La microbiota intestinal está emergiendo como un actor clave en la salud general del ser humano. Su influencia se extiende mucho más allá del sistema digestivo, alcanzando ámbitos como el metabolismo, el sistema inmunitario y la salud reproductiva. Es por esto que cada vez más estudios revelan que los billones de microorganismos que habitan en el cuerpo pueden afectar a la salud reproductiva. Pero, ¿cómo afecta exactamente la microbiota a la fertilidad?
En este artículo, analizamos la evidencia científica actual sobre la relación entre Helicobacter pylori y la fertilidad, así como el impacto de la microbiota en la salud reproductiva tanto en hombres como en mujeres.
¿Qué es la microbiota?
Antes de explicar la relación entre microbiota y fertilidad, conviene entender que la microbiota es el conjunto de microorganismos (principalmente bacterias y hongos) que habitan de forma natural en distintas zonas de nuestro cuerpo, como el intestino, la boca, la piel, la vagina o el útero.
- Microbiota vaginal: Es la primera barrera natural, ya que protege el aparato reproductor femenino frente a microorganismos patógenos. Esta microbiota está dominada por especies de Lactobacillus (L. crispatus, L. jensenii, L. gasseri), y se encarga de mantener un pH ácido que previene determinadas infecciones, muchas de las cuales pueden afectar a la fertilidad si alcanzan las trompas o el endometrio.
- Microbiota intestinal: Es la comunidad de microorganismos vivos (principalmente bacterias, pero también virus, hongos y otros microbios) que habitan en tu tracto digestivo, especialmente en el intestino grueso. Este complejo ecosistema, que puede pesar hasta 2 kg en un adulto, contiene más de 100 billones de microorganismos pertenecientes a cientos de especies diferentes.
Ep. 16 🔸 Fertilidad, salud hormonal y microbiota, con Toñi González
Microbiota y fertilidad femenina
Estudios recientes sugieren que un microbioma endometrial equilibrado es crucial para la implantación correcta del embrión [1]. Diferentes estudios también han mostrado que las mujeres con una flora dominante en lactobacilos en la cavidad uterina presentan mejores tasas de implantación, gestación y recién nacido vivo, en comparación con el grupo de mujeres que presentan una población de lactobacilos baja.
En cambio, cuando hay disbiosis en el endometrio, es posible que proliferen algunas bacterias patógenas que pueden causar infertilidad.
Flora vaginal y problemas de fertilidad
La flora «normal» del tracto reproductivo incluye una variedad de especies de Lactobacillus, que promueven un ambiente saludable y de apoyo para el embrión en el período pre y periconceptual(1). La microbiota vaginal está compuesta principalmente por Lactobacillus que son los encargados de mantener la acidez del pH vaginal, creando un entorno equilibrado en el que no puedan desarrollarse microorganismos patógenos.
Es necesario que el pH se mantenga en un nivel ácido para que el embarazo pueda desarrollarse, por lo tanto, si la presencia de Lactobacillus disminuye y el pH deja de ser ácido, aumentará el riesgo de sufrir infecciones a causa del crecimiento de patógenos, lo que a su vez repercute en la dificultad para conseguir un embarazo.
Las infecciones vaginales más comunes suelen ser la Vaginosis bacteriana y la Candidasis vaginal, que pueden desarrollarse cuando la flora vaginal está alterada y ha disminuido la población de Lactobacillus, encargados de proteger la vagina. Cada vez se están realizando más estudios que relacionan este tipo de infecciones con problemas de fertilidad.
En un metaanálisis acerca de vaginosis bacteriana e infertilidad se demostró que la presencia de Gardnerella es mayor en mujeres con infertilidad por causa tubárica(5). Un gran problema de la Gardnerella además de su cuadro clínico en sí consiste en las complicaciones a las que puede asociarse tales como parto prematuro, corioamnionitis, enfermedad inflamatoria pélvica, infecciones urinarias y endometritis postparto o postaborto(6).
En otro estudio publicado en 2018, los resultados obtenidos mostraron que las mujeres que dieron a luz prematuramente tenían niveles más bajos de Lactobacillus crispatus que las que tuvieron embarazos a término. Además, en el estudio se observó una docena de grupos bacterianos sobrerrepresentados en las mujeres que no lograron las 37 semanas de embarazo(2).
Esto hace que puedan apreciarse diferencias entre la microbiota de una mujer fértil respecto a otra mujer que presente dificultades para quedar embarazada. Estas últimas suelen presentar disbiosis (desequilibrio en la microbiota) en la que se han perdido Lactobacillus y han aumentado microorganismos patógenos.
Por todo esto vemos que es necesario tener un entorno sano, con la microbiota vaginal en equilibrio, que garantice la supervivencia del espermatozoide en su camino hasta el óvulo.
