La primera etapa de la vida de un cachorro es un momento muy delicado en el que se corren muchos riesgos y en el que el pequeño debe ser capaz de aprender por sí solo a vivir fuera del útero de la madre. Una de las primeras cosas que hace nada más nacer es encontrar las mamas de su madre para alimentarse, protegerse en el regazo materno y sentir su calor. Sin embargo, hay ocasiones en las que este paso no se completa con éxito y el cachorro no es capaz de acomodarse ni alimentarse apropiadamente. Esto es una clara señal de que algo no anda bien.
Los cachorros lactantes son muy sensibles a enfermedades, problemas ambientales, etc. Las estadísticas revelan que es en esta fase cuando mueren más cachorros. Precisamente durante los primeros días después de su nacimiento, el perro está prácticamente indefenso frente al frío ya que apenas es capaz de producir calor corporal (sus reservas energéticas son escasas).
La deshidratación (déficit de líquidos en el organismo) y la hipoglucemia (concentración demasiado baja de azúcar en sangre) suelen tener el mismo origen: falta de leche materna, ya sea porque la madre no produce bastante leche para toda la camada o porque el cachorro no tiene acceso a ella. Observar que un cachorro recién nacido no mama es motivo de alarma. Aunque frente a esta situación lo más razonable es consultar al veterinario lo antes posible, en este artículo queremos resolver una de las primeras dudas que a menudo surgen tras el nacimiento, ¿por qué mi cachorro recién nacido no come? Te explicaremos cuáles son las señales de alarma y qué hacer cuando un cachorro recién nacido no mama.
La mortalidad neonatal durante los primeros años de vida en pequeños animales presenta una tasa alarmante, alcanzando cifras de hasta el 40 %, lo que genera una importante preocupación tanto entre criadores como veterinarios. La mortalidad perinatal, que oscila entre el 20 % y el 40 %, es particularmente alta en comparación con otras especies domésticas. Este fenómeno se atribuye a la transición abrupta del entorno intrauterino al extrauterino, lo que requiere una adaptación rápida y efectiva por parte de los neonatos.
Los recién nacidos tienen predisposición a sufrir hipoglucemia, atribuida a inmadurez hepática, reservas energéticas limitadas e inmadurez en el balance de glucosa. Esta situación, sumada a la baja capacidad de gluconeogénesis y glucogenólisis, perjudica la capacidad de mantener los niveles de glucosa dentro del rango normal durante los primeros días de vida. Adicionalmente, la pérdida de glucosa a través de la orina, baja masa muscular, ausencia de tejido adiposo y capacidad limitada para utilizar ácidos grasos libres como fuente alternativa de energía son factores que incrementan el riesgo de hipoglucemia.
Cachorros recién nacidos requieren atención especial para evitar la hipoglucemia.
Causas de la Hipoglucemia en Cachorros Recién Nacidos
Las causas que explican por qué un cachorro no quiere mamar son diversas, pero para solucionarlo, primeramente debemos llegar a un diagnóstico, que únicamente nos lo puede ofrecer un veterinario. Dependiendo del diagnóstico el especialista nos recomendará un tratamiento u otro.
Aún así, a continuación hablaremos de las causas que pueden provocar que un cachorro recién nacido no coma:
- Estómago lleno: A veces simplemente lo que ocurre es que el perrito se siente lleno y se niega a comer. Si han transcurrido menos de 4 horas desde su última toma, lo más probable es que no tenga hambre.
- Gases: Los gases son muy comunes en los cachorros, especialmente si se les alimenta con biberón. Esto le puede provocar una falta de apetito, malestar y hasta explicaría por qué lloran los cachorros recién nacidos.
- Cachorros prematuros: Si el cachorro nació prematuramente o sufre una malformación en la nariz, garganta o mandíbula, puede que se nieguen a comer o que le sea imposible.
- Enfermedad: Puede darse el caso de que uno de los cachorros haya nacido con problemas de salud y no pueda mamar por sí mismo. Si observas algún signo extraño, como fiebre, diarrea, debilidad muscular y/o frío, es posible que lo que le ocurre es que este enfermo. Acude al veterinario de inmediato.
