La infertilidad secundaria se define como la incapacidad de concebir o llevar un embarazo a término después de haber tenido al menos un hijo previamente. Aunque muchas parejas asumen que concebir un segundo hijo será tan fácil como el primero, la realidad es que la infertilidad secundaria es más común de lo que se piensa y puede ser igual de estresante emocionalmente que la infertilidad primaria.
¿Qué es la Infertilidad Secundaria?
La esterilidad secundaria es la dificultad para conseguir un embarazo, a pesar de haber tenido ya un hijo con anterioridad. Esta incapacidad para quedar gestante tras uno o varios partos previos, es una situación más común de lo que pensamos. Y puede ser igual de emocionalmente estresante que la “esterilidad primaria”. La pareja pasa por sentimientos autodestructivos, culpabilidad por no poder proporcionar un hermano a nuestro hijo.
Se considera necesaria, por lo general, una evaluación para el diagnóstico de la infertilidad cuando una pareja lleva 12 meses manteniendo relaciones sexuales habituales sin protección y no ha logrado el embarazo. En el caso de mujeres mayores de 35 años, el tiempo estipulado es de seis meses practicando relaciones sin protección.
Causas de la Infertilidad Secundaria
A la hora de identificar las causas que pueden provocar infertilidad secundaria nos encontramos con muchos motivos diferentes. Existen distintos factores que pueden influir en que no podamos conseguir un segundo embarazo.
Edad Materna Avanzada
Una de las causas más comunes en el caso de la infertilidad secundaria es la edad. La fertilidad femenina disminuye drásticamente a partir de los 35 años. En la actualidad, una de las principales causas de esterilidad femenina es la edad de la mujer. La cantidad y la calidad de los ovocitos disminuyen con la edad, siendo muy notable a partir de los 35 años. Y esto es así se haya tenido o no un parto previo.
En los últimos años, ha aumentado la edad a la que las mujeres tienen su primer hijo. Por tanto, si una mujer tiene su primer hijo casi a los 31, y espera unos cuantos años para tener el segundo, es probable que haya traspasado la barrera de los 35.
Hay mujeres que presentan una baja cantidad de ovocitos (detectada por una baja hormona antimulleriana) desde su nacimiento, y que su primera gestación se produjera cuando todavía esa reserva era adecuada. Pero, con el paso del tiempo, esa baja reserva ovárica se complica mucho, tanto por la cantidad, como por la calidad de los ovocitos que restan en el ovario.
Factores Uterinos
En determinadas ocasiones ciertas lesiones secundarias a una cesárea, como problemas en la cicatriz del útero, pueden dificultar la implantación del embrión. Las adherencias pélvicas, o cicatrices, que pueden haber producido una cirugía abdominal previa, incluyendo una cesárea, o una endometriosis, pueden afectar al correcto funcionamiento de la trompa de Falopio. O, incluso, liberar sustancias que afectarían negativamente a la calidad del ovocito, la fecundación o la implantación.
También se puede haber desarrollado un pólipo, que es un crecimiento benigno unido a la pared del útero, que podría dificultar la implantación. Fibromas y cicatrices en el interior del útero también tendrían el mismo efecto.
Problemas en las Trompas de Falopio
Así mismo, la cicatrización de la trompa de Falopio, como resultado de una cirugía previa, una infección pélvica o por otras causas como la endometriosis, podría obstruirlas. En este caso, el óvulo no se encontraría con el espermatozoide.
Alteraciones de la Ovulación
No es extraño que las mujeres presenten diferentes patologías que afectan a la ovulación, seguramente la más conocida es el síndrome de ovario poliquístico (SOP). En estos casos, el primer embarazo pudo ser sencillo, a pesar de tener ciclos largos o irregulares que hacen que sea difícil determinar el momento de la ovulación.
IVI - Esterilidad secundaria - Diagnóstico y tratamientos - UE, 2014
Disminución de la Calidad Espermática
Puede que en el momento de la primera gestación, la calidad espermática estuviera en el límite y que debido a la buena salud de los óvulos de la pareja esto no fuera un problema. Pero, con el paso del tiempo la fertilidad masculina puede disminuir, debido a problemas de salud, la ingesta de medicamentos, el estrés, o una nutrición inadecuada. Incluso aunque no haya descendido la calidad seminal, si lo ha hecho la ovocitaria, por lo que es posible que ya no sea tan fácil para los espermatozoides fecundar a los ovocitos.
Cambios en el Estilo de Vida
Con la llegada del primer hijo puede que tus hábitos no sean los mismos que antes. En mujeres también pueden afectar a la ovulación y la implantación del embrión. En el caso de varones, estos malos hábitos afectan a la calidad seminal al producir daños a nivel del ADN espermático.
Otras Causas
- Alteraciones tubáricas: son defectos anatómicos de las trompas que impiden su funcionamiento normal.
- Alteraciones ováricas: son alteraciones que afectan a la ovulación o a la calidad del óvulo.
- Alteraciones relacionadas con enfermedades sistémicas: son procesos que de forma secundaria afectan a la obtención del embarazo.
- En cuanto a las causas de infertilidad masculina: cualquier enfermedad o proceso que pueda afectar a la producción y calidad espermática.
Diagnóstico de la Infertilidad Secundaria
Si estáis buscando un segundo hijo y lleváis más de un año intentándolo (o más de 6 meses si tienes más de 35 años) debes consultar a un especialista en medicina de la reproducción. En URE Centro Gutenberg, cuando una pareja acude a nosotros para evaluar su infertilidad secundaria, la sometemos al mismo estudio que a cualquier pareja. Esto es, realizamos estudios de hormonas, de lesiones uterinas, espermáticos, etc. El estudio de fertilidad es el primer paso para conocer la causa.
