Este artículo explora la historia de la familia Pérez Marcos, marcada por la represión franquista, y el legado de la empresa familiar "Embutidos Jesús Marcos". A través de relatos personales y hechos históricos, se revela una historia de resistencia, superación y el impacto de las ideologías en la vida de las personas.
Los Hermanos Pérez Marcos y la Represión Franquista
La historia de Jesús y Eduardo Pérez Marcos, dos hermanos de Guadix, Granada, es un testimonio de la brutal represión sufrida por aquellos que defendieron la II República. Nacido Jesús en 1912 y Eduardo en 1913, ambos trabajaban como guarnicioneros y transportistas, conocidos como “Pichones”.
Ambos pertenecían a la UGT (Artes Blancas), aunque algunos informes los adscriben a la CNT y otros lo hacen al PCE. Al finalizar la guerra civil, fueron detenidos por la Guardia Civil el 14 de marzo de 1940, e ingresados en la Azucarera de Guadix, reconvertida en prisión.
La detención se produjo por la denuncia de elementos de la Falange local. Antonio Casas Sánchez, falangista, los acusó de ser “elementos activos del PCE y propagandistas del mismo; que tomaron parte en el asalto, saqueo e incendio de la armería de los Sres. Gómez Ochoa, así como en los incendios de la Farmacia de D. Francisco Ruiz y el Juzgado de Instrucción”.
La Guardia Civil, en su informe del 12 de octubre de 1940 los adscribía a la CNT-FAI y los acusaba de que a comienzos de 1936 uno de ellos puso, con otros, bombas en casa de Manuel Peñuela, que participó en la preparación y propaganda de las elecciones de febrero de 1936 en favor de las izquierdas y que en marzo de de ese año estuvo en incendios del Juzgado, Casino y casas particulares, o que al comienzo del Movimiento se “tiró a la calle armado de escopeta” y tomó parte activa en todos los desmanes.
El Juez Municipal, Ángel Córcoles, el 25 de octubre de 1940, los adscribe al PCE y afirma que ambos eran de “pésima conducta”, que en unión de sus hermanos participaron en toda clase de desmanes. Es significativo que en todos los informes consultados tienen una misma línea de actuación: es la familia, casi al completo, la que tiene una unidad ideológica que, como en el linaje medieval, se transmite de padres a hijos y la culpa de uno es la de todos.
El 28 de abril de 1942 el juez instructor da por cerrado el sumario y en él se consideran hechos probados: que eran miembros del PCE; que tomaron parte en los sucesos de marzo de 1936 (saqueos e incendios) y que a comienzos del Movimiento tomaron parte en reparto de armas, detención de personas de orden, asalto al Cuartel de la Guardia Civil, patrullando con armas por la ciudad y participación en varios asesinatos.
Fueron condenados por el delito de “Adhesión a la rebelión” a reclusión perpetua. (Causa 1.076/40). El 7 de febrero de 1946 se les concede el indulto. Pero como había que castigar a los defensores de la República, finalmente, el Consejo de Guerra que se celebró el 21 de diciembre de 1943 en el Cuartel de Artillería número 16 de Granada.
Según el testimonio de sentencia, ambos eran “afiliados al PCE y de muy malos antecedentes; intervinieron en asaltos y en el incendio y saqueo de la armería del Sr. Gómez Cobos, en la farmacia de D. Francisco Ruiz y en el Juzgado de Instrucción de Guadix, asimismo en el asalto al Cuartel de la Guardia Civil y en la persecución y exterminio de sus defensores, en el asalto de la Iglesia, desarmaron a personas de orden y lanzaron cargas de dinamita sobre el Convento de Santiago.
Fueron condenados por el delito de “Adhesión a la rebelión” a reclusión perpetua. (Causa 1.076/40). El 7 de febrero de 1946 se les concede el indulto. Quedará extinta el 14 de marzo de 1970. Eduardo sale de la prisión del reformatorio de Adultos de Ocaña el 7 de febrero de 1946 cuando se le concede el indulto, fijando su residencia en Granada en calle Santa Paula, 8.