- Frío o debilidad: Si ha estado separado del resto de cachorros y de la madre, puede que por lo que no quiera comer sea porque tiene frío, ya que es incapaz de regular su temperatura. El frío puede debilitar y deshidratar al pequeño en muy poco tiempo, e incluso sufrir una hipoglucemia, una brusca bajada de azúcar que pondrá en riesgo la vida del cachorro. Si su temperatura es inferior a 34ºC, su sistema digestivo se ralentizará y no funcionará correctamente. Para medir su temperatura, puedes usar un termómetro pediátrico digital e introducir solo la punta en el recto con la ayuda de un poco de lubricante.
- Nivel de azúcar bajo: Si observas que el cachorrito tiene una temperatura adecuada, pero presenta debilidad, letargo, no mama e incluso tiene convulsiones o temblores anormales es muy probable que lo que esté sucediendo es que sufra una hipoglucemia.
- Rechazo de la madre: Puede ocurrir que la madre rechace a uno o varios de los cachorros y decida dejar de alimentarles, ya sea por razones patológicas o por instinto. Si tu pequeño no se acurruca junto a su madre y el resto de los cachorros, estará en peligro de no obtener el alimento y calor necesarios para su supervivencia.
Síntomas de la Hipoglucemia en Cachorros
Si los cachorros recién nacidos no se alimentan bien se deshidratarán, lo que puede provocar que mueran rápidamente, pues no tienen reservas de energía como los perros adultos. La debilidad de los cachorros recién nacidos puede aparecer en tan unas horas si estos no consiguen alimentarse o recibir el calor de su madre.
Los síntomas de hipoglucemia en cachorros pueden variar dependiendo de la causa subyacente y la gravedad del trastorno.
No obstante, ¿cómo podemos saber si nuestro pequeño está en peligro? A continuación te mostraremos algunos signos de alarma que no deben ignorarse:
- El cachorro recién nacido no quiere comer y está decaído.
- Podemos observar la musculatura débil.
- Los cachorros presentan vómitos o diarrea.
- El cachorro está frío y su hocico está también muy frío y seco.
- Observamos una secreción extraña e inusual del cordón umbilical.
- El cachorro recién nacido no quiere comer, solo dormir.
- Imposibilidad de mamar o reflejos débiles al intentar mamar.
- Los cachorros recién nacidos lloran mucho.
Letargo y falta de apetito son síntomas comunes de hipoglucemia en cachorros.
Tratamiento de la Hipoglucemia en Cachorros
El tratamiento de la hipoglucemia en cachorros dependerá de la causa subyacente y la gravedad del trastorno. Dependiendo de la gravedad del cuadro, será imprescindible acudir al veterinario.
Por el momento, y si no muestra signos de gravedad, puedes seguir estos consejos que te ayudarán a proteger al pequeño:
- Estómago lleno: Espera un tiempo para ofrecerle la siguiente toma. Los cachorros suelen comer cada dos o cuatro horas, por lo que quizás sea demasiado pronto.
- Gases: Si a pesar de que el perro no come, este se encuentra bien y no presenta ningún signo de preocupación, además de la panza un poco hinchada, puedes ayudarle a expulsar los gases acariciando con delicadeza su estómago para que eructe o estimular con un trapo tibio y mojado su ano para ayudarle a defecar.
- Cachorros prematuros: Ante esta situación, lo único que se puede hacer es llevar a los perros prematuros, letárgicos o que sufren malformación al veterinario para que evalué su situación.
- Enfermedad: La única persona que puede ayudarte a solucionar este problema es tu veterinario. Acude a él o ella cuanto antes para que ponga remedio. ¡Recuerda que los cachorros recién nacidos son especialmente delicados!
- Frío o debilidad: Cuando observamos que el cachorro recién nacido no deja de llorar podemos sospechar que padece frío o debilidad. Recuerda que debes mantener al pequeño caliente. Puedes abrigarlo y colocarlo sobre tu pecho para que reciba calor o utilizar una bolsa con agua tibia/caliente (no hirviendo) y colocar al cachorro sobre una toalla encima de esta bolsa para que se caliente gradualmente. No uses una almohadilla o cojín térmico, ya que esto podría sobrecalentar al cachorro o subir su temperatura demasiado rápido, lo que le provocaría problemas graves. Si observas que el cachorro jadea es tiene demasiado calor. Baja un poco la temperatura. Cuando el cachorro recupere su temperatura ideal, deberá mostrar interés por alimentarse. Si no mejora, llévale al veterinario para que lo revise.
