La Inglaterra al inicio de los Tudor es un reino compacto y único poco afectado por regionalismos. Inglaterra a su vez, seguía teniendo una herencia de origen medieval con una clase noble reducida, sin grandes señores, por lo que la jerarquía eclesiástica no disfrutó de grandes señoríos territoriales. La centralización administrativa era desarrollada: contaban con una asamblea unificada en un parlamento bicameral y con sede en la capital.
Enrique VIII, de la dinastía Tudor, reinó durante treinta y ocho años en Inglaterra. Menos conocido por los logros de su reinado que por sus seis esposas, el celebérrimo Enrique VIII de Inglaterra ha pasado a la cultura popular con una imagen con frecuencia distorsionada.
Si bien la vida de alcoba de Enrique VIII fue fascinante y merece ser contada y conocida, no menos cierto es que poca incidencia histórica tuvo en su reinado, con la decisiva excepción de la triste historia de Ana Bolena: la amante y luego segunda esposa de Enrique VIII fue uno de los detonantes del cisma anglicano. Las consecuencias fueron profundas: el poder real se vio fortalecido, y las riquezas obtenidas favorecieron una incipiente industrialización y el desarrollo de la marina inglesa, base de un futuro poderío militar y comercial que se manifestaría en la era isabelina, es decir, en el reinado de Isabel I de Inglaterra (1558-1603), hija precisamente de Ana Bolena.
Los Matrimonios de Enrique VIII
Enrique VIII contrajo matrimonio con seis mujeres; rompió lazos con la Iglesia Católica y se nombró a sí mismo Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra, conocida como iglesia anglicana.
- La primera esposa fue Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos. Con ella tuvo a su hija María.
- La segunda fue Ana Bolena, una aristócrata que se había educado en Francia. De esta unión nació Isabel.
- Jane Seymour fue la tercera esposa. Murió tras dar a luz a su hijo varón. El rey ya tenía heredero, pero necesitaba afianzar con más hijos la sucesión y, aconsejado por sus ministros.
- Se casó por cuarta vez con una noble germana, Ana de Cleves. Pero, este matrimonio nunca se consumó y llegaron al acuerdo de divorciarse. Esta reina es conocida como "la querida hermana del rey".
- La quinta fue Catalina Howard, una joven dama de las reinas Jane y Ana de Cleves. El rey le llevaba treinta años y tras conocer su pasado con otros hombres fue condenada a morir decapitada.
- La sexta esposa fue Catalina Parr, una mujer que le ayudó a gobernar y a restablecer el orden de sucesión. Primero, Eduardo, el hijo varón. Finalmente, Catalina Parr, que quedará viuda a la muerte de Enrique en 1547.
RICK WAKEMAN (Las Seis Esposas De Enrique VIII)
La Búsqueda de un Heredero Varón
Enrique estaba obsesionado con tener un hijo varón y atribuía la falta de descendencia a la propia iglesia. Intentó en un principio establecer buenas relaciones con Roma, ya que el Papa podía intervenir en caso de amenaza francesa como apaciguador. Se estableció un cardenal eclesiástico como canciller (Wolsey) para negociar entre ambos.
Realiza críticas contra Lutero (reformista de origen alemán que se opone a la Iglesia tradicional y a sus riquezas) y defiende los siete sacramentos (Lutero solo defendía tres). Ante la falta de descendencia, Enrique decide buscar otras alternativas. Al no conseguirlo, Wolsey, el encargado de llevar a cabo la negociación con Roma, es sustituido.
En 1527, Enrique VIII pidió al papa Clemente VII la anulación del matrimonio so pretexto del parentesco previo entre los cónyuges. En 1533 hizo que Thomas Cranmer (a quien había nombrado arzobispo de Canterbury) anulara su primer matrimonio y coronara reina a su amante, Ana Bolena. El papa Clemente VIII respondió con la excomunión del rey.
El Acta de Supremacía y la Iglesia Anglicana
Enrique cuenta con el apoyo del Parlamento, se pone como cabeza de la Iglesia anglicana ante la negativa de Clemente VII de concederle el divorcio. En 1531 tratará de obtener el reconocimiento del clero inglés de su nueva posición como cabeza de la Iglesia de Inglaterra. Thomas Moro se negará y dimitirá de su cargo como canciller.
El rey nombra a Thomas Cranmer arzobispo de Canterbury y muestra todo su apoyo al rey. Anula el matrimonio con Catalina y acepta el matrimonio de Enrique con Ana Bolena. Por este motivo, el Papa, Paulo III (sucesor de Clemente VII tras su muerte) excomulga al monarca inglés.
Es preciso señalar que el episodio de Catalina de Aragón y Ana Bolena tuvo una incidencia fundamental en su reinado; a consecuencia del Acta de Supremacía (1534), los destinos de Inglaterra tomaron un rumbo bien distinto a los que podían señalarse como probables.
El Acta de Supremacía creó una Iglesia anglicana desligada de la católica y sometida a la autoridad real, aunque sin renunciar a los dogmas y condenando las doctrinas reformadas (Acta de los Seis Artículos, 1539). La hegemonía del monarca sobre la Iglesia sería el firme fundamento sobre el que se asentó una nueva era.
Los Hijos de Enrique VIII y sus Reinados
Con su hijo Eduardo (1547-1553), llegará la radicalización religiosa. Es menor de edad cuando es coronado, provocando que su entorno tome todas las decisiones por él. Su sucesora será María Tudor (1553-1558) hija de Catalina de Aragón y Enrique VIII.
Con ella, volverá el catolicismo y se apoyará en Felipe II. Implantará la autoridad del Papa de Roma y vuelven las imágenes a los templos y asesinará a Cranmer en 1556. Se ganó el apelativo de María la Sanguinaria (Bloody Mary). Se casa con Felipe II sin ser rey de España y María muere en 1558.
Isabel I tuvo un reinado largo, de 1558 a 1603. Abandona el catolicismo y vuelve al anglicanismo. Finalmente, en el dogma anglicano se establecen 39 artículos en 1563.
| Hijo | Madre | Reinado |
|---|---|---|
| María I | Catalina de Aragón | 1553-1558 |
| Isabel I | Ana Bolena | 1558-1603 |
| Eduardo VI | Jane Seymour | 1547-1553 |
El reinado de Enrique VIII de Inglaterra, en suma, se caracterizó por un fortalecimiento de la autoridad real, al someter por entero a la Iglesia y eliminar las últimas estructuras feudales. Ello no impidió la consolidación del Parlamento, a la vez como instrumento de la política del rey y como órgano representativo del reino.
Escandalizó a sus contemporáneos con su turbulenta vida amorosa, que le llevó a contraer hasta seis matrimonios. También impresionó por sus brotes de autoritarismo e incluso de espíritu sanguinario, del que fueron víctimas en varias ocasiones sus más directos colaboradores.
Al mismo tiempo impulsó una decisión trascendental en la historia de Inglaterra: la ruptura de la Corona con la Iglesia de Roma, que abrió el camino a la posterior implantación del protestantismo en Inglaterra.