Otro hermano, Torcuato Pérez Marcos, también sufrió la represión. La primera noticia que tenemos de Torcuato -y de su hermano Juan Antonio- es su participación en una manifestación en la tarde del 27 de enero de 1933 en Guadix por la falta de trabajo. Al iniciarse la guerra civil formará parte de las Milicias Ferroviarias de CNT, llamadas “Defensa Ferroviaria” y desde finales de 1937 ingresará como soldado en el ejército republicano.
Al finalizar la guerra civil, el 9 de abril de 1939, fue detenido por la Guardia Civil por la denuncia que habían realizado Soledad Serrano Requena -la misma que denunció a su hermano José- y Josefa Parza Gómez, en la que se le acusaba de la detención y asesinato de Higinio Aranda Varón y de José Leiva Ruiz. Ingresará en la Prisión de Partido de Guadix.
Efectivamente, el Consejo de Guerra celebrado en Guadix (Granada) el 26 de abril de 1939, lo condenó por el delito de “Adhesión a la rebelión” a la pena de muerte. El 16 de junio de 1939 entró en capilla y fue ejecutado por el pelotón de fusilamiento a las 6 de la mañana del día siguiente en el cementerio de Guadix.
Aún ejecutado, dejando a mujer y dos hijos, se añadía un nuevo castigo, porque además fue uno de los represaliados en Granada -de los casi once mil expedientes- que fueron sancionados por la Comisión Provincial de Responsabilidades Políticas y/o la Comisión Provincial de Incautación de Bienes, derivado de sus responsabilidades políticas, 1936-1945.
Se le abre expediente por testimonio de sentencia condenatoria número 221 en 1939. El Tribunal de Responsabilidades Políticas de Granada lo condenó, por testimonio de sentencia condenatoria, a 500 pesetas de multa de pago al Estado en la forma prevista en la ley. La Comisión Provincial de Responsabilidades Políticas de Granada sanciona a Torcuato Pérez Marcos, ya ejecutado en 1939, con 500 pesetas de multa que deben satisfacer sus familiares.
Embutidos Jesús Marcos: Un Legado de Calidad Cárnica
100 años de tradición, calidad y sabor - Fábrica de Embutidos La Ibérica
El nombre de ‘Embutidos Jesús Marcos’ está arraigado a la calidad cárnica de una firma representativa de la provincia charra. De un icono industrial del Campo Charro que, en este 2020, celebra su noventa aniversario y deja atrás una larga senda de nueve décadas marcadas por el trabajo bien hecho.
Todo comenzó en 1930 cuando José Marcos Corredera, un avispado joven natural de Espeja, traza los primeros pilares de la que acabará siendo una empresa modélica. Su inquietud natural pronto lo lleva a compartir su trabajo en la oficina de la harinera con los inicios en el mundo de las cárnicas de porcino.
Entonces, en el escenario de aquel 1930 inicia en un local de su propiedad las primeras matanzas. Y a la par empieza las ventas de tocino, de carne y también comienza a fabricar los primeros embutidos con las recetas caseras. Poco a poco la apuesta personal de un hombre emprendedor comienza a crecer gracias a la calidad de sus productos y la enorme visión comercial le amplía horizontes.
Finalizada la contienda llega la expansión y en 1943 abre las puertas la primera fábrica, ya con licencia de matadero y en vigor su primer registro sanitario. Son los años cuarenta y el nombre de ‘Marcos’ es sinónimo de calidad, con su fundador, a quien se conoce por el señor Pepe, al frente del timón y trabajando de sol de sol.
Pronto acceden a nuevos mercados y en 1950 inaugura una nueva fábrica, a la par que también una tienda al lado de la Plaza Mayor de La Fuente de San Esteban. Fallecido el señor Pepe en 1985, la responsabilidad de la firma queda en manos de su hijo Jesús en el escenario de una época brillante, con el nombre herrado por el sello de la distinción y presente prácticamente en todo el país.
