, cumpliendo con su sueño, se incorporó a la sección de Deportes. Desde 1989 ha desarrollado su carrera periodística en la sección de Estudio Estadio, que nació de la fusión de Radio Cadena con Radio Nacional.
Rivero empezó en la radio, donde tuvo la fortuna de que le cogieran en Radiocadena Española para hacer los informativos locales, entró de becario en el 84, le hicieron contrato y estuvo hasta el 89. Su jefe era Antonio San José y era una cadena pública nueva que había fusionado varias emisoras del franquismo.
Además, ha narrado distintos eventos deportivos como varias vueltas a España, Juegos Olímpicos, tres Mundiales y varias Eurocopas.
Ascenso en TVE
A mediados de los años 90 fue seleccionado para sustituir a Matías Prats al frente del programa de televisión Estudio Estadio. En todo ese tiempo, además, compartió pantalla con Josetxo Lizarza e Iñaki Cano. Luego, presentó El rondo.
En 2006 fue nombrado director de contenidos deportivos, lo que le convirtió en una de las personas más importantes de la sección de Deportes de la cadena pública. Ese mismo año, también, comenzó a comentar los partidos de la Selección Española de Fútbol en La 1, así como en la Liga de Campeones. Volvió a Estudio Estadio en 2009 con el regreso del espacio que, desde 2013, se emite en Teledeporte. Además, en 2015, colaboró también en el espacio Estado 1 de TVE.
En la actualidad, presenta y dirige la tertulia de fútbol para el canal Teledeporte que se emite por las noches, en un nuevo formato de Estudio Estadio, que se ha convertido en uno de los programas más longevos de la pequeña pantalla.
Regreso a la Selección Española
Tras el Mundial de Catar, desde TVE, decidieron prescindir del periodista, tras tomar su relevo el periodista David Figueira. En el verano de 2022, además, fue sustituido como director y presentador de Estudio Estadio.
Tras unos meses apartados de la Selección, Juan Carlos Rivero volvió a principios de 2024 al frente de los partidos de España. «He vuelto porque ha habido un cambio en la dirección de Deportes de Radiotelevisión Española, Rosana Romero confía en mí y me ha recuperado para el fútbol de selecciones, cosa que le agradezco muchísimo porque llevaba desde 2007, cuando se retiró José Ángel de la Casa, y estaba encantado», confirmó en ese momento. Además, también se incorporó a Estudio Estadio en los siguientes meses.
Vida Personal
En todo ese tiempo, Juan Carlos contó con el apoyo de su mujer, Eva Armenteros, quien es periodista en Telemadrid, concretamente en Madrid Directo. «Es una periodista de vocación. Merece mucho la pena, para quien tenga la inmensa fortuna de encontrarla en este camino nuestro que es la vida», contó el propio Rivero sobre su pareja. Eva, además, mantuvo una larga relación con el presentador Óscar Martínez, con quien también fue madre de un hijo.
Un Mensaje a su Hijo en Plena Retransmisión
El 11 de octubre de 2015, durante el partido España-Luxemburgo, Juan Carlos Rivero aprovechó un momento del encuentro para felicitar a su hijo por su cumpleaños. En el minuto 11 de la segunda parte, Rivero comentó: "El 11 es un número mágico en el mundo del fútbol. Once son los jugadores que componen un equipo, el 11 reúne a dos números uno y 11 son los años que hoy cumplen muchas personas. Así que vamos a aprovechar para felicitar el cumpleaños a los que podemos denominar onceañeros, que es un cifra fantástica. A todos ellos, aunque hay uno que sabe que de aquí a la luna y vuelta. Si me permiten la licencia, 11.000 millones de perdones. Felicidades".
A renglón seguido, Rivero comentó con su compañero de retransmisión, Manolo Sanchís: "¿Tú crees que se permite la licencia, no? Son 11 años. Son muy poquitos". A lo que el exfutbolista respondió: "Por supuesto. Y si es para felicitar, imagínate.
Reacciones y Críticas
Su narración ha hecho que Juan Carlos Rivero reciba infinidad de críticas, las cuales ha afrontado de la mejor forma posible. «La gente se lo tiene que hacer mirar porque ponerse así de agresiva y sacar todo su arsenal para ofenderme dice muy poco de cómo es su vida. Tienes un problema grave si eres tan agresivo con el error ajeno. El ser humano es terrible», explicó en una ocasión.
Es más, en todo momento ha defendido que pueda tener pequeños fallos. «¿Cómo no me van a pillar si estoy hablando durante dos horas sin parar y a toda velocidad? ¿Cómo no me voy a equivocar alguna vez? Es imposible no errar nunca», aseguró en una entrevista para El Mundo. «Normalmente te das cuenta y rectificas al segundo, pero ya te han pillado y ya han conseguido su objetivo […] Ya te digo, acepto por supuesto que me equivoco y pido disculpas por los errores, pero no son tantos como la gente dice», apostilló.
Rivero posa en la escalera de su casa.
En los últimos tiempos se hace viral en cada partido que narra porque sus confusiones con los nombres se han convertido en gag recurrente en redes sociales.
“El 1 de julio de 2025 hace 40 años de mi primer contrato, tengo 62 tacos, la experiencia se va acumulando y se supone que con el tiempo uno va ganando oficio. Algo habré aprendido. Claro que me equivoco, pero mucho menos de lo que dicen y no más que el resto", resume.
Anécdotas y Reflexiones
En realidad, ibas para médico.Sí, porque éramos tres hermanos, el único que estudiaba era yo y mi padre dijo: "Pues tiene que ser este". Mi abuelo, al que no conocí, era médico, mi padre estaba emperrado en que uno de sus hijos tenía que serlo y me tocó. Hice BUP y COU por ciencias, pero cuando llegó la hora de elegir carrera no me daba la nota para Medicina y me metí en ingeniería aeronáutica por contentar a mi padre. Duré una semana. No entendía ni una sola fórmula de las 12.000 que ponían en la pizarra y ya me armé de valor y le dije a mi padre que a mí lo que siempre me había gustado era el periodismo. Su respuesta fue tremenda: "Bueno, pero eso lo haces por las tardes". Como si fuera una extraescolar y no una carrera de verdad [risas]. Luego fue mi principal fan, le parecía el mejor y el más maravilloso.
