Huelga de Lactancia en Bebés: Causas y Soluciones

Uno de los momentos más especiales y únicos es dar el pecho, pero también puede tener su complejidad en determinados momentos, como cuando el bebé deja de mamar o rechaza el pecho. Para desentrañar las causas, hemos recurrido a Alba Padró, cofundadora de LactApp, una aplicación dedicada a la lactancia y la maternidad, que resuelve las dudas de las madres de forma personalizada. Es consultora certificada en lactancia materna IBCLC, además de autora de cuatro libros, entre los que están Mucha teta y Somos la leche, ambos en editorial Grijalbo.

La huelga de lactancia es una situación en la que el niño no quiere tomar pecho, y aunque puede suceder en cualquier momento de la lactancia, es más frecuente alrededor de los 3 o 4 meses.

Lo primero de todo, tranquilidad. La huelga de lactancia ocurre, aunque no a menudo, pero entra dentro de lo plausible. No hay causa aparente para que se produzca una huelga de lactancia, por lo que la actitud del bebé desconcierta mucho a los padres, que no entienden qué está ocurriendo. Y es que, probablemente, hasta ese momento su hijo mamaba con normalidad y hasta parecía disfrutar de ello.

¿Por qué mi bebé rechaza el pecho?

El bebé puede rechazar el pecho por distintas razones. Algunas de las que se comentan popularmente no tienen base real. Es verdad que el sabor habitual de la leche, que es dulce y al niño le encanta, va variando dependiedo de lo que come la madre, pero no es cierto que algunos de esos sabores disgusten al lactante.

Pero, de repente, la madre le pone a mamar, el bebé no quiere pecho y se niega a succionar, e incluso puede que parezca que no sabe cómo hacerlo. Y no es que el niño esté iniciando naturalmente el destete, porque esto suele hacerse de manera paulatina.

La forma de presentación es variable. Lo más habitual es que el niño tenga un rechazo al pecho desde el inicio de la toma, pero puede suceder en cualquier momento durante la misma. Rechazo de ambos pechos.

Causas comunes de la huelga de lactancia:

  • Uso del chupete o biberón: En los bebés menores de seis meses, puede que la crisis tenga que ver con el uso del chupete o el biberón. El flujo del biberón y del pecho son distintos. Lactancia mixta.
  • El estrés: Otra causa para que se produzca una huelga de lactancia puede ser el estrés de la madre o del propio bebé.
  • También hay que descartar que el niño esté notando el olor fuerte de alguna crema que se esté aplicando la madre en la zona del pecho o incluso en el pezón (tipo Purelan).
  • Si el motivo de la huelga de lactancia fueran llagas en la boca, otitis, dolor de garganta o cualquier otra enfermedad, habrá que esperar a que se le pase. Enfermedad del bebé. Sensación de dolor.
  • Cuando el niño empieza a tener dientes no es infrecuente que muerda a la madre mientras mama. El bebé se ha asustado.
  • Incorporación errónea de la alimentación complementaria. Hasta los seis meses, el bebé no debe tomar otra cosa que pecho (o leche de fórmula, en su defecto).

¿Destete o bache de lactancia?

“Un menor de un año no se debería destetar de forma espontánea porque no sabe que hay otros alimentos disponibles”, indica la cofundadora de www.lactapp.es. Por este motivo, cuando el bebé menor de un año tiene ese rechazo al pecho, técnicamente se considera una huelga de lactancia y no un destete.

El destete dirigido por el propio niño puede aparecer a partir del año o más adelante, de los dos años y medio. Si el bebé se niega a mamar antes, hay que estudiar qué puede estar pasando y encontrar la causa, acudiendo al profesional adecuado, que puede ser una consultora certificada de lactancia, el pediatra...

¿Se puede reconducir la situación si ha dejado de mamar?

Cuando el niño muestra ese rechazo al pecho, pero la madre siente que no es el momento del destete y quiere seguir amamantándolo, puede llevar a cabo distintas acciones, como señala Alba Padró, para volver a ello. Lo primero, y muy importante, es “no forzarlo; nunca forzamos a ningún bebé a mamar”, insiste.

“Si rechaza cuando lo colocamos en posición para mamar, evitaremos esa postura y fomentaremos el contacto físico placentero: cosquillas, jugar, estar muy cerquita, tomar con él un baño, hacerlo reír... pero sin obligación de mamar”, detalla. Esa proximidad con la madre en un entrono relajado es la que puede hacer que el bebé retorne al pecho.

Tampoco conviene “vencerlo por hambre”. Así lo explica: “A veces te dicen que dejes de darle de comer lo que está tomando, pero no hay que privar a ningún niño de la comida”.

El asesoramiento profesional en estos casos puede ser clave, especialmente cuando ha pasado un tiempo desde que dejó de mamar.

¿Qué hacer ante una huelga de lactancia?

Existen muchas situaciones que pueden provocar una huelga de lactancia. Es muy importante que la madre tenga confianza en sí misma y en su bebé: el niño sabe cómo engancharse y ella está capacitada para alimentarlo.

Para asegurar una adecuada alimentación del niño, se le ofrecerá el pecho a demanda sin forzarlo. En caso de rechazo frontal al enganche, la madre debe sacarse la leche para mantener la producción y evitar la ingurgitación mamaria.

A continuación hay que tratar de volver a la situación previa. Para ello, si se identifica la causa se debe evitar o reducir. No obstante, puede ser necesario un tiempo para que las tomas vuelvan a ser como al principio.

Consejos para superar la huelga de lactancia:

  • Aumentar el contacto piel con piel sin obligarle a que agarre el pecho.
  • Caminar con el bebé en brazos o con un portabebés.
  • Como sucede en la huelga de lactancia, se debe tratar de identificar la causa y solucionarla, y aplicar las pautas ya descritas.
  • Además, se recomienda variar la postura y zona de apoyo, ofrecer el pecho rechazado en primer lugar y pasar al otro si no se consigue el agarre.

Mi bebé rechaza el pecho 🤱🍼 | ¿Qué hago | Huelga de lactancia

Uno de los secretos del éxito en la lactancia materna es contar con una buena información y un buen asesoramiento en el caso de que llegase algún problema.

¿Qué hacer si mi bebé me muerde?

Casi todas las madres van a sufrir algún mordisco durante el curso de la lactancia. Los mordiscos son una situación habitual que puede formar parte de la lactancia y tan solo es necesario aprender a frenar el proceso y reconducir la situación para volver a disfrutar de la lactancia.

Los mordiscos involuntarios se producen cuando el bebé se duerme o se relaja mientras mama y cierra la boca de manera brusca. En estos casos, el bebé va a buscar maneras de conseguir la leche que necesita y es posible que no se agarre del todo bien y puede dañar el pezón al cerrar la boca, simplemente por la presión que realiza con la encía.

Para evitar que siga pasando es necesario volver a centrarse en la toma; hablar con el bebé, jugar, no perder el contacto visual… muchos mordiscos se producen por un reclamo de atención. Es muy importante recolocar al bebé de nuevo al pecho como si fuera un recién nacido durante las primeras semanas de lactancia, es decir: muy pegado al pecho, intentar que abra mucho la boca poniéndola como un “león” y colocarlo en una postura “clásica”, es decir, nada de mamar de pie, de lado o haciendo el pino puente… Hay que evitar que ponga boca de piñón como si succionara un espagueti porque con esa boquita cerrada es muy fácil morder.

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