Con la tercera generación al frente, este ejemplo de empresa familiar vive otro momento histórico al construir en 2009 -pocos años más tarde fallece Jesús Marcos- una nueva fábrica en el polígono de la localidad de Martín de Yeltes, a tres kilómetros de las antiguas instalaciones. La nueva factoría de 5.000 metros cuadrados repartidos en una planta es otro modelo de las industrias cárnicas.
Mientras tanto, sus exquisitos productos ibéricos (chorizo, salchichón, jamón, lomo…) con la especialidad que demandan los tiempos, siguen siendo un símbolo de calidad.
Vista de una zona de secaderos de la nueva fábrica, ubicada en el polígono industrial de Martín de Yeltes.
Un Padre Luchador: José María Díaz y sus Hijos Jesús y Marcos
José María Díaz, un padre ejemplar, libra una dura batalla cada día para sacar adelante a su familia, en especial a sus dos hijos, Jesús y Marcos, quienes padecen Distrofia Muscular de Duchenne. Esta enfermedad, sin cura en la actualidad, causa la pérdida progresiva de la fuerza muscular y reduce la esperanza de vida.
José María, de 39 años, vive en un pueblo de Sevilla con su esposa María Ángeles, sus hijos Marcos y Jesús, y su perrita Nea. A pesar de las dificultades, José María se dedica a sus hijos y encuentra tiempo para sus pasiones, como el deporte y la música.
María Ángeles, la esposa de José María, es el motor de la familia. Ella se encarga de llevar a los niños a sus terapias, clases extraescolares y demás actividades. Marcos, el hijo mayor, es un niño extrovertido e inteligente, interesado en temas como el espacio y la anatomía humana. Jesús, el hijo menor, es un niño gracioso y cariñoso que disfruta jugando con coches y tocando el piano.
A pesar de su corta edad, Marcos y Jesús son conscientes de su enfermedad, aunque no del futuro que les espera. Marcos sueña con ser médico investigador para encontrar una cura para la Distrofia Muscular de Duchenne.
José María, desde que recibió el diagnóstico de sus hijos, ha experimentado una montaña rusa de emociones. Para luchar contra la enfermedad, se propuso un reto personal: correr la Maratón de Sevilla con sus hijos en un carro. A pesar de no ser deportista, José María se preparó arduamente para este desafío, demostrando su amor y compromiso con sus hijos.
La historia de José María y sus hijos ha resonado en España, generando conciencia sobre la Distrofia Muscular de Duchenne y la necesidad de apoyar la investigación. José María colabora con la Asociación Duchenne Parent Project España para encontrar un fármaco que mejore la calidad de vida de sus hijos y de otros afectados.
La edición génica CRISPR/Cas podría ser un tratamiento definitivo para estos pacientes, pero se necesita mucha inversión económica y de tiempo para perfeccionarla. José María anima a todos a colaborar para vencer a Duchenne y cambiar el futuro de los niños y jóvenes afectados.
José María Díaz corriendo la maratón con sus hijos.
Tabla Resumen de la Familia Pérez Marcos
| Nombre | Año de Nacimiento | Profesión | Afiliación Política | Causa de Represión | Sentencia |
|---|---|---|---|---|---|
| Jesús Pérez Marcos | 1912 | Guarnicionero y Transportista | UGT (Artes Blancas) | Acusado de rebelión y participación en actos violentos | Reclusión perpetua (indultado en 1946) |
| Eduardo Pérez Marcos | 1913 | Guarnicionero y Transportista | UGT (Artes Blancas) | Acusado de rebelión y participación en actos violentos | Reclusión perpetua (indultado en 1946) |
| Torcuato Pérez Marcos | 1908 | Ferroviario | CNT | Acusado de adhesión a la rebelión y asesinatos | Pena de muerte (ejecutado en 1939) |
