El baloncesto español siempre ha tenido en el Clásico entre el Real Madrid y el FC Barcelona su plato fuerte. Sin embargo, en los últimos años, han surgido nuevos rivales que han puesto las cosas más difíciles al conjunto blanco, como el Unicaja de Ibon Navarro.
Este artículo explora la trayectoria de Ibon Navarro, un entrenador que ha conquistado un lugar propio en el baloncesto nacional e internacional.
Inicios y Trayectoria Profesional
Ibon Martín (Donostia, 1976) ha conquistado un lugar propio en el thriller nacional e internacional gracias a sus pasiones: viajar, escribir, describir. Su carrera literaria empezó en la narrativa de viajes. Enamorado de los paisajes vascos, recorrió durante años todos los caminos de Euskadi y editó numerosas guías que siguen siendo referencia imprescindible para los amantes del senderismo.
La carrera de Ibon Navarro como entrenador ha sido larga y llena de experiencias. Jugador frustrado, con 16 años entrenaba a un grupo de niños con los que permaneció nueve temporadas y ahora son como «mis hermanos pequeños». Pura vocación, siempre se guio por el consejo de su tío, un clásico del baloncesto de formación en Vitoria: «No tengas miedo a probar con niños lo que harías en profesionales. La valentía».
Se licenció en Ciencias Químicas, especialidad de química orgánica, trabajó una temporada en Colonia y con 30 años y empleo estable la Fundación Leia la vida le puso delante uno de esos trenes a los que subirse. Las probetas iban a esperar: «les dije a mis padres que dejaba la empresa». Se fue de asistente con Rafa Sanz a Tenerife, a LEB Oro.
Fue ayudante de Spahija, de Ivanovic y de Scariolo en el Baskonia, hasta que en 2014 recibió la oportunidad en el club de su ciudad. Salvó al Manresa con el luego vivió un descenso en 2017. En Murcia disputó la Final Four de la Champions y en Andorra sufrió el único despido de su carrera tras casi cuatro cursos en el Principado. Por el camino fue asistente de Puerto Rico en un Centrobasket y seleccionador sub20 con España. Mucha mili.
El técnico del Unicaja, con el que ha conquistado cuatro títulos en dos años, charla con EL MUNDO a unos días de la Copa, a la que acude como primer cabeza de serie.
Ese día Ibon Navarro (Vitoria, 1978) aterrizó en el aeropuerto de Málaga para encargarse de un histórico venido a menos. Poco antes, el vitoriano había sufrido el primer despido de su carrera tras encadenar cinco derrotas seguidas con el Andorra. En la Costa del Sol amaneció parecido, perdiendo tres, y sólo iba a ser capaz de ganar tres de las 10 siguientes noches.
La Revolución en el Unicaja Málaga
Tras 17 años de sequía, crisis y desencanto, el club de Los Guindos ha levantado cuatro títulos (Copa, Champions, Intercontinental y Supercopa) en dos temporadas. Es el equipo de moda, lleno tras lleno en el Martín Carpena, ambición, continuidad y un estilo tan único que «nos reconocerían aunque jugáramos de rojo». En plena euforia, las tribunas cantan su mantra: «¡Ibon tiene un plan!».
Ibon desprende de artilugios su conversación. Es directo y analítico, nada de misterios ni pócimas mágicas. Ha hecho mucha mili antes de que el éxito le alcanzara.
Hace unos días renovó hasta 2027, pero sabe que en un banquillo la estabilidad «no existe»: «Hay dos tipos de entrenadores, los que les han destituido y los que les van a destituir. Hasta a Obradovic le han echado».
En plena euforia, las tribunas cantan su mantra: «¡Ibon tiene un plan!». A unos días de la Copa de Gran Canaria a la que acude como primer cabeza de serie (se enfrenta el jueves en cuartos al Joventut), el entrenador se sienta con EL MUNDO para desgranar su revolución.
Según Ibon, el éxito radica en generar una filosofía de trabajo y un método que el jugador percibe y entiende: se le va a cuidar y se le va a exigir. A los veteranos conseguimos que se le pueda alargar la carrera, a los jóvenes se les hace crecer, se ayuda a los que quieren estar en Euroliga y ganar más dinero... Todo eso a cambio de que nos ayudéis.
La continuidad en la plantilla es evidente: los jugadores se conocen mucho, a veces simplemente con mirarse les vale, no tienes que preocuparte por la química. Lo malo es el hastío. Que parezca que siempre es lo mismo.
Para combatir la rutina, Ibon se fija en las caras de sus jugadores, en cómo reaccionan cuando un compañero hace algo. Se trata de manejar personas. Su éxito es hacer que encajen.
Ibon Navarro también destaca la importancia de empatizar y ser buena persona. Selecciona a los jugadores por sus talentos y cualidades, intentando casar las personalidades y que no haya dos roles que choquen.
Ibon Navarro: “El Dreamland Gran Canaria es un equipo que no se nos da especialmente bien”
Títulos Conquistados
Bajo la dirección de Ibon Navarro, el Unicaja Málaga ha logrado los siguientes títulos:
- Copa del Rey
- Basketball Champions League
- Copa Intercontinental
- Supercopa de España
Lecciones Aprendidas
Ibon Navarro ha aprendido de las grandes derrotas, poniendo remedio para que no vuelvan a ocurrir. Es importante sacar alguna lección y no lamentarse por haber perdido.
En resumen, Ibon Navarro ha transformado el Unicaja Málaga, devolviéndole la ilusión y el éxito a un club histórico. Su filosofía de trabajo, su capacidad para manejar personas y su atención a los detalles han sido clave para lograr los objetivos.
