¿Te has preguntado alguna vez si la gimnasia para niños debería formar parte de la vida diaria de tus pequeños? La respuesta es más importante de lo que piensas. Lejos de ser solo deporte, los ejercicios de gimnasia para niños son una puerta de acceso a un mundo de beneficios para su crecimiento.
Mantener a los niños en forma les proporciona numerosos beneficios para su salud física, mental y emocional. Además, promueve su desarrollo integral y sienta las bases para una vida saludable en el futuro. A pesar del estilo de vida que llevamos, y que acabarán adoptando nuestros hijos, que conlleva a que a veces pasemos largos periodos de tiempo sentados delante de una pantalla, para los más pequeños, hacer ejercicio es algo natural.
Los niños que hacen ejercicio diariamente duermen mejor, son más saludables, beneficia su rendimiento escolar, y son generalmente más felices. Además, para los niños con pérdida auditiva, practicar deporte pueden ayudar a reducir los cambios temporales del umbral auditivo y ser beneficioso para nuestra audición. A parte de disfrutar de las ventajas del ejercicio físico regular sobre la salud, los niños también son más capaces de afrontar los desafíos físicos y emocionales, desde correr para que no se les escape el autobús hasta estudiar para un examen.
En primer lugar, promueven el desarrollo de habilidades motoras fundamentales, mejorando la coordinación, la flexibilidad o la fuerza. Además, la gimnasia para niños contribuye a su desarrollo cognitivo, ya que aprenden a seguir instrucciones y a mantener la concentración durante la actividad física. En este sentido, no solo es un impulso para la salud física, sino también para la salud mental de los pequeños. Les brinda una oportunidad de liberar energía acumulada, reducir el estrés y mejorar su estado de ánimo. Los niños haciendo gimnasia son niños felices y saludables.
La lista de beneficios que la gimnasia aporta a los niños es extensa y asombrosa. No solo fortalece sus músculos y huesos, sino que también promueve la salud cardiovascular y mejora la resistencia física. Además, la gimnasia para niños se presenta como una oportunidad única para socializar. En las clases o durante las actividades en grupo, los pequeños aprenden a trabajar en equipo, a respetar reglas y a compartir. Estas habilidades sociales son esenciales para su crecimiento y les proporcionan herramientas valiosas para la vida.
No obstante, resulta fundamental adaptar la gimnasia para niños a la edad específica de los pequeños para maximizar sus beneficios y mantenerlos motivados. Si hablamos, por ejemplo, de gimnasia para niños de 3 a 5 años, actividades simples como saltar o lanzar pelotas pueden ser extremadamente beneficiosas para el desarrollo de sus habilidades motoras fundamentales. En la siguiente etapa se puede comenzar a explorar deportes más estructurados, como la gimnasia artística o la rítmica. Estos no solo promueven la fuerza y la flexibilidad, sino que también despiertan el interés por la disciplina y la dedicación. De hecho, a partir de los 6 años puede empezar a practicarse gimnasia deportiva para niños.
La gimnasia para niños de 10 a 12 años puede introducir ejercicios más desafiantes, como rutinas de entrenamiento de resistencia y flexibilidad.
Beneficios del entrenamiento de fuerza en niños
Sin embargo, cuando se lleva a cabo de manera adecuada y adaptada a la edad, el entrenamiento de fuerza en niños no solo es seguro, sino esencial. El entrenamiento de fuerza para niños es la realización de ejercicios diseñados específicamente para desarrollar la masa muscular, la resistencia y la coordinación motora en un entorno seguro y adaptado a estas edades. El beneficio más evidente es el fortalecimiento de músculos y huesos. A medida que los niños realizan ejercicios de fuerza, sus sistemas musculares y esqueléticos se adaptan, favoreciendo huesos más densos y músculos más fuertes.
El entrenamiento de fuerza en niños contribuye al desarrollo neuromuscular. Gracias a este tipo de trabajo, mejoran su coordinación, equilibrio y control motor, lo que se traduce en una mayor eficiencia en las actividades diarias y deportivas. Otro beneficio importante es la prevención de lesiones. El entrenamiento de fuerza favorece el desarrollo de la autoestima y la confianza en niños. Uno de los mitos más comunes es que el entrenamiento de fuerza puede dañar el crecimiento en niños. La preocupación sobre posibles lesiones es otro mito de este campo.