Por su parte, el estudio de la fertilidad de la mujer requiere el diagnóstico de la reserva ovárica mediante el recuento de los folículos antrales (RFA) y el análisis de la hormona antimülleriana (AMH), dos sencillas pruebas que confirman la cantidad ovocitaria restante y ayudan a médicos y pacientes a establecer una estrategia de tratamiento.
A ellos se les realiza un semiograma para analizar concentración, morfología y movilidad de los espermatozoides.
Tratamientos para la Infertilidad Secundaria
Existen muchas maneras de abordar este problema, algunos tan sencillos como un cambio de estilo de vida y/o de alimentación, y otros más complejos como la cirugía para solventar los problemas de adherencias o endometriosis, pasando por la estimulación de la ovulación mediante medicamentos.
- La Inseminación Artificial podría ser contemplada en una esterilidad secundaria siempre que la paciente tuviese las trompas permeables, fuese joven (menos de 35 años) y no hubiese ningún factor masculino.
- Otra opción es realizar una Fecundación in Vitro (FIV) con o sin diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A) en función de la edad de la paciente.
Tratamientos de fertilidad cubiertos por la Seguridad Social: El Sistema de Seguridad Social ofrece el acceso a tratamiento de fertilidad a parejas que no pueden concebir de manera natural. Entre los servicios que se cubren en los hospitales públicos se encuentran los tratamientos de inseminación artificial, ya sea con semen de donante (IAD) o de la pareja (IAC), los tratamientos de fecundación in vitro, así como la preservación de la fertilidad. Estos tratamientos están cubiertos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres solteras.
Debido al elevado coste de técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) o la ovodonación, la Seguridad Social no las financia.
Requisitos de acceso (a nivel nacional):
- Rango de edad: La mujer debe ser menor de 40 en el momento del inicio del tratamiento. En el caso del varón, la edad límite son los 55 años.
- No tener descendencia previa: si la pareja tiene hijos previos en común no podrán acceder a los tratamientos de reproducción asistida salvo en condiciones excepcionales como el fallecimiento del niño o si padece una enfermedad grave.
- Ausencia de enfermedades transmisibles: ambos miembros de la pareja deben estar sanos y estar libres de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH o la Hepatitis C, que puedan transmitirse a la descendencia.
Coste de la Fecundación In Vitro (FIV) en España
En cuanto al coste de la FIV en España, este puede variar según la clínica y la ciudad donde se realice el tratamiento. En promedio, el coste de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros, aunque puede llegar a ser más elevado dependiendo de las características específicas del tratamiento.
Pruebas Genéticas
Es recomendable que cualquier pareja con deseos de concebir se realice pruebas genéticas, ya que muchas veces los padres pueden ser portadores de una enfermedad autosómica recesiva. Si ambos son portadores de la misma enfermedad, aunque no presenten ningún síntoma, existe un riesgo del 25 % de que transmitan la patología a su futuro/a hijo/a. Esto se aplica a parejas que son capaces de concebir naturalmente, así como a aquellas que reciben tratamiento para la infertilidad.
Recomendaciones para realizar pruebas genéticas:
- Si se conoce de antemano que un miembro de la pareja es portador de una enfermedad genética o con componente genético asociado.
- Si la pareja misma ha sufrido problemas para lograr el embarazo o abortos recurrentes.
- Una historia clínica de descendencia aneuploide (nacida viva o aborto) aumenta el riesgo de tener otra descendencia aneuploide.
- Si ambos miembros tienen un historial familiar de enfermedades genéticas conocidas o abortos espontáneos recurrentes.
Técnicas como el análisis embrionario o PGT-A permite la selección embrionaria, limita la implantación de embriones cromosómicamente anormales, sorteando la interrupción clínica del embarazo.
Impacto Psicológico y Apoyo Emocional
La infertilidad secundaria puede generar sentimientos de culpa, frustración y tristeza. Todos los tratamientos médicos afectan a nivel físico, psicológico, emocional y económico. A pesar de que la infertilidad es una condición que afecta a ambos miembros de la pareja, habitualmente tiene una mayor repercusión psicológica en las mujeres, ya que está más estigmatizado el hecho de que no logren ser madres.
Someterse a un tratamiento de fertilidad puede ser un proceso estresante y abrumador, derivando en problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Los psicólogos especializados proporcionan herramientas para lograr un mejor equilibrio emocional. Es fundamental entender que la infertilidad es un problema que afecta a la pareja en su conjunto, no solo a la mujer. Por lo tanto, es esencial que ambos miembros asistan juntos a todas las citas médicas, pruebas, entrevistas y sesiones de apoyo psicológico para hacer frente a este desafío.
En primer lugar, queremos transmitirte tranquilidad, puesto que seguro hay una solución a tu problema. ¿Te encuentras en esta situación y estás teniendo problemas para quedarte embazada de nuevo?
| Factor | Descripción |
|---|---|
| Edad Materna | Disminución de la calidad y cantidad de óvulos a partir de los 35 años. |
| Factores Uterinos | Lesiones por cesáreas, adherencias pélvicas, pólipos o fibromas. |
| Problemas Tubáricos | Obstrucción de las trompas de Falopio por cicatrización o infecciones. |
| Alteraciones de la Ovulación | Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y otros trastornos hormonales. |
| Calidad Espermática | Disminución de la calidad del semen debido a problemas de salud, estrés o malos hábitos. |
| Estilo de Vida | Cambios en los hábitos diarios y consumo de alcohol o tabaco. |