La evaluación del microbioma del tracto reproductivo agrega una nueva perspectiva microbiológica a la reproducción humana, el embarazo y el inicio de una nueva vida, destacando la importancia de considerar la evaluación de las comunidades microbianas para mejorar la atención personalizada en medicina reproductiva y salud de la mujer(2).
Cada vez hay más pruebas que demuestran la importancia de la microbiota del tracto reproductivo en la salud y la función reproductiva de las mujeres. Este conocimiento apoya la práctica de probar y tratar, si es necesario, la microbiota del tracto reproductivo como parte del tratamiento personalizado en entornos de Fecundación in Vitro (FIV)(2).
Vemos entonces que una microbiota alterada repercute en el desarrollo del embarazo, estableciendo así una relación entre la flora vaginal y problemas de fertilidad.
Por lo tanto, comprender con mayor profundidad la microbiota será útil para mejorar la salud ginecológica y obstétrica de todas las mujeres, independientemente de su edad, estado de fertilidad o planes de concebir(2).
Todos estos estudios y descubrimientos han llevado a que cada vez se utilicen más los probióticos como parte de tratamientos de fertilidad, para ayudar a requilibrar la microbiota.
Uso de probióticos como terapia para la infertilidad
Ya hemos visto que existe relación entre la flora vaginal y problemas de fertilidad, por lo tanto entran en juego también los probióticos. Ya hemos visto que una microbiota alterada puede dificultar el embarazo, tanto por el entorno hostil que supone para el desarrollo y supervivencia del espermatozoide como por el aumento de la exposición a infecciones vaginales que afectan al sistema inmunitario, a la salud reproductiva y salud en general.
Esta situación implica a los probióticos directamente, pues los complementos alimenticios elaborados a partir de diferentes Lactobacillus resultan una alternativa estable para recuperar el equilibrio de la microbiota vaginal, mejorando la conexión flora vaginal y problemas de fertilidad.
Recordemos que los probióticos son considerados un conjunto de microorganismos vivos que, cuando se administran en una cantidad adecuada, tienen efectos positivos para la salud de las personas. Facilitan la digestión y la absorción de nutrientes y fortalecen el sistema inmune. Actifemme® DÚO, es un probiótico que combina un probiótico de forma oral y otro vía vaginal. Está compuesto primordialmente por Lactobacillus, que son los principales responsables del mantenimiento de la mucosa y salud vaginal.
Microbiota y fertilidad masculina
La fertilidad masculina también podría estar influenciada por la microbiota. Aunque los estudios en humanos son limitados, investigaciones preliminares y modelos animales muestran que desequilibrios intestinales pueden afectar la calidad y cantidad del esperma. La modulación de la microbiota mediante dieta o suplementos podría representar una estrategia futura en el abordaje de la infertilidad masculina. [Zhang C et al., Nutrients, 2024; Wang Y et al., Reprod Biol Endocrinol, 2022]
Helicobacter pylori y fertilidad
Un ejemplo es la bacteria Helicobacter pylori, que reside en el estómago y está asociada con problemas digestivos como gastritis y úlceras. Estudios recientes sugieren que infecciones por esta bacteria pueden afectar el equilibrio hormonal y alterar la salud general del sistema reproductivo, incrementando el riesgo de infertilidad.
Concretamente, la calidad del esperma en hombres infectados por cepas de H. pylori se ve reducida. Además, un desequilibrio en la microbiota intestinal puede contribuir a que también exista disbiosis en el sistema reproductivo.
Estudios sobre Helicobacter pylori y fertilidad
Se ha informado que la infección por Helicobacter pylori (HP) fue más prevalente en poblaciones infértiles. La infección por HP podría provocar una disminución de los parámetros de los espermatozoides y el tratamiento de la infección por HP podría mejorar la calidad de los espermatozoides. Sin embargo, los estudios que investigan la relación entre la infertilidad y la infección por HP aún son limitados y se requieren más pruebas.
En un estudio reciente, entre 363 pacientes que se sometieron a la prueba de esperma, 136 (37,47%) tenían infección por HP. Entre 202 pacientes que se sometieron a la prueba de AMH, 55 (27,23%) tenían infección por HP. No hubo diferencia en la concentración y motilidad de los espermatozoides entre los grupos HP + y HP (P> 0.05). Los análisis de subgrupos adicionales estratificados en grupos de edad de 5 años confirmaron que no hubo diferencias significativas en los parámetros de los espermatozoides (P> 0,05). Mientras tanto, este estudio encontró que el nivel de AMH en suero fue similar entre los grupos HP + y HP (P> 0.05). Los análisis de subgrupos adicionales confirmaron que no hubo diferencias significativas en el nivel de AMH en suero (P> 0.05).
Otro estudio en Italia sugirió que la prevalencia de la infección por HP era significativamente mayor en una población infértil que en los controles, y se podían encontrar anticuerpos contra HP en los fluidos foliculares, el semen y las secreciones vaginales [3].