Que el ejercicio ayuda a los niños a mantenerse en forma y promueve un desarrollo físico saludable es obvio. Pero, además, el ejercicio regular también puede ayudar a los menores a mejorar el estado de ánimo, la autoestima y la confianza en sí mismos, pues la actividad física no solo beneficia al cuerpo, también a la mente.
Principales beneficios de la actividad física en los niños y niñas
- Aumenta las habilidades motoras
- Crea hábitos deportivos
- Aprenden a seguir unas reglas
- Se alejan del sedentarismo
- Mejoran las habilidades sociales
- Corrigen algunas patologías, como obesidad o sobrepeso
- Ayudan a estar más sano y dormir mejor
¡SoyTippiKids! Haz ejercicio en CASA conmigo y con IRU
Hoy en Besfor te queremos regalar una rutina de 7 ejercicios que podrás realizar con los más pequeños de la casa. Esta rutina es adecuada para la mayoría de las edades y niveles de condición física, pero siempre es importante adaptarlas a las capacidades individuales de cada persona.
- Saltos de cuerda: Saltar la cuerda es un ejercicio divertido y cardiovascular. Puedes hacerlo juntos, alternando los turnos y animándose mutuamente.
- Sentadillas: Las sentadillas son un excelente ejercicio para fortalecer las piernas y los glúteos. Pueden hacerlas en pareja, sosteniéndose de las manos y bajando y subiendo juntos.
- Plancha: La plancha es un ejercicio para fortalecer el core y los brazos. Pueden hacerla en forma de competencia amistosa, viendo quién puede mantener la posición durante más tiempo.
- Carrera de relevos: Marca un punto de inicio y un punto de llegada. Corran en relevos, pasándose un objeto (como un pañuelo) hasta llegar al punto final.
- Saltos laterales: Realicen saltos laterales, saltando de un lado a otro. Pueden competir para ver quién llega más lejos o hacerlo en conjunto sincronizando los saltos.
- Abdominales: Podéis hacer abdominales básicos/o adaptados a la edad del niño o niña. Motivaros mutuamente para ver quién puede hacer más repeticiones.
- Estiramientos: Podéis realizar estiramientos en pareja, como estirar los brazos o las piernas uno del otro. Es una forma divertida de mejorar la flexibilidad y estrechar lazos.
Gimnasia rítmica: Una disciplina integral
La gimnasia rítmica es una disciplina deportiva que combina elementos de ballet, danza y gimnasia, utilizando diversos aparatos como la cuerda, el aro, la pelota, las mazas y la cinta. En el Club Viravolta Santiago, somos testigos de cómo este deporte transforma la vida de los niños y niñas, no solo en términos de habilidades físicas, sino también en aspectos emocionales y sociales.
- La gimnasia rítmica es excelente para el desarrollo físico integral. Ayuda a mejorar la flexibilidad, la fuerza, la coordinación y el equilibrio.
- El aprendizaje de rutinas complejas y la mejora continua de las técnicas requieren constancia y dedicación.
- La gimnasia rítmica no solo es un deporte, sino también una forma de arte. Los niños y niñas tienen la oportunidad de expresar su creatividad a través del movimiento y la música.
- Participar en un club de gimnasia rítmica como el Club Viravolta Santiago fomenta la interacción social y el trabajo en equipo.
- Lograr dominar una nueva habilidad o perfeccionar una rutina aporta una gran satisfacción personal.
- La gimnasia rítmica fomenta un estilo de vida activo desde una edad temprana.
- Además de todos los beneficios mencionados, la gimnasia rítmica es una actividad divertida.
En el Club Viravolta Santiago, nos enorgullece ofrecer un entorno seguro y acogedor donde los niños y niñas pueden explorar y desarrollar su potencial a través de la gimnasia rítmica.
