El gofio es un alimento tradicional de las Islas Canarias, hecho a partir de cereales tostados y molidos.
En los últimos años, debido a sus interesantes propiedades nutricionales, ha recibido numerosas alabanzas y ya es habitual encontrarlo en el supermercado en otros muchos lugares.
¿Es tan sano y nutritivo como dicen? ¿Qué ventajas tiene incluirlo en la dieta?
¿Qué es el Gofio?
El gofio no es más que harina sin cernir, elaborada a partir de cereales o granos tostados.
Los cereales más utilizados en la elaboración del gofio suelen ser el trigo y el centeno, pero también se elabora con plantas como el millo o legumbres como los garbanzos o las habas.
La principal diferencia entre el gofio y una harina normal, es el tueste del cereal, es lo que le da su particular sabor y olor.
En sus orígenes se molía de forma manual, luego se hacía en molinos con unas piedras enormes que giraban impulsadas por distintos medios.
Los primeros vestigios encontrados del gofio eran de una mezcla de raíces de helechos y semillas con granos de trigo y cebada tostados y machacados.
La cebada tostada y reducida en un molinillo de piedra, puesto en movimiento con la mano por medio de un pequeño hueso de cabra, era el alimento sano y sabroso que llamaban gofio o ahorén, que usaban como de pan cotidiano.
Con la colonización llegaron a las islas nuevos alimentos y sobre todo después de la conquista de América.
Beneficios del Gofio
El gofio se obtiene a partir del grano de cereal entero, sin refinar.
Esto significa que se conservan la corteza y el germen.
El proceso de tostado también elimina ciertos “antinutrientes”, es decir, sustancias que impiden la absorción de algunos minerales.
Los “antinutrientes” se encuentran en la fibra de los cereales.
Sin embargo, al tostarlos la presencia de estas sustancias se reduce.
Sus propiedades nutricionales serían, en principio, las mismas que las de la harina de cualquier cereal.
Sin embargo, el proceso de tueste le confiere interesantes características que lo diferencian de ella.
El gofio se digiere mejor, ya que al tostar el cereal para hacer el gofio adelantamos un poco el trabajo de digestión: el almidón se transforma parcialmente y esto hace que sea más fácil de digerir.
Tanto es así que ni siquiera hay que cocerlo: se puede añadir directamente al yogur o disolverse en la papilla de frutas o el puré de verduras.
Es un alimento protector cardiovascular, según un estudio médico realizado en la Universidad de la Laguna.
Es un hidrato de carbono pero de absorción lenta, que aporta mucha energía, por eso es un alimento ideal para deportistas.
El Gofio es más nutritivo:
- Más minerales: Principalmente, magnesio, cobre, hierro, zinc y manganeso.
- Más vitaminas: Sobre todo A, D y las del grupo B.
- Más proteínas: Aunque debemos recordar que las de los cereales son incompletas. Si queremos un plato con proteínas completas tendremos que mezclarlo con leche, por ejemplo.
- Más ácidos grasos.
Junto al resto de cereales, el gofio está presente en la base de la pirámide nutricional, donde aparecen los alimentos que debemos consumir a diario.
Su sabor suave, neutro y ligeramente dulce agrada a todos los paladares, y los niños suelen aceptarlo de buena gana.
Podrás introducirlo en la dieta de tu hijo en cuanto el pediatra dé vía libre al gluten.
Como con el resto de alimentos nuevos, hay que ofrecerlo poco a poco, observando cómo le sienta.
Se puede añadir, por ejemplo, a la papilla de frutas de la merienda o al puré del mediodía.
Es mejor no dárselo antes de dormir, pues si tuviera alguna reacción no nos daríamos cuenta.
Lo aconsejable es empezar por el gofio de maíz, que no tiene gluten.
Y al principio darle siempre muy poquita cantidad.
Hay que recordar que es un cereal integral y su sistema digestivo, todavía delicado, debe ir acostumbrándose.
Si el niño es celiaco, elegiremos el gofio de maíz.
No obstante, siempre es importante verificar que no contiene mezcla de otros cereales. Busca la leyenda “sin gluten”.
Recuerda: al consumir gofio, estás tomando un alimento 100% natural, sin aditivos, sin colorantes y sin azúcares añadidos.
