La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que azotó la Comunitat Valenciana dejó una estela de destrucción y dolor. La intensidad del fenómeno atmosférico extremo se multiplicó con un mar Mediterráneo cada vez más caliente, este otoño entre 2 y 2,5 grados centígrados por encima de la media de las últimas décadas, tal como advirtió a EFE el director del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València, Manuel Pulido.
Entre las historias más desgarradoras, destaca la desaparición de dos hermanos, Izan y Rubén Matías Calatayud, de tres y cinco años, en la localidad de Torrent. Los menores se encontraban en su casa en Masía del Juez, cerca de un barranco, cuando la fuerza del agua derribó la parte de la casa en la que se encontraban los pequeños junto a su padre, y se llevó a los niños.
Destrozos en viviendas ocasionados por la dana en Torrent. EFE/J.J.
El pasado martes 29 de octubre, el embate de la DANA azotó su vivienda, llevándolos consigo en medio de la fuerza de la corriente. Rubén e Izan vivían junto a sus padres en un hogar que representaba un refugio familiar en el tranquilo barrio de Mas del Jutge, donde los niños jugaban seguros. La casa de Rubén e Izan había sido, hasta el día de la DANA, un lugar de refugio y tranquilidad.
Francisco Javier Arona, quien originalmente construyó la vivienda, recuerda que el hogar se encontraba en una calle tranquila, libre de tráfico, donde los niños jugaban con seguridad. Según explicó en los primeros días su abuela, Antonia, en varios medios, la última vez que vio a sus nietos fue en su casa, donde habían estado almorzando. Luego su padre los recogió ante la previsión de que iba a llover mucho.
El padre de los menores intentó agarrar a los niños pero se les escaparon de la mano. Se rompió una pared de la casa debido a la fuerza del agua. Así lo cuenta su tía, Bárbara Sastre en La Hora de La 1. Se encontraban en casa las 18:00 horas con su padre, cuando se rompió una pared de la casa debido a la fuerza del agua.
“La cifra oficial de desaparecidos en la DANA es de 89 personas, entre ellos, Izan y Rubén Matías Calatayud, dos hermanos de 5 y 3 años. "Ojalá alguien los haya podido ver, encontrar, porque en muchos sitios todavía hay comunicación, la esperanza es lo último que se pierde", ha dicho Bárbara en un llamamiento para localizarlos.
Tras la tragedia, se puso en marcha un amplio operativo de búsqueda, con perros y drones, en el que llegaron a participar 150 personas. El Grupo Balear de Rescate y Ayuda Humanitaria junto a Protección Civil de Sant Antoni de Portmany (Ibiza) se unió este lunes al dispositivo que busca a los menores con ayuda de perros especialistas y drones.
Sin embargo, la esperanza de encontrarlos con vida se fue desvaneciendo según pasaron las jornadas. Una semana después de la DANA, los servicios de rescate seguían buscando a los desaparecidos. Izán y Rubén estaban en casa con su padre cuando la riada les sacó literalmente de la vivienda. Su padre consiguió salvarse agarrándose a un árbol, pero Izán y Rubén no corrieron la misma suerte.
Mientras, miembros del Ejército, de los Bomberos, la Policía Nacional y la Guardia Civil desplegaron un gran operativo para encontrarlos. También piden a los familiares que aún no han denunciado las desapariciones que acudan a los puntos habilitados y faciliten el máximo de información, así como muestras de ADN. Siete días después de la tragedia los esfuerzos aquí en Valencia se centraron en la limpieza y reconstrucción pero, sobre todo, en localizar a los desaparecidos.
Equipos de rescate buscando a los niños desaparecidos
Las autoridades buscaron en el agua y también con drones. La Guardia Civil hizo un llamamiento a los familiares de los desaparecidos para que aporten muestras de ADN. Una de las zonas en las que se buscaba era la de Albufera porque la riada ha podido arrastrar hacia allí a algunas personas.
Finalmente, los grupos de Emergencias localizaron los cuerpos sin vida de Rubén e Izan. Los cuerpos de Rubén e Izan fueron hallados dos semanas después de la tragedia. Han anunciado el hallado de los cuerpos de Rubén e Izan, los hermanos de tres y cinco añitos desaparecidos en Torrent.
Numerosas personas, entre vecinos, miembros de equipos de rescate, sanitarios, buzos y voluntarios, llevaban días buscando a los pequeños. Los menores se encontraban con su padre esa tarde jugando en su casa de la urbanización de la Curra, cuando, al parecer, la riada entró en su casa y se los llevó la corriente. El padre fue arrastrado también por el agua, pero pudo agarrarse a un árbol y fue rescatado horas más tarde.
La familia acudió a los juzgados a reconocer los cuerpos, que al parecer han sido encontrados en dos localidades diferentes, ubicadas a unos kilómetros de Torrent. Los niños fueron arrastrados por la masa de agua, mientras que su padre logró agarrarse a un árbol donde permaneció cuatro o cinco horas hasta que le salvaron. No quiero ni pensar en la vida de este hombre estos días y en el futuro. Pensando en aquella noche, pensando en cómo el agua le arrancó a Rubén y a Izan.
En Valencia, dos semanas después de la tragedia, esta noticia ha impactado. En fin, los niños ya han desaparecido desde el pasado 29 de octubre.
Desaparición Forzada: El Dolor de la Incertidumbre
La desaparición y el trágico final de Izan y Rubén Matías Calatayud simbolizan la devastación causada por la DANA en la Comunitat Valenciana. Su historia permanecerá en la memoria colectiva como un recordatorio de la vulnerabilidad ante los fenómenos naturales y la importancia de la solidaridad y el apoyo en momentos de crisis.