- Nivel de azúcar bajo: Lo más adecuado siempre será acudir al veterinario.
- Rechazo de la madre: Si este es el caso, puede que sea necesario que compres fórmulas de lactancia especiales para los cachorros rechazados y se la ofrezcas a los cachorros con un biberón. Debes llevar un control y una vigilancia exhaustiva en estos casos. Puede ser necesario que le coloques un bozal a la perra para evitar que les haga daño si muestra problemas de comportamiento.
La glucosa se administra cuando se sospecha o se confirma hipoglucemia en un cachorro.
- Por Vía Oral: Si el cachorro está consciente y es capaz de tragar, se puede administrar glucosa en forma de jarabe, miel o solución de glucosa diluida en agua.
- Por Vía Intravenosa (IV): En casos de hipoglucemia grave o si el cachorro está inconsciente, la glucosa se administra directamente en la vena a través de una línea intravenosa.
Alimentar al cachorro con un biberón puede ayudar a prevenir la hipoglucemia.
Hipotermia Severa en Cachorros
La hipotermia severa en cachorros es una emergencia veterinaria. Debido a su importancia para salvaguardar la vida de los animales, en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber acerca de la hipotermia severa en cachorros. La hipotermia es una condición en la que la temperatura corporal desciende por debajo de lo normal. En cachorros, se considera hipotermia severa cuando la temperatura corporal cae por debajo de los 35°C.
Actuar de forma rápida ante una hipotermia en cachorros es vital para poder salvarles la vida, además de que no tengan efectos secundarios.
- Inmersión en agua tibia: Sumergir al cachorro en agua tibia (37-39°C) durante 5-10 minutos.
Niveles de Glucosa como Indicador Clave
El objetivo de un estudio fue analizar los niveles de glucosa y su influencia en la viabilidad neonatal. Además, se evaluó cómo la glucosa materna y otros factores podrían alterar las concentraciones de glucosa en sangre. Evaluar la glucosa en este momento crítico permite identificar a los neonatos en riesgo, optimizando la toma de decisiones clínicas para mejorar las tasas de supervivencia. En el caso de los neonatos braquicefálicos, se observó que el punto de corte para alcanzar una mejor viabilidad neonatal, se establece en 89,5 mg/dL. Por otro lado, en neonatos no braquicefálicos, el punto de corte se estableció en 87,50 mg/dL.
Así, un valor de glucosa inferior a 79,50 mg/dL se asocia a una puntuación significativamente menor en comparación con el resto de neonatos, lo que perjudica su capacidad de mamar o responder a estímulos externos, comprometiendo así su supervivencia.
Este estudio destaca el papel crucial de los niveles de glucosa en la viabilidad neonatal, especialmente en animales pequeños sometidos a cesárea por distocia. Los hallazgos revelan que la hipoglucemia neonatal contribuye significativamente a la mortalidad durante las primeras horas y días de vida, lo que subraya la necesidad de un monitoreo riguroso de los niveles de glucosa en los neonatos.
Los valores de corte establecidos para la glucosa demuestran que concentraciones más bajas de glucosa se correlacionan con peores resultados neonatales, lo que enfatiza la importancia de las intervenciones oportunas en casos de hipoglucemia. Específicamente, un nivel de glucosa inferior a 79,50 mg/dl se asocia con una marcada disminución de la viabilidad, lo que puede afectar gravemente la capacidad del neonato para mamar y responder a los estímulos ambientales.
En general, estos hallazgos abogan por la implementación de evaluaciones rutinarias de glucosa en neonatos inmediatamente después del nacimiento, especialmente en situaciones de alto riesgo como cesáreas o cuando se presentan signos de sufrimiento fetal. Al abordar la hipoglucemia de forma proactiva, los veterinarios pueden mejorar las tasas de supervivencia neonatal y los resultados generales de las camadas de animales pequeños.