Helicobacter pylori y complicaciones en el embarazo
El Hp se asocia, además, a otras complicaciones del embarazo: preeclampsia (OR: 2,51; IC 95%: 1,88-3,34; p<0,001), restricción del crecimiento fetal (OR: 2,28; IC 95%: 1,21-4,32; p=0,01), diabetes gestacional (OR: 2,03; IC 95%: 1,56-2,64; p<0,001), aborto espontáneo (OR: 1,5; IC 95%: 1,05-2,54; p=0,03) y defectos al nacimiento (OR: 1,63; IC 95%: 1,05-2,54; p=0,03)6.
¿Cómo mejorar la microbiota para favorecer la fertilidad?
Adoptar una alimentación rica en fibra, baja en ultraprocesados y con presencia de alimentos fermentados, así como evitar el uso innecesario de antibióticos, son estrategias clave para cuidar nuestra microbiota y, con ello, nuestra salud global.
- Sigue una alimentación rica en fibra, antioxidantes y grasas saludables.
- Evita el uso innecesario de antibióticos. Los antibióticos alteran la microbiota intestinal y vaginal.
- Controla el estrés. Está comprobado que el estrés crónico puede afectar negativamente a la microbiota debido a la conexión del eje intestino-cerebro. El cortisol crónico altera la microbiota intestinal.
Pruebas diagnósticas para Helicobacter pylori
Existen distintas pruebas para detectar Helicobacter pylori. Una de ellas es el test del aliento que emplea urea marcada con un isótopo de carbono (normalmente, 13C). Su funcionamiento se basa en la capacidad de la ureasa que produce esta bacteria para degradar la urea. Antes y 30 minutos después de ingerir la urea se mide el aire exhalado, si hay presencia de Helicobacter pylori se produce 13CO2.
También se puede realizar la detección de antígenos de H. pylori en heces. Este método identifica proteínas asociadas a esta bacteria en muestras fecales. Suele emplearse tanto en diagnóstico como durante el seguimiento del tratamiento. En este último caso, se realizaría unas semanas después de finalizar la terapia antibiótica.
Tratamiento de Helicobacter pylori
Existen diferentes combinaciones de antibióticos que se emplean para erradicar la infección por Helicobacter pylori. La triple terapia emplea un inhibidor de la bomba de protones, y los antibióticos claritromicina y amoxicilina; mientras que la terapia cuádruple incluye estos tres fármacos junto con el metronidazol, pudiendo acompañarse con o sin bismuto, metal que tiene propiedades antimicrobianas.
Los tratamientos antibióticos para eliminar Helicobacter pylori, como cualquier terapia antibiótica, causan un desequilibrio en la microbiota. Como consecuencia de esta disbiosis surgen efectos secundarios. Los más comunes son las náuseas, los vómitos y la diarrea. También se ha reportado estreñimiento, dolor y distensión abdominal, gases, pérdida de apetito, mareos e, incluso, erupciones en la piel.
El uso de probióticos para acompañar a la terapia antibiótica parece más eficaz que el uso de estos fármacos en solitario. Por un lado, se reducen los efectos adversos de los tratamientos de erradicación de Helicobacter pylori, y por otro, se ha observado que acompañar los antibióticos con probióticos mejora la eliminación de este microorganismo. En este sentido se ha estudiado el uso de la levadura Saccharomyces boulardii que como coadyuvante a la terapia antibiótica reduce los efectos secundarios y mejora la eliminación de esta bacteria.
Tabla resumen de la relación entre microbiota y fertilidad
| Microbiota | Impacto en la fertilidad | Estrategias para mejorar |
|---|---|---|
| Vaginal | Un desequilibrio puede causar infecciones y dificultar la implantación del embrión. | Consumir probióticos y mantener una dieta equilibrada. |
| Intestinal | Desequilibrios pueden afectar la calidad del esperma y el equilibrio hormonal. | Dieta rica en fibra y evitar el uso innecesario de antibióticos. |
| Endometrial | La presencia de bacterias diferentes a Lactobacillus puede causar fallos de implantación y abortos. | Restablecer la microbiota mediante probióticos. |
| Helicobacter pylori | Infecciones pueden afectar el equilibrio hormonal y alterar la salud del sistema reproductivo. | Tratamiento con antibióticos y probióticos. |
Consideraciones finales
La evidencia científica actual sugiere una conexión significativa entre la microbiota intestinal y condiciones como obesidad, prediabetes, hipertensión, disfunción eréctil y calidad seminal. Aunque algunos vínculos están más consolidados que otros, el estudio del eje intestino-metabólico-reproductivo se presenta como un campo de gran potencial en la medicina preventiva y personalizada.
Aunque parece que hay una relación clara entre microbiota y fertilidad, lo cierto es que aún es necesario realizar mucha investigación al respecto para poder llegar a una evidencia demostrada. En Tambre desarrollamos tratamientos totalmente personalizados, y en caso de fracaso (aborto o fallos de implantación) podemos plantear el estudio de la microbiota.