Ejercicios para mejorar la coordinación en niños
La coordinación es una habilidad fundamental en el desarrollo motor de los niños. La coordinación motora se refiere a la capacidad de los niños para usar su cuerpo de forma eficiente y controlada. Esta habilidad es esencial para realizar actividades cotidianas como correr, saltar, escribir o incluso vestirse. Además de los beneficios físicos, mejorar la coordinación también contribuye al desarrollo cognitivo y emocional. Los niños que tienen una buena coordinación tienden a ser más seguros de sí mismos y muestran una mayor disposición a enfrentar nuevos retos.
- Caminar sobre una línea: Este ejercicio básico pero efectivo ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y su percepción espacial. Consiste en dibujar una línea recta en el suelo y pedirles que caminen sobre ella sin salirse. Puedes aumentar la dificultad agregando obstáculos o pidiendo que lo hagan con los ojos cerrados.
- Saltar la cuerda: El saltar la cuerda es un ejercicio clásico que mejora la coordinación de piernas y brazos. Al principio puede ser complicado para algunos niños, pero con la práctica mejora notablemente su coordinación. Los niños pueden comenzar con saltos simples, para luego incorporar variaciones como saltos dobles o de lado.
- Lanzar y atrapar una pelota: Este es un juego sencillo, pero muy útil para desarrollar la coordinación mano-ojo. Se trata de lanzar una pelota al aire y que el niño la atrape antes de que toque el suelo. Al principio, se puede utilizar una pelota más grande y suave, y a medida que los niños mejoren, puedes usar pelotas más pequeñas y difíciles de manejar.
- Carreras de obstáculos: Las carreras de obstáculos son una forma divertida y activa de trabajar la coordinación y el equilibrio. Crea un circuito de obstáculos con conos, sillas o incluso cojines, y reta a los niños a atravesarlo de manera rápida y segura. Los niños deben saltar, esquivar y correr, lo que les ayuda a trabajar en la sincronización de los movimientos.
- Caminar sobre diferentes superficies: Caminar sobre diferentes tipos de superficies, como césped, arena o incluso superficies irregulares, ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y propriocepción.
- Lanzamiento y recepción: El lanzamiento y recepción son habilidades fundamentales que ayudan a los niños a mejorar su coordinación motora gruesa. Puedes utilizar pelotas, aros, frisbees o cualquier otro objeto que les permita practicar el lanzamiento y la recepción.
- Mantener el equilibrio sobre una pierna: Mantener el equilibrio sobre una pierna es un ejercicio muy efectivo para fortalecer los músculos de las piernas y mejorar el equilibrio general. Para hacerlo más divertido, puedes convertirlo en un juego, como una competencia de ver quién puede aguantar más tiempo.
- Caminata de animalitos: La caminata de animalitos es un ejercicio lúdico en el que los niños deben imitar los movimientos de diferentes animales, como el cangrejo, el oso o el canguro.
- Usar pelotas de diferentes tamaños: Usar pelotas de diferentes tamaños, colores y texturas es otra excelente forma de mejorar la coordinación de los niños.
- Hula-hoop: El hula-hoop es un ejercicio fantástico para mejorar la coordinación de las caderas, piernas y brazos. Al girar el aro alrededor de la cintura, los niños aprenden a controlar su movimiento y a concentrarse en la sincronización de su cuerpo.
Los ejercicios de coordinación para niños son esenciales para su desarrollo físico y mental. Si deseas que tu hijo continúe desarrollando sus habilidades motoras en un entorno seguro y profesional, en Neuro Centro Tenerife podemos ofrecerte las mejores soluciones.
Consideraciones importantes
Integrar la gimnasia para niños en el día a día de los más pequeños es más fácil de lo que imaginas. Además de invitarles a practicar algún deporte adaptado a su edad o apuntarles a clases de gimnasia deportiva para niños, hay pequeños gestos con los que puedes trasladar los beneficios de la actividad física a su rutina diaria prácticamente sin esfuerzo.
¿No sabes por dónde empezar?
- Rutinas matutinas divertidas: Dicen que el movimiento se demuestra andando y nada como enseñar la importancia de practicar gimnasia para niños en casa.
- Juegos de gimnasia para niños en casa: No hace falta ser un deportista de élite para contribuir a que los pequeños adquieran hábitos de vida saludables a través de la actividad física.
