La Trágica Pérdida del Hijo de Manolo Preciado: Un Golpe Más en la Vida del Entrenador

La madrugada del domingo, un hijo del entonces entrenador del Real Murcia, Manuel Preciado, falleció en el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. El deceso ocurrió después de que su ciclomotor chocase contra la esquina de un edificio en la carretera CA-304, según fuentes policiales.

Manolo Preciado, entrenador de fútbol.

El Racing de Santander, club que Preciado entrenó en la temporada 2002-2003, transmitió "sus condolencias y todo su cariño" a Manuel Preciado.

Esta trágica circunstancia se suma a otros duros golpes que Manuel Preciado ha sufrido a lo largo de su vida. En menos de una década, el entrenador cántabro ha enfrentado pérdidas devastadoras.

Una Vida Marcada por la Desgracia

Las palabras de Manolo Preciado (El Astillero, Cantabria, 1957) reflejan el sentimiento de un luchador nato que se ha tenido que sobreponer a la desgracia en los últimos años: «La vida me ha golpeado fuerte. Podría haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro, o podría mirar al cielo y crecer. Prefiero la segunda opción»

En el 2002, Preciado perdió a su esposa a causa de un cáncer de piel. Dos años después, en 2004, su hijo menor de 15 años falleció en un accidente de moto. Y el miércoles anterior al fallecimiento de su hijo, su padre murió atropellado.

El Fallecimiento del Padre de Manolo Preciado

A sus 84 años, la muerte le sobrevino al padre de Manolo en unas circunstancias totalmente desgraciadas. Un coche se había quedado sin batería en la urbanización La Cantábrica, en El Astillero, localidad natal del técnico del Sporting. Manuel Preciado Sala y su hermano decidieron ayudar a su vecino.

Se colocaron detrás del vehículo y empezaron a empujar en plena rampa. El padre del técnico resbaló y el coche le pasó por encima. Inmediatamente fue trasladado al Hospital Marqués de Valdecilla, donde falleció en la uvi.

Preciado se enteró de la desgracia el miércoles por la tarde, cuando recibió la llamada de su hermana. El técnico estaba colaborando en la grabación de un vídeo musical. Enseguida se desplazó a su tierra natal para estar junto a su familia. Los restos del fallecido fueron trasladados al cementerio de Ciriego, donde fueron incinerados. El lunes siguiente tuvo lugar el funeral.

Manolo Preciado dirigiendo un partido.

El preparador dirigió al Sporting en el último entrenamiento antes del partido ante el Espanyol. Varios clubs de Primera enviaron sus condolencias a la entidad asturiana, que vivía días de luto. Mauricio Pochettino, buen amigo de Preciado, tuvo la oportunidad de dar un fuerte abrazo a su compañero.

El Dolor Tras la Pérdida de su Esposa

No era la primera vez que la desgracia se cebaba en el entrenador cántabro. En el verano del 2002, en plena pretemporada del Racing, perdió a su mujer por un cáncer. A los 45 años, quedó viudo con dos hijos. La desaparición de Puri supuso un golpe tremendo para Preciado, que dejó el equipo cántabro el año siguiente, coincidiendo con el desembarco de Dimitri Piterman.

El Levante, entonces en Segunda, fue su siguiente destino en la temporada 2003-04, con el recuerdo de la muerte de su esposa siempre presente. Antes de cada partido, el técnico sacaba de su chaqueta una fotografía de su mujer y la besaba.

La Tragedia del Hijo Menor

Cuando ya tenía superada la pérdida de Puri, Preciado sufrió otro duro revés en el 2004. El técnico había fichado por el Murcia y otra terrible llamada le golpeó en una madrugada de julio. Raúl, su hijo pequeño, perdió la vida al chocar contra un muro con su moto. Falleció en Santander, en el mismo hospital que su abuelo.

El club pimentonero le destituyó tres meses después por los malos resultados.

Preciado también sufrió un accidente de coche en el 2003, cuando perdió el control de su vehículo al esquivar un perro. Afortunadamente solo sufrió un esguince cervical.

El Real Murcia se encontraba de luto tras conocerse el fallecimiento del hijo menor de Manolo Preciado, entrenador murcianista, en un trágico accidente de tráfico acaecido en Santander.

Manolo Preciado, quien tenía previsto incorporarse a los entrenamientos de su nuevo equipo el lunes siguiente, apuraba en su ciudad natal, Santander, los últimos días de vacaciones cuando alrededor de las once y media de la noche del sábado recibió una llamada telefónica de la Guardia Civil en la que se le informaba de que su hijo Raúl, de tan sólo 15 años de edad, había sufrido un grave accidente de tráfico y que se encontraba en el Hospital Marqués de Valdecillas de Santander en estado crítico.

El joven, que conducía un ciclomotor Vespino ALX y que llevaba casco, se estrelló contra la esquina de un edificio a la altura del kilómetro 0,30 de la carretera CA-304 que une la autovía Santander-Torrelavega con la localidad de Boo de Piélagos alrededor de las 21.50 horas. Inmediatamente, una ambulancia del servicio de urgencias le trasladó en estado muy grave hasta el mencionado centro médico donde falleció a las 5.10 de la madrugada.

Según fuentes de la Guardia Civil, el tramo en el que ocurrió el suceso era llano y se encontraba en perfectas condiciones, por lo que las primeras investigaciones apuntan a que el accidente se debió a una distracción.

El cadáver de Raúl Preciado Sainz permaneció durante el día en el Tanatorio de Valdecillas, lugar al que acudieron numerosas personas relacionadas con el mundo del deporte tanto de Santander, como de Valencia -donde dirigió el pasado año al Levante-, y de Murcia.

Mata: 'Hablar de Manolo Preciado en pasado es muy duro'

Mario Armando Husillos y José Antonio García Franco, director deportivo y secretario técnico del Real Murcia, respectivamente, se desplazaron hasta Santander. Los dos primeros permanecieron con Manolo Preciado durante toda la noche, y a la mañana siguiente, estuvieron en el funeral del malogrado Raúl.

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