Cómo Preparar Gofio para Bebés
Preparar gofio es muy fácil, ya que no necesita cocción.
Se puede utilizar de diversas maneras:
- En el desayuno, mezclado con la leche o el yogur.
- En un bizcocho casero: sustituye una tercera parte de la harina de cualquier receta por gofio de maíz.
- El gofio de cualquier cereal o mezcla de ellos le añade espesor y consistencia a los potajes y a las sopas de verduras.
Además, en los comercios y grandes superficies encontrarás deliciosas preparaciones a base de gofio, como la mousse.
Recetas con Gofio
- Colada de leche con gofio: Un alimento que suelen preparar para los más pequeños de la casa, es así como en una comida, le proporcionan a los niños, una harina de un cereal saludable y digestivo, que no alterará su metabolismo y digestión.
- Polenta de gofio: Está especialmente preparada con gofio de maíz y es muy conocida en América Latina y África, donde es utilizada como guarnición, su origen es italiano y su receta es muy sencilla, solo debes agregar el gofio a la leche mezclada con agua, hasta que se disuelva bien. Posteriormente se reduce el fuego y se deja por 40 min.
- Gofio canario: Si el escaldado es el más conocido, este es el más tradicional, pues además los canarios lo preparan en una bolsa hecha de la piel de un cabrito, donde mezclan la harina con sal, luego lo sacan y lo cocinan, este sirve como acompañante en sus parrilladas o barbacoas, así como para el pescado o cualquier otra carne.
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El Gofio en la Alimentación Complementaria
La incorporación de cereales en la alimentación complementaria siempre genera muchas dudas.
Los cereales (con y sin gluten) se pueden introducir desde el inicio de la alimentación complementaria como prácticamente todo el resto de los alimentos (alrededor de los 6 meses).
El retraso de la introducción del gluten no previene el riesgo de celiaquía ni intolerancias.
Lo ideal es priorizar siempre los cereales que consumimos habitualmente en la familia.
Los cereales son una fuente de energía (por su contenido en hidratos de carbono) y fibra.
También aportan proteínas de origen vegetal, ácidos grasos esenciales, vitaminas (del grupo B) y minerales (rico en hierro no hemo).
Priorizar aquellos con el grano completo (es decir, cereales integrales), ya que así son más nutritivos y más saludables.
Estamos aportando todos los nutrientes (y entre ellos el hierro), siendo beneficioso para prevenir de enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus 2 e incluso el cáncer.
Tipos de Cereales
- Con gluten: trigo y sus variantes (trigo duro, espelta, kamut…), cebada, centeno y sus híbridos (triticale). La avena originalmente no contiene gluten, aunque podría contenerlo por contaminación cruzada.
- Sin gluten: arroz, maíz, mijo, sorgo, trigo sarraceno, quinoa, avena certificada sin gluten, amaranto.
Evitar tortitas y bebidas de arroz por su contenido en arsénico en menores de 6 años y las palomitas de maíz por su riesgo de atragantamiento.
| Cereal | Contiene Gluten | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Trigo | Sí | Introducir con moderación |
| Maíz | No | Gofio de maíz es una buena opción inicial |
| Avena | Depende | Verificar que sea certificada sin gluten |
| Arroz | No | Evitar en forma de tortitas y bebidas |
Cantidad de Cereales
Ofrecer dentro de una dieta variada y equilibrada, priorizando frutas y verduras.
Siguiendo el Plato de Alimentación Saludable de Harvard, los cereales y los tubérculos ocuparían un 25% del plato.
Opciones para Ofrecer Cereales
- Cereales naturales, reales: De elección. Animar a consumir en formas naturales (los mismos que consumimos los adultos), sin alterar su composición: arroz, maíz, centeno, trigo, avena, cebada, quinoa, mijo, gofio… Preferiblemente integrales.
- Cereales comerciales/industriales “infantiles”: En general, el consumo de estos alimentos especiales para bebés no son imprescindibles ni necesarios en la alimentación infantil.
En resumen, el gofio es un alimento versátil y nutritivo que puede ser una excelente adición a la dieta de tu bebé, siempre y cuando se sigan las recomendaciones adecuadas y se ofrezca como parte de una alimentación equilibrada.