- Juegos de aventura al aire libre: La llegada del buen tiempo invita a aprovechar los espacios al aire libre. Si tienes jardín o cuentas con un parque cerca de casa ¿por qué no convertirlo en el escenario de la próxima aventura familiar?
- Gimnasia deportiva para niños y otras opciones: La gimnasia deportiva es una disciplina que mejora la fuerza muscular, la flexibilidad y la coordinación, al tiempo que fomenta habilidades como la disciplina y la concentración, promoviendo la confianza y la autoestima en los pequeños al superar desafíos físicos.
- Actividades en familia: Salir a hacer una ruta en bicicleta o pasear por la montaña son actividades tan accesibles como ideales para que no solo disfruten los niños haciendo gimnasia. Con estas propuestas fortalecerás los lazos familiares mientras promueves la actividad física.
La clave es conseguir que la gimnasia para niños sea divertida y emocionante. Al hacerlo, no solo les proporcionarás beneficios físicos y mentales, sino que también les enseñarás que el ejercicio puede ser una parte integral y placentera de sus vidas. En Nutriplato tenemos muy presente que es esencial estar atento a las necesidades nutricionales de los niños que participan en actividades físicas, adaptando las comidas para satisfacer estas demandas. Por eso, te proporcionamos ideas de recetas, consejos y mucho más para promover una relación positiva entre la gimnasia y la nutrición desde la infancia sentando así las bases para una vida activa y saludable en el futuro. ¡Descúbrelo!
Los niños no sólo tienen que ejercitar el cuerpo durante estos días de confinamiento, sino que, además, necesitan distraerse y divertirse lo máximo posible. Gracias a las nuevas tecnologías puede resultar sencillo hacer gimnasia con los niños sin salir a la calle.
- ¡A saltar se ha dicho!: realizar saltos ayudarán a los niños a desarrollar sus músculos y a mejorar su equilibrio y coordinación.
- Vamos a bailar: el baile es una actividad que debemos fomentar en los niños ya que es una actividad cardiovascular que favorece la coordinación psicomotriz, la concentración y la memoria.
- Andar y correr con animales: seguro que los peques tienen peluches de diferentes animales. La idea es ir cogiendo cada vez uno y, por el pasillo o por la estancia más espaciosa que tengas, hacer un circuito de ida y vuelta o circular, un par de veces, imitando la forma de andar de cada uno de los animales: pingüino, león, elefante, ratón, canguro, rana… Y luego repetir la misma acción, pero corriendo. Para este ejercicio se necesita la implicación de los adultos para que hagan primero el movimiento para que luego los peques lo imiten.
- El come juguetes: necesitamos dos cubos que colocaremos a cada lado del pasillo, un cubo es para ti el otro para el niño. En medio del pasillo dejamos muchos juguetes y pelotas. Le explicamos al niño que somos monstruos come juguetes y que debemos llevar lo más rápido posible los muñecos a nuestras despensas (los cubos). Ganará el jugador que más muñecos lleve a su cubo en un minuto.
- Pista americana: preparamos el salón de casa u otra habitación como si fuese una pista americana con sus muñecos repartidos, con un túnel con sillas juntas para que el niño pase por debajo, cojines en el suelo para que haga un zig zag, pelotas de tenis que tiene que saltar.
- Estiramiento y yoga: a través del yoga, se trabaja su concentración, mejorando además su equilibrio, elasticidad y salud física. Aprenderán a respirar con calma y a descansar su sistema nervioso.
- Zumba: consiste en una combinación de diferentes movimientos de baile con rutinas de ejercicio aeróbico, con lo que se mejora la flexibilidad, se liberan tensiones y se quema calorías. Lo ideal es que la practiques con tus hijos.
- Practicar el equilibrio: estos ejercicios vienen bien, tanto a niños como a adultos, ya que ayuda a evitar caídas y a mantener las caderas en forma.
- Sentadillas: son muy fáciles de practicar, ya que no necesitan grandes espacios ni material para hacerlas. Solo un poco de ganas.
- Gimnasia para niños: que les ayudarán a corregir la postura corporal, desarrollar el sentido del ritmo y fortalecer los músculos.
Principios para un programa de desarrollo de fuerza seguro
Para que el entrenamiento de fuerza en niños sea seguro y efectivo, es crucial seguir una serie de principios clave:
- Evaluación inicial: Antes de diseñar cualquier programa, es fundamental realizar una evaluación inicial. Esto implica considerar la edad, nivel de desarrollo, habilidades motoras y cualquier condición médica o lesión previa.
- Establecimiento de objetivos: Siempre se debe definir metas, y deben ser claras y alcanzables.
- Progresión gradual: El programa de desarrollo de fuerza en niños debe diseñarse con una progresión gradual en la intensidad y dificultad de los ejercicios.
- Frecuencia y duración: La frecuencia y duración del entrenamiento deben ser adecuadas para la edad y el nivel de condición física de cada niño.
- Técnica y supervisión: Enseñar la técnica adecuada a los niños desde el principio es algo muy importante.
- Adaptaciones individuales: Reconocer y respetar las diferencias individuales es clave, como veremos más adelante. Algunos niños pueden necesitar adaptaciones específicas debido a condiciones médicas o diferencias en el desarrollo.
- Retroalimentación y evaluación continua: Ofrecer retroalimentación constante y realizar evaluaciones periódicas son componentes muy necesarios al entrenar a niños.
Recomendaciones específicas para el entrenamiento
Existen recomendaciones específicas para optimizar el entrenamiento de fuerza en niños:
- Frecuencia de entrenamiento: 2 a 3 sesiones en días no consecutivos.
- Selección y orden de los ejercicios: Se lleva a cabo en función de los objetivos principales del entrenamiento.
- Velocidad de ejecución: Velocidades de movimiento moderadas para niños cuando aprenden nuevos movimientos o ejercicios.
- Volumen: Cuando se trate de niños sin experiencia, en la fase inicial debe haber un volumen bajo, de 1 a 2 series (Lloyd et al., 2014).
- Intensidad: En niños sin experiencia, se debe indicar intensidades de entrenamiento de bajas a moderadas, esto supone trabajar en intensidades inferiores o iguales al 60% 1RM (Lloyd et al., 2014).
- Calentamiento y la recuperación: Se recomienda que antes del entrenamiento se haga un calentamiento de alrededor de 10 minutos, con ejercicios dinámicos como saltos a intensidad de moderada a alta.
Desde un punto de vista práctico, la velocidad (fuerza máxima) de una sola repetición con una carga de aproximadamente el 80% 1RM puede dar una idea certera de la fuerza dinámica máxima (Lachlanet., al.
Desarrollo de habilidades físicas
- La resistencia se desarrolla cuando un niño participa con regularidad en actividades aeróbicas. Durante el ejercicio aeróbico, los músculos mayores se mueven, el corazón bombea más deprisa y se respira con más intensidad.
- La fuerza se puede desarrollar haciendo una serie de ejercicios como flexiones, abdominales o dominadas que ayudan a tonificar y fortalecer los músculos. no se desarrolla exclusivamente al levantar peso. En lugar de ello, los niños pueden hacer flexiones, abdominales, dominadas y otros ejercicios que ayudan a tonificar y fortalecer los músculos.
- La flexibilidad es vital para evitar lesiones, y realizar estiramientos ayuda a mejorarla, permitiendo que músculos y articulaciones se flexionen y se muevan fácilmente.
Animar a nuestros hijos con pérdida auditiva a que hagan deporte y estén en forma conlleva tener mucha paciencia y educarles sobre la importancia del ejercicio físico de manera constante, pero a la vez progresiva. Además, esto se debería combinar con una dieta equilibrada para así, llevar un estilo de vida saludable desde muy pequeños.
Rangos de edad y deportes recomendados:
- 5-7 años: Para los más pequeños, los deportes aeróbicos son los más adecuados, ya que ayuda a desarrollar su coordinación, elasticidad, equilibrio y mejora su ritmo.
- 7-10 años: Entre los siete y diez años, y más mayores, un buen estímulo serían los deportes en equipo a nivel competitivo, ya que pueden fomentar cualidades útiles como el esfuerzo, la disciplina, y la competitividad.
